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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2017

Entrevista a Ben Hayes, investigador del Transnational Institute especializado en polticas de seguridad, antiterrorismo y control de fronteras
Impacta ver la impunidad con la que los fascistas han vuelto a las calles espaolas

Pablo Castao Tierno
El Salto


Ben Hayes pertenece al Transnational Institute, un centro de investigacin progresista que cuenta entre sus filas con expertos tan prestigiosos como Susan George. Hayes lleva 20 aos analizando las polticas de seguridad, antiterrorismo y control de fronteras de los pases occidentales. Compatibiliza sus investigaciones con el activismo en la organizacin Statewatch, dedicada a la defensa de las libertades civiles, y ha asesorado a organizaciones como el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR), Cordaid, la Fundacin Heinrich Bll, el Parlamento Europeo y la Comisin Europea.

Hayes recibe a El Salto en Barcelona, donde se ha desplazado para intervenir en las jornadas anuales del Centro Dels de Estudios por la Paz, que este ao se centran en las relaciones entre comercio de armas y flujo migratorios. Por otro lado, en 2015 Hayes edit el libro The Secure and the Dispossessed. How the military and the corporations are shaping a climate-changed world (Los protegidos y los desposedos: cmo los militares y las corporaciones estn moldeando un mundo modificado por el cambio climtico). En esta obra colectiva, varios autores analizan cmo ejrcitos occidentales y empresas multinacionales conciben el cambio climtico como un reto para la seguridad de Europa y Norteamrica y proponen como solucin una mayor militarizacin de las fronteras para impedir la llegada de refugiados climticos. En esta entrevista, Hayes desvela esta visin securitaria del cambio climtico y denuncia un incremento de la represin contra migrantes y movimientos sociales desde los atentados el 11 de septiembre de 2001.

Hace dos aos, la llamada crisis de los refugiados llenaba peridicos e informativos en Europa, mientras que ahora se habla mucho menos del tema. Cmo ha evolucionado la situacin desde 2015?

Si miramos atrs, la imagen que me impact fue la de refugiadas y refugiados siendo recibidos con flores y bombones en estaciones de tren en Alemania, hubo un enorme torrente de solidaridad. Recuerdo a Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisin Europea, diciendo lo maravilloso que era esto y cmo simbolizaba el tipo de Europa en la que le gustara vivir.

Desde entonces, la solidaridad ha sido erosionada por las polticas del resto de los Estados europeos no de Alemania, que ha actuado de forma heroica en el contexto europeo. Me refiero a las polticas de la Comisin Europea y el resto de Estados europeos, que han decidido actuar de la forma ms autoritaria y represiva en lugar de aplicar las leyes y normas europeas sobre refugio, cumplir sus obligaciones humanitarias y compartir la carga (como la llaman). Esencialmente, han decidido una poltica que atribuye a Grecia e Italia la responsabilidad de asumir todos los refugiados y refugiadas que los dems pases no quieren, y esto ha llevado a Grecia e Italia a adoptar posiciones cada vez ms autoritarias y represivas: personas refugiadas alojadas en campos o directamente deportadas a Turqua.

Diras que la izquierda europea ha tenido una posicin clara sobre este tema?

No. Algunos sectores de la izquierda europea han sido claros e inequvocos, algunos parlamentarios individuales. En relacin a los partidos, creo que el silencio ha sido caracterstico. Todo el problema ha sido que los partidos centristas se han desplazado hacia la derecha como respuesta a las posiciones de la extrema derecha sobre personas refugiadas y migrantes. Y eso ha sucedido con la complicidad de gran parte de la izquierda, que considera que es una posicin imposible desde una perspectiva electoral. Creo que su silencio es vergonzoso.

Te refieres solo a la izquierda socialdemcrata o tambin a la izquierda alternativa?

Me refiero a los grandes partidos socialdemcratas y de izquierda, que se identifican con la izquierda. Creo que los movimientos sociales han llenado el vaco dejado por estos partidos. Si observas Europa, las acciones solidarias han sido impresionantes. Una cosa interesante es que esta solidaridad se ha visto respondida por criminalizacin y represin por parte del Estado, es lo siguiente que ha ocurrido. Cerramos las fronteras y despus vamos a por los activistas, los individuos y organizaciones, ONG que ayudan a refugiadas y refugiados. Mira lo que ha pasado recientemente en Grecia y en Italia, sobre todo en Italia: hay un discurso que acusa de ser traficantes de personas a barcos que estn impidiendo que la gente se ahogue. Esto ha llevado a la confiscacin de barcos, un barco de Save the Children ha sido confiscado. Esta narrativa ha favorecido que haya cuasifascistas atacando a ONG, las oficinas de Mdicos sin Fronteras y Save the Children han sido ocupadas por fascistas.

