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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2017

Ucrania, ardor nacionalista

Higinio Polo
El Viejo Topo


El pasado septiembre de 2017 entr en vigor el Acuerdo de Asociacin entre la Unin Europea y Ucrania, despus de introducir las exigencias holandesas (expresadas tras un referndum) de que el convenio no implicase que los ucranianos pudiesen vivir dentro del espacio comunitario, ni obligaciones militares de defensa por parte de la Unin, ni que fuese anuncio de una futura integracin de Ucrania en Europa. El propio embajador comunitario en Kiev, el diplomtico francs Hugues Mingarelli, adverta el mismo mes que el ingreso de Ucrania en la Unin Europea ni siquiera est en la agenda comunitaria. Mingarelli no es una figura menor: dirigi la delegacin europea durante las negociaciones del Acuerdo de Asociacin con Ucrania. Adems, desde enero de 2016, se estableci entre ambas partes un rea de libre comercio, que provoc la suspensin de otro acuerdo comercial entre Ucrania y la CEI, solicitada por Rusia, para evitar as la entrada en territorio ruso de productos de la Unin Europea, a travs de Ucrania, sin el pago de aranceles. Ese Acuerdo de Asociacin era un objetivo largamente acariciado por Kiev. Sin embargo, el insatisfactorio balance de los dos ltimos aos y el panorama que se abre han llevado al gobierno de Poroshenko a reclamar la revisin del Acuerdo con la Unin Europea. Mientras tanto, la implantacin de criterios de la Unin Europea va a suponer la progresiva desindustrializacin del pas, cerrando los combinados industriales creados por la Unin Sovitica, y su conversin en un estado predominantemente agrcola y suministrador de materias primas. Un incierto futuro.

El anterior presidente del pas, Vctor Yanukvich, march al exilio tras el golpe de Estado que culmin tras los graves disturbios y la matanza del Maidn, impulsados por Estados Unidos y la Unin Europea precisamente por la negativa de Yanukvich a firmar ese Acuerdo de Asociacin que el presidente derrocado consideraba lesivo para su pas y que ahora quiere revisar Poroshenko. Las protestas contra el golpe de Estado fueron aplastadas en todo el pas por el ejrcito, la polica y las bandas paramilitares fascistas, que protagonizaron incluso la matanza en el edificio de los sindicatos de Odessa, donde asesinaron a cuarenta y ocho personas, quemndolas vivas, e hirieron a ms de doscientas cincuenta. No consiguieron, pese a todo, acabar con las protestas en el este del pas, donde estall la rebelin, contestada por Kiev con la guerra que dura hasta hoy y que ya ha causado ms de diez mil muertos aunque no ha podido recuperar el control del territorio, en manos de las denominadas repblicas populares. Uno de los objetivos del golpe de Estado fue aprobado en diciembre de 2014: el parlamento golpista decidi anular el estatus de Ucrania como pas no alineado y aprob solicitar el ingreso en la OTAN, a expensas de lograr el visto bueno de sus integrantes. El propio Poroshenko afirm que la entrada de Ucrania en la OTAN es la principal prioridad de la poltica exterior del pas, aunque, pese a las apabullantes campaas del gobierno y a una poltica de toda la prensa y la televisin orientada a reforzar el nacionalismo ucranio y la desconfianza y el odio hacia Rusia, slo el 40% de la poblacin se muestra favorable a la entrada en la OTAN, segn encuestas del propio gobierno de Kiev. Hasta el momento, Estados Unidos procede con cautela: aconseja y dirige al ejrcito ucraniano, pero mantiene en suspenso la incorporacin de Ucrania a la alianza, hiptesis que encuentra fuertes reticencias en sus socios europeos. El propio Kurt Volker, antiguo embajador norteamericano ante la OTAN y hoy representante especial en Kiev, afirmaba el pasado verano que Ucrania no estaba preparada para ingresar en la OTAN. Ello no impide que Estados Unidos desarrolle su expansin en la zona: tras conseguir la derogacin por el parlamento de las leyes que impedan el establecimiento de bases extranjeras en el pas, Washington inici los trabajos para construir su propia base naval en Ochakiv, cerca de Odessa.

