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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2017

Fragmentos de un discurso posfactual
Quines son los usurpadores?

Daro Balvidares
Rebelin


El artculo 75 inciso 17 de la Constitucin Nacional Argentina, reconoce la preexistencia tnica y cultural de los pueblos indgenas, y la posesin y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan.

Adems de los tratados y pactos internacionales con rango constitucional a los que dicen ceirse los funcionarios gubernamentales, lo que incluye a la ministra de (in) seguridad, Patricia Bullrich, aunque el discurso oficial navegue entre la ambigedad, la falsedad y la indocumentacin. Es decir, un discurso oficial indocumentado, salido slo de la racionalidad de lo que se llama Estado.

En la conferencia de prensa1 (27-11-17) se poda escuchar a la ministra diciendo: en el sur de nuestro pas han ocurrido ms de 70 acciones violentas o atentados, que nos llevan a nosotros a caracterizar que estamos en una situacin frente a grupos violentos que han escalado esta situacin de violencia, grupos que no respetan la ley, que no reconocen a la Argentina, que no aceptan el Estado, la constitucin, los smbolos, se consideran como un poder fctico que puede resolver con una ley distinta a todos los argentinos. El juez necesitar elementos probatorios, nosotros no

Lo que la ministra caracteriza como acciones violentas o atentados, enmarca la posibilidad de (in) justificacin para el accionar de las fuerzas represivas del Estado, a travs de la orden de un juez o por decisin fctica del ministerio de (in) seguridad amparado en la figura de flagrancia.

De hecho as actu Gendarmera en la represin a la comunidad mapuche de la Lof Resistencia Cushamen, que deriv en la cacera en la que se produjo la desaparicin seguida de muerte de Santiago Maldonado. Cuando el juez slo haba ordenado desalojar la ruta 40.

Quin cometi el flagrante delito?; Cul es el grupo violento?

Agrega la ministra, grupos que no respetan la ley; cmo no se puede respetar la ley cuando lo que est enmarcado en lo que dice la Constitucin y los pactos internacionales, son las comunidades originarias y no este Estado que con sus poderes no atina a cumplir premisas esenciales de la llamada Carta Magna y que adems las transgrede de manera sistemtica.

O, acaso, no hubo que volver a prorrogar la ley 26.160 de relevamiento territorial de las comunidades originarias, porque estas instituciones no cumplieron lo prescripto en esa ley. Lo que se consigui con la movilizacin de la poblacin, mientras el Estado, en realidad, esperaba la extincin de esa ley para poder continuar entregando los territorios para los negocios extractivistas, agrotxicos y, por qu no, mega emprendimientos inmobiliarios, en este proceso sistemtico de desposesin y extranjerizacin territorial.

Todo en manos de unos pocos, que siempre, histricamente son los mismos, aunque cambien dos o tres nombres propios, las circunstancias son las mismas de la Historia de la crueldad argentina2.

Vale una breve referencia a propsito de esa Historia:

La llamada conquista del desierto sirvi para que entre 1876 y 1903, es decir, en 27 aos el Estado regalase o vendiese por moneditas 41.787.023 hectreas a 1843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos econmicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel perodo. Sesenta y siete propietarios pasaron a ser dueos de 6.062.000 hectreas. Entre ellos se destacaban familias patricias que recibieron parcelas que oscilaban entre las 200.000 hectreas de los Luro a las 2.500.000 obtenidas por los Martnez de Hoz. () En 1884, el Gobierno compra en La Pampa cuatro leguas de tierra para establecer un fuerte. Los paga 5.165 pesos con 85 centavos la legua. Dos aos antes, el Gobierno las haba vendido a un particular a 500 pesos la legua. En dos aos diez veces ms su precio? .Esta prctica se va a repetir a lo largo de nuestra historia.3

Esto es lo que llaman modernizacin? El negocio espurio es la modernizacin? Cul es el Estado que deben aceptar las comunidades originarias? El Estado con sangre entra?

Dice la ministra: El juez necesitar elementos probatorios, nosotros no, de qu habla Quines son nosotros? Acaso, ese nosotros es el plural mayesttico4? A esta altura parece que s. El nosotros es autorreferencial, remite a la razn de Estado.

