Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2017

Entrevista a Luz Gmez, profesora titular de Estudios rabes e Islmicos de la Universidad Autnoma de Madrid y doctora en Filologa rabe
El yihadismo no solo se extendi con Bin Laden, tambin con la Liga Islmica creada por Arabia Saud

Jos Antequera
Gurb


El fanatismo yihadista prosigue con su ofensiva ciega y violenta en todo el planeta. Hace solo unos das, ms de 300 personas fueron cruelmente asesinadas en un atentado contra una mezquita suf en el norte de la pennsula egipcia del Sina. En este caso los terroristas colocaron artefactos explosivos de fabricacin casera alrededor del templo de Al Rauda y los hicieron detonar a la salida de los fieles del rezo del viernes, da sagrado para los musulmanes. Fue una nueva masacre sin sentido. Tras la carnicera, las mismas preguntas de siempre. Por qu? Qu creencia religiosa puede llegar a tales extremos hasta convertirse en puro genocidio? Ayer fue Egipto, hoy puede ser Reino Unidos, Francia, Alemania o Espaa, como ocurri el pasado verano con los atentados de Barcelona. Luz Gmez (Madrid, 1967) es una de las arabistas que mejor pueden explicar lo que est sucediendo en ese mundo musulmn ms cerrado y arcaico. Profesora titular de Estudios rabes e Islmicos de la Universidad Autnoma de Madrid (UAM) y doctora en Filologa rabe, Gmez considera que el fundamentalismo yihadista hunde sus races en el pasado, hasta llegar a la Arabia Saud del siglo XVIII, cuando dos grandes familias unieron sus destinos para propagar el wahabismo, una visin extrema del islam. As, los Saud se ocuparan de las cuestiones poltico-econmicas del nuevo estado; los seguidores de Abdel Wahhab, un clrigo que propugnaba un islam rigorista y duro, liderara la superestructura ideolgica. Aquella unin se ha perpetuado hasta nuestros das y hoy Arabia Saud, por la interpretacin extrema del Corn que conlleva el wahabismo, es uno de los espejos donde se miran cientos de terroristas. No en vano, fue en tierras saudes donde Bin Laden empez a propagar sus funestas ideas religiosas que despus se extendieron por toda la Tierra, aterrorizando no solo al mundo musulmn sino tambin a Occidente. La forma de penetrar del wahabismo es fundando escuelas, universidades, abriendo grandes mezquitas, apoyando determinado tipo de publicaciones y lneas editoriales, a travs de pginas web, as es como penetran en diferentes capas sociales, creando una identidad basada en aspectos externos distintivos, como la vestimenta o una forma de expresarse y comportarse en pblico, asegura Luz Gmez. Si toda violencia es consecuencia de la historia, la profesora de la UAM puede ayudarnos a entenderla mejor.

Qu es el wahabismo?

Bueno, lo primero que hay que aclarar es que los que nosotros llamamos wahabes no se llaman a s mismos as, sino que esta es una denominacin desde fuera, lo cual nos da una idea de cmo ha sido la historia conceptual del wahabismo. El nombre hace referencia al mentor de una corriente ideolgica islmica del siglo dieciocho, que se llamaba Mohamed Ibn Abdel Wahhab, y de ah lo de wahabismo. Los wahabes rechazan el reconocimiento de santos o personajes ilustres que puedan hacer sombra a su dogma central, el tauhid, que dice que hay un solo Dios con quien nada ni nadie se puede comparar. El hecho de que Abdel Wahhab d nombre a una corriente doctrinal islmica contradira el dogma fundacional de los wahabes, el tauhid. De ah que ellos se llamen a s mismos la gente del tauhid y que sientan la denominacin wahab casi como sacrlega. Lo cual no quita para que, con la popularizacin del trmino, muchos hayan acabado refirindose a s mismos, sobre todo cuando se dirigen a interlocutores no musulmanes, como wahabes. Si Abdel Wahhab levantara la cabeza

Cules son sus orgenes?