Crees que el incremento de la represin contra los movimientos de defensa de las personas refugiadas se ha expandido a otros movimientos sociales?

 Totalmente, creo que es parte de la misma tendencia, que las ONG y fundaciones denominan el hundimiento del espacio de la sociedad civil. Creo que est habiendo ataques amplios contra movimientos sociales, ONG, activistas individuales particularmente contra activistas musulmanes que protestan contra el impacto de las medidas antiterroristas. No hay duda de que la represin est aumentando, lo que est muy relacionado con las narrativas perpetuadas por los Estados y la extrema derecha.

Qu tienen que ver la guerra contra el terrorismo, el incremento de la militarizacin de las fronteras y el recrudecimiento de la represin contra activistas?

 Creo que la mejor manera de observar esto es entender el contraterrorismo como una ganza y un contaminante. Despus del 11 de septiembre de 2001, todas las disposiciones legales otorgando nuevos poderes a la Polica, alargando los periodos de detencin, leyes de emergencia nos dijeron que todas estas medidas seran temporales y que eran necesarias para combatir una amenaza terrorista clara y real, pero lo que hemos visto en poco tiempo es que ya no son medidas excepcionales, sino que estn completamente normalizadas y se han extendido por todo el sistema ordinario de justicia penal.

Mira lo que ha sucedido en relacin con el movimiento Black Lives Matters; la militarizacin de la Polica es un resultado directo de todo el dinero que se ha destinado a seguridad interior. No estoy diciendo que el terrorismo no sea una amenaza real, pero se puede debatir cmo combatirlo. Qu pas en la cumbre sobre cambio climtico en Pars, en 2016? Se celebr unos meses despus del atentado de Charlie Hebdo, bajo un estado de emergencia, y se mantuvo en detencin domiciliaria a activistas ecologistas, aplicando legislacin antiterrorista. Policas paramilitares con metralletas, destinados a la lucha contra el terrorismo, hicieron registros en viviendas de activistas ecologistas. Hay enormes problemas de exigencias de responsabilidad a la polica en relacin a violaciones de derechos humanos.

Esto no debera sorprender a nadie, sucedi exactamente lo que activistas y ONG estaban advirtiendo que pasara despus del 11 de septiembre de 2001. Se adopt una definicin amplsima de terrorismo, que se poda aplicar a muchas cosas.

En Espaa ya existan disposiciones antiterroristas excepcionales antes del 11 de septiembre, incluida la existencia de un tribunal especializado en delitos de terrorismo entre otros, la Audiencia Nacional. Fue precisamente una jueza de este tribunal la que decidi el encarcelamiento de varios miembros del Gobierno autonmico cataln y dos lderes de asociaciones independentistas hace unas semanas. Hasta qu punto dira que la tendencia que describe es aplicable al caso espaol?

 Creo que el patrn es esencialmente el mismo. Declaras algo ilegtimo o como una amenaza al Estado o el inters pblico y luego lanzas toda la fuerza del Estado contra eso. Todo empieza con la deslegitimacin y eso se vio en la retrica del Gobierno espaol y del rey. Y la represin viene justo despus. Hay un nexo directo entre la narrativa, la retrica, las acciones y cmo acta la extrema derecha. Una de las cosas ms impactantes, visto desde fuera, es la impunidad con la que los fascistas han vuelto a las calles espaolas.

De la misma manera, gracias a la guerra contra el terror la extrema derecha ha podido reinventarse como un movimiento antiyihadista. Y lo mismo sucede con la guerra contra la inmigracin. Con un proceso similar, hay ataques de fascistas contra organizaciones solidarias.

Qu alternativas a esta estrategia represiva debera proponer la izquierda?

La situacin en la que estamos ahora es la consecuencia de 15 aos de un discurso que dice que los derechos humanos son un obstculo para la seguridad, para un antiterrorismo eficaz. Cada vez que se le quera dar un nuevo poder a la Polica o aprobar una nueva ley, los defensores de los derechos humanos salan y decan no puedes hacer esto. Y el argumento siempre era: Tenemos que hacer esto, es un imperativo de seguridad. Y esto es mentira, nos han contado una mentira. Es perfectamente posible enfrentarse al terrorismo dentro del Estado de derecho y respetando los derechos humanos. Es necesario recuperar el Estado de derecho: rendicin de cuentas democrtica, rendicin de cuentas judicial, reparacin por abusos cometidos por la polica. Esto tiene que ser un punto de partida. La lucha en la que estamos ahora especialmente para la comunidad musulmana es una lucha por derechos civiles bsicos, contra aparatos extremadamente represivos, y el desafo es recuperar el control democrtico sobre las agencias del Estado.

