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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2017

Entrevista al poltologo Franck Gaudichaud
Elecciones presidenciales: sorpresas, recomposicin y oportunidades

Stfanie Prezioso
Solidarits

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


Los sondeos y los medios dominantes lo afirmaban alto y claro: las elecciones presidenciales chilenas iban a confirmar el viraje a la derecha en Amrica Latina. La vuelta a la presidencia del Berlusconi local, el expresidente Sebastin Piera, estaba asegurada tras una segunda presidencia de Michelle Bachelet muy decepcionante. Caramba! Otro error! En 2009 Sebastin Piera obtuvo 3,6 millones de votos. El 19 de noviembre slo 2,4 millones (el 36,62 %). Incluso con los sufragios (8 %) del pinochetista Jos Antonio Kast, su victoria no est en absoluto asegurada el 17 de diciembre, en la segunda vuelta.

Para el candidato socialista y heredero poltico de la presidenta Bachelet, Alejandro Guillier, el resultado tampoco es excelente: el 22,67 % de los votos. Beatriz Snchez candidata de una nueva formacin de izquierda, el Frente Amplio- obtiene un porcentaje del 20,27 %. Y el FA da tambin la sorpresa con 20 diputados y un senador (frente a 2 en el Parlamento anterior). Con todo, uno de los principales fenmenos de estas elecciones sigue siendo la abstencin

Para analizar esta situacin imprevista, Stfanie Prezioso, del peridico Solidarits (Suiza) se entrevist con Franck Gaudichaud, especialista en Amrica Latina (y en particular del Chile actual), profesor-investigador de la Universidad Grenoble-Alpes y miembro de la redaccin de ContreTemps (1)


Algunos sondeos daban como ganador de las elecciones a la presidencia de Chile al expresidente Sebastin Piera, finalmente lleg con la primera votacin en la primera vuelta, aunque con mucho menos de lo anunciado. Por qu ese posible regreso del representante de una derecha antisocial al Gobierno?

Se dice a menudo, parafraseando a Marx, que las ideas dominantes en la sociedad son precisamente las ideas de las clases dominantes. En el caso chileno hay que recordar lo que signific el perodo de la dictadura (1973-1989), una transformacin contrarrevolucionaria radical, profunda, y la implantacin a sangre y fuego del neoliberalismo en ese pas que ha vivido la ms larga experiencia histrica del mundo de este modelo econmico, social, cultural y poltico. La derecha Chicago boys pudo difundir sus ideas en todos los niveles de la sociedad, rompiendo las solidaridades, aprovechando la destruccin violenta de la fuerza del movimiento obrero y del Estado de compromiso de la poca de Allende (1970-1973). Los 20 aos de gobiernos civiles de la Concertacin (coalicin de la socialdemocracia y la democracia cristiana [1990-2010], N. de R.) no han hecho ms que fortalecer y naturalizar ese proceso. Finalmente, el regreso de la derecha en 2010 con el primer mandato presidencial de Piera- confirm el peso de las ideas y el dogma neoliberales en Chile.

Piera bas toda su campaa en torno a la crtica al dbil crecimiento econmico del segundo mandato Bachelet y subrayando las fuertes desilusiones de la gestinde la presidenta saliente. Construy un discurso, que funciona en una parte de la poblacin, que gira alrededor de un culto a la empresa, el desarrollo macroeconmico y el ascenso individual. La sociedad chilena contina siendo ampliamente conservadora, pero ese modelo hegemnico se resquebraja y fisura cada vez ms. Por cierto, la derecha chilena es reaccionaria pero recordemos que el sistema econmico y las instituciones -heredadas de la dictadura fueron aceptados por todos los gobiernos de la postdictadura: el centro izquierda de la ex-Concertacin y la derecha llevan a cabo, ms o menos, la misma poltica econmica (neoliberal). Adems, a la derecha de Piera, se posicion un candidato abiertamente pinochetista, Jos Antonio Kast (que obtuvo el 8 % de los sufragios!). Tambin encontramos nostlgicos de la dictadura en la coalicin de Piera, quien empez su fortuna a la sombra de los militares y de su propio hermano, un importante ministro de Pinochet Pero hoy no est asegurado que Piera gane la segunda vuelta, todo lo contrario, lo que muestra un panorama poltico-electoral en plena recomposicin y explican las dudas que atraviesan la casta poltica chilena, y que el socialista Guillier sea considerado como un candidato ms seguro para amplios sectores de las clases dominantes.