Est ligado a un movimiento de carcter reformista de la tradicin islmica que surge en la primera mitad del siglo dieciocho, abanderado por un personaje visionario con una formacin en ciencias islmicas clsicas y que considera que la situacin por la que estaba pasando la pennsula Arbiga de su tiempo estaba conduciendo a su sociedad a ser, si no anti-islmica, s a-islmica, a estar al margen del islam. Su crtica va contra la veneracin de personajes ilustres, contra los rituales en torno a sus mausoleos y la relacin estrecha con la naturaleza que, segn la visin de Abdel Wahhab, conduca a ciertas formas de politesmo y pantesmo. l criticaba que se haba ido perdiendo la fuerza del mensaje divino consignado en el Corn y ejemplificado en los hadices, que son los dichos y hechos de Mahoma. Y todo esto le llev a promover una reforma en profundidad de la espiritualidad de su tiempo, ms que de las normas jurdicas en que se haba fosilizado la tradicin escrituralista islmica. La prdica de Abdel Wahhab cobr fuerza porque la dirigi, en lugar de a La Meca y Medina, que son los puntos neurlgicos del pensamiento y la tradicin islmica, a los oasis del interior de la pennsula, donde fue creando comunidades de seguidores, de adeptos, que pusieron en marcha esta visin, por as decir, de un islam purificado. Y digo por as decir porque, en realidad, esta tendencia del islam que dice que hay que volver a un ideal de pureza, volver a los orgenes y retomar el buen camino que se ha ido perdiendo con el paso de la historia, siempre ha estado presente. Lo que sucede adems es que en la poca de Abdel Wahhab, polticamente la mayora de la pennsula Arbiga estaba en la prctica al margen del Imperio Otomano, salvo en su franja occidental, donde se hallan La Meca, Medina y la costa del Mar Rojo. El resto de la pennsula era un desierto con escasa vida econmica y que mantena su propia autonoma. En ese contexto, las tribus del centro de la pennsula Arbiga sostuvieron un movimiento contestatario y de desligazn de los otomanos que hall en esta predicacin, en el wahabismo, que en origen era un movimiento de carcter religioso y no poltico, un motor ideolgico para sus intereses polticos y econmicos, contrarios a la lgica otomana. Es entonces, en 1741, cuando se produjo el pacto de Diriyah. Diriyah era un pequeo oasis-ciudad en el que se pusieron de acuerdo dos familias: los Saud, que se ocuparan de las cuestiones poltico-econmicas del territorio conquistado, y los seguidores de Abdel Wahhab, que lideraran la superestructura ideolgica, por as decirlo.

Y mediante el entronque de ambas familias se legitima el poder poltico y religioso de la futura Arabia

