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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2017

La larga crisis terminal del modelo rentista petrolero venezolano y la profunda crisis que actualmente enfrenta el pas

Edgardo Lander
Rebelin


En este texto no voy a intentar siquiera un somero balance del proceso bolivariano con sus muy importantes logros nacionales y regionales y las numerosas contradicciones, errores y limitaciones que han caracterizado a este intento de una radical transformacin anticapitalista. Me referir fundamentalmente a la intensa crisis que actualmente enfrenta el pas.

Despus de ms de una dcada de profundas transformaciones polticas y sociales, Venezuela est viviendo hoy su crisis ms grave desde las guerras civiles del siglo XIX. Los importantes logros del proceso bolivariano estn en peligro. La economa se derrumba, la pobreza, la desnutricin y las tasas de mortalidad estn aumentando. La polarizacin poltica y la violencia podran conducir a una guerra civil. Todo esto est agravado por el creciente aislamiento internacional debido, entre otras cosas, al giro a la derecha de los gobiernos de Brasil y Argentina, y acciones imperialistas como el bloqueo financiero y las amenazas de intervencin militar realizadas por Donald Trump.

La crisis venezolana no es nueva. El pas ha estado experimentando una profunda crisis econmica y poltica estructural durante las ltimas cuatro dcadas. Es la crisis terminal del modelo petrolero rentista, estatista y clientelar que ha caracterizado a la sociedad venezolana desde hace muchas dcadas. Sin embargo, este modelo rentista extractivo tuvo un nuevo soplo de vida con el liderazgo carismtico de Chvez, la legitimidad proporcionada por la Constitucin de 1999 y los altos precios del petrleo de los primeros aos de este siglo. Una vez ms, pareca que los precios del petrleo slo podan ir hacia arriba. Los ingresos procedentes del petrleo fueron vistos en el corto y mediano plazo, como la fuente de los recursos necesarios para la transformacin de la sociedad venezolana. Durante los aos del proceso bolivariano no se tomaron medidas significativas de transformacin de la estructura productiva del pas. Por el contrario, se profundiz el rentismo petrolero hasta que el petrleo alcanz el 96% del valor total de las exportaciones. Hoy el pas es ms dependiente que nunca en su historia de las importaciones, incluso de alimentos bsicos y suministros mdicos.

Las polticas sociales que mejoraron sustancialmente las condiciones de vida de los sectores populares y las importantes iniciativas hacia otros pases de Amrica Latina, la cooperacin y la solidaridad llevada a cabo por el gobierno venezolano, fueron posibles gracias a un extraordinario auge de la demanda y precio de los commodities generado principalmente por la demanda china. En la medida en que la renta petrolera se dirigi principalmente hacia los sectores excluidos de la poblacin, se produjeron significativas mejoras en sus condiciones de vida. La pobreza y la desigualdad se redujeron notoriamente, el acceso a alimentos, servicios de salud, educacin y seguridad social mejor en trminos cualitativos.

Polticamente se iniciaron profundos cambios en la cultura poltica popular, se generaliz la organizacin social de base y se produjeron extraordinarios niveles de participacin social y poltica. Venezuela desempe un papel central en el desplazamiento a la izquierda que ocurri en la mayor parte de Amrica del Sur. Durante aos, el gobierno cont con elevados niveles de legitimidad y apoyo electoral.

Sin embargo, en 2013 y 2014, los dos principales pilares que sostuvieron el proceso bolivariano, el extraordinario liderazgo carismtico de Chvez y los elevados precios del petrleo, dejaron de estar presentes. Chvez falleci el 5 de marzo de 2013. Un ao ms tarde, el precio de las exportaciones de petrleo venezolano se haba derrumbado de ms de cien dlares el barril a menos de 25 dlares. As, la profunda crisis terminal del Estado, la economa y la sociedad rentista petrolera que haba sido, en cierto sentido, aplazada durante unos aos, resurgi con mayor, incluso dramtica, intensidad.

1. La situacin econmica y social

Para analizar el estado actual de la economa en Venezuela no existe informacin oficial actualizada disponible. El gobierno ha decidido no revelar la informacin estadstica que permitira confirmar la profundidad de la actual crisis econmica.2 Los clculos que se han difundido por parte de analistas econmicos, centros acadmicos, asociaciones empresariales e instituciones internacionales presentan grandes variaciones. No todos son confiables.

En el ao 2016 la economa venezolana registr su peor cada desde el paro petrolero/lock-out empresarial de los aos 2002-2003, con una contraccin que se ha estimado entre 10%3 y 18.6%. Se acumularon as tres aos consecutivos de disminucin del PIB. Segn algunas estimaciones, el colapso de la economa venezolana ha sido tal que, en 2017, el PIB per cpita representa un 40% de los niveles del ao 2013.4 Los precios del petrleo se recuperaron de un promedio de 35 dlares por barril en 2016 a 42 dlares por barril en abril de 2017,5 an lejos de los precios que oscilaron entre 101 y 88 dlares por barril entre 2011 y 2013. No solo los precios han colapsado, segn la OPEP, la produccin de petrleo ha cado a un milln 972 mil barriles diarios.6 Esto es casi un milln de barriles menos de los que se producan en el ao 2001. Este descenso se ha atribuido a la ineficiencia, corrupcin, falta de inversin, y al hecho de que es mucho ms complejo y costoso explotar el crudo pesado y extra pesado que hoy constituye la mayor parte de las reservas venezolanas. Petrleo liviano o gasolina tiene que ser importado para ser mezclado con este petrleo pesado para su transporte y refinacin, lo que reduce significativamente los beneficios. De acuerdo a dirigentes sindicales de la industria petrolera, la refinera principal del pas, uno de los complejos de refinacin ms grandes del mundo, est trabajando a menos del 50% de su capacidad instalada debido a la falta de mantenimiento adecuado.7

Segn los Estados Financieros Consolidados de la empresa petrolera estatal (PDVSA) correspondientes al ao 2016, el beneficio neto de sta se desplom de ms de nueve mil millones de dlares en 2014 a 828 millones de dlares en 2016.8 Esta empresa, la fuente de la mayor parte de los ingresos del pas, al igual que el resto del Venezuela, se encuentra en una profunda crisis.