Desde el golpe, Ucrania se ha aproximado ms al abismo y teme convertirse en un Estado fallido, con la guerra en el Donbs agravando la crisis. En septiembre de 2017, Poroshenko plante ante la Asamblea de la ONU el envo de una misin de paz al este de Ucrania; significativamente, matiz que esa misin deba garantizar la paz y liberar Donbs. Previamente, Putin haba apoyado el envo de cascos azules con la misin de proteger a los observadores de la OSCE que controlan el cumplimiento de los acuerdos de Minsk, nuevas fuerzas que se desplegaran en la lnea de contacto entre ambos bandos, aunque admiti tambin que actuaran en todo el Donbs siempre y cuando contasen con el aval de las dos partes enfrentadas: Mosc acepta mediar en el conflicto pero rechaza ser considerada parte de l, como pretenden el gobierno de Kiev o Estados Unidos. Tras ello, Poroshenko rechaz la propuesta rusa acusando a Mosc de pretender congelar el conflicto, y exigi que la misin de la ONU se desplegase no en la lnea de contacto sino en la frontera con Rusia: en realidad, pretende arrebatar al Donbs el control de esa divisoria; conseguira as ahogar a la zona rebelde, ya bloqueada por Kiev, que slo puede comerciar, y recibir alimentos y suministros, desde territorio ruso. El Donbs recibe ayuda humanitaria de Rusia, y el gobierno de las repblicas populares est intentando reorientar su economa hacia una mayor relacin con el mercado ruso, consciente de que la ayuda econmica rusa es imprescindible para mantener la resistencia. En la prctica, Kiev est bloqueando el plan de envo de cascos azules.

Adoptando el criterio norteamericano durante las presidencias de Obama y Trump, Poroshenko calific a Rusia como la mayor amenaza para la seguridad internacional. Por su parte, Estados Unidos defiende tambin que esas fuerzas se desplieguen a lo largo de todo el territorio controlado por las repblicas populares del Donbs, que Washington califica de territorio ocupado, como Alemania, aunque Berln no descarta la hiptesis del levantamiento de las sanciones de la Unin Europea a Rusia si el plan llega a buen puerto. Adems, las frecuentes violaciones de la tregua, con acusaciones cruzadas entre ambos bandos, dificultan los avances diplomticos: la llamada tregua del pan, suscrita para los meses de julio y agosto de 2017 por el ejrcito ucraniano y las milicias del Donbs con objeto de que los campesinos pudieran recoger las cosechas, fue violada diariamente, y lo mismo ocurri con la tregua convenida para el inicio del curso escolar a finales de agosto. Kiev sigue acariciando la idea de aplastar a los rebeldes y se abstiene de aplicar los acuerdos de Minsk, aunque mantiene pblicamente lo contrario; se niega a pagar las pensiones, a hablar con los representantes del Donbs, e impide el intercambio de prisioneros. Una de las cuestiones que Kiev se resiste a cumplir es la llamada frmula Steinmeier, propuesta por el ex ministro de Exteriores alemn (desde marzo de 1917, presidente del pas) que propugna dotar de autogobierno al Donbs y convocar elecciones en el territorio. Ese mismo mes de agosto, la misin de la OSCE confirm la violacin por parte de Kiev de los compromisos sobre retirada del armamento pesado en las zonas que separan ambos bandos.

La situacin sigue siendo tensa, Kiev hace mucho tiempo que no paga ni pensiones ni ningn tipo de compensacin por la destruccin de casas y propiedades por la guerra en el Donbs, y las acusaciones de romper los acuerdos de Minsk van acompaadas de denuncias de provocaciones, como la que hizo hace unas semanas uno de los dirigentes de la Repblica Popular de Donetsk, Eduard Alesandrovich Basurin, que acus a Kiev de preparar comandos ataviados con uniformes rusos para crear incidentes en la lnea de trincheras que separa a ambos bandos. Mientras, Estados Unidos, Francia, Alemania y Rusia discuten los trminos de la resolucin de la ONU que haga posible el establecimiento de una fuerza de paz en el Donbs, que Kiev pretende que se extienda hasta la frontera rusa y los dirigentes de Donetsk y Lugansk prefieren que sea en la lnea de separacin, al tiempo que el gobierno golpista ucraniano se niega a negociar directamente con las repblicas populares. Mosc ha propuesto que la misin de la ONU tenga como objetivo la proteccin de los observadores de la OSCE, y una duracin de seis meses, y que, al mismo tiempo, se retiren de la lnea del frente las fuerzas y armamento de ambos bandos.

