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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2017

Macri: plan de guerra y realidad

Fernando Rosso
La Izquierda Diario

Nuevo asesinato y crisis con las fuerzas armadas y de seguridad. A pesar de los dadores voluntarios de gobernabilidad, la relacin de fuerzas encuentra la forma de imponerse. El Gobierno avanza en un objetivo importante y se empantana en todos los dems.


La embriaguez de optimismo por el triunfo electoral de hace un poco ms de un mes fue dando lugar a la moderacin ante una realidad que sigue empecinada en no adaptarse mansamente a los deseos imaginarios de los gobernantes.

Fuerzas zarpadas

El violento asesinato de un integrante de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu en Bariloche a manos de uniformados federales, coron una semana negra para el oficialismo en relacin con las fuerzas armadas y de seguridad. Tambin fueron baleados con municiones de plomo otros tres integrantes de la comunidad, en un hecho producido el mismo da del velatorio de Santiago Maldonado. Los miembros de la comunidad fueron atacados cuando regresaban de la montaa en la que se haban resguardado por varios das para proteger su integridad fsica durante la cacera que desplegaron el pasado jueves 23 de noviembre los miembros de la Polica Federal, en una operacin conjunta con grupos especiales Geop y Albatros, con el apoyo areo de un helicptero de Gendarmera Nacional.

Los graves acontecimientos tuvieron lugar cuando el macrismo se dispona a usufructuar los resultados de la autopsia sobre el cuerpo de Santiago, para intentar salvar la responsabilidad inocultable de Gendarmera. El nuevo hecho de sangre vuelve a confirmar el carcter asesino de las fuerzas de seguridad, agravado por el encubrimiento estatal y la impunidad meditica.

Como en las peores pocas, los diarios Clarn (y su corresponsal policial en el sur) y La Nacin salieron a hablar de enfrentamientos y tiroteos donde los muertos y heridos siempre estn del mismo lado.

Un grave hecho que envuelve al Gobierno cuando todava est abierta la crisis por la desaparicin del submarino ARA San Juan y las evidentes impericias oficiales motorizadas por el anhelo de deslindar responsabilidades. "Estaba en perfectas condiciones para navegar" asegur Mauricio Macri en su escueta conferencia de prensa cuando, segn la justicia, las condiciones del submarino an son materia de investigacin. Realiz la afirmacin con la misma seguridad con la que Patricia Bullrich sentenci en su momento que la Gendarmera no haba ingresado a la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen cuando se produjo la muerte de Santiago en el marco de una represin.

Los cisnes no tan negros con las fuerzas del ncleo duro de su Estado tienen lugar cuando el Gobierno se dispone a iniciar su etapa programtica que ya enfrent unos cuantos traspis.

Reformismo remanente

A pocos das de las elecciones generales, Mauricio Macri present un plan de guerra anunciado con bombos y platillos ante el establishment econmico y poltico del oficialismo y la oposicin tradicional.

Luego se conocieron los proyectos de reforma laboral, tributaria y previsional, como las tres fuentes y tres partes de la nueva era del reformismo permanente.

La contrarreforma laboral original contena 145 artculos, uno ms draconiano que el otro. En la primera negociacin con el triunvirato de la CGT, el Gobierno debi dejar de lado puntos sustanciales que haban provocado el xtasis en el universo empresario, mientras generaban preocupacin y malestar en el mundo obrero. El retroceso parcial del oficialismo se produjo a pesar de la conduccin de la central y no por mrito de una quimrica capacidad de negociacin de la que realmente carecen.

El proyecto que qued en pie, salido del pacto de la Rural inoportuno lugar donde el triunvirato cegetista y el oficialismo concretaron el acuerdo- implicaba igualmente retrocesos en derechos laborales y avance patronal.

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Pese a todas las idas y vueltas, el tratamiento express del proyecto que pretenda llevar adelante el macrismo se derrumb la semana que pas y una fraccin de la CGT (bsicamente, los camioneros conducidos por Pablo Moyano) en alianza con la kirchnerista Corriente Federal de Trabajadores (con eje en los bancarios que dirige Sergio Palazzo) y ambas CTA, se aprestan a marchar el prximo 29 de noviembre contra las reformas. Varias regionales de la CGT del conurbano y el interior del pas, tambin se pronunciaron en contra del proyecto.

