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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2017

Entrevista a Ricardo Antunes, profesor de la Universidad de Campinas (SP), Brasil
La reforma previsional en Brasil y el discurso del odio

Mario Hernandez
Rebelin


Mario Hernandez.- El prximo 5 de diciembre se ha convocado a una huelga general contra la reforma previsional que se votara en la Cmara de diputados al da siguiente el 6 de diciembre. Qu expectativa hay respecto de esta medida? Ya que el pasado 10 de noviembre fueron ms bien simblicas en el momento que se puso en vigencia la reforma laboral.

Ricardo Antunes.- La situacin brasilera es muy compleja. Hay por un lado una intensa campaa del gobierno por la televisin para decir que esta reforma previsional es para eliminar privilegios y en realidad es un ataque muy serio en dos dimensiones, la poblacin en general que va a trabajar muchos ms aos para recibir el derecho de vivir en condiciones mnimamente razonables a una edad avanzada y, por otro lado, es un ataque muy duro al funcionariado pblico porque en Brasil es diferente el sistema, el funcionariado pblico paga tasas mucho ms grandes y tiene su jubilacin garantizada de manera integral.

En el sistema privado las tasas son menores que las pblicas y hoy lo mximo de jubilacin est en los 6.000 reales, algo as como 1.700 dlares. El problema es que el gobierno est haciendo una campaa muy dura para decir que se trata de una reforma para acabar con los privilegios. Hay tambin una divisin grande en los movimientos sindicales, porque una parte de ellos amenaza con hacer huelga y luego no la hace y negocia con el gobierno. Esto crea una divisin muy profunda porque el gobierno consigui dividir mucho a las centrales sindicales.

Entonces hoy todava no hay una perspectiva de una amplia huelga general. Puede ser que la prxima semana haya un cambio de situacin. Ms all de que la popularidad del gobierno Temer sea la peor del mundo, tiene 3/4% de aprobacin lo que implica un ndice altsimo de reprobacin, hay una especie de percepcin de la poblacin trabajadora en el sentido ms amplio de que este Parlamento es capaz de aprobar todas las destrucciones de derechos a la clase trabajadora para preservar las altas tasas de ganancias de los bancos y de los otros sectores de la alta burguesa ligada a las corporaciones industriales y a los llamados agronegocios.

No hay mucha credibilidad de la poblacin trabajadora por ahora en relacin a la capacidad de actuacin de las centrales sindicales. Se dice que la situacin econmica brasilea empieza a mejorar pero es falso, el desempleo est cerca de 12/13 millones de personas por ndices oficiales, y si se incluye el subempleo y el empleo por desaliento de aqullos que ya no buscan trabajo porque no hay, estamos cerca de 28 millones de personas desocupadas, desempleadas, subempleadas o que han renunciado a buscar empleo.

En una situacin de crisis econmica profunda, una adhesin a un paro parcial de algunas centrales sindicales a los que la masa no les tiene confianza es un riesgo, por lo tanto, hoy a 28 de noviembre no se puede decir que tendremos una huelga muy expresiva. En las prximas semanas pueden aparecer, esperamos la adhesin del MST, del Movimiento de los Trabajadores sin Techo, de los movimientos de la periferia, de muchos sindicatos que son importantes como los metroviarios y transportes colectivos porque si esto no ocurre va a ser una huelga ms bien simblica y potencialmente sin fuerza que un paro fuerte.

Naturalmente nosotros luchamos por una huelga amplia con todas las centrales de modo unitario y tambin con los movimientos sociales y los partidos participando en este proceso, pero hoy no es ste el sentimiento que existe en Brasil, tristemente hay un sentimiento de desaliento, de que no hay nada por hacer porque el Parlamento est completamente comprometido con un gobierno verdaderamente contrarrevolucionario y contra reformista.

Es el peor gobierno desde la dictadura militar brasilea y tal vez de toda la historia de la repblica brasilea, no tiene equivalente. Paralelamente a esto es el peor Parlamento brasileo de la historia republicana, el peor Poder judicial, el peor Legislativo y el peor Ejecutivo. La poblacin esta descreda en este escenario.

Mario Hernandez.- Se ha instalado un discurso del odio, me refiero a la agresin contra Judith Butler en San Pablo, al grito de quemad a la bruja, tambin a Gaudncio Fidelis por su muestra en Porto Alegre acusado de apologa a la pedofilia y a Caetano Veloso. Qu reflexin te merece esta situacin?

Ricardo Antunes.- Este clima de odio no es solo brasileo, hay un clima de odio en Alemania, Austria, Hungra, Polonia, Francia e Inglaterra contra los inmigrantes, hay un clima de confrontacin abierta entre izquierda y derecha en todos estos pases. En EE UU el retorno del Ku Klux Clan. Se trata de una manifestacin abierta de blancos ricos y fascistas contra las mujeres, los negros y los pobres.

En Brasil este cuadro se agrav porque hay una sumatoria de elementos. Estamos viviendo un contexto global de lo que 40 aos atrs se denomin contrarrevolucin preventiva, el Brexit en Inglaterra, Trump en EE UU, Macron en Francia donde la eleccin se defini entre la extrema derecha y la derecha neoliberal pura. En Alemania hay un claro crecimiento del partido nazi, y de la derecha en Italia con la Liga Norte y Berlusconi.

Hay un escenario mundial de crecimiento y de presentacin abierta de las derechas. Recuerdo que hace ms o menos 15 aos atrs estaba caminando por Roma y vi una propaganda poltica en la calle que deca: Noi siamo la vera destra (nosotros somos la verdadera derecha). Esta es una situacin mundial hoy, el mundo dice yo soy la derecha, yo soy la extrema derecha, yo soy nazi, yo soy fascista; para ellos los comunistas y la izquierda son los demonios.

Este cuadro se acrecienta en Brasil con el fin trgico del gobierno del PT, que no es el primer partido corrupto en Brasil, ni es el partido de mayor corrupcin, pero termin su gobierno con Dilma en una situacin lamentable, con una corrupcin profunda y con una poltica que en ltima instancia mantena estructurados los pilares esenciales de la poltica econmica neoliberal. Y que de modo ms parcial estaba cortando derechos de los trabajadores. O sea, que haba un descontento popular tambin hacia el PT.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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