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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2017

Resea de Dinamita de Louis Adamic (La linterna sorda)
Historia de la violencia de clases en Estados Unidos hasta 1934

Jess Aller
Rebelin



Louis Adamic naci en 1898 en Eslovenia, que era por entonces una provincia del Imperio Austro-Hngaro, y emigr muy joven a los Estados Unidos, tras pasar por la crcel con trece aos por su militancia nacionalista. En la tierra de los libres trabaja como obrero hasta que es reclutado para la I Guerra Mundial, y de regreso comienza una carrera de periodista y escritor, en la que trata sobre todo de denunciar la explotacin de los inmigrantes y la clase obrera en el pas. Durante la II Guerra Mundial su inters se proyecta hacia la lucha partisana y la constitucin de la Federacin Socialista Yugoeslava en su tierra natal. Louis Adamic falleci de un disparo en 1951, en lo que se consider un suicidio, pero pudiera haber sido un asesinato motivado por sus posiciones polticas. Dinamita, que La linterna sorda acaba de editar por primera vez en castellano (trad. de Rubn Fernndez Rojo), es una crnica detallada e intensa de los orgenes del movimiento obrero en los Estados Unidos y de su historia hasta 1934, ao en el que aparece la segunda y definitiva versin del libro (la primera era de 1931).

Orgenes con nombre de mujer

Durante las dcadas iniciales del siglo XIX, los conflictos sociales se manifestaban en el pas slo en espordicas y pacficas huelgas sin demasiada repercusin, y no es hasta finales de la de 1830 cuando las condiciones inhumanas de los inmigrantes que llegan de Europa, con trabajo infantil y jornadas de doce horas, dan lugar a protestas violentas en las que los irlandeses se hacen notar como principales protagonistas. Los decenios que siguen se caracterizan por la desorganizacin y debilidad del activismo obrero hasta que en los 50 se empieza a or hablar de una sociedad secreta, los Molly Maguires, que toman el nombre de una viuda famosa en Irlanda unos aos antes como ejecutora de terratenientes y esbirros en defensa de los campesinos desahuciados. Obligado a emigrar, el movimiento renace en las cuencas mineras de Pensilvania, donde es autor de numerosas muertes que alcanzan su apogeo en los primeros 70. En 1875, muchos de sus lderes son arrestados y una decena de ellos ejecutados, lo que supuso el fin de los atentados. Los mollies expresan la resistencia bien planificada y sin contemplaciones del irlands rebelde ante unas condiciones de vida ultrajantes.

A finales de los 60, el capitalismo tensa la maquinaria en una atmsfera de feroz competencia que el proletariado sufre como eslabn ms dbil de la cadena, aunque trata de defenderse y se concentra en el objetivo de la jornada de ocho horas, que ya en 1872 comienza a conseguirse en algunos lugares. No obstante, en poco tiempo la crisis econmica hundir a la clase obrera en la miseria y quebrantar su organizacin hasta la gran huelga de los ferrocarriles de 1877, que degenera en graves enfrentamientos por todo el pas con centenares de trabajadores muertos. Es la poca en que surgen agencias de detectives, como la creada por Allan Pinkerton, que reclutan matones para ofrecer proteccin a los empresarios. Cuando el movimiento de los ferroviarios es derrotado, muchos auguraron el fin del sindicalismo, y la resistencia pasa a la clandestinidad, contemplando seriamente el recurso a mtodos terroristas. Por otra parte, se nutre con elementos extremistas que emigran de Alemania tras la promulgacin en 1878 de la legislacin antisocialista de Bismarck.