Con los contornos labernticos de las superestructuras sindicales y polticas, la relacin de fuerzas no deja de manifestarse ante los primeros intentos de ataques certeros y abiertos del macrismo, luego de una dcada de recomposicin social del movimiento obrero e inexistencia de una crisis catastrfica disciplinadora y de cierto gradualismo que todava permite la capacidad de endeudamiento.

Hood Robin

En el rea donde s avanz el Gobierno fue en la aprobacin de los dictmenes de reforma impositiva y previsional, gracias a la domesticacin del peronismo poltico. El macrismo aprovech la tierra arrasada de la derrota electoral y el retroceso que signific la prdida del poder del Estado para un partido que, en los trminos del clsico trabajo de Steven Levitsky, haba transitado el camino de partido sindical a partido clientelista.

Para imponer este objetivo, el Gobierno usufrutu un mtodo tan republicano como el que utiliz el kirchnerismo para imponer su, ejem, hegemona: el bonapartismo de la caja. El oficialismo extorsiona a los gobernadores y los gobernadores coaccionan a sus legisladores y entre todos hacen sistema para conspirar contra los jubilados. Un mecanismo al que se puede calificar de cualquier manera, menos de democrtico. Adems, los caones apuntaron contra el sector ms vulnerable en trminos de capacidad de defensa: los jubilados y las personas que reciben la AUH y otras prestaciones sociales. Literalmente se arrancarn 100 mil millones de pesos de los bolsillos de 16 millones de personas de las ms pobres de la sociedad y se colocarn en las arcas de los empresarios (que se beneficiarn de considerables bajas impositivas), gobernadores y especialmente en las cuentas de Mara Eugenia Vidal que recibe un regalo del cielo para el fondeo de su prxima campaa electoral. Ni Hood Robin lo hubiese hecho mejor.

La reduccin de impuestos y cargas sociales patronales impondr un desfalco de la ANSES para el retorno, ms tarde o ms temprano, de un clsico de clsicos del neoliberalismo rabioso: las AFJP o jubilaciones privadas.

Igualmente, todava queda el tratamiento parlamentario de las reformas donde los legisladores debern exponerse en la arena pblica para aprobar este saqueo y pagar las consecuencias. El triunvirato de la CGT avis desde Roma, hacia donde huy luego de la tmida y cobarde capitulacin, que no avalaba la reforma impositiva ni previsional.

Es verdad que Cambiemos puede estar aplicando el mtodo (Esteban) Bullrich. Aquel que confesaba en una charla acadmica: Qu hacemos para vencer en la resistencia? [de los gremios NdR]. Primero lanzar muchas iniciativas al mismo tiempo develaba sin ruborizarse el ahora senador electo por la provincia de Buenos Aires. Y luego aclaraba que trataban de avanzar en alguna de ellas. En este caso, esa sera la jugosa reforma previsional.

Esto es tan cierto cmo el hecho de que presentar un plan global que supuestamente abrira una nueva era y luego no poder cumplir la mayor parte va configurando un escenario que se parece bastante al fracaso.

En este tablero todava abierto, el peronismo sindical retoma protagonismo pero -parafraseando al General Pern-, no porque ellos sean buenos, sino porque los otros (el peronismo poltico) est en el horno. El moyanismo, en ese marco, vuelve a buscar su lugar en la historia.

El factor Moyano

Es usual que la CGT siempre tenga afuera un kamikaze golpeando para utilizarlo en las negociaciones. Pero tambin es cierto que el Negro siempre estuvo al tanto de las conversaciones y del contenido de la reforma. La frase podra haber sido pronunciada en estos das de apresuradas negociaciones para un trmite urgente de la reforma laboral. Sin embargo, tiene casi 20 aos y la enunci uno de los asesores tcnicos de la central obrera en los aos del gobierno de la Alianza, cuando se discuta una contrarreforma que se termin imponiendo a golpes de billetazos limpios. El fallecido Oscar Lescano, exdirigente de Luz y Fuerza, completaba el razonamiento: Siempre nos sirvi tenerlo en la pelea, cuando tenamos un problema con el Gobierno decamos ojo que le dejamos la CGT al Negro, nos serva mucho, confesaba el legendario burcrata de los luzyfuercistas.

El resto fue una historia que retorn como un fantasma en la presente coyuntura: la aprobacin de la llamada ley Banelco, con los senadores peronistas adornados con cinco millones de pesos que el tristemente clebre Mario Pontaquarto traslad de los stanos hacia el templo de la democracia: de la SIDE al Congreso.

Un exfuncionario de rango alto en la administracin kirchnerista asevera que Moyano est practicando su clsico vandorismo primitivo. Segn la definicin de Rodolfo Walsh, en esa crnica colosal que titul Quin mat a Rosendo?, uno de los secretos de la magia vandorista es presentar como resistencia lo que ya es negociacin.

A lo largo de su trayectoria sindical, Moyano siempre transit ese inestable equilibrio entre la resistencia y la integracin. Un lgebra que termina siendo bastante funcional para la estrategia de contencin del movimiento obrero y para el control de daos que dejan los planes de ajuste y flexibilizacin. Bajo el kirchnerismo, se convirti en la columna vertebral del proyecto para la administracin de las paritarias y el techo a los salarios en los aos de expansin econmica. En tiempos de crisis, retorn al llano para atender su juego.

Pero como el tiempo no pasa en vano, hay algunas diferencias no desdeables en la funcin que cumpli en los aos 90 y que cimentaron su liderazgo en la dcada pasada, y la que eventualmente puede cumplir en la actualidad.

La primera es la fortaleza gravitante del polo integrador de su corriente por el monumental crecimiento del poder del sindicato (ms de 200 mil afiliados) y la expansin en diversas ramas (logstica y recoleccin, entre muchas otras). Factores que se suman a la histrica dependencia del Estado que condiciona a todos los sindicatos. Pero adems, el poder real no se basa slo en el fortalecimiento de afiliados y bases, sino en la diversificacin de los emprendimientos del aparato camionero, que en algunas reas borr los lmites entre sindicato y empresas, convirtindose en muchos casos en una y la misma cosa. La alianza con el grupo RHUO (que administraba OCA hoy en crisis, y varias compaas ms), con otras empresas de logstica; as como la adquisicin de sus propias empresas (de seguro, de empleo y hasta el Club Independiente), dejan como un pequeo kiosco los negocios que describa la aguda pluma de Walsh como parte del artefacto vandorista original (venta de chatarra donada por las empresas, quiniela, concesiones, etc.). Las relaciones ntimas con el Estado (nacional, provincial o municipal) y con fracciones empresarias, colocan al sindicato camionero como un pilar de la gobernabilidad, con demasiados intereses en juego dependientes ms de la negociacin que, obviamente, de la resistencia.

El otro factor en juego es la tortuosa transicin en la conduccin de la CGT y el recambio generacional en la direccin del sindicato. Pablo Moyano no tiene (por ahora) la ascendencia ni el volumen de su padre, ni su sagacidad tctica. A la vez, est en la encrucijada entre convertirse en agente de la contencin del malestar obrero (reeditar el moyanismo original) o pasar a la historia sin pena ni gloria. Nadie sabe a ciencia cierta cunto Hugo controla realmente a Pablo, afirma un observador avispado del mundo sindical que prefiere el off. Son las contradicciones estructurales que atraviesan a un clan que ha acumulado demasiado poder, comparte intereses y disputa ambiciones.

La mirada superficial de cierto periodismo asegura que la interna gremial vuelve a obstaculizar los objetivos del Macri. Lo que no explica esta ecuacin que invierte causas y efectos es dnde est el motor de la interna gremial. La fisura en la CGT, en cualquier caso, no deja de expresar deformadamente el malestar que comenz a recorrer el movimiento obrero cuando se conoci el proyecto de contrarreforma.

De todas estas contradicciones emergi la movilizacin convocada para el prximo mircoles. La cuestin no se reduce meramente al anlisis. La izquierda clasista (con la ascendencia sindical y poltica que gan en estos aos) tiene la responsabilidad y el desafo de batallar para que no se reduzca a acciones aisladas y funcionales coberturas por izquierda de la capitulacin que se cuece por otros medios y en otros mbitos.

El Gobierno saca a relucir supuestos buenos nmeros de encuestas, una industria que ha hecho del error una mala costumbre ratificada recientemente en las elecciones chilenas. Cifras que en sociedades lquidas, donde lo permanente y profundo es el malestar con las condiciones estructurales y la norma es el mal menor, fluctan vertiginosamente. O, dicho en trminos de Eduardo Fidanza, uno de los escribas lcidos de La Nacin, sociedades que a los presidentes los eleva y los destruye con igual entusiasmo e impiedad.

Por lo pronto Macri, en la poltica real debe reconocer las condiciones que, por ahora, impone la relacin de fuerzas. Y es probable que en la nueva etapa, como afirma una maldita tradicin china le toque vivir tiempos interesantes".

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Macri-plan-de-guerra-y-realidad

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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