Junto a la guerra del Donbs, el asunto que centra la actividad del gobierno de Kiev es el revanchismo anticomunista, que ha ido de la mano de la persecucin poltica contra la izquierda. La ley de descomunistizacin aprobada en mayo de 2015 ha forzado a todas las autoridades locales a cambiar los nombres de ms de cincuenta mil calles de las ciudades del pas, y ha demolido todas las estatuas de Lenin, al tiempo que casi mil poblaciones han tenido que cambiar de nombre, y han derribado ms de mil doscientos monumentos. En Kiev, cambiaron el nombre de la calle dedicada al general del Ejrcito Rojo, Nikoli Vatutin, veterano de Stalingrado y que liber a la ciudad del nazismo, para drsela (a propuesta del partido fascista Svoboda) al general Romn Shujivich, que dirigi el batalln Nachtigall de la Wehrmacht y el Ejrcito Insurgente Ucranio, colaboracionista de los nazis, y que particip activamente en las matanzas de judos: Shujivich tiene el ttulo de Hroe de Ucrania. Las manifestaciones de protesta de habitantes de Kiev por ese cambio fueron atacadas por bandas de paramilitares nazis, ante la indiferencia de la polica.

La exaltacin del nacionalismo es constante en la vida ciudadana y en todas las decisiones gubernamentales. Esa poltica nacionalista implica adems un severo control de la entrada de ciudadanos de otros pases, incluso fichando y tomando las huellas dactilares, como Poroshenko orden al gobierno de Kiev, que puso en manos del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (SNBO, que dirige Aleksandr Turchnov, uno de los protagonistas del golpe de Estado de 2014) un sistema de control policial de toda la poblacin ucraniana, extranjeros y personas sin documentacin, aunque con especial atencin a los rusos, segn proclam el propio Turchnov.

En un ejercicio de equidistante y falaz hipocresa, la ley prohiba los smbolos comunistas y nazis, equiparndolos, aunque, en realidad, slo apuntaba contra los comunistas, puesto que no existan en Ucrania monumentos ni smbolos nazis o fascistas. La mendacidad del gobierno golpista se comprobaba, adems, con la abierta tolerancia a la exhibicin de svsticas por parte de las bandas paramilitares fascistas y nazis que han proliferado en el pas gracias a la proteccin del poder. Esa ley prohbe la utilizacin de los smbolos comunistas y de la URSS, y permite perseguir a las organizaciones de izquierda y a los militantes comunistas. Adems, el delirante Instituto Ucraniano de Memoria Nacional elabor una lista de ms de quinientas figuras histricas cuyos nombres deban desaparecer del pas. Por aadidura, el ministerio de Justicia estudia la posibilidad de anular todas las actas jurdicas aprobadas por la Unin Sovitica.

No se limitaron a eso. La polica detuvo a ms de cincuentas manifestantes durante la manifestacin conmemorativa de la victoria sobre el nazismo, el 9 de mayo de 2017, que previamente haba sido atacada con bombas de humo por decenas de paramilitares fascistas; y poco antes del verano, Amnista Internacional condenaba la detencin de manifestantes pacficos que enarbolaban smbolos comunistas. La persecucin nacionalista de todo lo que contradiga su nocin de Ucrania se plasm tambin en la ley presentada en la Rada por el ministerio de Educacin, y que pese a las palabras justificadoras de la ministra, Lilia Grinvich, y sin mencionar al idioma ruso, pretende imponer la lengua ucrania en todas las escuelas, incluso en las regiones donde siempre se ha hablado ruso; aproximadamente un treinta por ciento de la poblacin del pas lo tiene como lengua materna. A los nios de lengua rusa, o de otras, slo se les permitir aprender en su idioma durante los primeros aos. Rusia considera esa ley una vulneracin de los derechos de la poblacin, e incluso los gobiernos de Polonia, Rumania y Hungra, poco sospechosos de connivencia con Mosc, han criticado con dureza la ley. Tambin en la televisin y la radio, el gobierno de Kiev impone severas limitaciones a otras lenguas que no sean el ucraniano, y prohibi las emisiones de la televisin rusa y los programas de radio en ruso. El acoso a la prensa es constante: la periodista rusa Ana Kurbtova fue secuestrada por la polica y permaneci en paradero desconocido hasta que la presin internacional llev al gobierno ucraniano a dejarla en libertad y expulsarla del pas. La OSCE, Organizacin para la Seguridad y la Cooperacin en Europa, mostr su inquietud por las detenciones y deportaciones de periodistas y llam al gobierno ucraniano a respetar el trabajo de los informadores extranjeros.

