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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2017

Descolonizacin de Amrica Latina
Interculturalidad antagnica

Ileana Almeida
La lnea de fuego

En los primeros siglos de la conquista y colonizacin de Amrica se empiezan a sentar los fundamentos tnicos, ideolgicos y culturales de una nueva fase histrica en la que intervienen espaoles e indgenas. La cultura colonialista pas a ser la dominante y las culturas indgenas las dominadas, de ah que la relacin que se dio entre ellas puede definirse como un caso de interculturalidad antagnica.


El descubrimiento de Amrica y su colonizacin constituyen un nico proceso histrico que determin las relaciones de dominacin de Espaa a costa del quebrantamiento de muchas de las estructuras econmicas y sociales de los pueblos indgenas. En la consolidacin del rgimen colonialista se manifestaron elementos de progreso histrico, tcnico y tecnolgico, pero, asimismo, la regresin de importantes componentes de las tradiciones y dems superestructuras de aquellas comunidades.

En los primeros siglos de la conquista y colonizacin de Amrica se empiezan a sentar los fundamentos tnicos, ideolgicos y culturales de una nueva fase histrica en la que intervienen espaoles e indgenas. La cultura colonialista pas a ser la dominante y las culturas indgenas las dominadas, de ah que la relacin que se dio entre ellas puede definirse como un caso de interculturalidad antagnica. No obstante, la enorme presin que tuvieron que soportar las tradiciones indgenas, para someterlas /o hacerlas desaparecer, a lo largo de los siglos posteriores al descubrimiento se han dado no pocos procesos espontneos de interculturalidad. Ms an se siguen dando, y por tanto hay que entender la interculturalidad como un proceso inacabado.

Entre los temas fundamentales del pensamiento actual sobre la descolonizacin de Amrica Latina, la cuestin de la interculturalidad antagnica ocupa un lugar importante. El inters por este asunto ha impulsado la comprensin de los mltiples problemas que la relacin desigual entre culturas puede llegar a plantear, ms an cuando van desde lo cotidiano y domstico, hasta el anlisis filosfico de las formas complejas de la interrelacin.

En este artculo tomaremos dos ejemplos de la sntesis cultural entre lo espaol y lo quechua, representada en imgenes simblicas femeninas de la poca de la Colonia, en estos se trasluce la interculturalidad antagnica de la poca. En el primer caso, se observa la intencin de los catequizadores espaoles de utilizar la imagen quechua (quichua), dotarla de nuevos significados y ponerlas al servicio de su intencin evangelizadora, en el segundo, de apoderase de la figura central de un ritual muy antiguo, despojarle de su sentido sacro y adjudicarle otro fuera de todo el contexto. La cultura quichua en cambio utiliza los pequeos resquicios que deja el dominio ideolgico, apela a la costumbre y la tradicin para mantener el pensamiento indgena, los significados culturales propios, aunque ocultos en las formas, y confiando slo en la memoria colectiva.

En la interculturalidad antagnica, es posible porque implica niveles de equivalencia convencional, mecanismos analgicos en las dos culturas, acercamiento y distanciamiento de cdigos propios y ajenos.

La trenza indgena de la Virgen

virge

 El investigador alemn Jens Tagesspiegel, en su nota de la Revista Humboldt, N 144, hace un comentario muy interesante sobre el lienzo de la Virgen de Latacunga, que data de 1706 y que pertenece al Museo Etnolgico de Berln. Dice Tagesspiegel que en el Arte Colonial de Amrica Latina hay fusiones y transformaciones que no se pueden ver a simple vista, como en el caso concreto del lienzo de la Virgen de la Iglesia de la Virgen de la Merced en Latacunga.

Sucede, como l lo seala, que los colores del alegorismo cristiano: rojo, blanco y verde, tambin cumplan un rol significativo en la tradicin inca. Adems, la virgen Mara del cuadro colonial, como observa el investigador, es sin duda una mujer indgena, con su piel morena y su trenza al estilo inca. Podemos an aadir algo. En el tiempo del incario se esperaba que la coya, esposa del inca, procreara muchos hijos como analoga a la creacin del mundo, de aqu el nombre de Mama Ocllo, (mujer fecunda), que segn el mito-historia fue esposa del primer Inca del Cuzco, Manco Inca. Si se observa con atencin, la mujer es una madre que protege a sus dos hijos, y no Mara con su hijo y San Juan Bautista segn los evangelios. Por lo visto el cuadro fue pintado por un artista quichua y aceptado por los religiosos mercedarios.

El afn de retener lo propio, llev a los indgenas a aceptar, aparentemente, la devocin a Mara de las Mercedes, aunque detrs de su aspecto, se conservara la memoria de la coya, esposa del inca, como mostraremos ms adelante. Si hacemos un poco de historia, encontramos en las Crnicas sobre los Incas, que entre las funciones que las mujeres de la lite cuzquea deban cumplir, estaba la obligacin de otorgar mercedes a los pobres y menesterosos, intercediendo por ellos frente al soberano. Por su lado, la Virgen catlica es la intermediaria entre los desheredados y la voluntad de Dios. La analoga entre los personajes femeninos es evidente.

