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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2017

Cuestionar a la mujer & Creer al hombre
Una violacin no es cuestin de fe

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

El autor nos comparte una reflexin sobre como en la cultura machista en la que vivimos la palabra de la mujer esta en permanente cuestionamiento y la del hombre no.


Creer es saber, no profesar; y cuando hablamos de creer en la palabra de alguien es porque entendemos que hay algo de cierto en ella y en su relato que la hace verdad y, por tanto, creble sobre la certeza, no sobre la suposicin. Por lo tanto, su integracin como parte de unos hechos debe llevar a encontrar los elementos objetivos que permitan identificar los diferentes elementos de lo ocurrido y sacarlo del terreno subjetivo, as como definir las circunstancias de los sucesos que dieron lugar al relato.

Sin esa condicin previa de tomar por cierto el testimonio la investigacin ser compleja y, con frecuencia, ineficaz, pues ante la ms mnima dificultad ser la duda o la negacin de la palabra quienes tomen las riendas para detenerse en ese punto, en lugar de avanzar hasta el final.

Lo que est sucediendo alrededor del juicio a los integrantes de La manada por la violacin denunciada, refleja esta situacin que trata de potenciar la idea de creer en lo ocurrido en lugar de conocer lo que ocurri, puesto que las vas para llegar a uno u otro lado son muy distintas y estn llenas de trampas, como ya vemos incluso antes de iniciar el trayecto.

El machismo ha jugado con la palabra de los hombres como el gran instrumento capaz de modelar la realidad aun en las condiciones ms difciles. Y para evitar conflictos y disputas interminables con quienes consideran y sitan en un plano inferior, las mujeres, han completado su construccin con una doble merma en la palabra de ellas: por un lado le restan credibilidad por esa incapacidad y debilidad intelectiva que les atribuyen, y por otro, le suman perversidad y maldad para que junto al rechazo de su voz se una la crtica a su intencin. Tres son los elementos principales que forman parte del mensaje sobre los que se construye su aceptacin o su rechazo.

Por una parte, la persona que lo emite, por otra las circunstancias, y en tercer lugar, el propio relato o mensaje. Cuando nos enfrentamos a casos de violencia de gnero en sus distintas expresiones, entre ellas la violencia en las relaciones de pareja y la violencia sexual, las circunstancias juegan en contra de las mujeres que la sufren en sus tres componentes:

En primer lugar, porque la voz del hombre cuenta con la autoridad que se han dado a s mismos a travs de la cultura del machismo. La palabra de hombre ha sustentado tratos y acuerdos a lo largo de la historia y es presentada con solvencia y solidez, mientras que la de las mujeres se toma como falaz y egosta. Da igual que la mayora de las grandes traiciones, conspiraciones, corrupciones, estafas o felonas hayan surgido de la voz de los hombres para buscar su propio inters, al final las mujeres no tienen palabra y ellos las tienen todas, de la A a la Z.

En segundo lugar, las circunstancias que envuelven el relato de la violencia de gnero ya hacen aumentar el nivel de duda bajo el mito de la perversidad de las mujeres, el cual lleva a entender que este tipo de denuncias y el relato que las acompaa estn cargadas de mentira y maldad con el objeto de daar al hombre con el que comparten una relacin, o al que encuentran en la calle en una noche de fiesta, y sin son cinco, pues con ms motivo, puesto que con una sola denuncia puede causar ese dao a varios hombres a la vez. El planteamiento puede parecer exagerado, pero es lo que vemos a diario bajo el argumento de las denuncias falsas.

Y en tercer lugar, los propios hechos (la violencia de gnero), tambin se vuelve en su contra, puesto que las circunstancias en que se produce, generalmente en el mbito privado del hogar o en lugares oscuros y solitarios sin testigos que puedan aportar referencias objetivas, unido a la importante carga emocional con la que se viven esas agresiones y al trauma que originan, hace que se produzca una dificultad a la hora de fijar los recuerdos y de ordenar lo sucedido.

Estas caractersticas se reflejan en la propia declaracin y son una evidencia de la violencia y del trauma ocasionado, pero en lugar de entenderse de ese modo, se interpreta en sentido contrario para decir que es inconsistente y que se lo inventa sobre la marcha. La estrategia es perfecta y lo vemos estos das.

La simple denuncia ya es interpretada por una parte de la sociedad como un acto de mala fe, de hecho, el 09% de la poblacin considera que forzar una relacin sexual es aceptable en algunas ocasiones, y el 79% piensa que no es aceptable, pero que no siempre debe sancionarse a travs de la ley (CIS, noviembre 2012). Y a partir de ah, cada paso es interpretado sobre el significado que se da desde la construccin cultural que presenta a las mujeres como malvadas y mentirosas, y a los hombres con palabra y vctimas potenciales de las mujeres. Si no fuera as resultara imposible el cuestionamiento sistemtico de la palabra de las mujeres y la afirmacin habitual sobre la mala fe de su comportamiento. Y sera imposible que dicho razonamiento se llevara a juicio, incluso con informes que dicen demostrarlo.

Demostrar la violencia de gnero y las agresiones sexuales no es una cuestin de fe, sino de prueba, y para ello la investigacin debe partir de los elementos aportados, entre ellos, y como referencia principal en un delito que se produce en la intimidad o en lugares solitarios, el testimonio de quien sufre esa violencia.

Sorprende que se dude de la palabra de una mujer cuando denuncia, que procesalmente no puede mentir, y que no se dude de los denunciados cuando lo niegan cuando ellos s pueden mentir dentro del proceso.

Ante una violacin no es cuestin de creer o no creer, sino de trabajar e investigar sin cuestionar la palabra de las mujeres ni criticarlas a ellas.

Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/11/22/una-violacion-no-es-cuestion-de-fe/amp/


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