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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2017

Desentraando el impacto de gnero en la migracin sometida a la securitizacin implementada por la Unin Europea
Seguridad, para quin?

Zeinab Khalil
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.



Un peridico alemn public recientemente un documento de 48 pginas identificando los nombres y pormenores de las 33.293 personas que han muerto entre 1993 y 2017 tratando de alcanzar las costas de Europa, la mayora de ellas ahogadas en el mar Mediterrneo. El documento trata de incluir los incidentes acaecidos durante ese perodo a las personas que huan de la opresin, violencia y pobreza en sus pases de origen. Los datos son imperfectos y su impacto es cuestionable, pero el documento es importante porque presenta el problema de la migracin y, ms especficamente, de la violencia en el trnsito migratorio, en un perodo anterior a la incrementada exposicin recibida en los ltimos cuatro aos. Aunque los flujos actuales de migracin deberan entenderse como continuidades de unos modelos de migracin constrictiva ms amplios determinados por el colonialismo e imperio euro-estadounidense, es preciso analizar y hacer ms hincapi en cmo la estructura de securitizacin ha llegado a imponerse en las concepciones actuales sobre la migracin mundial.

Las elites polticas internacionales han formulado, a nivel de discurso y de poltica, el desplazamiento forzoso de personas en el sur global no tanto como una cuestin humanitaria compleja sino como un ataque al Estado-nacin y a la seguridad nacional. Ms especficamente, esa crisis deviene una amenaza existencial a un Estado y a su sociedad, autorizndose por tanto la suspensin de los protocolos regulares y las restricciones en nombre de una poltica de emergencia.

Para evaluar el poder del marco de securitizacin en las polticas de migracin de la Unin Europea (UE), debemos entenderlo en relacin con el teln de fondo trasnacional contra el que emerge: los Estados europeos externalizan sus fronteras, los partidos populistas nacionalistas de la ultraderecha blanca incrementan su popularidad y el capitalismo de libre mercado facilita cada vez ms el flujo de bienes, servicios y capital a la vez que somete el movimiento de (algunas) personas a restricciones ms estrictas. Aunque se ha escrito mucho sobre los mecanismos de securitizacin en sentido general, mi objetivo es comprender especficamente cmo el proyecto de securitizacin impacta en las mujeres migrantes en trnsito y/o asentadas de forma precaria.

Los polticos evaden a menudo la discusin de cmo el poder acta en los marcos de seguridad. Lejos de crear condiciones ms seguras o medidas protectoras, esas tecnologas de control se convierten en nuevas vas para que quienes ostentan el poder controlen a los marginados y desplazados. Como Inderpal Grewal seala: Los expertos en seguridad no incorporan por lo general el gnero o la sexualidad en sus anlisis, prefiriendo pensar en las amenazas y la seguridad personal sin detenerse a considerar los impactos sobre los grupos que no estn en el poder.

Si bien un nmero creciente de profesionales de la arena poltica internacional (conocidos como especialistas en gnero) reconocen la posicin vulnerable de las mujeres en la crisis y situaciones de conflicto, trato de hacer hincapi en los lmites de tal proteccin y discursos de vulnerabilidad que no cuestionan el marco dominante de la securitizacin. Esta favorece muy a menudo la expansin de la militarizacin, la vigilancia y otros mecanismos carcelarios. Es capaz de negociar respecto a los procesos debidos, derechos y canales de proteccin a cambio de fronteras cerradas, vallas de alambre de espino, centros de detencin, tecnologas biomtricas y una arbitraria burocracia de gestin. Son ese tipo de compensaciones las que motivan mis interrogantes respecto a cmo esas redes de securitizacin expansivas pueden abordar, y mucho menos apoyar, a las mujeres en trnsito y sus necesidades.

Breve resea histrica

El sistema y categoras aplicados a los refugiados dependen de una historia poltica especfica y de una particular comprensin de los paradigmas del Estado liberal occidental de organizacin poltica. El sistema internacional de refugiados surgi en la era posterior a la II Guerra Mundial. Lejos de ser una categora universal o neutral, reific y reflej las profundas divisiones ideolgicas entre Occidente y el bloque sovitico. La categora fuertemente politizada de refugiado fue creada por Occidente para promover ciertos derechos y puntos de vista, especialmente los que deslegitimaban a los regmenes no occidentales/liberales. Como Scott Watson seala: Se utiliz al refugiado como un instrumento de poder, mientras la poltica sobre refugiados serva de papel instrumental aprovechado por Occidente para abochornar a los Estados comunistas o frustrar revoluciones comunistas y desestabilizar nacientes gobiernos comunitarios.