Diferentes fuentes, tanto nacionales como internacionales, han calculado que la inflacin en 2016 se situ entre 500% y 800%9, se esperan niveles ms altos para el ao 2017. Por tercer ao consecutivo se ha producido un grave dficit fiscal. Segn algunas estimaciones, el gasto pblico en 2016 tuvo una reduccin de alrededor del 30% en comparacin con el nivel del ao anterior.10

Las reservas internacionales disminuyeron de 35 mil millones de dlares en 2009 a 10.300 millones de dlares en abril de 2017.11 La formacin de capital fijo ha venido disminuyendo desde 2013. La misma tendencia est presente en el consumo privado.

El total de la deuda consolidada del pas (es decir, deudas nacionales y externas pagaderas en dlares, prstamos y bonos emitidos por la Repblica y PDVSA), ascienden a 181 mil millones de dlares. Esto representa ms del 80% del PIB, y es casi 18 veces ms que el total de las reservas internacionales del pas.12 Todo esto, a pesar del hecho de que durante los 18 aos del proceso bolivariano Venezuela experiment un auge sin precedentes de los precios del petrleo. Durante este perodo, el pas recibi ms dlares que los que haban ingresado al pas durante las anteriores ocho dcadas de exportaciones petroleras. Este enorme endeudamiento externo, como en experiencias anteriores, se produjo precisamente en los aos de bonanza, cuando los precios del petrleo eran muy elevados. Parte de esta deuda es una deuda ilcita que sirvi de alimento a la corrupcin. Grupos e intelectuales de izquierda han exigido al gobierno la realizacin de una auditora pblica de esta deuda, como se realiz en Ecuador, y que en el nterin se lleve a cabo una renegociacin que permita una reduccin de los pagos.

Incluso ante la realidad de una grave crisis humanitaria, el gobierno venezolano ha dado prioridad al pago de la deuda a tiempo sobre las necesidades urgentes de la poblacin venezolana. De acuerdo al Ministerio del Poder Popular de Petrleo, En los ltimos 36 meses, Venezuela ha cancelado, por concepto de Capital Reembolsado y de Intereses Pagados, la cantidad de 73 mil 359 millones de dlares.13 Al mismo tiempo la organizacin de caridad de la Iglesia Catlica, Critas Internacional, el 54% de los nios venezolanos tienen algn grado de desnutricin.14 Esto es, principalmente, una consecuencia de la drstica disminucin de los recursos disponibles para la importacin en un pas que tiene un nivel tan elevado de dependencia externa para sus alimentos y medicinas.

Una de las ms importantes distorsiones histricas de la economa petrolera venezolana ha sido una moneda sobrevaluada que ha hecho que sea ms barato importar la mayora de las cosas que producirlas internamente. Esto, al mismo tiempo, ha operado como una barrera que dificulta exportar prcticamente nada aparte del petrleo. Esta es la mal llamada enfermedad holandesa. Venezuela la haba padecido durante dcadas antes del descubrimiento de de los depsitos de gas por parte de Holanda. El pas se hizo altamente dependiente de las importaciones, incluso de alimentos bsicos. Se trata, propiamente, de una economa de puerto.

El gobierno bolivariano ni siquiera comenz a corregir las distorsiones cambiarias. A fin de limitar la fuga de capitales, se crearon a lo largo de estos aos varios sistemas de control cambiario que generaron distorsiones aun ms severas con la creacin de varios tipos de cambio paralelos, tanto legales como ilegales. A veces, hasta cuatro tasas cambiarias operaron en forma simultnea. Mientras la paridad altamente subvencionada con que se importa la mayor parte de los alimentos bsicos y medicinas ha permanecido fija durante aos en 10 bolvares por dlar, la paridad en el mercado paralelo ilegal, que tiene un impacto significativo en la estructura de precios del pas, que oscil entre 10.000 y 18.000 bolvares por dlar en agosto de este ao, sobrepas los 80.000 bolvares a finales de noviembre de 2017.

El deterioro general de la actividad productiva y de las finanzas pblicas ha tenido graves repercusiones en las condiciones de vida de la poblacin, especialmente en las reas de salud, alimentacin y la inseguridad personal. Esto constituye una reversin de los ms importantes logros sociales del proceso bolivariano. Los niveles de pobreza en trminos de ingresos monetarios, que se haban reducido significativamente entre 1999 y 2012, hoy estn peor que los niveles que existan antes del inicio del gobierno de Chvez.

La drstica reduccin de las divisas disponibles para financiar las importaciones ha creado una escasez generalizada de medicamentos y complica considerablemente el tratamiento de enfermedades crnicas como la hipertensin y la dibetes. Ha habido una prdida en el peso promedio de la poblacin. Son frecuentes las muertes en hospitales, consecuencia directa de la falta de medicamentos y equipamiento mdico, as como la desnutricin infantil. Las tasas de mortalidad de las parturientas y los recin nacidos se ha incrementado significativamente en los ltimos tres aos.15 Hoy en da existe una severa epidemia de malaria que se ha expandido en forma acelerada en los ltimos aos. Entre los aos 2015 y 2016, el nmero de casos registrados en el pas se increment en un 76%, pasando de 136.402 a 240.613 casos.16 Las carencias de medicamentos y los desplazamientos poblacionales hacia las zonas de explotacin minera del Estado Bolvar, principal foco de la epidemia, agrava la situacin.

