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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2017

Es tiempo de cambiar la Constitucin

Vctor Arrogante
Rebelin


Es un clamor entre los partidos polticos la necesidad de reformar la Constitucin. Tambin seis de cada diez espaoles estn a favor. La cuestin es que no hay acuerdo sobre los aspectos a enmendar. Algunos pretendemos que la enmienda sea a la totalidad; comenzando con el artculo 1.3, en el que se declara que La forma poltica del Estado espaol es la Monarqua. Si, ya se que una Repblica no garantiza el mejor gobierno, pero si que no haya monarqua.

En 1978, el Estado quedaba configurado como una monarqua parlamentaria. Fui uno de aquel 67,11% de votantes (hubo una abstencin del 32,89%) en el referndum del 6 de diciembre. El 88,54% dijimos s a la Constitucin, frente al 7,89% que la neg. No reniego del sentido de mi voto, lo que no quiere decir que acepte ni lo sucedido desde entonces ni la realidad injusta que hoy vivimos. Abogo decididamente por una nueva Constitucin, que supere la del 78 heredera del Estado totalitario. Salamos de la negra dictadura y el futuro prometa democracia, salud y bienestar. Luego las cosas no han sido como hubiramos deseado que fueran, aunque estamos a tiempo de que lo sean.

La monarqua es la anttesis de la democracia, el dogal de los pueblos y la condena y asfixia de la clase trabajadora y de la mayora social. La cuestin catalana y la crisis de la monarqua ha cohesionado un bloque, capitaneado por los llamados partidos constitucionalistas (PP, PSOE y Ciudadanos), que est imprimiendo al sistema una deriva hacia polticas que podramos calificar de reaccionarias, como la ley Mordaza y otras medidas que aplican con saa contra quienes luchamos por los derechos y libertades (Manifiesto republicano para la jornada del 6 de diciembre). La poltica del Gobierno del PP, con el apoyo decidido del PSOE y C's, sienta un precedente y alecciona sobre la puesta en marcha de una Segunda Transicin, que intentan llevar a trmino con una reforma constitucional, pero en un sentido regresivo, autoritario, para que el conjunto de la sociedad sea derrotada durante otros cuarenta aos.

Hemos conocido por el diario El Mundo, que seis de cada diez espaoles consideran necesario reformar la Constitucin (61,6%). Adems el sondeo indica que el 68,5 % de los encuestados creen que los partidos polticos no se pondrn de acuerdo a la hora de modificar la Carta Magna, una opinin que comparten sobre todo los votantes de Unidos Podemos (81,2 %) y los electores menores de 29 aos (84,1 %). Slo el 19,0% de los encuestados confan en que los partidos polticos alcancen un consenso para la reforma. Es significativo que un 48,9% de los votantes del PP son partidarios de la reforma constitucional, pese a que ni Rajoy ni la direccin del PP muestren gran entusiasmo. Los electores de Ciudadanos (71%) s apuestan por los cambios.

M. Rajoy, dice que el compromiso con el PSOE para reformar la Constitucin era solo para hablar y que la reforma de la Constitucin no puede ser un premio para aquellos que han pretendido liquidarla, refirindose al procs en Catalunya. El Gobierno, an con sus contradicciones, no cierra la puerta a la modificacin de la Carta Magna y admite que puede promover una regresin autonmica, que suponga que el Gobierno central vuelva a asumir polticas pblicas esenciales, promoviendo la devolucin de competencias autonmicas al Estado. Para el ministro Catal, el desafo secesionista en Catalunya ha abierto una nueva etapa que, a su juicio, supone que algunas polticas, que tuvieron sentido en el momento inicial del Estado de las autonomas, ahora se han puesto de manifiesto disfuncionalidades y algn resultado disonante. Madrecita que me quede como estoy! Si han sido capaces de atacar algunos derechos y libertades, lo de las competencias a las CCAA, ser un paseo militar.

Los acontecimientos en Catalua evidencian la herencia del franquismo. Se han pisoteado derechos fundamentales, como la libertad de expresin, opinin, reunin y manifestacin. El Estado ha hecho uso de la represin y violencia contra ciudadanos indefensos, para amordazar y acallar su voz. Ha encarcelado a representantes polticos y sociales por su accin pacfica en defensa de sus derechos polticos. Se ha aplicado el artculo 155, atentado antidemocrtico, que elimina la representacin legtima del pueblo de Catalunya y les condena a la condicin de presos polticos.

Y es que la Constitucin de 1978 se hizo de urgencia y no se remat. Alfredo Prez Rubalcaba pide reformar la Constitucin para atajar la crisis territorial, al ser un modelo inacabado, tratar sobre las competencias incompletas e incorporar los derechos sociales perdidos En su artculo Tan difcil como necesaria, aborda la reforma para resolver las tres crisis simultneas que padecemos: econmica, poltica y territorial. Rubalcaba seala que cuando los socialistas plantearon una reforma constitucional, lo hicieron para salir del paso de la crisis territorial que se estaba incubando. A su juicio, hay que constitucionalizar algunos derechos y desconstitucionalizar otras medidas. Con la crisis econmica como justificacin, el Gobierno de Rajoy llev a cabo medidas excepcionales que se deben revertir. Segn el diccionario de la RAE, recuperar es volver a tener lo que uno tuvo, y ni derechos ni empleo ni prestaciones sociales se han vuelto a tener. Propone clarificar la distribucin de competencias y reformar el Senado en el que las CCAA puedan participar directamente en el proceso legislativo, as como crear un sistema de financiacin transparente, justo y solidario.

