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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2017

Claves de la disputa poltica en Ecuador

CELAG


La crisis poltica del partido de gobierno (Alianza Pas-AP) ha trastocado las expectativas de la izquierda ecuatoriana y latinoamericana que, hace apenas seis meses, respiraba aliviada con la llegada de Lenn Moreno al Palacio de Carondelet. Ex vicepresidente de Rafael Correa y legitimado por un proyecto social en favor de las personas con discapacidad, Moreno aglutinaba las fuerzas de la continuidad. Siempre se esper que el estilo fuese otro, pero pocos auguraban que las diferencias llegaran tan rpido y con el ritmo vertiginoso con que ocurrieron.

Cul es la disputa real en Ecuador que parece no menguar? Cules son las perspectivas para un proyecto que vena ganando catorce elecciones consecutivas y hoy tiembla en sus bases? Proponemos algunas claves para entender cules son los elementos centrales de una disputa por la apropiacin del liderazgo, que hoy se organizan en torno a un propsito claro: desestructurar la figura de Correa y desplazarlo de un escenario de gravitacin.

La construccin del liderazgo de Lenn Moreno

Lenn Moreno ya adverta en la primera vuelta electoral: El estilo ser otro. Con ello propona un nuevo liderazgo, ms conciliador con los que, segn l, Correa haba dejado de lado. Insista en volver a los actores. Restaar las heridas. Despus de diez aos de gestin, del impacto de la crisis econmica internacional y de un liderazgo envolvente, muchos consideraban que una parte de la sociedad quera cambios en el modo en como ste se administraba o se ejerca. Una sociedad que apoyaba la continuidad de algunas polticas e instituciones que dej el corresmo con la aparicin de un estilo de conduccin distinto. El gran Dilogo Nacional que inici Lenn Moreno comenz a aglutinar a todos los espacios partidarios, tanto a aquellos que se opusieron a la Revolucin Ciudadana desde el primer momento como aquellos que se fueron oponiendo al transcurrir los aos correstas. Invit a aquellos que hace pocos das atrs le haban desprestigiado y denigrado en la campaa electoral. Esto, de alguna manera, suscit la primera tensin que Moreno introdujo al liderazgo de Correa y a las fronteras polticas que ste y AP haban delineado. Un acercamiento a la nueva y antigua partidocracia, desde los Bucaram, sinnimo de corrupcin, hasta Mauricio Rodas, quien llam a la desobediencia y a la violencia en la segunda vuelta electoral. La segunda tensin que exacerb la disputa entre liderazgos fue que esta poltica era apoyada por la banca, los medios de comunicacin y toda la lite empresarial. Lenn Moreno, as, ensayaba una nueva geometra del poder. Mostrar esa capacidad poltica pate el tablero de los dirigentes de AP que apoyaban la anterior configuracin del poder presidencial.

Estas tensiones se produjeron al calor de la afirmacin del nuevo estilo de liderazgo. Una perspectiva sobre el mismo y un actor clave jugaran un papel protagnico en este proceso. La perspectiva moralista y regeneracionista de Lenn Moreno que enlaza desde una mirada pentecostalista y de clculo poltico y los medios de comunicacin establecieron dos contrafiguras: Correa el mafioso y Moreno el alma bella. No se puede negar que, con su propuesta, el presidente actual captur cierto apoyo social gracias a una figura antagnica al estilo del presidente Correa. Seguramente, tambin perdi el apoyo de aquellos que salieron a votar en segunda vuelta por Correa.

Al mismo tiempo, ocurri lo que se tema en diez aos, una crisis en la lnea sucesoria del corresmo. No encontrar ni propiciar otro candidato debilit a AP, a las fronteras polticas que se haban establecido. Lo que se tema ocurri. Moreno utiliz el apoyo electoral como ventana de oportunidad para acelerar la afirmacin de su liderazgo, pospuso promesas de campaa y se acerc a los actores derrotados en las urnas. La afirmacin de su liderazgo se volvi el punto cero de su gobernabilidad. Con habilidad detect que esa poltica de afirmacin era un territorio por donde ampliar la base social sumando a parte de ese 49% que no vot por l. Esta estrategia por ahora es efectiva. Aunque la pregunta es si esa suma tiene su contrapartida: la resta de aquellos verdaderamente fieles a las races del corresmo. Lenn Moreno se ha lanzado a disputar el liderazgo de Correa y ha presionado a Alianza Pas con la representacin del consenso y al dilogo. El nuevo presidente fue a por el lder histrico y por Alianza Pas. Todo muy rpido, como dice cualquier manual de poltica maquiaveliano. Primero, el liderazgo y, despus, todo lo dems. Erosionar el liderazgo de Correa y las fronteras polticas que ste haba organizado se transformaron en la mayor poltica de Lenn. Cuestin que no puede durar mucho, mientras existen temas econmicos por resolver.

