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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2017

Clase antes que nacin

Jos Luis Oyn
TopoExpress


Introduccin

Trabajadores, movimiento obrero y cuestin nacional en la Catalua metropolitana, 1840-2017

Los trabajadores de Catalua no admiten un problema de independencia nacional. () En Catalua no existe otro problema que (el) que existe en todos los pueblos libres del mundo, en toda Europa, un problema de descentralizacin administrativa que todos los hombres liberales del mundo aceptamos, pero un problema de autonoma que est lindante con la independencia, ese no existe en Catalua, porque los trabajadores de all no queremos, no sentimos ese problema, no solucionamos ese problema bajo esas condiciones

Salvador Segu, Discurso en la Casa del Pueblo de Madrid, 4 octubre 1919

El movimiento obrero y las clases trabajadoras europeas fueron hasta 1914 poco proclives a unos nacionalismos alimentados esencialmente desde las clases medias. Las organizaciones trabajadoras los rechazaron, como dice Hobsbawm, no solo porque no eran proletarios, sino tambin por ser ellas mismas consciente y militantemente internacionalistas o, como mnimo, no nacionalistas (Hobsbawm, 1991: 132). Internacionalistas o universalistas en sus principios y poco inclinados por tanto a los nacionalismos, hubo sin embargo diferencias internas entre socialistas, comunistas y anarquistas casi desde los mismos inicios de la Internacional. Cuando Marx y Engels solo llegaban a concebir una revolucin de liberacin nacional en Irlanda, personajes importantes del socialismo de raz anarquista como Bakunin, Reclus y Kropotkin defendan que la libertad de los pueblos deba atenderse si brotaba en especial de la opresin de los de ms abajo y reflejaba situaciones coloniales o paracoloniales como las de algunos pueblos de los grandes imperios europeos. Una vez reconocido su autogobierno, defendan como forma de disolver los Estados y sus fronteras la libre federacin con los pueblos ms prximos y la federacin desde abajo, particularmente desde la escala municipal. El movimiento anarquista fue especialmente activo en las luchas de liberacin de los pueblos sometidos al yugo colonial en otros continentes desde finales del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial como han mostrado Anderson (2008) y Hirsch/van der Walt (2010).

Naturalmente, las incompatibilidades entre ser nacionalista o ser internacionalista o universalista proletario podan estar claras para muchos militantes polticos comprometidos pero no para los trabajadores y trabajadoras corrientes, como demostr la Primera Guerra Mundial. La inclinacin hacia la clase de los socialistas o la atraccin de la nacionalidad no se excluan mutuamente per se. La gente trabajadora poda tener de forma natural lealtades simultneas: religiosas, polticas, de paisanaje, de ocio, incluyendo la nacionalidad; identidades que solo chocaban directamente entre s cuando se planteaba el problema de elegir entre ellas. En muchas nacionalidades europeas sin Estado los partidos socialistas se convirtieron en los vehculos principales de sus movimientos nacionales. Siguiendo el relato de Hobsbawm, la combinacin de exigencias sociales y nacionales, en general, result mucho ms eficaz para movilizar la independencia que la simple atraccin del nacionalismo, que se limitaba a la clase media baja descontenta (Hobsbawm, 1991: 134). La liberacin de Polonia se hizo bajo la bandera del partido socialista polaco, en Finlandia el partido socialista se convirti en el partido nacional de facto de los finlandeses, igual que en Georgia y en Armenia. Entre los judos de la Europa oriental, sionistas o no, dominaba la ideologa socialista y los sentimientos nacionales de galeses y escoceses no se expresaron mediante partidos nacionalistas especficos sino por partidos de mbito estatal, primero liberales y luego laboristas. Que el descontento social poda ir unido al descontento nacional fue visto perspicazmente por Lenin como uno de los cimientos de la poltica comunista en el mundo colonial. A partir de 1945, el anti-imperialismo de raz socialista/comunista estar asociado de modo indiscutible a las luchas por la independencia y descolonizacin en numerosos pases del mundo. La liberacin nacional se convirti en una consigna desde la izquierda y los nuevos movimientos tnicos y separatistas de la Europa occidental llegaron as a adoptar la fraseologa social-revolucionaria y marxista leninista (Hobsbawm, 1991: 159). Los movimientos por la emancipacin nacional se hicieron eco de las teoras de la izquierda, especialmente de la doctrina ortodoxa de la autodeterminacin nacional de la Internacional Comunista. Los pueblos a los que se impeda ejercer su derecho natural a la autodeterminacin fueron reclasificados como colonias que, al liberarse del Estado opresor tambin se liberaban a s mismas de la explotacin imperialista.