Esa severidad contrasta con la tolerancia con los grupos nazis, protegidos de hecho por el gobierno, y se constata con las actividades del Batalln Azov, financiado por el oligarca Igor Kolomoisky y que ahora depende del ministerio del Interior, que ha integrado tambin a otros grupos fascistas. Los comandantes del batalln entrenan en el uso de armas a nios de apenas diez aos, que son educados en el odio a los moscovitas, y en los delirios de la raza blanca europea y su superioridad. Su fundador, Andriy Biletskiy, particip tambin en la creacin del Partido Nacional-socialista ucraniano, y tuvo un papel destacado en la cadena de complicidades y decisiones que llevaron a que instructores militares del Pentgono adiestren a los soldados del batalln nazi Azov, mientras sus drones vuelan sobre la lnea de trincheras del Donbs y en las cercanas de Crimea.

El nivel de vida se ha deteriorado con rapidez. Si las dos dcadas y media de capitalismo han destruido la economa y los derechos sociales, desde el golpe de Estado de 2014 Ucrania ha entrado en un pozo negro. Solamente en el primer ao tras el golpe, los salarios se redujeron ms de un diez por ciento. Ante el creciente deterioro y las protestas ciudadanas, el gobierno decidi a finales de 2016, aumentar el salario mnimo, que pasara de unos 56 a 113 euros. La situacin es tan grave que el propio Poroshenko renonoci en la Rada que los ciudadanos estn descontentos con el gobierno, y atribuy la insoportable cada del nivel de vida a la guerra en el Este sin reconocer que fue el gobierno golpista quien la inici. A la inseguridad en el pas, se une la delincuencia, la corrupcin y las guerras entre clanes oligarcas y mafiosos, que llegan a crear situaciones grotescas: el corrupto Mijal Saakashvili (un hombre a sueldo de la CIA norteamericana, acusado de ordenar torturas y asesinatos, que fue presidente de Georgia entre 2004 y 2013) fue nombrado asesor de Poroshenko y, despus, gobernador de Odessa por el gobierno golpista ucraniano, razn por la que perdi la nacionalidad georgiana. A finales de 2016, en uno de los frecuentes episodios de enfrentamiento entre la lite gobernante ucraniana, Saakashvili renunci al cargo y acus a Poroshenko de connivencia con la corrupcin y con los grupos criminales. Tras abandonar Ucrania, Saakashvili volvi, entrando ilegalmente en el pas, y se refugi en la ciudad de Lviv, uno de los centros del nacionalismo ultraderechista, sin que el ministerio del Interior diera orden de detenerlo.