Cunto tiempo ms podr el gobierno mantener una estrategia de gobernar con la encuesta bajo el brazo? Por ahora, Lenn Moreno compra tiempo poltico y legitimidad en el enfrentamiento con Correa. Busca consumir su poder. La jugada es desplazarlo del ring poltico con una consulta popular que impida su reeleccin en el ao 2021. Apelando a formas liberales de alternancia obligatoria que no garantizan, per se, ni la voluntad general, ni la estabilidad poltica. Esto ha provocado una fila de espacios polticos que compran palomitas para ver cmo se excluye a Correa. Los grandes medios de comunicacin reciben del cielo una disputa no imaginada y se encuentran en un escenario doble y propicio: construir adhesin para Lenn Moreno y para ellos mismos. Esta relacin est en marcha y, por ahora, fluye. Los medios se preparan para recordarle a Lenn Moreno que tendr que revisar la Ley de Orgnica de Comunicacin una vez que pase la consulta popular. Y, en ltima instancia, el presidente tendr que observar, empricamente, si esta alianza puede acercarlo a quienes no lo votaron. Parece que ese tiempo poltico no ser eterno y comienza a existir alguna seal de agotamiento, como lo confirma la encuestadora CEDATOS: la credibilidad del presidente a 8 de octubre era de 67%, mientras que a 15 de noviembre lleg tan solo al 61%. Este debilitamiento se puede acelerar con la llegada de Correa al pas, que en una semana ha eclipsado nuevamente el escenario poltico.

Pero no solo de alianzas mediticas viven los presidentes. Lenn Moreno ha sabido construir su liderazgo con base en alianzas con casi todos los sectores del espectro poltico y empresarial. Esta estrategia fortaleci su imagen de dilogo, a cambio de cesin programtica, y lo puso contra las cuerdas con algunos sectores y principios de AP. La apropiacin del discurso opositor se ha evidenciado en ms de una ocasin. Todo parece valerle a Lenn Moreno para diferenciarse de Correa. Los heridos del corresmo son un punto de apoyo para construir una frmula de gobernabilidad en este tan nuevo como viejo estilo Lenn. Grandes empresarios en la nueva foto para asegurar la estabilidad de un pas que, as, recuerda demasiado a lo viejo.

Amputando la corrupcin, matando al Estado

La discusin sobre la corrupcin tiene un efecto prctico: erosionar lo pblico, vinculndolo al posible desorden e ineficacia. Lenn Moreno vuelve sobre la corrupcin planteando como modelo de reduccin de la misma a la gestin privada. Pero hay algo ms. La lucha contra la corrupcin se ha transformado en una potente poltica para impartir disciplina sobre algunos dirigentes de AP y en la reinstalacin de alguna manera de la idea de Estado mnimo. Hace pocos meses le toc el turno a las Escuelas del Milenio, un hito de la nueva apuesta por la educacin. Con un estudio de evaluacin de impacto (con serios problemas metodolgicos), se dictamin que las Escuelas del Milenio no haban cumplido los objetivos. Despus fue el turno del proyecto Yachay, las hidroelctricas, los hospitales, los medios pblicos, la deuda pblica, etc. Los ataques sistmicos a las obras del anterior Gobierno socavan la relacin de largo plazo entre los ciudadanos y el papel de Estado, que el corresmo logr reconstruir. El vnculo propuesto por Lenn Moreno es otro. La lucha contra la corrupcin, legtima y necesaria, corre el riesgo de erosionar la figura del Estado como dimensin del desarrollo. El Gobierno actual propone un discurso que encierra ms sus guios a diversos actores econmicos y polticos que a una supuesta contradiccin o lgica lingstica. Por un lado, indica que antes todo estuvo mal hecho, nosotros lo haremos bien y, al mismo tiempo, el Estado no es capaz de hacerlo. Crticas al liderazgo anterior y discurso anticorrupcin son las dos grandes dimensiones que buscan estructurar el poder del nuevo prncipe. Sin embargo, a veces olvida que l form parte al ms alto nivel de la gestin que ahora critica.