As es. El pacto de Diriyah facilita la rpida conquista de la pennsula Arbiga. Unos se van a encargar de lo mundano y otros de lo divino. Las conquistas territoriales wahabes llegan de La Meca y Medina al sur de Irak, y se convierten en una amenaza para el control otomano de toda la regin. La misin religiosa de Abdel Wahhab la prosigue su familia, los Al al-Sheij, en coalicin con los dignatarios o jeques polticos que tambin se van sucediendo en la familia de los Saud hasta el ao 1818. Toda la regin viva un momento de convulsin: en 1798 Bonaparte haba desembarcado en Egipto al mando de una expedicin militar, que supuso el fin del gobierno mameluco de Egipto, que haba perdurado cinco siglos; por su parte, los britnicos intervinieron para cortar las nfulas expansionistas francesas que amenazaban sus intereses imperiales con la mira muy puesta en la India. Los otomanos se aprovecharon de esta circunstancia y restauraron su control sobre Egipto a travs de un gobierno semiautnomo, que sirvi a su vez para reclutar a las fuerzas que reconquistaran La Meca y Medina en 1811 y tomaran en 1818 Diriyah, la capital wahab-saud. Ah termina la primera tentativa de Estado saud, que dur desde 1744, con el pacto de Diriyah, hasta 1818, con la toma de la ciudad. Fjese que decimos Estado saud y no wahab, una distincin muy importante en ese sentido de divisin de mbitos poltico/religioso que mencionbamos. Muy moderno no? Ah termina la primera tentativa de Estado y el movimiento wahab se sumerge en la historia de los derrotados. Hasta que a finales del siglo diecinueve, otra vez en un momento de gran inestabilidad, con la Conferencia de Berln y el reparto de frica entre las grandes potencias europeas, la regin pas a ser de nuevo el centro de la codicia colonial y los wahabes emergieron con ello. Es el momento en que Gran Bretaa se hace con el control de Egipto a travs de la deuda del Canal de Suez. En este contexto de inestabilidad comenz el repunte del wahabismo que, aunque en un primer momento pareci que no iba a calar, ms tarde, con el final de la Primera Guerra Mundial, encontr la forma de fructificar otra vez a la sombra de los intereses de la geopoltica internacional. Durante la guerra, Francia y Gran Bretaa prometieron al jerife Husin, el guardin de La Meca y Medina, que era un ttulo honorfico dependiente del califa otomano pero de gran repercusin simblica entre los musulmanes, le prometieron apoyar sus aspiraciones de fundar un reino rabe que se extendiera por la Pennsula Arbiga y que incluyera lo que hoy es Jordania, Siria, Lbano, Israel-Palestina y parte de Irak. Evidentemente nada ms lejos de los intereses franco-britnicos, as que concluida la guerra, Gran Bretaa encontr en las pretensiones hegemnicas saudes/wahabes sobre la pennsula Arbiga un aliado quintacolumnista para contener primero y derrotar despus a la familia de los jerifes. Con el beneplcito britnico, en 1924 los saudes, bien organizados en una suerte de guerrillas de proslitos wahabes dispuestos a acometer su yihad, tomaron La Meca, consiguieron luego hacerse con el control del resto de la Pennsula y en 1932 proclamaron el actual Reino de Arabia Saud. As, a grandes rasgos, Arabia Saud es la historia de un pacto de la geopoltica con la ideologa de fundamento religioso del wahabismo. Por ello, el wahabismo ha acabado siendo no solo una cuestin ideolgica o religiosa, sino tambin poltica y econmica, una ideologa nacional que ha reescrito a su antojo la historia de la regin, como explica Madawi Al-Rasheed. Naci del cruce de los intereses de dos familias que, en la actualidad, se siguen repartiendo los mbitos de influencia del pas. Hoy los Saud son la familia reinante pero los al-Sheij son los que controlan el Consejo de los Ulemas y los que dotan al gobierno de un sostn jurdico basado en el islam, desde su punto de vista de qu es el islam, claro. Este equilibrio y los consensos internos dentro de cada familia es el que ha sostenido a Arabia Saud desde el ao 1932, cuando se fund el reino actual, pero que proviene de sus orgenes en el siglo dieciocho.

La Casa Saud est entonces totalmente marcada por el wahabismo

S, hablando en trminos liberales se podra decir que los Saud han adoptado el wahabismo como ideologa de Estado. Arabia Saud es el resultado de una coalicin en que poltica y economa confluyen con una ideologa religiosa para crear una estructura estatal. A veces se piensa que el wahabismo es una ideologa religiosa, y eso es as en buena medida, pero tambin lo es que su existencia est ligada a unos intereses polticos, que ahora son de un tipo y que en el siglo dieciocho lo eran de otro. El equilibrio entre los dos niveles, el religioso y el poltico, es lo que ha caracterizado la historia de los Saud y del wahabismo. Volviendo a las comparaciones con la tradicin occidental, que en general suelen ser poco matizadas cuando se habla del islam pero que pueden ayudar a comprender mejor, el wahabismo crea crculos de competencias que distinguen Iglesia y Estado por familias.

Y cules seran los principios polticos o religiosos que inspiran el movimiento wahab?

Pues por explicarlo desde dentro, volvemos a lo ya dicho sobre que los wahabes a s mismos se denominan la gente del tauhid. El problema es cmo se traduce esta palabra. El tauhid sera algo as como un monismo radical, y los wahabes sera pues la gente de la unicidad extrema, la gente que defiende que Dios es solo uno, que es nico y que es universal. Que Dios es uno se opone, segn los musulmanes, a otras tradiciones religiosas como el cristianismo, donde Dios es padre, hijo y Espritu Santo, o al politesmo de la Arabia preislmica o latente en la espiritualidad popular. Que es nico implica rechazar creencias en algo distinto, por ejemplo, los wahabes dicen que defender el tauhid es incompatible con ser comunista, socialista, capitalista o cualquier otra pertenencia ideolgica o prctica activista. Y universal en el sentido de que el Dios del islam no reconoce razas, etnias, culturas, gneros, es uno para toda la humanidad y todos los musulmanes son idnticos, iguales por su fe. Como se ve, el credo religioso comporta importantes posicionamientos polticos y sociales.

