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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2017

La burocracia del capital, la cuestin de gnero y tnica y el golpe de Estado en Brasil

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Lus Eustquio Soares
Rebelin


1. La objetividad que nos falta
Nuestra incapacidad de ser histricamente objetivos nos est llevando al abismo. Cmo as? Lo que viene primero es la cultura, las identidades o la economa? Ustedes podrn respondernos (y es verdad, aunque parcial): los tres vienen primero, como si se tratase de una santsima profana trinidad (real, adems: no inventada como la del cristianismo, luego del catolicismo) porque es imposible tratar de economa, si no tratamos de cultura y de identidad: los tres trminos conforman un mismo aglomerado social e histrico.

Podemos avanzar objetivamente en la discusin? Preguntamos a propsito: la economa, que es una cultura econmica, que presupone um rgimen racista y patriarcal de identidad, est o no histricamente constituida? O fue la providencia divina que la cre? Si la respuesta fuera no para la providencia divina y s para el histricamente constituida, cul es el nombre del sistema poltico y econmico que conforma esta economa, que es un rgimen machista y racista de identidades?

Es el capitalismo o el socialismo? O, para huir de la historia: es la civilizacin o es la barbarie?

No existe otra respuesta objetiva al respecto: es el capitalismo, porque es el nico sistema mundialmente (e histricamente) constituido y realmente existente, que comanda todas las relaciones de produccin y todas las relaciones sociales a escala planetaria. Incluso si hay resistencia, y la hay, lo que importa es: el capital tiene la hegemona; el capital contra el trabajo, incluso y sobre todo el trabajo de la resistencia [1].


2. La falta de objetividad histrica y el eterno retorno del chivo expiatorio
Preguntamos objetivamente de nuevo: podemos tomar en serio la postura dominante del contemporneo que insiste en transformar todo en un asunto de rostro, dentro de un modelo reactivo implicado con el retorno del chivo expiatorio? Cmo as!? Dejen de ser pedantes, pregunten objetivamente. Es cierto: podemos tomar en serio la cultura actual que dice que, cuando hay racismo, es culpa de un acto individual de Pedro, de Joaqun, de Mara? O cuando hay una manifestacin machista, es culpa de Juan, de Manuel? Esto es, cuando hay racismo es cosa de blanco y solo de blanco? De la misma forma, cuando hay machismo es cosa de hombre heterosexual?

Resolveremos el problema cuando encontremos al culpable, individualmente hablando? Basta entonces castigarlo ejemplarmente, teniendo en cuenta la cultura del chivo expiatorio, que las dems personas pensarn dos veces cuando fragen siquiera cometer actos racistas y machistas? Funciona realmente as? Si la cuestin fuera realmente esa, cmo explicar los ejemplares y cotidianos casos en los que el racismo y el machismo son protagonizados por mujeres y negros, por ejemplo? En este caso es un asunto de dominio cultural blanco? Pero ese dominio no es antes el de un sistema, el capitalista? Son nuestras preguntas injuriosas, por s mismas, abominables formas de machismo y de racismo? Por qu? Sern el machismo y el racismo una cuestin de la naturaleza humana y muy especialmente de la naturaleza de blancos y de hombres? Est en el DNA? Debemos eliminar a todos los hombres y a todos los blancos?


3. El papel de Carmen Lucia y ahora el de Raquel Dodge en el golpe de Estado en Brasil
Est bien. Entonces, cmo explicar la participacin de la ministra Carmen Lucia, presidente del STF, en el presente golpe? Su participacin en el golpe perjudica objetivamente o no a mujeres y a negros? Siendo el prejuicio objetivamente econmico (miseria y abandono de millones de mujeres y de negros, por ejemplo) puede eso no ser considerado machismo ni racismo? Solo hay racismo y machismo cuando sea una manifestacin civil, individual, del blanco, para el primer caso, y del hombre para el segundo? Carmen Lucia puede ser acusada o no de machista y de racista, al apoyar un golpe contra el pueblo brasileo y, por lo tanto, tambin contra mujeres y negras del Brasil? O esta ltima pregunta no viene al caso porque personalmente ella nunca (por lo que se sabe) dijo siquiera una frase racista o machista?

Por otro lado, ustedes podrn alegar: Las preguntas realizadas, son en s absurdas porque Carmen Lucia es mujer y una mujer no puede ser racista ni tampoco machista! Por un asunto de naturaleza femenina? Pero, no somos seres de cultura, que es al tiempo, seres de economa e identidad? No somos seres histricamente constituidos? Volveremos as a la pregunta inicial: somos, los humanos, en tanto humanos dotados de conciencia y de lenguaje y con capacidad de elegir entre el bien y el mal, seres naturales o histricamente constituidos?

Cmo explicar la reciente denuncia, exigiendo la destitucin de mandato al STF, por parte de la Procuradora General de la Repblica Raquel Dodge, contra la senadora y presidente del PT, Gleisi Hoffman? Gleisi Hoffman no es mujer porque es petesta (sic)? Objetivamente, Raquel Dodge, present alguna prueba, adems de delaciones de corruptos confesos, para exigir del STF la destitucin de su mandato de senadora? Cmo ser la reaccin de la presidente del STF, Carmen Lucia? Va a manifestarse favorablemente al actuar, como presidente del STF, contrariamente a las pretensiones de Raquel Dodge de condenar implacablemente a una mujer que ha sido una valiente luchadora contra el actual golpe, como Gleisi Hoffman?