Segn el Observatorio de la Violencia en Venezuela, en 2016, el pas tuvo una tasa de homicidios de 91 homicidios por cada 100.000 habitantes, en segundo lugar despus de El Salvador en todo el mundo17 Aunque no hay cifras oficiales, se estima que unas dos millones de personas han abandonado el pas en los ltimos tres aos, especialmente jvenes, tanto profesionales como trabajadores no calificados, en busca de un futuro mejor en otros lugares.

La decisin econmica ms importante realizada por el gobierno de Maduro en los ltimos aos ha sido el decreto de creacin del Arco Minero del Orinoco. Es la apertura de 112 mil kilmetros cuadrados, el 12% del territorio nacional, a grandes empresas mineras transnacionales. Se trata de un rea econmica especial en la cual quedan suspendidas muchas leyes fundamentales de la Repblica. Frente a la crisis del modelo petrolero rentista, en lugar de promover un debate nacional sobre las alternativas al modelo extractivista depredador que ha caracterizado la economa venezolana durante un siglo, el gobierno ha optado por empujar al pas en el camino de un nuevo patrn rentista-extractivista, ahora basado en la minera a gran escala. Este megaproyecto, en caso de llevarse a cabo en la dimensin que ha sido anunciada por el gobierno, profundizara las dinmicas etnocidas hacia los pueblos indgenas que en la actualidad se producen como consecuencia de la minera ilegal. Tendra devastadoras consecuencias socio-ambientales tanto inmediatas como a largo plazo. Afectara parte de la foresta amaznica, destruyendo vastas reas de extraordinaria diversidad biolgica, amenazara las principales fuentes de agua, as como las represas hidroelctricas que suministran el 70% de la electricidad que se consume en el pas.

2. La prdida de hegemona y las tendencias autoritarias

Cuando Nicols Maduro lleg a la presidencia, en abril de 2013, lo hizo con un nivel de legitimidad y de apoyo electoral mucho ms bajo que el que tuvo Chvez hasta su muerte. Gan las elecciones con una diferencia de solo 1,5% sobre Henrique Capriles, el candidato de la oposicin articulada en la Mesa de la Unidad Democrtica (MUD).

Una ruptura fundamental en el proceso bolivariano se produjo cuando, con la victoria aplastante en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, la oposicin alcanz una mayora cualificada de dos tercios en la Asamblea Nacional (AN). Esto implicaba un cambio radical en la correlacin de fuerzas en el seno del Estado. Con esta mayora, la oposicin en la AN, de acuerdo a la Constitucin, poda nombrar a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE). Podra aprobar leyes orgnicas sin negociar con los representantes del gobierno. En lugar de reconocer esta severa derrota e iniciar una profunda reflexin autocrtica sobre sus causas, el Gobierno no vio la necesidad de cambios en sus polticas y atribuy la crisis y la victoria de la oposicin exclusivamente a lo que ha denominado la guerra econmica por parte de la derecha y del imperio. Estos son asuntos reales pero no son, en s mismos, suficientes para explicar la profunda crisis econmica del pas o los niveles de descontento en la poblacin. Temas claves como la corrupcin generalizada, la ineficiencia de la administracin pblica o las distorsiones que genera una paridad cambiaria insostenible, fueron una vez ms dejados a un lado. En lugar de dar prioridad a la preservacin de la experiencia colectiva y el espritu combativo del mundo popular bolivariano, que representa el ms extraordinario logro de este proceso poltico, opt por permanecer en el control del Estado por cualquier medio necesario. A partir de ese momento, el Gobierno parece reconocer que no poda permanecer en el poder si esto dependa del apoyo electoral de la poblacin, y de acatar la Constitucin bolivariana del ao 1999. Se han realizado repetidos llamamientos al poder popular y a dicha Constitucin, pero, en la prctica, estos se convierten en obstculos a superar. Por ello, se fueron tomando una serie de decisiones que, en conjunto, apuntan en una forma cada vez ms sistemtica y coherente en una direccin autoritaria que tiene como prioridad la preservacin del control del poder del Estado.

Las graves violaciones que se han producido a la Constitucin de 1999 y a normas legales bsicas en los ltimos tres aos son demasiadas para ser analizadas en detalle. Sin embargo, algunas de estas deben destacarse con el fin de comprender cmo se lleg a la situacin actual. A finales de diciembre de 2015, cuando a la mayora del gobierno en la AN le quedaban pocos das antes de que la nueva mayora opositora tomara control, dicha mayora oficialista, dejando de lado algunos procedimientos exigidos por la ley, design nuevos magistrados del TSJ. No slo eran estos nuevos magistrados, sin excepcin, aliados incondicionales del gobierno, sino que varios de ellos ni siquiera cumplan los requisitos formales requeridos para ocupar dichos cargos.

El papel que este tribunal iba a jugar en estas nuevas condiciones del pas se hizo evidente poco despus. A principios de 2016, basado en una endeble acusacin de fraude electoral formulada por algunos miembros del partido de gobierno, este Tribunal decidi anular los resultados de las elecciones en el estado de Amazonas. Decidi que la eleccin de los cuatro representantes del Estado, en su mayora indgenas, y que ya haban sido proclamados por el CNE, ya no era vlida. As, los partidos de la oposicin dejaron de tener una mayora cualificada en la AN.

En vista del hecho de que transcurrieron meses sin que se llevase a cabo una investigacin para determinar la veracidad de estas acusaciones ni se programaran nuevas elecciones para ese estado, el estado Amazonas qued sin representacin parlamentaria. Finalmente, la AN decidi incorporar a los parlamentarios cuestionados y el TSJ respondi declarando a la Asamblea en desacato. A partir de este momento, sus atribuciones fueron asumidas por el Poder Ejecutivo y dicho tribunal. Este fue un momento decisivo en la ruptura del orden constitucional, produciendo la concentracin de poderes que ha permitido al Gobierno tomar cada uno de los pasos subsiguientes que han definido su deriva autoritaria.