Los enfrentamientos y guerras de banderas son moneda comn en el rgimen ucraniano, incluso entre los miembros del propio gobierno. En los tensos debates de la Rada golpista sobre el desarrollo de los acuerdos de Minsk, el ministro del Interior (Arsn Avkov, del bloque de Yulia Timoshenko) defendi una reforma de la Constitucin actual para descentralizar el poder y acabar con el dualismo que a su juicio dificulta la gobernacin. Tambin el primer ministro, Vladmir Groisman (que fue ministro en el primer gobierno golpista de Yatseniuk y forma parte del partido de Poroshenko), defiende la descentralizacin, aunque el propio presidente anunci en la Rada su oposicin a cambiar la Constitucin antes de las elecciones que su gobierno prepara para 2019. Los enfrentamientos son constantes, a veces soterrados, entre Poroshenko, Avkov, Timoshenko, Yatseniuk, y sus partidarios, que se enfrentan por concesiones del Estado y por negocios corruptos. El diputado Nikoli Martinenko fue detenido a causa de una turbia y millonaria operacin en la empresa Energoatom, que controla las cuatro centrales nucleares ucranianas; tras l, los grupos ligados a Poroshenko y a Yatseniuk se alan y se enfrentan en la bsqueda de nuevos negocios, recurriendo al soborno, a la informacin privilegiada, al robo directo de los recursos del Estado. Martinenko, por ejemplo, participa en oscuras redes comerciales de gas, uranio y titanio entre Ucrania, Kazajastn y Rusia, con ramificaciones en Austria, donde operan desde Viena algunas de sus terminales corruptas para el lavado de dinero. El Parlamento Europeo se hizo eco del escndalo, y las autoridades austriacas investigan a quien era jefe de la administracin presidencial de Ucrania hasta el verano de 2016, Boris Lozhkin, otro oligarca multimillonario, que fue sustituido despus por Ihor Rainin. El saqueo de Ucrania por parte de los oligarcas es constante, y para ello recurren con frecuencia a la compra de polticos, de diputados de la Rada, o, directamente, son capaces de imponer ministros y responsables en el gobierno.

A principios de 2016, Poroshenko orden a su ministro de Defensa preparar un plan militar para la recuperacin de Crimea, que debera llevarse a la prctica con unidades del ejrcito, la Guardia Nacional, los paramilitares fascistas y voluntarios de los trtaros, cuyo dirigente (Refat Chubrov, presidente del Mejls, Congreso Trtaro de Crimea) colabora con el gobierno de Kiev. La extrema corrupcin de los militares, la falta de recursos, agravada por la gravsima situacin econmica, y la falta de preparacin de su ejrcito, pese a la ayuda norteamericana, mantienen paralizado el plan, aunque Kiev ha reforzado sus unidades en la costa del Mar Negro, y barcos de la flota de guerra norteamericana realizan frecuentes patrullajes en la zona. Los canales de comunicacin con Mosc se encuentran afectados porque la OTAN suspendi la colaboracin con Rusia, aunque se han celebrado reuniones espordicas: para el secretario general Stoltenberg, la causa principal de la tensa relacin con Mosc es la incorporacin de Crimea a Rusia, sin que, en cambio, la alianza occidental considere el golpe de Estado de 2014 en Kiev motivo de preocupacin.

Estados Unidos estimula el conflicto ucraniano en el Donbs porque una guerra latente en las fronteras rusas le es muy til para presionar a Mosc, que hace frente a esa inestabilidad y al inquietante reforzamiento del dispositivo militar de la OTAN en sus fronteras, desde el Bltico hasta el Mar Negro, y porque, al mismo tiempo, ata a sus socios europeos de la OTAN, sobre todo a Alemania, a una dinmica de enfrentamientos que impide la colaboracin entre la Unin Europea y la Unin Euroasitica que desarrolla Rusia. La imposicin de sanciones econmicas por Estados Unidos y la Unin Europea a Rusia, por la crisis ucraniana, fue contestada por Mosc con el abandono de las importaciones de alimentos estadounidenses y europeos. En septiembre de 2017, la Unin Europea prorrogaba seis meses ms las sanciones econmicas a Rusia, hasta marzo del 2018. Tambin a finales de agosto de 2017, una delegacin de la OTAN llegaba a Kiev para examinar el estado del ejrcito ucraniano. El suministro de nuevo armamento norteamericano a Kiev, as como la presencia de militares polacos junto a las fuerzas ucranianas en la lnea del frente en el Donbs, llev al ministerio de Defensa ruso a afirmar que esa decisin agravar el conflicto, posicin que Berln comparte aunque evita criticar a Washington. La preocupante situacin llev a Mosc a preparar los ejercicios militares Zapad en la segunda quincena del pasado septiembre, con participacin de doce mil soldados rusos y bielorrusos, mientras la OTAN realizaba en las mismas fechas maniobras militares en Suecia con unos veinte mil soldados. Sin realizar ningn pronunciamiento oficial, la diplomacia norteamericana filtraba a los medios de comunicacin la sospecha de que los ejercicios Zapad fuesen, en realidad, la preparacin de una hipottica invasin rusa de Polonia, Lituania o Ucrania. Mosc, adems, est preocupado por el acuerdo del Senado norteamericano de impugnar algunos aspectos del Tratado sobre Misiles de corto y medio alcance, (INF, Intermediate-Range Nuclear Forces, suscrito en 1987 por la Unin Sovitica y Estados Unidos), que se aade al desarrollo del escudo antimisiles norteamericano en Polonia, Repblica Checa y Rumana. Para completar los malos presagios, Mosc descubri que intermediarios oficiales norteamericanos compraron armas en Ucrania (as como en Repblica Checa, Rumana y Bulgaria) asegurando a los proveedores, para burlar los controles aduaneros, que eran para el Pentgono, cuando en realidad se enviaban a los grupos yihadistas en Siria.