Es una especie de vuelta a la pureza del islam

S, eso mantienen los wahabes, que ellos recuperan el legado de los verdaderos ancestros del islam, los slaf. Consideran que lo que ha sucedido en la historia es que se ha degenerado el ideal primigenio del tauhid y que eso ha supuesto la introduccin de prcticas y doctrinas polticas, sociales, culturales o teolgicas ajenas que implican no aceptar que Dios es el nico legislador y que el hombre no puede legislar, tan solo seguir el modelo original que Mahoma vino a representar como ser humano. Lo siguieron los cuatro primeros califas, pero segn los wahabes despus el egosmo y los intereses de los califas y del resto de los dignatarios musulmanes lo han deformado. Por ello hay que volver al origen, a los slaf, trmino del que proviene salafismo, que es a su vez una gran familia llena de disputas en la que se integra el wahabismo. Esta reivindicacin de un primer tiempo idlico supone tambin un enfrentamiento directo con la tradicin chi, en la medida en que los chies aceptan que la figura de Ali, el yerno y primo de Mahoma, ha tenido una continuidad en la transmisin del mensaje espiritual, y despus de Ali sus hijos, los llamados imames. Para los wahabes todo eso es antiislmico porque el Dios nico le transmite a Mahoma su mensaje para que se lo d cerrado a la humanidad, que es el Corn, y a partir de Mahoma no hay posibilidad de nuevas intervenciones humanas. La veneracin a Ali y sus descendientes, que es lo que caracteriza a los chies, no es asumible para los wahabes. De hecho, en su poca de expansin a comienzos del siglo diecinueve ya destruyeron Kerbela, donde se haya la tumba del imam Husin, el lugar ms sagrado para los chies. Tampoco aceptan otras formas de espiritualidad propias del islam africano, por ejemplo, como la creencia en la baraka, la posibilidad de que haya hombres que tengan un don especial que Dios les ha dado y que hace posible que puedan transmitir su bendicin a otros hombres, y por eso hay que visitar sus tumbas, las ermitas y mausoleos. Todo esto para los wahabes es una aberracin, hasta el punto de que cuando mueren los reyes o los jefes de las tribus o cualquier personaje ilustre dentro de la comunidad wahab, sus tumbas no se distinguen especialmente de otras, no tienen distintivos, los grandes hombres wahabes yacen mezclados en los cementerios pblicos con los sbditos corrientes, porque hacerles objeto de veneracin atentara contra la veneracin que se debe tener nica y exclusivamente hacia Dios. La cuestin se ha llevado al paroxismo con la destruccin de todo el riqusimo patrimonio prewahab de la pennsula Arbiga, del que apenas quedan ya restos urbanos, arquitectnicos o arqueolgicos.

Y todas estas costumbres rigoristas como que las mujeres no puedan conducir, prohibir el cine, la msica, toda esa repulsin u odio hacia lo occidental tiene entonces su origen en el wahabismo