De la propuesta de reforma constitucional que hace Pedro Snchez mejor no hablar. El objetivo es la modernizacin del modelo territorial, como respuesta el desafo independentista en Catalunya y reconocer la plurinacionalidad de Espaa, como nacin de naciones. La propuesta requerira una reforma del artculo 2 del Ttulo Preliminar (La Constitucin se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nacin espaola, patria comn e indivisible de todos los espaoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonoma de las nacionalidades y regiones). Habra que reformar en su totalidad el Ttulo VIII, De la Organizacin Territorial del Estado; y aplicar el artculo 168: disolucin de las Cortes, convocatoria de elecciones y referndum sobre el asunto. Demasiado trmite para no resolver nada ni la cuestin catalana.

La cuestin catalana y la aplicacin del artculo 155, con el apoyo explicito de Pedro Snchez, ha sido el detonante, para que Unidos Podemos abandone la comisin de estudio no permanente para abordar la cuestin territorial propuesta por el PSOE. El PSOE no puede abrir el meln constitucional desde el apoyo al 155. Tanto Podemos como IU, defienden la necesidad de abrir un amplio proceso constituyente y refundar consensos no solo territoriales, sino tambin sociales, de regeneracin poltica, independencia judicial, lucha contra la corrupcin y reversin del 135.

La monarqua, su Constitucin, sus instituciones y leyes, no solo han manifestado su incapacidad para dar una solucin democrtica a las demandas del pueblo, a los problemas polticos y a las demandas populares, sino que tambin han sido incapaces de impedir y eliminar las penurias y sufrimientos de millones de personas. Poco se ha hecho contra la pobreza y desigualdad creciente; pocas medidas contra el paro y la precariedad laboral. Nada contra el exilio forzoso de centenares de miles de jvenes o solucionar el problema de la vivienda. Y que decir de la vergonzosa corrupcin.

La semana culmin conociendo que el Partido Popular, se ha convertido en la primera formacin poltica que se sentar como acusada ante la Justicia, por la destruccin de los discos duros y el borrado de los ordenadores de Luis Brcenas. Francisco Camps es citado a declarar como investigado (imputado) por la Frmula 1 en Valencia. El fiscal que llevaba el caso Lezo dej un escrito en el que peda la imputacin de Aguirre y Gallardn por prevaricacin y malversacin de fondos pblicos en la construccin de un campo de Golf en pleno centro de Madrid. Por esto y todo lo dems nos merecemos otro Sistema, por justicia y dignidad; porque el actual no nos protege. Sera el momento para que la oposicin exigiera la dimisin en pleno del Gobierno.

El Estado, sus instituciones, los partidos, permiten estas tropelas y otras actuaciones antidemocrticas, apelando a la Constitucin, a la legalidad, a la ley. Ellos son quienes las han hecho, quienes las aplican y quienes se las saltan en su propio provecho e inters y en contra el pueblo soberano. Se cambi la Constitucin en 15 das para favorecer a la banca y en perjuicio de los servicios pblicos y gastos sociales, poniendo la soberana a los pies de la Unin Europea. Se ha impedido la aprobacin de una ley de dacin en pago; se han aprobado reformas laborales que no han eliminado el paro, condenando a cada vez ms trabajadores a salarios de hambre; reformaron las pensiones que nos obliga a los mayores a trabajar ms tiempo y cobrar menos; hacen leyes fiscales que obligan a pagar ms impuestos a los trabajadores y menos a los ricos y grandes empresas. Ellos y sus leyes! Y de la divisin de poderes hablaremos otro da.

No es reformar la Constitucin, como algunos proponen. No es reformar todo para que nada cambie. Hay que entrar a fondo en la estructura del Estado; hay que cambiar la esencia misma del Sistema, la forma poltica del Estado, convertir el modelo territorial en un Estado federal, modernizar la administracin de Justicia y blindar los derechos econmicos y sociales, configurando un autntico Estado social y democrtico. No debe ser una reforma de adaptacin, sino una ruptura con el modelo; que si en un principio pudo haber dado resultado, ahora est agotado.

El sistema poltico diseado en la Constitucin de 1978 hace aguas. Ha sido incapaz de garantizar, de forma efectiva y eficaz, un estado social y democrtico de derecho. Hay que abrir un Proceso Constituyente, que ponga fin a los postulados de la Transicin, que cuestione la forma poltica de Estado (artculo 1.3 CE). El acceso a la Jefatura del Estado, como a cualquier otro rgano pblico de representacin, no puede tener carcter hereditario, sino sometido a la libre y democrtica concurrencia ciudadana. No cabe que la persona del jefe del Estado (ahora el rey) sea inviolable y no sujeta a responsabilidad.

Ante este 6 de diciembre, apuesto por un referndum sobre la forma poltica del Estado; por la equiparacin de los derechos econmicos, sociales y culturales con los derechos civiles y polticos. Contra la Constitucin del 78 y por la Repblica.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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