De la inquietante situacin en Ucrania puede dar idea el hecho de que el neonazi Andriy Parubiy, jefe de los paramilitares fascistas del Maidn en 2014 y dirigente de las bandas armadas que han asesinado impunemente por el pas, es hoy presidente de la Rada, el Parlamento, y nada indica que las cosas vayan a cambiar: con la complicidad del gobierno y de los tribunales, sigue sin juzgarse la matanza de Odessa, aunque se enjuician activistas que se opusieron al golpe de Estado en 2014 (denominados del campo de Kulikovo, por el lugar donde se concentraban los manifestantes anti-Maidn), y, aunque fueron puestos en libertad ante la evidente falta de pruebas, la polica y los servicios secretos (SBU) volvieron a detenerlos, de manera que el gobierno intenta condenar no a los asesinos de Odessa, sino a quienes intentaron defenderse de ellos. Sin olvidar que la izquierda es perseguida, Borotba y el Partido Comunista son ilegales, y las elecciones manipuladas y compradas con el dinero de los oligarcas, aunque slo concurren a ellas los partidos del rgimen y la participacin no llega ni a la mitad del censo electoral: segn las propias encuestas del gobierno golpista, el partido de Poroshenko recibe menos del 10 % de simpatas, porcentaje similar a los fascistas de Svoboda, y el bloque de Timoshenko, alrededor del 15%.

Ucrania teme un posible destino de estado fallido, pero la guerra sigue, aunque amortiguada. A finales de septiembre, el ejrcito ucraniano bombarde la planta de agua Yuzhnodonbasskaya que suministra al Donbs y tambin a territorios controlados por Kiev, como Dobropole (al norte de Donetsk) o Maripol, la gran ciudad de la costa del Mar de Azov; y entre el vrtigo por el futuro y las dificultades extremas de la vida diaria, la exaltacin nacionalista sigue siendo una prioridad para la actual Ucrania: el 24 de agosto de 2017, el gobierno golpista celebr el Desfile de la independencia en Kiev, sin reparar en el simbolismo de una desafortunada organizacin que llev a los soldados norteamericanos a desfilar bajo su propia bandera, que, adems, llega a ondear en edificios oficiales, desmintiendo as todas las proclamas sobre la independencia y autonoma del pas. All estaba Poroshenko, en el desfile, acompaado del general James Mattis, perro loco, secretario del Pentgono y criminal de guerra en Afganistn e Iraq, aventando el odio nacionalista hacia Rusia; calificando, en su discurso ante las tropas, a la Unin Sovitica de horda bolchevique, y glosando, para la ocasin, la independencia de Ucrania del imperio del mal, utilizando la jerga del Reagan de la guerra fra mientras reciba la mirada de simpata del bravo general Mattis.

Lista negra elaborada por Ucrania:

http://www.memory.gov.ua/publication/spisok-osib-yaki-pidpadayut-pid-zakon-pro-dekomunizatsiyu

Soldados norteamericanos desfilando en Kiev. 24 de agosto de 2017

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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