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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2017

Sobre fuga de datos, ciberguerra y manipulacin

Eduardo Febbro
Pgina 12


Las mejores fuentes son las personas que estn convencidas de que actan por el bien y aquellas que sirven a nuestros intereses creyendo que estn sirviendo a los suyos propios. La impecable cita de un responsable de la CIA extrada del libro Armas de desestabilizacin masiva cabe perfectamente como prlogo para introducirse en el turbio mundo de la constante publicacin de los famosos leaks. Desde el ao 2009, estos documentos confidenciales aparecen regularmente, tanto y con tanto impacto que dos periodistas franceses, Pierre Gastineau y Philippe Vasset, se preguntaron quin estaba realmente detrs de estas revelaciones?. La respuesta es mucho menos inocente o militante de lo que la opinin pblica y los periodistas suponen. Los cmo y por qu estn rigurosa y acabadamente narrados en un libro de investigacin cuyo ttulo es ya un programa: Armas de desestabilizacin masiva: Investigacin sobre el negocio de la fuga de datos (Armes de dstabilisation massive: enqute sur le business des fuites de donnes, Fayard). El pinchazo a los mails de Hillary Clinton, los Panam Papers, los Paradise Papers, los Malta Papers, Assange o WikiLeaks, Football Leaks, Macron Leaks, nada escapa a la sagacidad de esta investigacin que corre el teln de un escenario en cuyo patio trasero se deslizan las sombras de los Estados como la India o Israel, cofradas de hackers generosamente remunerados por estos u otros Estados, servicios secretos, agentes dobles y triples, instructores, gabinetes de abogados, periodistas, bancos y multinacionales.

Si los leaks fueron una creacin de honestos filtradores de informacin que queran hacer el bien denunciando la podredumbre interna de los sistemas, hoy ya se han convertido en un arma manipulada de una gran eficacia.

Desde 2009, no menos de 50 escndalos planetarios estallaron gracias a la publicacin de los leaks. En estos aos, hubo tres hits absolutos cuya legitimidad nadie interrog: en 2010, WikiLeaks divulg 251.287 telegramas diplomticos norteamericanos, en 2013 Edward Snowden filtr decenas de miles de documentos secretos de la NSA norteamericana y en 2016 el informador annimo John Doe entreg 11,5 millones de documentos del gabinete panameo Mossack Fonseca donde figuraban argucias fiscales que involucraban desde el presidente ruso Vladimir Putin hasta el argentino Mauricio Macri. Casi no hubo pas o gremio que no saliera prendido: actores, directores de cine, jefes de Estado, escritores, etc, etc. Sin embargo, slo despus de las presidenciales de Estados Unidos y Francia las redacciones empezaron a interrogarse sobre quin mueve los hilos de todo esto. En el primer caso, el 22 de julio de 2016, salieron a la plaza pblica 22.000 emails internos del Partido Demcrata. En el segundo, el seis de mayo de 2017, un fichero con las mensajeras de varios consejeros del actual presidente francs, Emmanuel Macron, fueron colgados en el foro 4achan, justo dos das antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Pierre Gastineau y Philippe Vasset escriben que ambos hechos llevaron a que se tomara conciencia de que la fuga masiva de datos no responda nicamente a iniciativas desinteresadas de valientes filtradores de informacin sino, tambin, a tcnicas de manipulacin. En el libro, los periodistas responden a estos interrogantes: por qu se asiste a una generalizacin de las fugas masivas desde hace 10 aos. Cmo son los entretelones de estas manipulaciones?. Quin maniobra y, sobre todo, a quines benefician?. Lo primero que constatan los autores es que, al principio, los espas se vieron sobrepasados por el fenmeno, pero hoy van hasta encargar el robo de datos. Gracias a esos leaks, los Estados y los intereses privados pueden llevar a cabo ataques nucleares de informacin instantneos con un arma que no cuesta gran cosa, explica Pierre Gastineau. Un ejemplo imperdible es el pirateo mortal de los mails del equipo de campaa de la ex candidata demcrata Hillary Clinton. Segn los dos periodistas, los rusos se convencieron de que los Panam Papers eran la obra de la administracin Obama. Ello gener una paranoia en el seno del aparato del Estado ruso y Mosc decidi hacer lo mismo. Muchos se preguntarn por qu Rusia acumula victoria tras victoria en esta ciber guerra donde parece tener un adelanto considerable frente a occidente?. Philippe Vasset acota que la ventaja estratgica de este pas radica en que es uno de los pocos Estados en el mundo que conserv una suerte de filial muy activa de capacitacin en manipulacin de informacin y propaganda. La guerra de la informacin empez a ocupar un lugar preponderante en la doctrina rusa a partir de 2010 y se acelera entre 2012 y 2013. Otro aspecto importante es el hecho de que mientras la mayora de los pases reduca sus presupuestos de espionaje e informacin al final de la Guerra Fra, Rusia mantuvo intacto el suyo. En el libro aparece justamente el testimonio de un espa ruso que confiesa que en la academia donde se capacitan los agentes, las tcnicas de manipulacin e influencia constituyen los cursos a los cuales se les da ms valor.