Otros acadmicos han indicado tambin la naturaleza constructivista y contingente de la securitizacin al sealar las coyunturas histricas en las que la necesidad de mano de obra emigrante se sobrepona a las preocupaciones por la seguridad nacional o a la xenofobia. Como Laleh Khalili subraya: Uno de esos momentos fue la etapa de reconstruccin tras la II Guerra Mundial, cuando el pas devastado necesitaba gente que ayudara en la reconstruccin de la economa nacional (al igual que en el resto de Europa). La importacin de trabajadores invitados de las colonias, seguida de la descolonizacin y la migracin de los antiguos sbditos colonizados a la metrpoli, desencadenaron virulentas respuestas xenfobas y racistas en el Reino Unido.

El acuerdo Unin Europea-Turqua

En 2015, en el momento lgido (hasta ahora) de esta emergencia, ms de un milln de refugiados y migrantes llegaron a Europa escapando del conflicto, la opresin y persecucin. De ellos, 3.771 migrantes, en ruta hacia Europa por mar, no llegaron a su destino, pereciendo en el mar Mediterrneo; 805 de estas muertes se produjeron cuando cruzaban desde Turqua a Grecia por la ruta oriental del mar conocido como Egeo, aunque el Mediterrneo central se apunt la mayora de las muertes; y 2.892 entre quienes cruzaban desde el norte de frica, especialmente desde Libia y Tnez hacia Italia, Sicilia, Malta y, en mucha menor medida, hacia Espaa.

En 2016, el nmero de llegadas por mar cay a 362.376. Sin embargo, las muertes en el mar se incrementaron, superando las 5.000 personas, el ao ms mortfero registrado. Las nacionalidades ms comunes en los llegados por el mar Mediterrneo eran de Siria (23%), Afganistn (12%), Nigeria (10%), Iraq (8%), Eritrea (6%), Guinea (5%), Costa de Marfil y Gambia (8%) y Pakistn y Senegal (3%). Las mujeres constituyeron el 17% de esas llegadas. Qu sucedi para que disminuyera de forma tan significativa el nmero de llegados por mar a Europa? Y por qu, a pesar del menor nmero de intentos, se increment la cifra de muertes en el mar en ruta hacia Europa?

A principios de septiembre de 2015, se produjo un conflicto entre los refugiados y las autoridades estatales de Austria, Hungra y los Balcanes. En respuesta, la cancillera alemana Angela Merkel declar que los refugiados seran bienvenidos en Alemania. Miles de refugiados en trnsito en diversas partes de Europa se dirigieron ansiosamente hacia Alemania en cuanto circularon las noticias de esta apertura temporal de fronteras entre quienes se encontraban atascados en zonas cercanas. Las instituciones de los medios hicieron circular imgenes y videos conmovedores de alemanes dando la bienvenida al primer grupo de alrededor de cien refugiados saliendo de los trenes, alcanzando una cifra total de ocho mil. En realidad, antes de que pudieran llegar a Alemania, miles de refugiados tuvieron que ir a pie a travs de Hungra para alcanzar la frontera austriaca. Esto se produjo en respuesta al cierre de Hungra de su servicio de trenes, permitiendo un nico medio de transporte para los migrantes que se dirigieran a campos de acogida donde se veran obligados a solicitar asilo en Hungra. Bajo presiones, Hungra finalmente permiti que alrededor de cien autobuses facilitaran su traslado desde la estacin de Keleti hasta las fronteras austracas, donde obligaron a los migrantes a hacer caminando la distancia final hasta la frontera, unos 457 metros, bajo la lluvia.

Estas prolficas imgenes de Alemania acogiendo a los refugiados establecieron una narrativa potente ante la comunidad internacional. Como Maytha Alhassen seala: Lo que esto hizo es crear un folklore de migracin segura para los refugiados; los refugiados lo consideraron como una oportunidad para huir de la violencia de sus propios hogares y de las violencias durante el trnsito, a la vez que Alemania pudo mostrar su benevolencia en contraste con los Estados de la Europa del Este que reforzaban sus fronteras. De hecho, en muchos sentidos, el desplazamiento masivo y migracin de comunidades desde el Sur global ha ofrecido un capital al que Europa Occidental poda acceder. En el caso de Alemania, tal acto auguraba buenas relaciones pblicas (Merkel, apodada Cancillera del Mundo Libre, fue elegida Persona del Ao por TIME), a la vez que facilitaba tambin el crecimiento econmico gracias a una fuerza de trabajo barata y poco cualificada.