Cul es el balance del mandato de Michelle Bachelet y del Gobierno de la Nueva Mayora (los partidos de la Concertacin PS y PDC- + el Partido Comunista)?

La eleccin del segundo Gobierno de Michelle Bachelet fue el producto de una campaa llevada a cabo en una poca en la que la presidenta actual todava era muy popular y que supo olfatear el momento sociopoltico con la recuperacin de parte de las reivindicaciones de los movimientos sociales de 2011, en particular el movimiento estudiantil por una educacin gratuita, pblica y de calidad. As Bachelet gan la eleccin de 2013 prometiendo reformas de la educacin, la fiscalidad y la Constitucin. Esas demandas fueron, por as decirlo, asimiladas, digeridas y neoliberalizadas por la Nueva Mayora.

Se puede hacer ya el balance de su mandato: Michelle Bachelet encarna lo que califiqu de progresismo transformista social-liberal (2). Ha realizado una reforma fiscal indolora para el gran capital (especialmente transnacional minero) y los ms ricos. En cuanto a la reforma de la educacin solamente el 28 % de los estudiantes tiene de momento acceso a la educacin superior gratuita, que en realidad se trata esencialmente de una subvencin del Estado a los centros privados (el objetivo esllegar al 80 % de gratuidad de aqu a 2020). El proyecto de reforma de la Constitucin se ha efectuado gracias a parodias de consulta ciudadana y debe ser aprobado por el Parlamento, o sea, no por una asamblea constituyente originaria. Recordemos sin embargo que la Constitucin (enmendada) todava vigente es la de la dictadura (1980) Sin hablar de las grandes movilizaciones de estos ltimos aos contra los fondos de pensiones (AFP) y por una reforma en favor de pensiones pblicas y por reparticin, no hay ningn avance en ese tema. De ah una gran desilusin entre la base electoral de Bachelet. Asistimos, ms en general, a una crisis de legitimidad de la casta poltica chilena y del modelo democrtico instalado desde 1990 mientras los niveles de represin social siguen siendo altos (en particularcontra el pueblo mapuche y el movimiento sindical, estudiantil y de pobladores). Esta crisis de legitimidad tambin se traduce en la tasa de abstencin electoral, este escrutinio confirma que la primera mayora de Chile es la abstencin (con un considerable 54 % de ciudadanos que no van a votar). Es un fenmeno muy fuerte entre las clases populares, que no se sienten representadas, sin que eso se traduzca sin embargo mecnicamente por una abstencin activa, consciente, por politizacin antisistema, todo lo contrario, es ms bien a la inversa, reina todava la anemia poltica en las grandes mayoras de las personas de abajo, producto de dcadas de hegemona neoliberal.


Existe una alternativa de izquierda a la Nueva Mayora? Hay una recomposicin poltica creble de la izquierda radical chilena?

Primero recalcar que, globalmente, unos de los grandes ausentes de esas elecciones son sin duda los trabajadores movilizados que permanecieron ampliamente al margen de esta campaa electoral, mientrasel movimiento sindical se est revitalizando poco a poco.

La (buena) sorpresa de esta primera vuelta son sin dudas los resultados del Frente Amplio cuya candidata, Beatriz Snchez, supera el 20 % y sigue de cerca al candidato apoyado por Bachelet, Alejandro Guillier, que alcanza menos del 23 %. Beatriz Snchez casi ha llegado a la segunda vuelta mientras que no le daban ms de un 8-10 % en los sondeos. Es algo inesperado y un bofetn a los medios corporativos y dominantes. Se ve que el Frente Amplio ha logrado movilizar y no es poco- en algunas grandes comunas populares, como Puente Alto y Maip, en Santiago. Ha conseguido disputar ese electorado subalterno a la derecha, muy fuerte en esos territorios. Esto en pocos meses, puesto que el Frente Amplio (FA) naci el pasado enero. A los ojos de varios cientos de miles de personas ha conseguido encarnar una alternativa de izquierda creble, por el momento en el plano electoral.