Una de las principales fortalezas institucionales del proceso bolivariano y un poderoso escudo protector contra los intentos de la derecha nacional e internacional y del gobierno de los Estados Unidos para derrocar al gobierno, fue la legitimidad proporcionada por un sistema electoral totalmente automatizado, transparente, altamente fiable, que contaba con muchos niveles de controles y auditoras. Durante las mltiples elecciones celebradas hasta 2015, este sistema electoral garantiz que los resultados anunciados por el rgano electoral fueran, sin duda alguna, una expresin exacta de la voluntad de los electores. Sin embargo, despus de la derrota sufrida en las elecciones legislativas de diciembre de 2015, el gobierno opt por sacrificar este escudo protector para mantenerse en el poder. Esto ha tenido enormes consecuencias polticas.

En octubre de 2016, el CNE cancel el referndum revocatorio del Presidente. Todos los requisitos establecidos por la ley estaban en proceso de cumplirse. El referndum revocatorio hasta ese momento haba sido celebrado como uno de los ms importantes logros de la democracia participativa de la Constitucin de 1999. Las elecciones para gobernadores que, segn la Constitucin tenan que ser celebradas en diciembre de 2016, fueron aplazadas indefinidamente.

En marzo de 2017, el TSJ ratific que la AN estaba en desacato y, entre otras cosas, autoriz al Presidente a tomar medidas adicionales en la apertura del pas a las empresas transnacionales de petrleo y minera en condiciones expresamente prohibidas por la Constitucin, por la Ley Orgnica de Hidrocarburos, la legislacin ambiental, la referida a los pueblos indgenas y las leyes laborales.

Luisa Ortega Daz, Fiscal General de la Repblica, declar que estas decisiones atentaban contra el modelo de Estado consagrado en la Constitucin y que esto representaba una "ruptura del hilo constitucional". Ante el rechazo generalizado de estas decisiones, el TSJ modific algunos aspectos menores sin alterar sus contenidos fundamentales.18

Desde febrero de 2016, el presidente Maduro ha gobernado mediante decretos de excepcin y emergencia econmica en condiciones que violan claramente la Constitucin. Con este estado de excepcin, muchas garantas constitucionales pueden ser suspendidas, y decisiones fundamentales para el futuro del pas, como las relativas a la minera en el Arco Minero del Orinoco, pueden ser tomadas por decreto presidencial. El presupuesto nacional correspondiente al ao 2017 no fue presentado a la AN como lo exige la Constitucin, negando as a esos representantes elegidos el derecho a tener algo que decir sobre la gestin de los recursos pblicos y sobre la orientacin de las polticas pblicas. Esto aade una nueva capa de opacidad en la gestin de los bienes colectivos.

3. La Asamblea Nacional Constituyente

El primero de mayo de 2017, el Presidente Maduro anunci que haba decidido convocar a una nueva Asamblea Constituyente. En este mismo discurso declar el fin de la Constitucin de 1999, situndola en la categora de antecedente histrico, una Constitucin "pionera". Inmediatamente se gener una gran polmica, dentro y fuera de Venezuela. En ese clima poltico extremamente polarizado, este debate estuvo lleno de distorsiones y medias verdades. Segn el gobierno, el propsito de la Asamblea Constituyente fue el de garantizar la paz en el pas despus de meses de violentos enfrentamientos callejeros. Sectores de la oposicin venezolana denunciaron que el verdadero objetivo era evitar las prximas elecciones (estatales, municipales y presidenciales) y caracterizaron esto como un golpe de Estado.

Es necesario reconocer que, en la Constitucin, las condiciones para la convocatoria de una Asamblea Constituyente no son totalmente explcitas. Segn el Artculo 348: "La iniciativa de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente puede ser tomada por el Presidente de la Repblica en Consejo de Ministros" Sin embargo, hay una diferencia entre "convocatoria", que la Constitucin atribuye expresamente al "pueblo de Venezuela... depositario del poder constituyente originario" y "tomar la iniciativa de convocar". En consecuencia, aunque el Presidente puede tomar la iniciativa, la convocatoria como tal, debera haberla hecho la ciudadana a travs de un referndum consultivo, como fue el caso de la Asamblea Constituyente de 1999.

Es evidente que las principales dificultades que enfrenta el pas (escasez, malnutricin, crisis del sistema de salud, inflacin, inseguridad, recesin, dficit fiscal y una deuda externa que no puede ser pagada, etc.) no son problemas normativos que pueden resolverse con un nuevo orden jurdico. Los problemas que se plantean en relacin con la Constitucin de 1999 estn en sus violaciones sistemticas, no en su contenido.

Otra ruptura radical con la Constitucin de 1999 y las leyes electorales se produjo con el diseo del proceso electoral para la nueva Asamblea Nacional Constituyente (ANC). En clara violacin de los principios constitucionales de la representacin proporcional y la igualdad de los electores, las normas para la participacin electoral fueron cuidadosamente diseadas de tal forma que el gobierno se garantizaba el control completo de esta nueva asamblea, a pesar de que la mayora de la poblacin no respaldase al gobierno y rechazase la convocatoria de una nueva asamblea constituyente. Esto se hizo mediante la creacin de un original rgimen de doble representacin: territorial y sectorial. Contrariamente a la forma en la que siempre haban sido realizadas las elecciones en el pas, antes y durante el gobierno bolivariano, a las zonas rurales o pequeos municipios urbanos, donde el gobierno ha contado con mayor respaldo electoral, les fue otorgada una extraordinaria sobre representacin en la asamblea. En algunos casos, a un municipio rural con menos de 3000 habitantes se le asign el mismo nmero de representantes que a un municipio urbano con ms de 700.000 habitantes: un total de uno. Se defini adicionalmente un mecanismo de representacin sectorial en el cual los estudiantes votaron por estudiantes, los trabajadores por trabajadores, etc. Unos cinco millones de votantes fueron excluidos de la participacin en la eleccin de los representantes sectoriales ya que no pertenecan a ninguno de los sectores sociales as definidos.