La poltica de representacin respecto a la inclusin y exclusin de refugiados no es nueva, sino que data de la elaboracin del rgimen internacional de refugiados. Como Watson seala: Los Estados occidentales construyeron dos tipos de Estados en el sistema internacional, Estados productores de refugiados, que ponan en peligro la estabilidad internacional, y Estados que protegen a los refugiados, que aseguraban la estabilidad. Por tanto, los refugiados y el sistema internacional de refugiados se convirtieron en mecanismos importantes para que los Estados se constituyeran ellos mismos y a otros a travs de una gran cantidad de descriptores (como benevolente, degenerado, incompetente, eficiente, peligroso, etc.). Sin embargo, el anuncio de Merkel fue una excepcin en Alemania y, desde luego, no fue la norma en toda Europa. No se formul como poltica estratgica a largo plazo, sino que surgi como consecuencia de la presin en medio de diez das de caos terrible, protestas y sufrimiento. Adems, dentro de Alemania y por toda Europa, la poltica de puertas abiertas de Merkel despert las fantasas violentas de los populistas, que la acusaron de debilitar la civilizacin occidental (junto a la crisis del euro y la crisis de Ucrania). Merkel acord recientemente limitar el nmero de solicitantes de asilo en Alemania a 200.000 en un intento de trabajar en coalicin con sus aliados conservadores.

Entre las propuestas ms importantes presentadas por la UE se encuentra el llamado Acuerdo Unin Europea-Turqua, adoptado en marzo de 2016. Como resulta evidente por el incremento de muertes incluso despus del acuerdo, la nueva poltica no ha detenido el movimiento de personas aunque esos acuerdos multilaterales pretendan disuadir, prohibir y criminalizar a los migrantes irregulares. Esta negociacin est politizada y forma parte de un patrn ms amplio, con los Estados europeos ofreciendo recompensas econmicas a terceros pases (que incluye a Turqua, y en menor grado y ms controvertido, Libia, Tnez, Egipto, Sudn, Nger y Nigeria) para que bloqueen el flujo de migrantes hacia Europa y ayuden a externalizar y precintar las fronteras de la UE. Mediante ese acuerdo, todos los refugiados de todas las nacionalidades que entraran en Europa despus de marzo de 2016, seran devueltos a Turqua. A cambio, se le ofreci a Turqua un acceso ms rpido a la UE, visados ms laxos para sus ciudadanos en las zonas Schengen libres de pasaportes de la UE y una ayuda financiera de 2.350 millones de dlares en apoyo a la migracin.

Los efectos de este acuerdo son ms visibles en las costas de las islas griegas, donde 62.000 refugiados se hallan atrapados como consecuencia de que los Balcanes hayan cerrado sus fronteras y sellado la ruta hacia las naciones ms ricas de la UE. Aquellos que pensaban que permaneceran en Grecia un perodo transitorio corto llevan all ahora ms de un ao. Adems, el acuerdo ha tenido implicaciones negativas para la unificacin de familias que iniciaron su viaje en momentos diferentes. Es habitual que algunos miembros masculinos hagan primero el viaje a Grecia para dirigirse a Europa occidental (hacia Alemania, Suecia, Austria, Luxemburgo, Noruega y Holanda) y despus hacen que sus familias les sigan una vez que han podido asegurar contrabandistas adecuados o confirmar las rutas para que el resto de la familia les siga. Como resultado del acuerdo, miles de mujeres y sus familias no han podido volver a conectar con sus parejas y han quedado atrapadas en esos espacios liminales.

Adems, el acuerdo delinea una poltica de reasentamiento evaluando caso por caso, en funcin de la cual por cada sirio devuelto a Turqua desde Grecia, otro sirio sera reasentado en un Estado miembro de la UE, con un nmero de reasentados limitado a 72.000 y dando prioridad a quienes no intentaran entrar ilegalmente en la UE. Sin embargo, tanto el nmero de devoluciones como el de reasentamientos se estn produciendo a un ritmo alarmantemente lento, con slo mil refugiados devueltos a Turqua desde el acuerdo. En total, se han reasentado desde Turqua en Estados miembros de la UE a tan slo 3.500 refugiados, y menos de 10.000 desde Grecia a la UE. Mientras tanto, los refugiados cuyas solicitudes no han sido an procesadas estn confinados en unos centros de detencin que carecen de los servicios bsicos adecuados. Puede llevar meses hasta que un Estado miembro de la UE decida si acepta el reasentamiento de un refugiado individual o de una familia, y las decisiones, segn los funcionarios encargados del asilo y los expertos internacionales, pueden basarse en razones arbitrarias ms que en las necesidades y mritos especficos del caso. Por tanto, aunque el acuerdo UE-Turqua trataba de acelerar las solicitudes de asilo y reasentamiento, las organizaciones humanitarias subrayan que las cambiantes leyes sobre la reubicacin, as como los largos retrasos y variables canales de comunicacin dejan a los refugiados en un estado de limbo, sin acceso a derechos o servicios entretanto.

En general, para aquellos refugiados que estaban en Turqua antes del acuerdo de marzo de 2016, sus opciones son o que les concedan asilo en Grecia, que les devuelvan a Turqua o que les reubiquen en un pas europeo. Mientras tanto, las opciones para los refugiados que llegaron a Grecia desde Turqua despus del 20 de marzo de 2016, son: 1) solicitar asilo en Grecia si se demuestra que el migrante tiene derecho a la proteccin internacional; 2) volver a Turqua si las autoridades griegas determinan que es lo ms conveniente; y 3) solicitar la reunificacin familiar en otro Estado miembro de la UE.