La disputa por el Partido

La interpelacin de Correa a Moreno y viceversa, puso al movimiento poltico bajo fuego cruzado. Fueron varios meses de silencio intentando que la estructura poltica pudiera metabolizar las diferencias. En las ltimas semanas se profundizaron las diferencias hasta llegar a disputarse quin se queda con el partido. El 23 de noviembre pasado, Moreno recibi en Guayaquil el apoyo de todas sus alianzas, mientras que Correa har lo propio en Esmeraldas este 3 de diciembre. Hay incertidumbre sobre el desenlace. Moreno tiene la ventaja relativa de tener el poder presidencial, aunque por su escaso tiempo en el cargo tampoco se puede afirmar que el control sea pleno. Tambin tiene la llave de la administracin del presupuesto con las diferentes provincias, Prefecturas y Alcaldas; y eso le puede permitir algunos pactos territoriales. Al otro lado, est Correa, quien sigue siendo la referencia ordenadora de la poltica ecuatoriana. Su regreso a Ecuador lo pone en el llano y ante un desafo: comprobar en el terreno los apoyos polticos y la posibilidad de ampliarlos.

Podemos esgrimir dos escenarios:

I. En caso de que Moreno se quede con AP, los asamblestas que se queden dentro de este espacio tienen tres retos muy importantes: manejar la relacin con otros espacios de oposicin, aumentar sus zonas de influencia electoral y la reconfiguracin de AP. Igual quedan interrogantes: Lenn Moreno podr mantener compacta la unidad del bloque y satisfacer a los dirigentes y funcionarios locales de AP que gobiernan territorios? Podr contentar al mismo tiempo a AP y a todo lo que est por afuera de AP?

Rafael Correa, ya en el pas, se encontr con el apoyo de algunos asamblestas y la posibilidad de influir sobre quienes apoyan al presidente. Si Moreno controla AP se quedara en principio con un partido debilitado, pero con la cercana al Estado y sus instituciones. El escenario econmico puede definir parte de la batalla poltica. Si sta no despunta Rafael Correa podr indicar la falta de visin y perspectivas econmicas; mientras que Moreno podra recalar su discurso en la pesada herencia. La poltica y las autoridades se fundamentan en las creencias y ello jugar de manera central en la adhesin a Moreno o Correa.

II. En el caso de que Moreno no se quede con AP, se espera que funde un nuevo movimiento. Se sentir ms cmodo representando el centro y actores como Gustavo Larrea (Democracia S), que jugarn un papel de bisagra entre el poder constituido de Moreno y la recreacin de bases sociales en el territorio. Sin embargo, si esto sucede, Moreno habr sufrido la primera gran derrota de la mano de Correa. En lo simblico, lo debilita porque lo sita en una condicin de no poder ni siquiera con su propio partido. En tal caso, Correa se constituira como la verdadera oposicin. De manera indita tal vez, nunca visto, un partido que controlaba el Estado pasa por una redefinicin de alianzas a ser oposicin. Correa y AP volveran al llano de manera definitiva. Y esto, se mire por donde se mire, supondra un freno significativo a lo que Lenn Moreno ha venido a hacer.

La pugna est servida. Lo que pasar a partir de ahora es completamente incierto. Pero s hay una certeza: la Revolucin Ciudadana de Correa no tiene continuidad en la figura de Lenn Moreno. Esto ya s es irreconciliable. Lenn Moreno ha decidido otro camino, cada vez ms alejado del corresmo, tanto en forma como de fondo. La agenda es otra. Los aliados tambin. Y al interior de su gabinete no todo es monoltico. Las disputas internas han comenzado a aflorar por cuestiones programticas, pero tambin por la lucha encarnizada de poder. Correa tiene la desventaja de estar por afuera, aunque todava controla algunos resortes institucionales y puede tener la capacidad de capturar demandas no resueltas. Su poder de incidir en la agenda poltica del pas an es muy grande. Todo depender de cundo quiera volver. Correa viviendo en Ecuador es seguramente diferente que aquel que pueda incidir desde Bruselas. Todo est por ver. El escenario sigue abierto. La poltica ecuatoriana ha demostrado que no todo acaba en una eleccin. Tras una victoria, llega otro captulo.

Fuente: http://www.celag.org/claves-la-disputa-politica-ecuador/



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