Esto cre dos tipos de ciudadanos, unos de primera clase, que podan votar dos veces (un voto territorial y uno sectorial), y otros de segunda clase que slo podan votar una vez (voto territorial). Como consecuencia del carcter arbitrario e inconstitucional de este proceso, slo organizaciones que respaldan al gobierno presentaron candidatos y participaron en las elecciones, convirtindolas prcticamente en unas elecciones internas del PSUV.

Las elecciones para esta ANC constituyeron un fraude. Antes de las elecciones, portavoces del gobierno y del PSUV afirmaron en forma pblica y reiterada que se llevara un control estricto de los votantes y que quienes no participasen en estas elecciones perderan su empleo pblico, o la posibilidad de tener acceso a programas sociales tales como el de alimentacin subsidiada (CLAP) y vivienda. Estos anuncios pblicos fueron complementados por amenazas personales en los lugares de trabajo y centros de distribucin de alimentos. La democracia participativa de los primeros aos del proceso bolivariano se haba desplazado hacia una relacin de control crecientemente autoritaria desde el Estado, basado en chantajes y amenazas.

Las elecciones se realizaron sin testigos independientes o de la oposicin y a los medios de comunicacin se los mantuvo a unos 500 metros de los centros de votacin. Varios de los ms importantes mecanismos de control y auditora que haban hecho que el sistema electoral venezolano fuese altamente confiable fueron eliminados. Incluso con los niveles de participacin muy inflados anunciados por el CNE, casi el 60% de la poblacin no vot.

Un nuevo giro del tornillo, que alej al gobierno de Maduro aun ms de la democracia y de la Constitucin de 1999, se produjo cuando la nueva ANC fue instalada. Como en los viejos tiempos del socialismo realmente existente, se trata de una asamblea unipartidista, cada uno de sus 545 integrantes es oficialista. El que la Asamblea Nacional Constituyente encargada de redactar una nueva constitucin en un pas tan profundamente dividido como Venezuela sea absolutamente monocromtica no es un buen augurio para el futuro de la democracia o la paz en el pas. El proceso constituyente ha revivido parte del apoyo popular menguante al gobierno, ya que fue presentado como una radicalizacin del proceso, como un enfrentamiento con el imperialismo, y como una solucin a los problemas que enfrenta la poblacin. Esto, sin embargo, es probable que tenga poca duracin ya que el gobierno carece de la capacidad o los recursos para hacer frente a estos problemas.

La ANC se ha declarado como un poder absoluto, supra constitucional, que puede no solo redactar una nueva constitucin, sino tomar decisiones sobre cualquier asunto legislativo, ejecutivo o judicial que considere conveniente. Su perodo de vigencia no ha sido fijado. Declar que las cinco ramas de Estado existentes debern subordinarse a sus decisiones. En sus primeras semanas de actividad, sus decisiones fueron tomadas por unanimidad o por aclamacin, sin debate alguno. Leyes extraordinariamente autoritarias y represivas han sido anunciadas. En el mes de noviembre se aprob una ley que establece penas de 10 a 20 aos de prisin por "incitacin al odio" en los peridicos, la radio, la televisin y las redes sociales, la denominada Ley Constitucional Contra el Odio, por la Convivencia Pacfica y la Tolerancia. Igualmente amenazantes han sido los anuncios de que dirigentes de la oposicin seran acusados de traicin a la patria por su apelacin a instituciones internacionales como la OEA y la ONU. Estas amenazas estn dirigidas no solo hacia la oposicin de derecha, sino contra toda oposicin al gobierno. Los espacios para el ejercicio de la democracia continan reducindose


4. La escalada de la violencia

En los aos del gobierno bolivariano la oposicin agrupada en la MUD ha sido muy heterognea. Incluye desde grupos de extrema derecha que han tenido el apoyo poltico y financiero externo (bsicamente del gobierno de los Estados Unidos y el uribismo en Colombia), hasta sectores ms moderados que han buscado alternativas electorales, constitucionales. En la actualidad estas diferencias subsisten a pesar de la apariencia de unidad que se dio entre abril y julio en las masivas movilizaciones de calle en todo el pas y el acuerdo casi unnime para participar en las elecciones para gobernadores del mes de octubre de 2017. Esto a pesar del hecho de que el CNE ha abandonado toda pretensin de ser un rbitro neutral y confiable.

Se produjeron niveles extremos de violencia durante los meses de abril y julio. Al menos 150 personas murieron en enfrentamientos callejeros. Esto fue el resultado tanto de la represin policial/militar, como de la accin de grupos paramilitares armados que operaron en ambos lados de estas confrontaciones. En algunos casos particularmente grotescos, algunos chavistas fueron quemados por turbas de la extrema derecha. Como era de esperarse en una situacin tan polarizada, la cobertura de estos acontecimientos por parte de los medios internacionales fue muy distorsionada. El conflicto venezolano ha sido interpretado a travs de los lentes de la Guerra Fra. Las narrativas sesgadas segn las cuales las ms de un centenar de muertes fueron el producto exclusivo de la represin gubernamental, o la narrativa contraria de acuerdo a la cual estas muertes fueron principalmente el resultado de grupos armados fascistas, simplemente no corresponden a lo ocurrido. La situacin es ms compleja. Ha habido acciones violentas en ambos lados en estas confrontaciones.