Para poner ejemplos, se puede citar al cronista quechua, Guamn Poma que escribe que la mujer de Mayta Capac hurtaba hacienda de su marido para dar merced a los viejos, viejas y a los pobres, ms serva a los pobres que no a sus principales. Dice tambin que Mama Micay, era gran seora y gobernadora, haca mercedes y fue casada con Inca Roca. Agrega que Rawa Ocllo, esposa de Wayna Capaq, era hermosa y de buen talle y de mucha cabellera y de buen cuerpo, discreta y de mucho caudal con los pobres y a los indios les haca muchas mercedes. (Guamn Poma de Ayala, 1980, pags. 105,109, 119)

El idioma desempe el papel primordial en la tarea de acelerar la cristianizacin. Los curas catlicos, que pronto aprendieron la lengua quechua, necesaria para su labor evangelizadora, encontraron trminos, equivalentes por el significado en uno y otro idioma. La palabra jaumay, merced, gracia, favor, que las mujeres incas prestaban a los desfavorecidos intercediendo frente a la generosidad de los Incas, sus esposos, fue traducido por los sacerdotes espaoles, siempre prontos a borrar de la conciencia de los indgenas toda huella de sus antigua creencias, como la merced, el favor, la gracia, que otra mujer, la Virgen de las Mercedes, poda concederles como intermediaria entre su hijo Jesucristo y los devotos.

La analoga entre las imgenes femeninas quizs facilit la construccin de la Iglesia de la virgen de la Merced en Llactacunga (Latacunga), centro poblacional que los incas haban fundado como avanzada en su ruta de conquista y construida probablemente sobre los escombros de algn templo o palacio inca.

A ttulo de deduccin nuevamente, detengmonos una vez ms en otro ejemplo conocido de interculturalidad conflictiva. Este tiene que ver asimismo con la traduccin cultural entre la Virgen de la Merced y la palla, posiblemente esposa de Wayna Capaq, y madre del Inca Atau Wallpa.

En el rango jerrquico de las mujeres de la nobleza cuzquea, figuraban las pallas, que, si bien no eran la coya, la esposa principal, gozaban tambin de mucho prestigio y solan acompaar a los incas en sus incursiones militares. Dichas pallas, al igual que las coyas, cumplan con el deber de otorgar mercedes a los indios necesitados.

En la parroquia de la Merced, cercana a Quito, se celebra hasta la actualidad en el mes de junio, el Inti Raymi o solsticio de verano. En esta fiesta los indgenas quichuas de la zona sacan una enorme figura femenina vestida de un blanco que deslumbra para que reciba el fervor de la poblacin indgena. La mujer podra representar a la Tuta Palla, madre de Atau Huallpa (Cieza de Len, 1964, pag.62). Los curas de la parroquia nunca la han aceptado de buen agrado y dicen que se trata de una representacin de Mara, pero en el contexto general no encaja la idea de una virgen cristiana.

Resulta admirable que las creencias, los sentimientos ms profundos del alma quechua (quichua) se hayan conservado en formas reconocibles y contenidos ocultos a pesar del paso del tiempo. An hoy los smbolos cristianos pueden traslucir antiguos smbolos de la cultura quechua (quichua). El recuerdo, como dice Luri Lotman puede tener un carcter inconsciente lo que no impide que en determinados momentos histricos pueda actualizarse y convertirse en un vnculo plenamente consciente de la cultura.

La fiesta de la Mama Negra

mama negra

Con este ejemplo quisiramos proponer la idea de que la Mama Negra, personaje central de la fiesta-ritual de la Virgen de las Mercedes que se celebra en la ciudad de Latacunga, no es otra que la Pacha Mama, divinidad andina que representa a la diosa madre y a la fecundidad. Hace algunos aos no se celebraba en Latacunga, sino en unas pocas comunidades rurales quichuas de la provincia de Cotopaxi. Entonces el personaje de la mujer no iba a caballo, sino en medio de otros personajes que representaban, en un nico sistema cultural, papeles acentuadores del sentido ritual. No involucraba como ahora a los polticos de turno en calidad de padrinos, pero s, respondiendo a cdigos vinculados a la tradicin, se elegan priostes dentro de la propia comunidad. Esta fiesta quichua guarda su esencia a pesar de las tergiversaciones que ha sido objeto.

A lo largo de los Andes la cultura quechua (quichua) con sus variantes, preserva su singularidad y su homogeneidad como lo prueban las representaciones de la Pacha Mama, en figuras de cermica, madera, paja, etc., as como en personajes rituales de fiestas y procesiones en muchas comunidades.