El resto lo hizo la misma actualidad y, en ella, dos smbolos: el ex soldado Bradley Manning y el ex consultor de la Agencia de Seguridad norteamericana (NSA), Edward Snowden. Cuando Mosc vio el dao que los leaks le haban hecho al imperio entendi rpidamente que dispona de un arma de un altsimo grado de desestabilizacin. Pero los rusos, desde luego, no son los nicos actores de estas guerrillas digitales. Otro ejemplo reciente es la ruptura de las relaciones diplomticas entre los pases del Golfo Prsico y Qatar a raz de unas declaraciones del emir de Qatar a travs de la agencia oficial qatar. Segn esa fuente, el emir dijo que Irn era un socio honorable y que el movimiento palestino Hamas era el nico representante de la Autoridad Palestina. Slo que nada de ello fue verdad. La declaracin fue introducida por un hacker en el hilo de la agencia oficial, cuenta Vasset. Pero quin y por que la introdujo?. Aqu la razn: hoy sabemos que fueron los Emiratos rabes Unidos quienes contrataron y pagaron a los piratas que introdujeron la falsa informacin. Y lo hicieron para vengarse del hackeo del email de su Embajador en Washington, del cual responsabilizaron a Qatar.

Esto lleva a los autores de Armas de Desestabilizacin masiva a corroborar que se trata ahora de una nueva guerra clandestina donde un Estado o una empresa pueden ser puestos de rodillas sin que el golpe se vea venir. Es una suerte de Guerra Fra en donde los conflictos entre las grandes potencias se desarrollan en el ciberespacio a travs de actores como los hackers, los cuales, a su vez, se ven atrapados en lgicas que los sobrepasan y cuyos objetivos sirven para el arreglo de cuentas entre Estados, empresas y otros actores poderosos. Este antagonismo desestabilizador converge en la siguiente lgica: la batalla de las redes no es sino una guerra de posicin, un enfrentamiento entre personas interpuestas que ponen en juego la ambicin, el orgullo, el lado cupido de unos y otros. En esta rueda digital de la fortuna o el infortunio, Rusia no es, desde luego, el nico demonio que hace tambalear el sistema. Ni muchos menos. Cuando se interroga a Vasset y Gastineau acerca de los amos del trabajo clandestino, la respuesta es contundente: India e Israel. Philippe Vasset resume su investigacin: Israel y la India optaron por desarrollar plataformas informticas muy ofensivas y, por consiguiente, capacitar a hackers para luego integrarlos a sus servicios secretos. Pero en vez de retenerlos, los dejaron que fueran a otras partes a vender sus tcnicassin perder jams la relacin con ellos para que no acten contra su propio pas. Rusos y ucranianos son tambin muy activos. Sin embargo, si se mira ms de cerca, mucho se reduce a India e Israel. Los hackers suelen ser ex miembros de los servicios del inteligencia que crearon empresas privadas, start-up, con ayudas del Estado, el cual, a su vez, es el primer cliente de las empresas de ciberinformacin. El Mossad acaba de crear Liberad, un fondo especial consagrado a esas empresas. Otras dos constantes aparecen tambin en esta mega investigacin. La primera de ellas es que, ante las fugas y sus consecuencias, los europeos y los norteamericanos se quedaron desnudos, congelados en una suerte de estrategia defensiva. Invirtieron enormemente en complejos aparatos para tratar de frenar las fugas de informacin en vez de servirse de ellas. La segunda evidencia radica en que los intereses de los Estados y las empresas, o sea, las ciberguerras cruzadas, empezaron a ser defendidas o montadas con los instrumentos que antao empleaban los activistas de la sociedad civil: en apenas una dcada, esas tcnicas de los activistas se volvieron las tcnicas de los poderosos, alega Vasset. Otra incgnita interesante : para quin trabaja realmente Julian Assange, el fundador de WikiLeaks refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres ?. Como difundi en WikiLeaks los mails de Clinton y jams ha atacado a Rusia con otros leaks, muchos creen que es un agente de Vladimir Putin. Segn Pierre Gastineau y Philippe Vasset, la respuesta es ms compleja, en primer lugar porque la enorme sed de celebridad que tiene Assange es un excelente motor de reclutamiento. Para los dos investigadores, no existe ningn elemento tangible que permita afirmar con certeza que Assange es un agente pagado por Rusia. Ms bien, se tratara de un idiota muy til para el rgimen de Vladimir Putin. Los leaks, en suma, plantean muchos problemas, y el del anonimato de la fuente es uno de ellos. El Consorcio internacional de periodistas de investigacin, (ICIJ), jams revel la fuente de los Panam Papers o los 13 millones de documentos correspondientes a los Paradise Papers. Por ello, Pierre Gastineau y Philippe Vasset admiten que los periodistas no siempre fueron lo suficientemente atentos a las motivaciones de las fugas masivas que ellos mismos contribuyeron a difundir. Con lo cual, a veces se hicieron cmplices de operaciones cuyos intereses estaban mucho ms all de las informaciones que se publicaban. En este mar de guerras asimtricas, espas, hackers, mentiras robotizadas y espionaje masivo, los dos periodistas franceses slo tienen una recomendacin destinada a la sociedad civil o a los grandes poderes: verifiquen sus conexiones en la red y cambien sus contraseas: bienvenidos al mundo de las cibertrincheras.

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Fuente: https://www.pagina12.com.ar/78885-sobre-fuga-de-datos-ciberguerra-y-manipulacion



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