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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2017

La ESMA como emblema
Gracias a los que marcharon contra el 2x1

Victoria Ginzberg
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La ESMA siempre fue un emblema. Como centro clandestino no fue ms importante ni ms terrorfico que Campo de Mayo, en la zona norte del Gran Buenos Aires, o que La Perla, en Crdoba, o tantos. Pero por diversas razones (el secuestro de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, la visibilidad de sus sobrevivientes, represores y del mismo edificio, por ejemplo) su efecto simblico es poderoso. Lo mismo ocurri con sus juicios. En 2011 fueron condenados 16 represores de ese centro clandestino y dos fueron absuletos. Fueron las primeras condenas de El Tigre Acosta y Afredo Astiz. Y a pesar de que desde la reapertura de los juicios haba habido fallos ejemplares y personajes importantes condenados, esa sentencia signific, para muchos, la certeza de que los represores estaban efectivamente siendo juzgados. Fue una noticia que recorri el mundo. Algo similar ocurri ahora, con este nuevo fallo, con estas nuevas condenas para Astiz y sus compaeros y jefes de la patota de la ESMA. Fue el juicio oral ms largo y ms grande de la historia argentina: las audiencias duraron cinco aos y un da (aunque podra decirse que el juicio comenz mucho antes) y abarc a 54 imputados y 789 vctimas. Pese al clima poltico adverso y antecedentes recientes preocupantes, fueron condenados a prisin perpetua 29 represores, 19 recibieron penas de entre 8 y 25 aos y 6 fueron absueltos. Fue, en trminos simblicos, la confirmacin de la continuidad de los juicios, aunque, con altibajos, nunca se interrumpieron desde 2005. Fue, en trminos reales, la primera vez que recibieron condena en la Argentina tripulantes de los vuelos de la muerte (Adolfo Scilingo que habl pblicamente de esta metodologa a partir de su confesin a Horacio Verbitsky fue juzgado en Espaa). El vuelo es un crimen del que no hay testigos, pues consisti, justamente, en hacerlos desaparecer para siempre, aunque algunas vctimas, como las Madres Azucena Villaflor, Esther Ballestrino de Careaga y Mara Eugenia Ponce, Angela Aguad y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, fueron devueltas por el mar a la costa, lo que ayud al juzgamiento de sus asesinos. En el caso de Mario Arru y Alejandro DAgostino, adems, fue el trabajo de la periodista y sobreviviente de la ESMA Mirian Lewin y de la Unidad Fiscal de Delitos de Lesa Humanidad lo que hizo posible ubicarlos en el lugar preciso: en un avin Sky Van del que, segn la acusacin, fueron arrojadas al mar las Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas.

La sentencia se sigui en la calle, en Comodoro Py, que como deca Lita Boitano, es tambin la avenida donde est la capilla de la Armada Stella Maris, donde Madres, Abuelas y Familiares iban a pedir informacin sobre los desaparecidos y eran atendidos por el capelln Emilio Graselli, quien anotaba la informacin que reciba en su fichero, pero nunca ayudaba a las vctimas.

Delante de la pantalla gigante que se mont el Comodoro Py se coloc un 30.000 de claveles rojos de papel crepe. Ms de mil flores hechas por muchas manos en la Casa de la Miltancia de HIJOS que funciona en lo que fue la ESMA y hoy es un Espacio de Memoria.

Afuera no se escuch el himno que cantaron los acusados, como si el pas, la patria, fuera solo de ellos. Afuera se escuchaba a dnde vayan los iremos a buscar. En la calle se recordaba que 14 acusados no pudieron ser condenados porque se murieron durante el desarrollo del juicio y que tambin hay testigos y familiares que no llegaron a escuchar la sentencia. Se recordaba, especialmente, a la Madre Marta Vsquez, que muri la semana pasada.

Una periodista francesa se acerc a un grupo que conversaba un poco alejado del corralito y los gazebos armados frente al edificio de los tribunales federales. Ustedes por qu estn aqu hoy?, pregunt, como para romper el hielo y obtener alguna declaracin. Rufino Almeida, sobreviviente del centro clandestino El Banco, el padre Paco, de la Isla Maciel y Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA, se miraron entre sorprendidos e irnicos: no saban por dnde empezar. Daleo es un poco la memoria viva de la ESMA (ella dira que forma una memoria con todos sus compaeros y es cierto): testigo desde el da cero, voz de los que desaparecieron e impulsora de los juicios desde antes de los juicios, desde que estaba secuestrada. Graciela tena un folio con algunas hojas con datos del juicio que consultaba cuando le hacan alguna pregunta especfica, aunque casi toda la informacin estaba en su cabeza. Los que fuimos secuestrados pensbamos que nos iban a matar, pero tambin pensbamos que podamos sobrevivir y que si sobrevivamos bamos a hacer lo necesario para que los criminales pagaran. Pero no somos slo sobrevivientes, nos desaparecieron porque luchbamos, le dijo Graciela a la periodista francesa. Y le explic que los juicios por los crmenes de la ltima dictadura son parte de una lucha ms global, que no hay democracia posible con impunidad y que entonces no se trata de cuestiones del pasado, sino del presente, de cmo se construye una sociedad democrtica. Por eso, adems, ayer muchos de los que esperaban la sentencia estaban con un pie o una oreja en la Plaza del Congreso, donde una multitud se movilizaba contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno.

La reparacin nunca es completa. Los desaparecidos siguen ausentes y hay lazos rotos para siempre. Hay nietos que siguen secuestrados y personas que saben dnde estn y callan. Adems, hay penas bajas que causan la indignacin de muchos con razn. Con el fallo de ayer, algunos represores podrn salir en libertad porque habrn cumplido parte importante de su pena. Pilotos que confesaron haber participado en los vuelos fueron absueltos, como Julio Poch, que lleg al juicio luego de haber hablado de sus crmenes ante sus compaeros de una aerolnea holandesa y ayer se fue a su casa. Los fundamentos de la sentencia se conocern ms adelante, aunque es posible suponer que el tribunal consider que no haba pruebas suficientes para comprobar la participacin puntual de algunos de los pilotos, ms all de convalidar judicialmente la existencia de los vuelos como metodologa y eslabn final en la maquinaria del terrorismo de Estado. La justicia siempre es parcial, pero algunas veces mucho ms parcial que otras. En los ltimos meses, en distintas causas sobre crmenes de la ltima dictadura hubo fallos inquietantes, casi lindantes con la obediencia debida y en lnea con la voluntad del gobierno, expresada por ejemplo por la diputada Elisa Carri, de diferenciar entre los torturadores directos y los jvenes militares que no podan comprender la criminalidad de sus actos cuando les decan vos vas a un enfrentamiento. Ms all de la bronca y de las apelaciones que se concretan oportunamente, las bajas condenas, los beneficios de la duda y las absoluciones confirman que estos juicios estn lejos de la venganza con la que los quieren identificar los represores e incluso funcionarios del Gobierno. Y las condenas, la existencia mismo del juicio, confirma que la perseverancia de las Madres y Abuelas, de todos los familiares y de los sobrevivientes da frutos. Tambin que es crucial el acompaamiento de quienes desde la sociedad civil entienden que no es posible construir una democracia plena sobre la impunidad de los delitos del terrorismo de Estado. Porque sin la movilizacin contra el 2 x1 del 10 de mayo este final de juicio no hubiera sido posible. Estas condenas tambin las lograron todos los que marcharon ese da.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/79388-gracias-a-los-que-marcharon-contra-el-2-x-1



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