Su caracterstica perceptible a simple vista es su color negro que alude al interior de la tierra, en algunos casos aparece rodeada de serpientes que es el smbolo de la feracidad de la madre tierra, de su fuerza productiva (V.V. Ivanov, 2002, pag.412). En Huancavelica, zona andina del Per, la divinidad es una mujer negra, sus brazos y falda estn ceidos por serpientes. Actualmente, se representa a la Pacha Mama en las cercanas del Cuzco, como a una mujer baja, morena, de pies grandes, y acompaada de un perro negro. (Santuario del Alba). Posiblemente el perro negro fue introducido como elemento mnemotcnico para retener el significado del color negro del interior de la tierra. En la comunidad de Chibuleo, (Ecuador), las jvenes en las fiestas del Inti Raymi hacen ondear sus faldas oscuras de lana pesada con animados movimientos en clara alusin a la serpiente.

Hay muchos elementos para sostener que la Mama Negra de las comunidades indgenas de Cotopaxi pertenece, en su variante, al mismo cdigo nico de la fiesta a la Pacha Mama. En ella la fertilidad se muestra a travs de signos evidentes: muchos hijos le cuelgan por la espalda, las caderas, incluso lleva a algunos en los brazos y sentados en su regazo. Es pesada y cargada de materia, sus faldas son hechas de lana de borrego o alpaca en contraste con los personajes masculinos que la preceden y que llevan trajes livianos con mscaras blancas que representan como en otras fiestas y rituales de los Andes, divinidades menores o espritus. Le siguen a la Mama los ashanga que cargan con todas las nutridas ofrendas que se le brindan: cuyes, papas, mellocos, tortillas de maz, choclos, chicha, bebidas embriagantes, etc., porque el hambre y la sed de la Pacha Mama son desmesurados. Durante el recorrido una persona aspergea con leche desde una jeringa a la Mama y a los curiosos, (como se sabe, la leche es smbolo del semen), esto reitera la presencia de fuerzas vitales de la tierra que se representan en la fiesta. Otro protagonista va junto a la Mama, para levantarle los follones y darle aire fresco, con un abanico de paja, para mitigarle sus ardores que vienen de su hlito vital. Cumpliendo el recorrido fijado por el ritual, la Mama comienza su camino desde un sitio predeterminado a otro, por lo general desde alguna vertiente o riachuelo puesto que el agua tiene sentido de estado inicial de todo lo existente, hasta alguna piedra o roca que guarda su sentido especial.

Por todas las evidencias, los curas mercedarios cambiaron el sentido del personaje. Permitieron que fuera una mujer negra, pero inventaron que la fiesta se debe al agradecimiento de una esclava a la que se le apareci la Virgen de la Merced y que, desde entonces, se hizo catlica. Aunque se quiera ocultar la idea de fertilidad tan relacionada con el campo de lo sexual, no se logra. Pese a lo propuesto por los curas catlicos, el fuerte sentido de lo ubrrimo, de lo carnal de la mujer no puedo ser reemplazado por completo con la esclava Mama Negra y el milagro de su conversin.

Hay an otro argumento: la composicin bisilbica de la palabra compuesta del quechua y la estructura bimembre de ellas, sirvieron tambin para encontrar las analogas y desvirtuar el sentido del ritual original, Mama Negra y Pacha Mama, tienen la misma estructura morfolgica y ritmo sonoro.

La fiesta de Mama Negra o de la Pachamama, despojada de su carcter sagrado, puesto que est dedicada a la deidad femenina de la tierra, ha perdido su esencia, y deviene diversin para los turistas.

No se quiere afirmar, por supuesto, que la cultura es algo constante, ni pensamos que los indgenas deben repetir sus tradiciones sin invariantes, pero cada smbolo conservado debe ser analizado en su contexto para servir de mecanismo de regeneracin, revalorizacin cultural, no se trata solamente de pasado y presente, se trata de que la interculturalidad no sea antagnica, sino que tienda a la igualdad, a la identidad.

Bibliografa

-Cieza de Len (1553). Crnica del Per, en Historia del Per Antiguo, de Luis Valcrcel, edit. Juan Meja Baca, Tomo III, pag.62

-Guamn Poma de Ayala (1615). Nueva Crnica y Buen Gobierno. Edit. Siglo XXI. Mxico, 1980, pags. 105, 109, 119

-Ivanov V.V. Sierpe, en el rbol del Mundo, Coleccin Criterios, Casa de las Americas, Cuba, 2002, pag, 412

Lotman, Iiuri. La Semisfera, tomo II. Ediciones Ctedra. Madrid, 1988

Apuntes de Investigaciones de campo: Ileana Almeida. Archivo personal. ([email protected])

Fuente: http://lalineadefuego.info/2017/11/16/interculturalidad-antagonica-por-ileana-almeida/



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