Recordemos que el FA viene en parte de sectores que dirigieron el movimiento estudiantil de 2011, en especial con dos jvenes convertidos en diputados, Gabriel Boric y Giorgio Jackson. El FA agrupa un espectro amplio y muy heterogneo que va del centro liberal hasta algunas organizaciones de izquierda radical como Igualdad, SOL o Izquierda Libertaria. Se trata de una coalicin globalmente antineoliberal que representa una especie de Frente de Izquierda (Francia) o Podemos (Espaa) a la chilena, con autnticas dificultades para asentar un verdadero anclaje en las clases populares y movimientos. Por otra parte, varios pequeos colectivos de la izquierda revolucionaria critican la orientacin, que juzgan electoralista, del FA o su composicin de clase, cuyos dirigentes proceden, en esencia, de las capas medias o intelectuales. Beatriz Snchez, periodista recin llegada a la poltica, ha sido candidata tras vencer en las primarias a un candidato ms claramente posicionado a la izquierda, el socilogo crtico Alberto Mayol. Pero globalmente el Frente Amplio ha logrado ganar su apuesta de convertirse en una fuerza nacional alternativa en muy poco tiempo. Con esta eleccin gana 20 diputados y un senador (sobre 155 parlamentarios), es decir, ms diputados que el Partido Socialista (el partido de Bachelet) y ms del doble que el Partido Comunista (integrado en la mayora presidencial). Es un hecho histrico.

Por lo tanto la recomposicin a la izquierda se va a acelerar. Falta saber si se tratar esencialmente de una sorpresa electoral que desemboque en una paulatina integracin institucional de un nuevo centro izquierda, lo que esperan las clases dominantes y las lites tradicionales, o si el Frente Amplio conseguir apoyarse en las resistencias de base e incluso acercarse los sectores anticapitalistas que no pertenecen a esta coalicin. Porque dentro del FA aparecen grandes contradicciones o limitaciones estratgicas y la gran mayora de los parlamentarios recin electos proceden de fuerzas marcadas por un reformismo light, prximo al PS, algunos de ellos incluso han trabajado en los ministerios del Gobierno saliente. Es en las bases del FA y a su izquierda donde habr que llevar a cabo las batallas de orientacin y de direccin. Pero se ve arduo.

Para llegar a la segunda vuelta, Alejandro Guillier candidato de la Nueva Mayora- tiene una necesidad absoluta de los votos de la gente que apoy a Beatriz Snchez. Tambin es necesario subrayar el hundimiento de un partido esencial del sistema poltico tradicional la Democracia Cristiana- que ciertamente se integrar, pero despedazado, a la Nueva Mayora. El FA, en etas condiciones, ya puede presionar a Guillier para que se comprometa pblicamente a acabar con el sistema de los fondos de pensiones (AFP), se declare a favor de una transformacin pblica de la educacin, del control estatal sobre los recursos naturales y mineros, o en pro de una verdadera asamblea constituyente. Pero sin hacerse ningunas ilusiones sobre las posibles promesas de un candidato que procede del establishment, y sobre todo sin entrar en negociaciones de aparato y de posible mayora de Gobierno, a riesgo de perder de entrada todo el capital poltico ganado. Ah varios dirigentes del FA (en particular de Revolucin Democrtica) son poco claros con respecto a su posicionamiento. Sin embargo son numerosos las personas militantes del FA que desean que no se llame a votar por Guillier, candidato heredero de la vieja Concertacin: un ni un voto para Piera o no somos dueos de los votos sera en efecto ampliamente suficiente como consigna en el plano tctico, ya que de todas maneras gran parte del electorado del FA votara a Guillier por miedo al candidato derechista

Esta eleccin y el surgimiento inesperado del FA marcan un punto de inflexin y una apertura del campo de posibilidades. Habr que seguir lo que pase en la segunda vuelta, si finalmente Piera es capaz de conseguir el triunfo el 17 de diciembre aadindose a la estela del actual giro a la derecha de Sudamrica o, lo ms probable, si la recomposicin en curso permitir a Alejandro Guillier gobernar en el centro izquierda. De todas formas sea quien sea el vencedor- hay que espera y preparar una amplificacin de las luchas sociales y de clases, porque el camino todava es largo para la construccin de alternativas reales en Chile. Y en eso, una vez ms, es la digna lucha del pueblo mapuche la que podra mostrar el ejemplo, as como las numerosas resistencias todava dispersas- ecoterritoriales, salariales y feministas.

Notas:

(1) Autor, en particular con respecto a Chile, de: Chile 1970-1973. Mil das que estremecieron al mundo, LOM, 2016 (www.lom.cl/c4c949c5-5cbb-48f5-acf4-318d0086dbbd/Chile-1970-1973-Mil-d%C3%ADas-que-estremecieron-al-mundo.aspx) y de Las fisuras del neoliberalismo chileno. Trabajo, crisis de la democracia tutelada y conflictos de clase, Quimant y Tiempo Robado Editoras, 2015 (tambin publicado por CLACSO en lnea: www. biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20151203023022/fisuras.pdf).

(2) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=184776

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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