La doctrina wahab examina la realidad y sentencia su grado de acomodacin con el islam. Como todas esas cuestiones que usted menciona. Hacer este escrutinio es algo comn a todas las escuelas jurdico-doctrinales islmicas, luego sus resultados pueden ser muy distintos. En general, en el islam sunn hay cuatro escuelas jurdico-doctrinales. Estas escuelas se empiezan a constituir a partir del siglo VIII-IX, un siglo y medio despus del fallecimiento de Mahoma, y cada una elabora jurisprudencia segn un mtodo particular que difiere en el uso de recursos y puede llevar a soluciones distintas para un mismo problema. No vamos a entrar ahora en ellas porque sera largo de explicar, pero lo que importa para lo que nos ocupa es que hay una escuela, que se llama hanbal, que es la que provee al wahabismo de los instrumentos jurdicos para establecer esa visin del mundo que usted comenta. Es una escuela que sostiene que hay que apegarse a lo que dicta el Corn, lo que dicen los hadices, es decir, los hechos y dichos de Mahoma, y lo que establecen las fetuas, los dictmenes de los primeros musulmanes, que fueron los compaeros de Mahoma. Fuera de ello, toda elasticidad es posible. Pero claro, los hadices en bruto y las fetuas de aquellos primeros musulmanes han dado lugar a un corpus enorme. No es posible poner un nmero a los hadices, que se compilaron casi doscientos aos despus de muerto Mahoma, menos an a las fetuas de sus seguidores, todo ocupa cientos de volmenes, es decir, es un magma inmenso, en donde hay de todo, tanto que dependiendo de lo que quieras buscar encuentras. Eso nos lleva a la noticia que hemos odo en las ltimas semanas de que las mujeres de Arabia Saud podrn conducir coches, cuando los wahabes haban sostenido que no podan hacerlo porque iba contra la chara, la norma islmica. La gente se ech las manos a la cabeza antes no y ahora s? Pues es que antes se antepona la norma general, que es la que obliga a preservar la pureza de las mujeres impidiendo su libertad de movimientos, a una norma particular como conducir un coche propio que podra exponer a la mujer a perder esa pureza, y resulta que ahora se esgrime que en ningn hadiz o fetua se halla precedente alguno para la prohibicin particular, de modo que la prohibicin no es pertinente. Simplificando, que los precedentes se abren y se cierran y para todo se puede encontrar una justificacin en lo que hay o no hay en ese corpus, y as antes los wahabes fueron los nicos musulmanes que consideraron contrario al islam que las mujeres condujeran y ahora, tras dcadas de odos sordos a las demandas de sus mujeres y de medio mundo, de repente han cambiado de punto de vista. Y ah interviene de nuevo la poltica, como en este caso, con el prncipe heredero Muhammad Ibn Salman buscando formas propias de legitimidad. Pero esto de la elasticidad doctrinal no es nuevo, al contrario. Por ejemplo, los wahabes han legislado normas econmicas que seran impensables en otras escuelas doctrinales y que han permitido la apropiacin de los recursos naturales por parte de una elite, o el desarrollo de un sistema financiero tan voraz o ms que la usura, que ellos, como el resto de los musulmanes, tienen prohibida. Lo que es inconcebible para otras escuelas del islam es posible para ellos porque si no est escrito El literalismo les constrie pero todo lo que no es literal tambin les da gran libertad.

El wahabismo tuvo su momento de decadencia pero resurge en el siglo veinte

Vuelve a resurgir despus de la Primera Guerra Mundial. Los saudes escriben su historia presente como resultado del impulso del wahabismo para recuperarse, pero sobre todo tiene mucho que ver con la poltica internacional Algunos autores, como Pascal Menoret, incluso consideran que el wahabismo es un injerto del rey Abdelaziz Ibn Saud, el primer monarca del actual Reino de Arabai Saud Yo creo que esto es una exageracin que no pondera suficientemente el peso de la continuidad poltico-religiosa del legado wahab, aunque es cierto que Abdelaziz manipul a su antojo buena parte de ese legado.

Algunos expertos creen que con el descubrimiento de los pozos petrolferos en el desierto de Arabia y el apoyo al gobierno saud de las potencias coloniales Occidente legitim el wahabismo