Esta tarde intervendr en las Jornadas del Centro Dels de Estudios por la Paz (Barcelona) sobre la relacin entre trfico de armas y crisis de refugio. Qu conexin existe entre ambos fenmenos? El punto de partida es que la gente que llega est huyendo de guerras brutales. La mayora de la gente no quiere irse de su casa, no se van porque piensen que Europa es la tierra prometida, se van porque sus pases han sido devastados y sus casas han sido destruidas. Cul es la relacin entre el militarismo europeo y la crisis de refugio? Es muy claro: las empresas armamentsticas europeas han llenado Oriente Medio y parte del norte de frica de armas e instrumentos represivos. Creo que las cifras son algo as como 80.000 millones en exportaciones de armas de multinacionales europeas a Oriente Medio y el norte de frica entre 2008 y 2014.

No es la nica razn de la crisis en la regin, pero no hay duda de que Europa est profundamente implicada en estas crisis a travs de sus acciones de desestabilizacin y por haber llenado de armas esos pases. Las mismas empresas que estn exportando estas armas son las que se estn beneficiando de la militarizacin de las fronteras de la Unin Europea. La UE no tiene ninguna respuesta poltica humanitaria, en absoluto. Cada oportunidad que ha tenido de respetar los tratados, los compromisos recogidos en el Derecho europeo, ha elegido abdicar de esas responsabilidades y adoptar una perspectiva represiva. Ha llovido dinero para el control de fronteras, con diseos altamente militarizados, distpicos, que han beneficiado principalmente a las mismas empresas que estn llenando Oriente Medio de armas.

Hasta qu punto est relacionado el cambio climtico y el crecimiento de los flujos de personas refugiadas?

Creo que no est tan claro. Hay pruebas de que el cambio climtico acta como lo que los estrategas de seguridad denominan un multiplicador de amenazas: ha contribuido a agravar problemas que ya existan, como el malestar social y movimientos de poblacin, sobre todo dentro de pases especficos. Soy un poco escptico respecto a la narrativa en torno a los refugiados climticos, porque creo que est siendo promovida por fuerzas muy regresivas como una manera de decir mira, mil millones de personas van a tener que abandonar sus casas en unas dcadas, no podemos asumir toda la miseria del mundo, as que la nica solucin ser militarizar ms las fronteras para mantener a esta gente fuera. Tambin soy prudente porque no hay pruebas de que el cambio climtico sea todava un motor importante de los desplazamientos de poblacin.

Dicho esto, si miras las previsiones sobre el cambio climtico y las condiciones sociales y econmicas en las que viven muchas de estas personas, es probable que el cambio climtico juegue un papel cada vez ms importante en el futuro [respecto a los desplazamientos de poblacin].

Cul debera ser la perspectiva de los movimientos progresistas europeos sobre los desplazamientos de poblacin: subrayar que es probable que aumenten las cifras de personas refugiadas por el cambio climtico o centrarse en que hasta ahora se trata de cifras manejables para los pases europeos?

La segunda, claramente. Hay una crisis humanitaria, la gente se est ahogando como animales en el mar. Nosotros, los europeos, estamos permitiendo que eso suceda. Si miras los pases del mundo en los que hay ms refugiadas y refugiados, solo hay un pas europeo entre los diez pases que ms personas acogen: Alemania. Los otros nueve pases estn en frica y Oriente Medio. Europa podra gestionar las cifras actuales de personas refugiadas, teniendo en cuenta la poblacin europea 500 millones y la riqueza del continente? Por supuesto que podra!

Incluso si miras solo las cifras de personas refugiadas que hay ahora mismo en Italia y Grecia; si el resto de pases europeos hubieran cumplido el compromiso que contrajeron de acoger a parte de esas personas, la llamada crisis sera mucho menos grave de lo que es ahora. Han abdicado completamente de sus responsabilidades y, como consecuencia, algunos de los pases menos capaces de afrontar la situacin Grecia e Italia han sido abandonados con la carga. Y esto est reforzando a la extrema derecha y la xenofobia en esos pases, porque ahora pueden decir: Mira, ya basta. Y esto est forzando soluciones cada vez ms autoritarias y represivas en ambos pases y fracturando las sociedades. Italia est dividida, la crisis de refugio ha dividido Italia, dnde est la solidaridad?