Y sigue la ministra: nosotros no tenemos que probar lo que hacen las fuerzas de seguridad en el marco de una tarea emanada de una orden judicial, nosotros le damos a la versin que nos da la prefectura naval argentina, carcter de verdad, porque creemos que el Estado es el juez, el ministerio de seguridad, el gobierno nacional y la prefectura naval argentina. Nosotros no vamos a aceptar ninguna orden legal, es decir que si hay alguien que dice que no se puede entrar a una parte del territorio argentino, nosotros entramos a todas partes del territorio argentino, no tenemos ningn lmite ms que los lmites de nuestra constitucin

Su majestad, L'tat, c'est moi5, no tiene que probar lo que hacen las fuerzas de seguridad, y desde el punto de vista (mayesttico) de la ministra, est claro que no, porque nosotros le damos a la versin que nos da la prefectura naval argentina, carcter de verdad, porque creemos que el Estado es el juez, el ministerio de seguridad, el gobierno nacional y la prefectura naval argentina.

El Estado (de la ministra) se sostiene en creencias de verdad de las fuerzas a las que debe controlar, no dirigir. Acaso una confusin de roles?, pero contina la ministra, Nosotros no vamos a aceptar ninguna orden legal Nos confunde con su sentido de legalidad; si ese Nosotros no va a aceptar ninguna orden legal, entonces qu es la legalidad. Su ministerio, seora ministra, est fuera de la legalidad que impone en su discurso, solo para aquellos que considera fuera de su legalidad. Lo que podra interpretarse como Ustedes tienen que entrar en mi legalidad. Complejo? No. Es la razn de su Estado.

Nosotros Legalidad Creencias Ya estamos en un problema lingstico, jurdico, clerical

Pero usted va ms all, nosotros entramos a todas partes del territorio argentino, no tenemos ningn lmite ms que los lmites de nuestra constitucin

Su Nosotros no tiene ningn lmite, ser por eso que el joven mapuche, Rafael Nahuel, muri asesinado con una bala de su Nosotros, de su creencia de verdad; de su constitucin, la suya.

Dnde estaban las armas de grueso calibre?

haba armas de grueso calibre, en este momento las armas estn ah o ya las sacaron eran como quince, veinte que estaban en una formacin tipo militar, tampoco pudieron ver a todos porque estaban, estaban como escondidos, porque eran cuatro prefectos contra quince, veinte personas que estaban en este grupo violento. Frente a esta situacin que sepan que los vamos a cuidar, que vamos a cuidar a los argentinos que viven en el sur y que se acab el mundo del revs, contina la ministra.

Estn o ya las sacaron? Nunca encontraron armas en el alucinatorio se sus grupos violentos, lo mismo dijeron, seora ministra, cuando reprimieron a la PuLof Resistencia Cushamen.

Estaban en formacin tipo militar o estaban escondidos? Nada se sostiene en el discurso de su Nosotros.

Del grupo violento, muri el joven mapuche, Rafael Nahuel de 21 aos asesinado por otro grupo, el Albatros, el que ejerce la inocultable violencia de Estado.

Y, usted, ministra, habla de cuidar a los argentinos que viven en el sur, seguramente quiso decir, terratenientes y extranjeros como, Lewis y Benetton; porque su nosotros, no nos incluye, estamos en el mundo del revs.

Se acuerda, ministra el de Mara Elena Walsh6; probablemente s pero usted est a la derecha de ese mundo o en el anverso de un discurso con resonancia de 9 milmetros

Notas:

1 Conferencia de prensa Televisin Pblica Noticias 27-11-17

2 Referencia a Historia de la crueldad argentina: Julio A. Roca y el genocidio de los pueblos originarios. Osvaldo Bayer y Diana Lenton 1 Edicin Ediciones El Tugurio. Buenos Aires 2010.

3 Bayer Osvaldo en Op. Cit.

4 En la lengua hablada, o en la escrita, el plural mayesttico (del latn pluralis majestaticus, pluralis majestatis: 'plural de majestad') consiste en referirse a uno mismo, sea hablante o escritor, mediante uso de la primera persona del plural y usando el pronombre "Nos", en sustitucin de "yo".

5 Francia, Luis XIV

6 Mara Elena Walsh, Cancin El reino del revs

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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