Pero fjese, cuando resurge el movimiento wahab, en torno a la Primera Guerra Mundial, el inters occidental no se debi a los pozos petrolferos, porque no se haban descubierto todava, sino que fue por el inters geoestratgico de Gran Bretaa en la pennsula Arbiga, como hemos comentado. Esto es lo que se cuenta en la pelcula Lawrence de Arabia basada en Los siete pilares de la sabidura, una especie de relato en primera persona de uno de los protagonistas, el mismo Lawrence. Las rpidas conquistas de los guerreros wahabes ponen bajo control del lder de los Saud, Abdelaziz, prcticamente toda la pennsula, que se wahabiza por decreto, valga la expresin. El reino no se proclama hasta 1932 y es a partir de ese ao cuando se descubren los primeros yacimientos, pero el primer apoyo internacional a los saudes no viene por el petrleo sino por una cuestin de geopoltica: impedir la unin poltica de los pueblos rabes desde el Yemen a Siria bajo el liderazgo de la familia de los jerifes, con gran poder simblico. As, en la recin creada Sociedad de Naciones tras el Tratado de Versalles que reconoce el reparto de la zona entre Francia y Gran Bretaa, a los britnicos se les adjudica el mandato de lo que luego ser Arabia Saud, que se constituye en el Estado que hoy conocemos en 1932 pero que como unidad nacional haba sido inexistente hasta ese momento. El inters primero de Occidente fue de carcter poltico, o ms bien geopoltico, no fue econmico por el petrleo, sino por el control estratgico de la regin. No olvide que Gran Bretaa necesitaba controlar el Canal de Suez y el Mar Rojo para llegar a la India, que era su gran joya colonial.

Bin Laden resucit el wahabismo?

Osama Bin Laden era hijo de un saud multimillonario, y su dinero y su familia le dieron una gran capacidad de influencia dentro y fuera de Arabia Saud. Por otro lado, Bin Laden se form en una moderna universidad saud, en la Universidad Rey Abdelaziz de Yedda, que se nutri del profesorado que atraa de Egipto y de Siria. En la universidad saud de los aos 1960 y 1970 recalaron los exiliados islamistas y Hermanos Musulmanes de la zona. As fue penetrando una visin del islam poltico, del islamismo, que no estaba directamente relacionada con el wahabismo, y que propagaba un islam de carcter contestatario contra los regmenes en vigor que daba pie a una ideologa revolucionaria a la manera de los tiempos: fuertemente proselitista, organizada en clulas de activistas, jerrquica Bin Laden se forma en ese contexto, mezcla de wahabismo e islamismo revolucionario, con el petrleo como arma ideolgica tras la crisis de 1973. Arabia Saud ya se haba convertido en un actor internacional de primer orden, alineado con Estados Unidos desde el famoso encuentro entre Abdelaziz, Roosevelt y Churchill en 1945, de modo que en el contexto de la Guerra Fra la invasin sovitica de Afganistn de 1979 propici la intervencin saud en el conflicto, sin olvidar que tambin fue una forma de cortar las alas por el este a la reciente y triunfante revolucin islmica iran. Y ah es donde Bin Laden aparece en escena, en la gestin del capital econmico que sostiene la lucha de los muyahidines en Afganistn, pues la financiacin de la yihad para expulsar a los soviticos se nutri de las grandes fortunas saudes. Bin Laden, con su formacin marcada por una visin revolucionaria del islam que viene ms bien de Egipto, se instal en Afganistn y cre las bases de formacin y servicios llamadas qaeda, y de ah la famosa Al Qaeda. La impronta wahab de Bin Laden y sus relaciones con el estamento wahab, es decir, con la familia al-Sheij, que es la que ostenta el control ideolgico, siempre fueron conflictivas. S, de acuerdo, Bin Laden era wahab pero era ms que eso, l es paradigmtico de una generacin de jvenes saudes que dieron un vuelta de tuerca a la ideologa wahab y la mezclaron con otros movimientos revolucionarios y las tendencias del salafismo ms polticas.

Luego no fue el inventor del wahabismo, como muchas veces se cree, el movimiento viene de mucho ms atrs

En absoluto, el wahabismo, si se ha expandido por el mundo, no ha sido por Bin Laden. Si hay que buscar un primer responsable sera obra de la Liga Mundial Islmica, que es una institucin creada en 1962 en La Meca con claros fines proselitistas wahabes a nivel internacional. La Liga Mundial Islmica es una institucin con proyectos de carcter educativo y asistencial, con planes de cooperacin y desarrollo que ha ido dando apoyo a comunidades musulmanas de todo el mundo en espacios donde el Estado no llega, desde frica y Asia hasta aqu en Europa. A travs de la Liga se financian, por ejemplo, las mezquitas europeas, y a travs de este proselitismo y actuacin por la base es como el wahabismo ha ido penetrando, esa ha sido la lnea principal de expansin del wahabismo, el caldo de cultivo para posteriores desarrollos del wahabismo yihadista. Pero el wahabismo mayoritario es este wahabismo conservador, el de la segregacin por sexos, con las mujeres con el rostro cubierto y los hombres con barbas y chilabas, un wahabismo que siempre ha llamado a estar al margen de la poltica, porque en eso reside su fuerza, en respetar la autonoma del poder poltico para garantizarse su control sobre el poder social. Las sinergias transnacionales que crea las estamos viendo en muchsimos lugares.