En su libro The Secure and the Dispossessed (2015) explica cmo el cambio climtico cada vez es ms claramente analizado como una amenaza, como un tema de seguridad. Qu implica esta perspectiva?

A lo largo de los ltimos aos, ha estado formndose este discurso poltico, paralelamente al fracaso de los pases ricos a la hora de hacer los esfuerzos necesarios para enfrentarse al cambio climtico. Est claro que no hemos hecho lo suficiente, est claro que no vamos a cumplir los objetivos. De forma correlacionada con eso, tienes analistas de seguridad que empiezan a decir que, al margen de las medidas que tomemos respecto al cambio climtico, el cambio climtico va a agravar los problemas a los que se enfrenta el mundo. Potencialmente va a provocar conflictos, movimientos de refugiados, escasez de recursos, guerras por los recursos Los actores que formulan estos argumentos dicen: Bueno, no vamos a detener el cambio climtico, lo que vamos tener que hacer es enfrentarnos a las amenazas que va a provocar. Quienes defienden estos argumentos son militares estadounidenses, analistas estratgicos europeos. La pregunta que te tienes que hacer es: Qu tipo de seguridad se sugiere como respuesta a todo esto?. Es ms de lo mismo: fronteras militarizadas, ms dinero para fuerzas militares

Es una cuestin de discurso: una vez que empiezas a decir que el cambio climtico es una amenaza a la seguridad, eso erosiona la solidaridad necesaria para ayudar a la gente que est ms en peligro por el cambio climtico. El cambio climtico tendr ms impacto en las regiones ms pobres del mundo. En lugar de presentar a estas personas como gente a la que los europeos los ms ricos del mundo deberan ayudar, los presentan como una amenaza: multitudes de personas de color dirigindose a Europa. Sin que haya pruebas reales para sugerir esto. Y nada de esto es inevitable, por supuesto. Hay una gran base emprica para decir que sin intervenciones militares, con ms solidaridad y unidad de la gente la solucin a crisis es una parte de nuestra historia, de la historia de la Humanidad.

Este discurso tiene un punto en comn con muchos discursos ecologistas, que es el catastrofismo, la idea de que nos dirigimos hacia una situacin apocalptica. No parece que este tipo de discursos haya conseguido articular una movilizacin masiva contra el cambio climtico, mientras que s ha habido movimientos sociales masivos contra las polticas de austeridad, por ejemplo. Crees que el movimiento ecologista se ha equivocado en su discurso?

No estoy seguro de que el movimiento contra el cambio climtico haya presentado las cosas tan mal. Creo que es inevitable, cuando ests intentando transmitirle a la gente la realidad potencial, todo lo malo que puede ser, creas esta visin negativa. Porque es verdad, nada de esto es bonito.

Sin embargo, creo que hay dos lecciones. Primero, que presentar solo visiones negativas y distpicas es enormemente desempoderador. Hace que la gente se sienta aterrorizada y desesperanzada. El segundo problema es, cuando tienes un pas como Estados Unidos, donde el debate sobre el cambio climtico es tan prehistrico, algunos movimientos ecologistas de izquierda han saltado diciendo: Mira, mira, los militares estn tomndoselo en serio, esto es bueno porque por fin alguien est mostrando la realidad. Pero esto significa asumir esta respuesta militarizada al cambio climtico, que ya se est aplicando. La respuesta humanitaria a los desastres naturales tiene un carcter cada vez ms militarizado, que implica desplegar tropas en el terreno.

En uno de los captulos de tu libro, Nick Buxton y Pablo Soln defienden que la lucha contra el cambio climtico debera centrarse ms en la responsabilidad de las empresas de combustibles fsiles y en cmo desmantelar una economa basada en estos combustibles que en la reduccin de emisiones. Qu opinas de esta posicin?

Es as. El anlisis del problema debe partir de la principal gran causa del problema, y est bastante claro que el conjunto de la economa est basada en el extractivismo y en el poder de la industria de los combustibles fsiles. Al mismo tiempo, tenemos que ser conscientes de que no basta con manifestarse contra estas empresas y esperar que se vayan, tambin hay que promover una alternativa. Y eso est sucediendo en cierta medida.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/fronteras/ben-hayes-impacta-ver-la-impunidad-con-la-que-los-fascistas-han-vuelto-a-las-calles-espanolas


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