Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2017

Fidel y la democracia

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


Al escribir democracia no me refiero al concepto y la prctica dominante en el mundo occidental. All los candidatos, todos millonarios o ricos, son seleccionados por los partidos polticos peridicamente para disputarse los puestos de eleccin popular. Las campaas cuestan fortunas y ofertan a los candidatos mercadolgicamente. Cuando surge una opcin alternativa, se le intenta frenar mediante encarnizadas guerras, campaas mediticas combinadas con el fraude electoral. Ms an, esa democracia admite que mandatarios electos como Mel Zelaya en Honduras, Fernando Lugo en Paraguay y Dilma Rousseff en Brasil sean derrocados con nuevas variables de los golpes de Estado. Sin olvidar los fracasados intentos de golpe contra Hugo Chvez, Evo Morales y Rafael Correa. Ni el golpe continuado y permanente en Venezuela contra el presidente Nicols Maduro.

No me refiero a esa democracia sin pueblo sino a las que se practica en otros pases como Venezuela, Bolivia y Cuba, denominados dictatoriales o autoritarios. Pero me centrar en Cuba, en su singular democracia con pueblo, viva y directa, practicada por Fidel Castro y el liderazgo revolucionario cubano desde el triunfo mismo de la Revolucin. Una democracia ejercida en medio de largos aos de campaas terroristas de la CIA, graves acciones de guerra biolgica, invasiones y amenazas de invasin y un frreo bloqueo econmico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Prefiero llamarle guerra econmica pues dura ya casi 60 aos y su objetivo declarado siempre ha sido rendir a Cuba por hambre, aunque no lo haya conseguido. Pero ha constituido un serio obstculo al desarrollo econmico de la isla y ha tenido y tiene altos costos en sufrimiento humano.

La democracia fidelista ha consistido en gobernar con el pueblo y para el pueblo, en escuchar su opinin sobre los temas polticos y econmicos ms importantes siempre que las circunstancias lo han permitido. Y tambin, desde que fue aprobada la nueva Constitucin en 1976 por ms del 97 por ciento de los electores sobre una asistencia a las urnas de 98 por ciento, en peridicas elecciones para los rganos de gobierno municipales, provinciales y nacionales.

Justamente, el 26 de noviembre, un da despus de primer aniversario del paso de Fidel a la eternidad, concurrieron a votar, en las elecciones a delegados a las Asambleas Municipales en la isla, ms de 7 millones 600 mil electores, equivalente a 85,94 del padrn. Considerando los votos vlidos, que representan 91,7 del total, puede afirmarse que cuando menos esa proporcin vot por los candidatos de la Revolucin. Ya expliqu la semana anterior que son los vecinos los que eligen a los candidatos y deciden luego por quines votar.

Pero en Cuba la democracia, sin ser perfecta, lastimada por incomprensiones de burcratas y los lmites materiales a que fuerzan el bloqueo y los errores, es mucho ms que los das de elecciones. Es imposible enumerar los ingredientes de la democracia cubana en este espacio. Pero tomo dos ejemplos. Uno, la revolucin cultural y educacional iniciada con la misma guerra revolucionaria y continuada con la extraordinaria Campaa Nacional de Alfabetizacin, que erradic el analfabetismo en un ao mediante una ejemplar y masiva participacin del pueblo y, sobre todo, de los estudiantes. Cien mil jvenes, dispersados por llanos y montaa convivieron con los analfabetos en sus casas. Aprendieron los alfabetizados pero tal vez ms sus alfabetizadores. La alfabetizacin dio un impulso descomunal a la creacin del prestigioso sistema de educacin de Cuba.

Por qu los gobiernos neoliberales no erradican el analfabetismo ni impulsan sistemas de educacin pblica gratuitos y universales como ha hecho Cuba? Es posible siquiera hablar de democracia con pueblos ignorantes y marginados? Escuch muchas veces a Fidel hacerse estas preguntas, inclusive cuando estaba en sus preparativos la Operacin Yo s Puedo que erradic el analfabetismo en Venezuela y Bolivia y ha alfabetizado a millones en el mundo.

Otro vibrante ejemplo de democracia participativa y protagnica es la consulta seria y organizada al pueblo sobre los documentos del ltimo Congreso del Partido Comunista de Cuba y los importantes cambios en la poltica econmica y social del pas desde 1992, prctica sistemtica y contrastante con la de los gobiernos neoliberales, que han impuesto sus reformas estructurales mediante la manipulacin, la fuerza y el engao.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter