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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2017

La lgica perversa del capitalismo verde

Amyra El Khalili
Opera mundi


Para entender cmo y porqu el capitalismo verde avanza sobre los territorios indgenas y de los pueblos tradicionales, es necesario reconocer los paradojos del agua; es decir, el agua es vida y muerte, libertad y esclavitud, esperanza y opresin, guerra y paz. El agua es un bien inmensurable, insustituible e indispensable a la vida en nuestro planeta, considerada por el Artculo 225 de la Constitucin Brasilera, bien difuso, de uso comn del pueblo.

En ese sentido, la reciente descubierta de lo que puede ser el mayor acufero de agua dulce del mundo en la regin amaznica, el Alter do Cho, que se extiende bajo las cuencas de los ros Maraj (Par), Amazonas, Solimes (Amazonas) y Acres, todas en la regin amaznica, alcanzando inclusive las cuencas subandinas, exige atencin y cuidado por parte de la sociedad brasilea.

Convulsiones sociales podrn ocurrir si no preparmonos para nuevas confrontaciones geopolticos, puesto que el acufero Alter do Cho, con 162.520 mil kilmetros cbicos, posee ms que el triple de la capacidad hdrica del Acufero Guaran, con 45 mil kilmetros cbicos, considerado hasta entonces como el mayor del mundo.

Los cientficos estiman que el Alter do Cho podra abastecer el planeta por al menos 250 aos. Por eso es una atraccin inevitable a la codicia de los pases del hemisferio norte, que ya no tienen ms agua para el consumo. Proceso similar al que ocurre en el Medio Oriente, con disputas sangrientas por el petrleo y el gas natural.

El control sobre esa riqueza hdrica depende exclusivamente del control territorial. Las aguas son transfronterizas y avanzan sobre los lmites entre municipios, estados y pases. El rcord histrico de la crecida del ro Madeira en 2014, cuando inund ciudades en Bolivia, adems de provocar tragedias en los estados de Rondnia y Acre, es ejemplo que ayuda entender cmo actan las aguas.

De modo general, estn a contaminar el agua a travs de la minera y con desechos de efluentes, agro txicos y qumicos, y podr ser contaminada tambin con la inminencia de la explotacin del gas de arcilla, en que la tcnica utilizada para fracturar la rocha puede contaminar las aguas subterrneas adems de intoxicar la atmsfera.

Segn estimativas de un informe del proyecto Land Matrix, que rene organizaciones internacionales dedicadas a la cuestin agraria, ms de 83,2 millones de hectreas de tierras en pases en desarrollo han sido vendidas en grandes negocios internacionales desde 2000. Los pases ms vulnerables de frica y Asia han perdido grandes extensiones de tierras en negocios internacionales en los ltimos diez aos. frica es el blanco principal de esas adquisiciones, seguida de Asia y Amrica Latina. Tales adquisiciones han sido estimuladas por el alza de los precios de las commodities agrcolas y por la escasez de agua en algunos pases que la utilizan para la explotacin agrcola, minera, madera y turismo.

Otros pases en la mira de esa ofensiva por tierra como Indonesia, Filipinas, Malasia, Congo, Etiopa, Sudn y Brasil, siendo que en este fueron vendidos para extranjeros ms de 3,8 millones de hectreas en los ltimos 12 aos. Nos referimos a tierras que pudieron ser adquiridas legalmente. Pero las tierras indgenas y de los pueblos tradicionales que son propiedad de la Nacin y no pueden ser comercializadas ni alienadas, protegidas que estn por leyes nacionales e internacionales.

Son precisamente esas tierras preservadas y conservadas ambientalmente, las ms ricas en biodiversidad, agua, minerales y energa (bienes comunes) la ms codiciadas. En esas reas ocurre el avance desenfrenado del capitalismo verde que, en verdad, es el mismo viejo y desgastado modelo colonialista y extractor. Con un nuevo visual ecolgico y supuestamente sustentable, pero imperialista y expansionista neoliberal, busca prioritariamente apropiarse de los bienes comunes. De uso pblico y tutelado por el Estado esos bienes son definidos como recursos naturales, as como los trabajadores son considerados por el sistema como recursos humanos. Todo, en ese modelo verde es transformado en utilitario con la finalidad de ser utilizado ilimitadamente y en el corto plazo.

Esa concepcin utilitarista del capitalismo verde ya es confrontada con otros modelos econmicos y otras propuestas de vida, como el Bien Vivir, de los pueblos de las florestas y campesinos, la economa socio-ambiental, la economa solidaria y la agroecologa, entre otras que florecen.

Ya fue dicho, ese modelo econmico con tintes verdes pretende apropiarse de los bienes comunes y para eso necesita tomar las tierras que estn bajo la proteccin de la Unin y que hace milenios pertenecen a los indgenas y dems pueblos de las florestas.

Para que esa guerra se viabilice, se estn aprobando leyes con el claro propsito de beneficiar el mercado financiero. Paralelamente, otras leyes son anuladas para institucionalizar y legitimar la ocupacin por extranjeros, empresarios y banqueros del territorios latinoamericanos y caribeos, como es el caso de los derechos fundamentales de los pueblos indgenas, el Cdigo Forestal, los derechos laborales, entre otros.

De esa forma, contratos unilaterales y perversos son firmados por los actores con relaciones de fuerza totalmente desiguales (asimtricas), en que deliberadamente se confunde financiar con financierizar.

Aqu cabe un ejemplo esclarecedor: financiar es, por ejemplo, permitir que una artesana compre una maquina de costura y pueda pagarla con el fruto de su trabajo, tornndose independiente de un empleador y pueda ser una emprendedora.

Ya financierizar es hacer con que la artesana se endeude para comprar una mquina de costura y jams logr pagarla, hasta que el acreedor le tome la mquina por incumplimiento del contrato mercantil.

La financiarizacin hace con que una de las partes del acuerdo, la que se descapitaliz, tenga que entregar lo que an todo lo que tiene, como las tierras indgenas. As son dibujados los contratos financieros y mercantiles con el objetivo de vincular las tierras ricas en bienes comunes como garanta y as alienadas y a disposicin de la parte ms fuerte: la capitalizada.

En esos trminos, las poblaciones indgenas y los pueblos de las florestas dejan de poder utilizar lo que les mantienen vivos y lo que preservan hace siglos para las presentes y futuras generaciones, las florestas y las aguas, para que terceros puedan utilizarlos adems de controlar tambin sus territorios.

Esa es la lgica perversa del capitalismo verde, sustentado por el argumento de que las florestas en pie solo son viables si tienen valor econmico. Lo que es una falacia., pues valor econmico las florestas en pie y las aguas siempre lo tuvieron. Lo que no tenan hasta entonces, era valor financiero, ya que no hay precio que pague el valor econmico de las florestas, de los bienes comunes y de los servicios que la naturaleza proporciona gratuitamente.

El capitalismo solamente avanza en las fronteras en que logra cuantificar, pero, jams lograr se apropiar de lo que la sociedad pueda cualificar.

El bien ambiental, segn el Artculo 225 de la Constitucin, es de uso comn del pueblo, es decir, no es bien de propiedad pblica, sino de naturaleza difusa, razn por la cual nadie puede adoptar medidas que impliquen en gozar, disponer, lucrar del bien ambiental, destruirlo o hacer de l, de forma absolutamente libre, todo lo que es de la voluntad, del deseo de la persona humana en el plan individual o meta-individual.

Al bien ambiental es tan solo atribuido el derecho de utilizarlo, garantizando el derecho de las presentes y futuras generaciones.

No se puede omitir ni dejar de tomar posicin a favor de aquellos que son los guardianes de las florestas y de las aguas. Hay mucho que aprender con esos pueblos para tambin preservar los conocimientos milenarios del origen de la humanidad.

Solamente con cualificar el bien comn, darle la importancia econmica por la garanta de la calidad de vida que nos propicia y recusndonos a ponerle precio (financierizandolo), es que se podr impedir el avance desenfrenado del capitalismo verde sobre los territorios indgenas y de los pueblos tradicionales.

Si el pueblo, el propietario hereditario de los bienes comunes decidir que el oro, el petrleo y el gas de arcilla, entre otros minerales deben quedar bajo la tierra para que se pueda tener agua con seguridad hdrica y alimentaria, que su voluntad soberana se cumpla

Notas

(1) Acufero en la amazonia puede ser el mayor del mundo, afirman los gelogos. Disponible en: http://g1.globo.com/brasil/noticia/2010/04/aquifero-na-amazonia-pode-ser-o-maior-do-mundo-dizem-geologos.html 

(2) Plantando en el vecino. 10 pases a comprar tierras extranjeras en montones. Disponible en:  http://exame.abril.com.br/economia/mundo/noticias/10-paises-que-estao-comprando-terras-estrangeiras-aos-montes .

(3) MADERO, Carlos. Mayor acufero del mundo est en Brasil y abastecera el planeta por 250 aos. Acceso en 21/4/17, disponible en: https://noticias.uol.com.br/cotidiano/ultimas-noticias/2015/03/21/maior-aquifero-do-mundo-fica-no-brasil-e-abasteceria-o-planeta-por-250-anos.htm 

Referencias

Financiarizacin de la Naturaleza: la ltima frontera del capital. Jornal Porantim Publicacin del Consejo Indigenista Misionero (Cimi), organismo vinculado a la CNBB. Ao XXXVI, n 368, Brasilia, septiembre 2014. Acceso en 21 de mazo de 2017, disponible en: http://cimi.org.br/pub/Porantim%20368%20-%20para%20SITE_1.pdf

El KHALILI, Amyra. La lgica perversa del capitalismo verde. Frum de Derecho Urbano y Ambiental FDUA, Belo Horizoinde, ao 13, n 78 p nov./dic. 2014

Qu est en juego en la economa verde? Aceso en 21/4/2017, disponible en: http://operamundi.uol.com.br/dialogosdelsur/que-esta-en-juego-en-la-economia-verde/18032017/

Amyra El Khalili es profesora de economa socio-ambiental y editora de las redes Movimiento Mujeres por la Paz y Alianza RECOs Redes de Cooperacin Comunitaria Sin Fronteras.

Fuente: http://operamundi.uol.com.br/dialogosdelsur/la-logica-perversa-del-capitalismo-verde/27042017/



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