La sociedad venezolana se enfrenta al grave peligro de que la violencia armada y el terrorismo puedan instalarse como la forma normal de procesar las diferencias. El peligro no es solo que la violencia se desborde a niveles no deseados por los lderes del gobierno y la oposicin. En ambos polos de la confrontacin actual hay sectores que ven la violencia como nica forma de derrotar al enemigo e imponer su agenda.

Algunos de los ms altos funcionarios corruptos del gobierno se dan cuenta de que si fueran obligados a abandonar sus cargos, no slo perderan sus privilegios, sino que tambin les resultara difcil encontrar un lugar en el mundo donde disfrutar de sus fortunas mal habidas y que incluso podran terminar en la crcel.

Lo que algunos sectores de extrema derecha buscan no es simplemente una victoria electoral para sustituir a Maduro, si esto dejase intacta la Constitucin de 1999, y se mantuviese vida por lo menos parte de los imaginarios transformadores de los sectores populares chavistas de base. Lo que quieren es un completo aplastamiento de la experiencia chavista, de todos los sueos emancipatorios de la primera dcada del proceso bolivariano, a fin de imponer una derrota poltica de larga duracin que sirva como una leccin y liquide, de una vez por todas, las aspiraciones y el espritu rebelde subalterno de estos aos. Se considera que esto es un requisito bsico para que la sociedad regrese a la "normalidad", donde todo el mundo asuma su lugar. Las consecuencias de esto van mucho ms all de Venezuela. Para ello han contado siempre con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos.

5. La corrupcin

Una adecuada caracterizacin de los mecanismos y la dimensin de la corrupcin durante el proceso bolivariano es una tarea pendiente. En agosto de 2013, Edme Betancourt fue removida de su cargo como presidenta del Banco Central de Venezuela (BCV) por denunciar que en ese ao ms de 20 mil millones de dlares altamente subsidiados fueron entregados por la Comisin de Administracin de Divisas (Cadivi) a empresas de maletn" para importaciones y actividades productivas que nunca tuvieron lugar.19 Casi un ao ms tarde, despus de su separacin del Ministerio de Planificacin, Jorge Giordani, un conocido bastin de los gobiernos del presidente Chvez, divulg su carta de Testimonio y responsabilidad ante la historia en la cual confirm y profundiz las denuncias que haba formulado Edme Betancourt.20

La grave falta de transparencia en las finanzas pblicas hace extremadamente difcil determinar la magnitud de la corrupcin. Segn diversas estimaciones, el monto global de la corrupcin durante la ltima dcada supera los 300 mil millones de dlares. Esto cubre una amplia gama de actividades, entre ellas el acceso ilcito a divisas subvencionadas, la especulacin con bonos venezolanos (comprados en bolvares, luego vendidos en dlares), sobre-facturacin de las importaciones, sobornos y comisiones en contratos de PDVSA y en grandes obras de infraestructura, como fue el caso en las relaciones con la constructora brasilea Odebrecht.

6. Movimientos y organizaciones populares ante la crisis

Las reacciones subalternas ante el profundo deterioro de las condiciones de vida que se han producido como consecuencia del aumento de la inseguridad, (debido tanto a la delincuencia como a la represin policial), una inflacin desbordada, la escasez de alimentos bsicos y medicamentos y el deterioro de los servicios pblicos, no ha sido, en trminos generales lo que podra haberse esperado. Muchas de las organizaciones de base populares que han involucrado a millones de personas en estos aos se haban vuelto tan dependientes de los recursos pblicos transferidos por instituciones del Estado que se debilitan cuando estos recursos ya no estn disponibles. La crisis ha llevado a un creciente desencanto con el gobierno y la prdida de expectativas en relacin con el futuro del pas. Despus de aos de procesos de movilizacin y organizacin popular, guiados por los valores de la cooperacin y la solidaridad, la reaccin a la crisis actual se ha caracterizado en buena medida por la competencia y el individualismo. El bachaqueo se ha convertido en un componente importante de la economa venezolana.21 Se han producido saqueos masivos en varias ciudades de todo el pas con diversas combinaciones de activismo militante de grupos de extrema derecha, organizaciones delictivas y protesta popular espontnea debido a la falta de acceso a alimentos y gas para cocinar. El tejido social y moral del pas estn gravemente desgarrados. Esto tardar muchos aos en cicatrizar.


7. La "comunidad internacional " y Venezuela

Los intentos imperiales de debilitar o derrocar el gobierno bolivariano han tomado muchas formas, tales como el apoyo poltico y financiero a los sectores ms radicales de la oposicin, el respaldo al golpe de Estado de abril de 2002 y los intentos de aislar al pas internacionalmente. Ms recientemente, Barack Obama, justo antes de terminar su mandato renov una orden ejecutiva que declaraba que Venezuela era "una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la poltica exterior de los Estados Unidos".22

En un informe presentado al Comit de las Fuerzas Armadas del Senado de los Estados Unidos en abril de este ao, Kurt W. Tidd, Jefe del Comando Sur, afirm que:

Venezuela se enfrenta a una significativa inestabilidad en este prximo ao debido a la generalizada escasez de alimentos y medicinas, la incertidumbre poltica y el deterioro de las condiciones econmicas. La creciente crisis humanitaria en Venezuela podra eventualmente obligar a una respuesta regional.23

En agosto de 2017, Donald Trump amenaz a Venezuela con una intervencin militar de los Estados Unidos en los siguientes trminos:

Tenemos muchas opciones para Venezuela y por cierto, no voy a descartar una opcin militar.