En cualquier caso es una filosofa que se extiende cada vez ms por el mundo rabe

Se ha extendido por todo el mundo islmico, no solo por el mundo rabe y Oriente Medio, por toda frica, por el sudeste asitico, por las antiguas repblicas soviticas Su forma de penetrar es fundando escuelas, universidades, abriendo grandes mezquitas, apoyando determinado tipo de publicaciones y lneas editoriales, a travs de buenas pginas web, as es como penetran en diferentes capas sociales, creando una identidad basada en aspectos externos distintivos, como la vestimenta o una forma de expresarse y comportarse en pblico, y llegando con servicios donde no llegan los Estados fallidos, o los Estados totalitarios o, como en el caso de Europa, llenando el espacio para la religin del que no se ocupan los Estados. Es una manera de infiltrarse que no es a travs de la poltica, es a travs de la educacin, de los centros asistenciales, de un modo de ser y estar que se siente como verdaderamente islmico frente a la alienacin de la globalizacin. Podra decirse que ser wahab es como un refugio.

Es entonces el wahabismo la raz ideolgica del yihadismo que estamos sufriendo en Europa?

Es una de las races, yo no lo vinculara unvocamente, s directamente pero no unvocamente. Yo dira que el yihadismo es hijo del wahabismo pero tambin tiene otros padres y madres, no es un ser puro, es un hbrido, como el propio wahabismo. Desde luego, por un lado el wahabismo le ha dado al yihadismo unas posibilidades de expansin y penetracin que no hubiera tenido sin las instituciones wahabes. Adems, el yihadismo tiene un fuerte componente hanbal, la escuela jurdico-doctrinal de la que hablaba antes, la misma del wahabismo. Pero por otro lado, hay otras corrientes ideolgicas islmicas que han influido muchsimo en el yihadismo y que no son wahabistas, por ejemplo toda la tradicin de los Hermanos Musulmanes creados en 1928, o las teoras sobre la vanguardia revolucionaria, eso no tiene que ver con el wahabismo, eso es islamismo de otro tipo y guarda relacin directa con las ideologas del siglo veinte en general, con ideas revolucionarias como el maosmo o el foquismo. El hibridismo ideolgico es propio de todo el islam poltico del siglo veinte, no es nada nuevo. Por ejemplo, hace ms de veinte aos yo hice mi tesis doctoral sobre un grupo islamista egipcio que por entonces retaba en el terreno democrtico al rgimen de Mubarak. Estos islamistas venan del marxismo y sus lderes, en concreto Adil Husayn, utilizaban las herramientas de anlisis de Gramsci para construir una nueva hegemona que ellos llamaban islam culturalista o civista. Estos no eran yihadistas, pero se lo comento solo para ejemplificar con otro caso el hibridismo ideolgico del islamismo en general, al que no es inmune el yihadismo actual. Dentro del yihadismo hay varias tendencias, entre los tericos del yihadismo tienen lugar grandes discusiones sobre los lmites de la yihad, el imperativo del califato, la anatemizacin de otros musulmanes, etctera, que desde fuera pueden parecer diferencias nimias ante la magnitud del terror que promueven, pero que desde el punto de vista doctrinal son muy importantes y dan lugar a enfrentamientos tan violentos como los que vemos en la guerra siria entre facciones yihadistas. El mayor enemigo hoy en da del wahabismo son estos hijos dscolos que incluso han llegado a declararle infiel a l tambin, aunque tambin los ltimos movimientos del prncipe heredero saud parecen indicar que el wahabismo puede tener los das contados como ideologa de Estado. Pero con l no se vendr abajo todo el fundamento del Estado saud?


Fuente original: http://www.gurbrevista.com/2017/11/entrevista-a-luz-gomez/



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