La dinamita entra en accin

La llegada en 1882 a los Estados Unidos del alemn Johann Most, que haba desarrollado una intensa actividad revolucionaria en Europa y acababa de sufrir una condena de crcel por su apoyo a la violencia en las luchas del proletariado, va a suponer un hito importante porque su arrolladora personalidad va a arrastrar al movimiento obrero en esa direccin. La crisis industrial agrava la situacin entre 1884 y 1886, y los viejos e inoperantes sindicatos, como los Knights of Labor (KOL), ceden paso a organizaciones algo ms combativas como la American Federation of Labor (AFL). sta nace tras el histrico 4 de mayo de 1886, cuando en el momento en que una concentracin pacfica estaba a punto de ser dispersada por la polica en el Haymarket de Chicago, una bomba mata a varios agentes y provoca un caos con decenas de vctimas mortales. Los oradores de aquella tarde sern asesinados tras una farsa de juicio en noviembre de 1887. Esta bomba fue un regalo para la clase explotadora, pues anul los logros en la lucha por las ocho horas y dividi al movimiento obrero.

La huelga de Homestead (Pensilvania) en 1992 ser el siguiente episodio notable, con un cierre patronal que enfrenta a los trabajadores del hierro y el acero y la Amalgamated Steel Company de Andrew Carnegie. Tras el fracaso del paro y el asesinato de varios obreros, el anarquista Alexander Berkman dispara contra el superintendente de la empresa en su despacho, pero slo alcanza a herirlo. Pasar por ello casi catorce aos en prisin. A partir de 1893, el desempleo crece y proliferan huelgas importantes como la de los ferroviarios dirigidos por Eugene Victor Debs en 1894, o las de los mineros del oeste del pas, que recurran frecuentemente a la violencia contra patronos, esquiroles o la maquinaria de las minas.

Siglo XX: viejos problemas y nuevas organizaciones

En el ao 1901, Gene Debs es uno de los fundadores del Socialist Party of America, que desde entonces no deja de crecer, apoyado por escritores como Upton Sinclair o Jack London, y por periodistas dispuestos a denunciar los abusos del poder. Entre 1900 y 1903 los mineros organizan huelgas con diversas estrategias: en Pensilvania las tcticas pactistas no consiguen gran cosa, mientras que en Colorado yendo a por todas son masacrados y humillados. Su lder aqu, Bill Haywood ser uno de los promotores a comienzos de 1905 de la IWW (Industrial Workers of the World), que alza con fuerza la antorcha del sindicalismo revolucionario en los Estados Unidos. Sus integrantes, pronto conocidos como wobblies, eran al principio partidarios del recurso a la violencia para enfrentar la represin, aunque hay que decir que sta fue utilizada esencialmente contra ellos en las luchas intensas que protagonizaron en los aos siguientes por todo el pas.

Tras la publicitada y relativamente exitosa campaa presidencial de Debs en 1908, se produce un auge de socialistas y radicales, que tienen eco en los medios y acceden a algunas instituciones. En esa poca, los ironworkers que levantaban los rascacielos, afiliados a la AFL, recurran asiduamente a la dinamita para presionar a los empresarios hostiles, y haban logrado controlar el mercado laboral en San Francisco. La voladura del edificio del Times de Los ngeles en octubre de 1910 por los hermanos McNamara con veinte vctimas mortales fue un intento torpe y criminal de extender la influencia del sindicato a esta ciudad. El juicio tuvo una enorme repercusin y supuso un varapalo para la lucha obrera y la AFL en particular. La IWW tomar el relevo en los aos que siguen, marcados por masacres, como la de Ludlow (Colorado) en 1914 o las de Nueva Jersey en 1915, y por montajes judiciales para debilitar a los sindicatos, como el que llev a Tom Mooney y Warren Billings a cumplir veintitrs aos de condena por un atentado en 1916 del que pronto se demostr que eran inocentes.