Tenemos muchas opciones para Venezuela, este es nuestro vecino Estamos en todo el mundo y tenemos tropas en todo el mundo, en lugares que estn muy lejos, Venezuela no est muy lejos y la gente est sufriendo y muriendo. Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opcin militar si es necesario.24

Se dio un paso ms el 24 de agosto de 2017, cuando Donald Trump orden un bloqueo financiero de Venezuela. Esta amplia gama de prohibiciones incluye la negociacin de nuevas deudas pblicas y bonos emitidos por el gobierno venezolano, el pago de dividendo u otra distribucin de utilidades al Gobierno de Venezuela o a cualquier entidad que sea propiedad o est controlada, directa o indirectamente, por el Gobierno de Venezuela, as como la compra, directa o indirectamente, por Estados Unidos o una persona dentro de los Estados Unidos, de ttulos o valores emitidos por el gobierno venezolano.25

En contraste con las anteriores sanciones aplicadas directamente a altos funcionarios de gobierno, este bloqueo financiero puede tener un severo impacto sobre el conjunto de la poblacin. En las condiciones actuales de grave crisis que est atravesando el pas, incluyendo un considerable dficit del sector externo, el gobierno ha enfrentado enormes dificultades en el acceso a los mercados financieros internacionales. Como consecuencia del mayor "riesgo pas" en las Amricas, solo puede obtener nuevos prstamos a tasas de inters muy elevadas. Como se seal arriba, hoy carece de los recursos para importar los alimentos y medicamentos bsicos requeridos por la poblacin. Este bloqueo financiero podra conducir al pas a un default y con seguridad hara que el acceso al financiamiento externo sea ms restringido y costoso. La coalicin de derechas organizada en la MUD emiti un comunicado dando la bienvenida a estas sanciones.26 La guerra econmica que vena denunciando el gobierno venezolano en los ltimos aos ha llegado con fuerza.

La respuesta del gobierno venezolano a este aumento del aislamiento internacional y regional no ha sido la de tratar de recuperar su legitimidad y aumentar la participacin democrtica. Por el contrario, ha optado por ms control estatal y partidista y por la profundizacin de sus tendencias autoritarias.

Los partidos de la derecha internacional, los principales medios globales de derecha (The Miami Herald, El Tiempo de Bogot, El Pas de Madrid, CNN, Fox News, incluso peridicos supuestamente liberales como The New York Times y el Washington Post, o medios de comunicacin responsables, como la BBC, as como muchos gobiernos en todo el continente americano y la Unin Europea, han definido al gobierno venezolano prcticamente como enemigo pblico nmero uno, a veces compitiendo con Corea del Norte. Todos ellos pretenden hablar y actuar en nombre de la defensa de la democracia en Venezuela amenazada por un gobierno autoritario. Es indudable que el gobierno venezolano ha tomado un camino que lo aleja sustancialmente de la Constitucin democrtica de 1999 y de aspectos fundamentales del proyecto poltico original de Chvez, pero esto de modo alguno explica la histeria de la llamada comunidad internacional en torno a Venezuela. Dnde estaban todos esos defensores de la democracia cuando la derecha brasilea derroc al gobierno democrticamente elegido de Dilma Ruosseff? Por qu no hay protestas en esta llamada "comunidad internacional" sobre el hecho de que en los ltimos decenios, segn la ONU, ms de 30 mil personas han desaparecido en Mxico.27 Cuntos titulares periodsticos y sanciones se han producido como respuesta a la sistemtica guerra asesina contra los usuarios de drogas por parte del gobierno de Rodrigo Duterte en Filipinas?28 Por qu los gobiernos de los Estados Unidos, el Reino Unido y Espaa, tan preocupados por la democracia, tienen relaciones tan cordiales con el rgimen saudita a pesar de su carcter totalitario y sus continuados ataques genocidas contra la poblacin de Yemen? Sern los enormes y lucrativos negocios de armas parte de la explicacin? La geopoltica del petrleo? Por qu estas preocupaciones por la democracia no parecen aplicarse a las autocracias del mundo rabe? Se considera que el apartheid israel es compatible con la democracia?

Venezuela ha sido construida como parte de un nuevo eje del mal (junto con Irn y Corea del Norte) por otras razones. El proceso bolivariano fue el ms radical intento de trascender el capitalismo en el siglo XXI. Esta experiencia no slo tuvo gran impacto en el llamado giro a la izquierda que se produjo en la mayora de los pases de Amrica del Sur. La experiencia venezolana se convirti en una referencia, un rayo de esperanza, para gente tan lejos como Palestina, Filipinas y la India. Aunque el actual gobierno venezolano se ha alejado de estos imaginarios de una profunda transformacin de la sociedad, a pesar de su corrupcin y sus tendencias autoritarias, todava es visto por muchos en la izquierda y movimientos sociales en todo el mundo como un smbolo o referencia subversiva. Desde la perspectiva de algunas elites globales estos imaginarios deben ser exterminados. Esto obviamente tiene poco que ver con preocupaciones en torno a la democracia. Esta auto-proclamada comunidad internacional est promoviendo un cambio de rgimen en Venezuela, incluso si esto implica el riesgo de una guerra civil. Esto ha contribuido activamente a que una negociacin interna para procesar las profundas divisiones existentes en la sociedad venezolana sea tan difcil.

La amenaza autoritaria" representada por el gobierno de Maduro se ha convertido en un instrumento til en las manos del gobierno conservador de Mariano Rajoy en Espaa para atacar a Podemos, por parte de los conservadores en el Reino Unido para poner en duda las credenciales democrticas de Jeremy Corbin, por Donald Trump, para mostrar a sus seguidores lo macho que es, y por la derecha mexicana en su intento de describir a Andrs Manuel Lpez Obrador, quien encabeza las encuestas de opinin para las elecciones presidenciales del ao prximo, como una radical amenaza chavista.
Venezuela, con las mayores reservas de hidrocarburos en el planeta y sus extraordinarios bienes minerales e hdricos, se ha convertido en un campo de batalla central de luchas inter-imperiales contemporneas, tanto entre pases, como entre corporaciones globales. Con el giro a la derecha y la geopoltica de re-alineamiento con los Estados Unidos de los gobiernos de Argentina y Brasil, Venezuela qued aislada polticamente. Se mantiene como el principal territorio latinoamericano de las confrontaciones geopolticas globales entre los Estados Unidos en defensa de su tradicional patio trasero, y la bsqueda por parte de China y Rusia por convertir al pas en una cabeza de playa para sus proyectos globales en este continente.