4. Mujeres y negros como burcratas del capital
Por primera vez en Brasil (caso raro en el mundo) dos mujeres ocupan los dos cargos ms importantes de la estructura del poder judicial, Raquel Dodge, Procuradora General de la Repblica, y Carmen Lucia, presidente del Supremo Tribunal Federal. Ser Temer menos machista por haber indicado, incluso ocupando el segundo lugar de la terna, a Raquel Dodge, como Procuradora General? En tanto Presidente de la Repblica, Dilma Rousseff habra sido ms o menos, en este caso, machista que Temer, al indicar solo hombres al cargo de Procurador General, con la disculpa de respetar al primer lugar de la lista?

Teniendo en cuenta el poder que, como mujeres, tienen Raquel Dodge y Carmen Lucia, principalmente la primera (que puede formular la acusacin), por qu no responden los actos administrativos (todos crmenes de lesa patria, queremos decir, de lesa matria) de los (muchas veces autodeclarados) machistas hombres del golpista Gobierno Temer? Cmo explicar que hayan ignorado solemnemente (ya existen denuncias formuladas tanto en la PGR como en el STF) el escndalo del lobby de la Shell, petrolera inglesa acusada, con pruebas, de hacer lobby con congresistas y ministros del actual Gobierno golpista, con el objetivo (ya logrado) de tomar para s el petrleo de excelente calidad del presal brasileo? Cmo justificar los bostezos de Carmen Lucia frente a una accin colectiva (firmada mayoritariamente por mujeres) presentada hace meses al STF, pidiendo la cancelacin del impeachment contra Dilma Rousseff, tras quedar comprobada la compra de votos en las sesiones de la Cmara y del Senado que la expulsaron del poder legitimado por ms de 54 millones de brasileos y de brasileas?

Cmo explicar que, frente a tantos escndalos de corrupcin, con pruebas objetivas, en vez de eso, Raquel Dodge prefiera enfocar su odio acusatorio contra otra mujer, la senadora Gleisi Hoffman?


5. Consideraciones finales
Para finalizar, es posible ser al mismo tiempo objetivo, histricamente hablando, y, aun as, combatir sin tregua al machismo y al racismo? Evidentemente que es posible. Basta que entendamos, con la objetividad necesaria, que el capitalismo, ese sistema de discriminacin y de racismo, de maltrato y de exclusin (sobre todo de mujeres, negros, musulmanes, etc.) se divide en capital y trabajo y que ha sido y es siempre este ltimo, el objetivo de todas las formas de racismo y de todas las formas de machismo.

Basta que comprendamos que los burcratas del capital (y del imperialismo, su gestor mundial), independientemente de si son hombres, mujeres, negros, indios, amarillos, gays, siempre actuarn contra el trabajo y sobre todo contra el trabajo emancipatorio de las alteridades de gnero, tnica y epistemolgica, obrera.

Y cul es el efecto objetivo de esa comprensin histricamente constituida? Simple: tenemos el coraje de acusar, adems de a los hombres y a los blancos, a las mujeres, a los negros y a los gays, de racistas y de machistas, cuando se vuelven servidores del capital. En esto nos ha faltado objetividad y nos ha costado mucho sufrimiento: el aumento sin fin del machismo y del racismo, adems de la miseria de los pueblos.
En conclusin, tener el coraje de decir en voz alta y con buen sonido: Obama fue racista y machista en su gestin, como presidente de los EE.UU, as como Raquel Dodge y Carmen Lucia han sido machistas y racistas, como gestoras (burcratas brasileas del imperialismo estadounidense) del golpe en Brasil.

Pero, por qu ustedes pusieron aqu a Obama, en las consideraciones finales? Respondemos con otras tres preguntas: quin era el presidente de EE.UU cuando ocurri objetivamente el golpe de Estado en Brasil y por qu guardo un silencio cmplice al respecto? No fue Obama asimismo cmplice, en su visita al presidente de Argentina, Mauricio Macri, de los intereses del capital financiero en contra de Amrica Latina, como lo han sido en contra de Brasil? [2]. Creen ustedes realmente que el golpe y el golpe dentro del golpe que Brasil est trgicamente viviendo no tienen nada que ver con el imperialismo gringo ni, por lo tanto, con sus burcratas dirigentes (elegidos o no), independientemente de que sean blancos, hombres, negros, gays, mujeres?

Pas la hora de ser objetivos. A pesar del color de la piel y del gnero, debemos ser implacable con los dueos del capital y tambin contra sus empleados, sean pblicos o privados: no puede olvidarse sino, por el contrario, recordarse que Lula y Dilma tildaron, en su momento, a Chvez, de exagerado por hablarles de la posibilidad de una conspiracin, de un golpe de Estado, dirigido por los EE.UU [3].


Notas
[1] En tal sentido, se recomienda el filme Le Jeune Karl Marx (2017) o El joven Karl Marx, del cineasta haitiano Raoul Peck que, adems, habla de la histrica e irresoluta lucha de clases entre opresores (capitalistas) y oprimidos (sujetos histricos decididos a liberarse).
[2] https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201604201058894630-eeuu-impeachment-brasil/
[3] https://mundo.sputniknews.com/firmas/201604201058889425-eeuu-golpe-dilma/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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