El panorama tras la Gran Guerra

La entrada de los Estados Unidos en guerra en 1917 fue apoyada por los sindicatos menos la IWW. Tras el conflicto haba veinte mil nuevos millonarios en el pas, pero slo recortes salariales y despidos para los obreros. En un clima de brutal represin e histeria contra los rojos, en septiembre de 1919, la gran huelga del acero afecta a casi medio milln de trabajadores que reclaman pacficamente sus derechos. La respuesta es el terror por parte de las autoridades y sus esbirros, y en enero el paro es desconvocado. En el noroeste, los intentos de la IWW por organizar a los madereros son reprimidos ferozmente y un tiroteo de autodefensa en Centralia (Washington), en noviembre de 1919, da lugar a otra farsa judicial con dilatadas e injustificables condenas. Los sindicalistas libertarios Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti sern acusados falsamente de un asesinato cometido en 1921 y ejecutados en 1927. El capital se cebaba sin contemplaciones en la clase obrera ms combativa, y las rplicas que sta va a dar van ser sorprendentes.

En los aos 20, la respuesta de la AFL a la situacin creada es el retorno a la dinamita y las golpizas, aunque ahora se tomen precauciones para que un escndalo como el de los McNamara no se repita, y los trabajos se encomienden a especialistas ajenos a los sindicatos. Habitualmente estas agresiones no producan muertes, y el miedo haca que quedaran impunes. La estrategia result bastante exitosa, pero los violentos terminaron tomando el control, radicalizando sus mtodos e independizndose para formar bandas de gnsteres, que surgen en Chicago y pronto extienden su influencia a todo el pas. As fue cmo la lucha de clases que haba reclutado a los maleantes al servicio de la patronal en los aos 70 del siglo XIX, acaba en los felices 20 de la centuria siguiente provocando el nacimiento del crimen organizado.

En esa misma poca, los wobblies combaten a su manera al capital recurriendo al sabotaje y el escaqueo, tcnicas en las que el propio Adamic nos narra sus experiencias en los aos 20, recin desmovilizado y vagando como temporero por Illinois, Missouri y Kansas, y luego de marino. Se trataba de no pasar apuros y precipitar la cada del sistema, como cuando aliados con la indolencia e incompetencia del resto de la tripulacin dieron al traste en 1922 con el carguero Oskawa, hecho celebrado en un poema por Bertolt Brecht. De 1923 a 1927, Adamic trabaja por diversos estados y sigue observando la universalidad del sabotaje en todas las industrias y oficios, y no slo por parte de revolucionarios conscientes, sino simplemente de cualquiera que deseara manifestar su rencor contra el sistema.

La importancia de recordar los orgenes

La esplndida edicin de Dinamita de Louis Adamic que La linterna sorda acaba de poner en circulacin, rica en notas e ilustraciones y con un ndice onomstico, nos introduce de lleno en un tiempo convulso en el que el capitalismo extremaba la extraccin de plusvala en Norteamrica y el proletariado aprenda a resistir con todas las armas a su alcance. En la segunda edicin revisada del libro, escrita durante la Gran Depresin, su autor pronosticaba un recrudecimiento de estas luchas en los aos siguientes, motivado por el aumento del paro ligado a los cambios tecnolgicos y al carcter impersonal y deshumanizado de los sistemas de gestin de las grandes empresas. Tambin quera adivinar un giro final a la izquierda, basado en su convencimiento de que Amrica es un pas de izquierdas, revolucionario. Nada ms fcil que criticar ahora ese vaticinio, pero se ha de reconocer que surga sin duda de la esencia combativa que l vio y vivi y tan minuciosa y certeramente supo retratar. Que luego se apagara es otro captulo de la historia.

Es una grata noticia la aparicin al fin en castellano, y en edicin de lujo, de un clsico de la historiografa de las luchas obreras como es Dinamita de Louis Adamic. Hay que sealar adems que la copiosa documentacin grfica que acompaa la obra, con grabados y fotografas de la poca, la convierte en un atlas imprescindible de la memoria visual de aquellos aos fieros de sangre y dinamita. Todo el fragor y el espanto, el sufrimiento y la heroicidad de los que se enfrentaron al capitalismo que daba sus primeros zarpazos en los Estados Unidos quedan as de manifiesto.


Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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