Hoy, para las empresas transnacionales, el problema no es que un gobierno izquierdista o nacionalista limite su acceso a las abundantes fuentes de energa del pas o sus riquezas minerales. El gobierno ha abierto el pas a las inversiones extranjeras en petrleo y minera en condiciones sumamente favorables para estas empresas. Es el caso de la Faja Petrolfera y el Arco Minero del Orinoco. Dado que este tipo de inversin no es rentable en el corto plazo, muchas empresas transnacionales estn esperando a tener ms seguridad jurdica a fin de proceder con sus anunciadas inversiones. A pesar de que en el mega proyecto del arco Minero del Orinoco se han establecido condiciones extraordinariamente favorables para los inversores extranjeros, estas normas fueron aprobadas por decreto presidencial y constituyen una clara violacin de la Constitucin y normas jurdicas referidas al ambiente, a los pueblos indgenas y en el mbito laboral. Estas normas y los nuevos contratos con empresas transnacionales no han sido aprobados por la Asamblea Nacional como lo exige la Constitucin. No hay garanta de que vayan a ser reconocidos en el caso de un cambio de gobierno. Segn muchos crticos de izquierda, esta es una de las principales razones por las que el gobierno de Maduro decidi convocar a una nueva Asamblea Constituyente: proporcionar el slido marco jurdico y constitucional necesario para atraer estas inversiones. Una propuesta de ley con este propsito ha sido introducida por Maduro a la ANC. Es poco probable que estos esfuerzos tengan xito, ya que en las condiciones actuales, la ANC no es vista como legtima ni por la mayora de la poblacin venezolana ni por la llamada "comunidad internacional".

Muchos Intelectuales internacionalmente reconocidos, partidos y movimientos sociales identificados con la izquierda no estn contribuyendo a la creacin de las condiciones de una salida no violenta de la crisis actual. En el mismo marco de Guerra Fra que caracteriza la perspectiva dominante de la derecha, gran parte de la izquierda internacional contina identificando al gobierno de Maduro como un gobierno democrtico, popular y anti-imperialista y tienden a proporcionarle una solidaridad incondicional. Esto a pesar de las polticas ultra liberales de zonas econmicas especiales para atraer las inversiones extranjeras; a pesar de la profundizacin del modelo extractivista depredador que ha dado origen a los mayores problemas que enfrenta el pas; a pesar de su negativa a tratar con responsabilidad el cambio climtico en su papel como importante productor de petrleo; a pesar de que durante el proceso bolivariano ha habido una consolidacin de la insercin histrica del pas en la divisin internacional colonial del trabajo y la naturaleza; a pesar del hecho de que los pueblos indgenas siguen siendo severamente impactados por las polticas neo-desarrollista en sus territorios ancestrales; a pesar de las tendencias anti-democrticas, autoritarias y represivas que caracterizan hoy al gobierno de Maduro. Esta solidaridad incondicional, acrtica, contribuye a bloquear la posibilidad de anlisis crticos de los problemas del proceso bolivariano y contribuye activamente a reforzar y legitimar sus rasgos ms negativos. Las opiniones tienen consecuencias. Con independencia de las decisiones que tome el gobierno de Maduro, estas han sido celebradas por parte de sectores de la izquierda internacional como brillantes tcticas anti-imperialistas. Como por arte de magia, las mismas polticas que se denuncian si son llevadas a cabo por gobiernos neoliberales o derechistas, de alguna manera se convierten en aceptables si son llevadas a cabo por gobiernos "progresistas" o de "izquierda". El extractivismo de la derecha es considerado como una poltica pro-imperial que tiene graves consecuencias ecolgicas y socioeconmicas, como amenazas a las comunidades indgenas y campesinas y como una renuncia a la soberana nacional en favor de las empresas transnacionales. Los movimientos de resistencia en estas condiciones son celebrados. Por otro lado, cuando esas mismas polticas son llevadas a cabo por gobiernos amigos de alguna manera pasan a tener un significado radicalmente diferente y los movimientos de resistencia son acusados de formar parte de una agenda imperial antinacional y antipopular. Con esta construccin maniquea de la realidad, no hay manera de aprender de la experiencia. Las razones para cada problema o error siempre se encuentran en otra parte.

Todo esto le hace un dao enorme a los movimientos anti-capitalistas y proyectos transformadores alrededor del mundo. Alimenta la propaganda derechista que define toda alternativa anti-capitalista, por su propia naturaleza, como necesariamente estatista, autoritaria y corrupta. Parece que amplios sectores de la izquierda continan teniendo grandes dificultades para extraer lecciones de las consecuencias a largo plazo que tuvo la incapacidad para criticar a la Unin Sovitica, a pesar de su carcter autoritario y represivo, porque se enfrentaba al imperialismo estadounidense.

Venezuela es hoy un campo de batalla decisivo, no slo en el mbito geopoltico del las competencias inter-imperiales. Es tambin un terreno privilegiado de la confrontacin de ideas, en debates crticos sobre cmo avanzar en la direccin de una sociedad democrtica post-capitalista que supere el patriarcado, el antropocentrismo y el racismo, as como el estado de guerra permanente que caracterizan al sistema mundo contemporneo. Un debate reflexivo, crtico, del proceso poltico venezolano es indispensable si esta experiencia ha de contribuir a la construccin de otro mundo posible.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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