Del examen de las actuales actitudes obreras respecto al nacionalismo y la independencia en Catalua, nuestro punto histrico de llegada, surge seguramente la primera constatacin sobre la que interrogarse. El catalanismo solo se convirti en una gran fuerza poltica de masas cuando trat de atraerse al movimiento obrero en la lucha antifranquista. Los aos republicanos haban sido la primera oportunidad, otra cosa es que culminara con xito la empresa en sectores mayoritarios del mundo obrero. En la lucha antifranquista se pudieron aunar reivindicaciones sociales y nacionales en un proyecto de autonoma poltica. La masiva votacin a partidos de izquierda estatales durante la Transicin, el PSUC primero, el PSC-PSOE despus, inclua de forma ms o menos explcita postulados federales en sus programas, pero sin los rasgos del separatismo del actual procs independentista. Sin una presencia destacable en el mundo obrero, ese reciente proceso tiene su base sociolgica principal en unas clases medias que en la situacin de crisis han visto en la formacin de un nuevo Estado la posibilidad de poner en prctica una vieja utopa disponible (Subirats, 2014). Sin descartar que gran nmero de votantes de una clase obrera cada vez ms desestructurada no acabe depositando su lealtad en los partidos nacionalistas, las ltimas elecciones al Parlament en clave plebiscitaria han mostrado, por si no quedara suficientemente claro en citas electorales previas, un relativo alejamiento entre la aspiracin independentista y la opinin de los y las ms pobres del abanico social. Ese distanciamiento es particularmente observable en los barrios obreros del corazn metropolitano y del cinturn barcelons. A da de hoy, las ciudades, distritos y barrios con mayor proporcin obrera e inmigratoria y menor renta disponible de la gran metrpolis barcelonesa se han mostrado de nuevo muy poco permeables al discurso nacionalista. Sorprende en particular el alejamiento de las rentas ms bajas respecto al declarado obrerismo del independentismo revolucionario en la lnea de las teoras marxistas de la liberacin nacional.

Huelga general indefinida en 1917

Las explicaciones histricas de este hecho no son fciles. Numerosos y muy variados ciclos histricos de formacin y re-formacin de la clase obrera resultan implicados. Para empezar, si catalanidad (sobre todo) y catalanismo (menos) son cuestiones relativamente viejas en determinados sectores y figuras del mundo obrero de Catalua, sera anacrnico en cambio aplicar sin ms la actual nocin de independentismo a perodos histricos del pasado. Es la extraeza entre separatismo y clase obrera de la que hablaba Segu un fenmeno recurrente en la historia contempornea del mundo obrero de Catalua o se trata de un fenmeno coyuntural que tendra hoy sus das contados y apuntara a direcciones diferentes? Hunde sus races la supuesta difcil convivencia de clase obrera y nacionalismo en un manera propia de comportarse en el seno de las clases trabajadoras o ha sido el resultado acumulado de las numerosas disporas obreras procedentes de otras reas del Estado o de otros Estados que han hecho ms compleja tnicamente la estructura sociodemogrfica de dicha clase? No ha sido el universalismo o el internacionalismo ms propio de los lderes del movimiento obrero, de una clase obrera para s, que encontraba problemtica la defensa de esos intereses de la unidad transfronteriza de la clase obrera con la defensa a ultranza de la nacin catalana, y no de una clase obrera en s caracterizada hasta fechas relativamente recientes por una catalanidad de base? No es la indiferencia al nacionalismo cataln un fenmeno ms propio del cosmopolitismo de la Catalua metropolitana o se trata de un improbable comportamiento general de la clase, independiente del tiempo y del espacio? No sera ms adecuado hablar de una clase obrera de composicin cambiante en el tiempo pero esencialmente segmentada en dos grandes sectores, un proletariado autctono, habitualmente de mejores condiciones de vida, trabajo, mayor capital social y cultural y mejores redes de apoyo locales, caracterizado en gran medida por su catalanidad, y un creciente proletariado alctono, de condiciones ms precarias, identidades culturales diferentes o ms mezcladas y mayores relaciones con sus regiones y Estados de origen?

El propsito fundamental de la reflexin que se ha planteado a diferentes estudiosos es intentar buscar algunas respuestas histricas a estas cuestiones desde el particular perodo en el que centran su trabajo. Se trataba en principio de confirmar, refutar o matizar una hiptesis que podramos expresar en dos enunciados complementarios. Primero, que dentro de una indiscutible afinidad entre importantes sectores de la clase trabajadora y catalanidad en la historia obrera de Catalua, la conexin con el nacionalismo (o con el separatismo, cuando esta opcin apareca ya en algunas agendas polticas) ha sido, por diferentes razones de orden ideolgico y sociolgico, ms bien elusiva, cuando no excluyente. Y segundo, que cuando esa relacin entre clase obrera y cuestin nacional se ha expresado polticamente reconociendo la especificidad del hecho nacional cataln ha apuntado mayoritariamente hacia la formal federal ms o menos plurinacional como horizonte poltico de referencia. Por supuesto, cada tramo histrico sobre el que se ha invitado a formular una opinin razonada ofrece sus particularidades, particularidades que ni mucho menos se reducen a esa hiptesis tan crudamente expresada. El objetivo no ha sido tanto confirmar verdades como dar argumentos historiogrficamente fundados para perfilar un campo de debate sobre las relaciones clase obrera-cuestin nacional en un perodo histrico concreto.

Fuente: Primeras pginas de la Introduccin a Clase antes que nacin.Trabajadores, movimiento obrero y cuestin nacional en la Barcelona metropolitana, 1840-2017

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/clase-antes-que-nacion/

 



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