Los refugiados devueltos a Turqua son conducidos a centros de traslado, llevando a los sirios al centro Dzii, un lugar remoto en la regin del Mediterrneo sur de Turqua, mientras que a los no sirios los conducen al centro de Kirklareli, cerca de la frontera blgara en la Tracia oriental. En esos centros a los refugiados no se les permite salir, sus posesiones son rutinariamente confiscadas y no se les ofrece servicios de asesora legal ni de atencin sanitaria. Especialmente en el caso de Turqua, la falta de transparencia impide que los migrantes conozcan su estatus, cundo sern liberados o qu pasar con ellos a continuacin. Para las ONG y los periodistas es extremadamente difcil acceder a estos centros de traslado. Una delegacin de miembros del Parlamento Europeo visit los centros en mayo de 2016 y seal que en Turqua: La detencin est bajo un rgimen de estilo carcelario, incluidos los nios. La delegacin fue testigo de dormitorios atestados, por ejemplo 20 personas en una habitacin con 12 camas. Las personas, incluidas las familias, eran encerradas en los dormitorios. La delegacin identific la presencia de menores no acompaados que no haban sido reconocidos como tales y a los que haban ubicado en los mismos dormitorios que hombres adultos. Esos centros de traslado incluyen tambin a refugiados que no haban ido a Grecia pero que fueron detenidos arbitrariamente dentro de Turqua por razones no aclaradas.

Demografa y jerarquas dentro de las comunidades de refugiados

Aunque la crisis de refugiados est marcada como crisis siria o crisis medio-oriental, no es exacto porque los orgenes tnicos y nacionales de los refugiados son variados. Aunque a menudo se hacen referencias a los refugiados como si se tratara de un monolito, la comunidad est realmente muy estratificada en formas que no resultan necesariamente distinguibles para una audiencia internacional. El grupo de personas que hace el viaje hacia Europa es increblemente variado: la mitad de ellos son sirios, con grandes cifras de refugiados procedentes de Afganistn, Eritrea, Iraq, Nepal, Pakistn y el frica Subsahariana.

Kursheed Wadia y otros acadmicos han sealado las vas por las que las polticas de refugiados reifican divisiones y jerarquas que se convierten en fuente de tensin e inseguridad dentro de los campos y centros de detencin. Los organismos de vigilancia internacionales han documentado las prcticas especficas de la UE que causan discriminacin respecto al trato, acceso y opciones de proteccin. Los hallazgos de la Comisin de Mujeres Refugiadas en un informe de campo llevado a cabo en agosto de 2016 seala que El esquema individualizado as como otras disposiciones legales y de procedimiento han creado refugiados de primera y segunda clase, con una ruta privilegiada de reasentamiento, registro rpido y prioridad en la entrega de ayudas slo para sirios. De hecho, la informacin, los servicios, la ayuda alimentaria y la asesora jurdica, que no todos los refugiados pueden disfrutar, se distribuyen de forma desigual entre ellos. Esas diferencias en base a la nacionalidad ignoran las medidas del proceso debido y el trato especfico de los casos (especialmente para las decisiones que afectan a personas vulnerables como enfermos, ancianos, incapacitados y embarazadas). En cambio, la competicin por los recursos y la atencin en los lugares para refugiados se han convertido en un microcosmos de relaciones de poder tnicas y nacionales a escala global. Marcy Hersh, de la Comisin de Mujeres Refugiadas seala que no todos los migrantes tienen el mismo nivel de priorizacin que los sirios, que los funcionarios estn intentando crear primero campos para los sirios y despus para todos los dems, y que esas prcticas son anteriores al acuerdo UE-Turqua y eran ya manifiestas en los anteriores sistemas de reasentamiento de la UE. Adems, la cuestin de quin es digno o merecedor de asilo est politizada en sumo grado, lo que alimenta la creacin de una jerarqua informal arbitraria de migrantes por parte de los funcionarios gubernamentales. Hersh seal que el gobierno griego ha creado en esencia una jerarqua legal que dice que todos los sirios son refugiados, todos los iraques son probablemente refugiados, todos los afganos no son probablemente refugiados y todos los africanos no son probablemente refugiados. Es problemtico basar automticamente el estatuto de refugiado de alguien a partir de su nacionalidad. Nada de todo esto es fruto de investigaciones. Se trata de algo asumido y hablado.

Es probable que haya tambin razones ideolgicas para que se privilegie o se centren en los sirios, adems de la razn obvia de sus altas cifras y la atencin mundial. Gran parte de esto tiene races en la poltica de la memoria, complicidad, responsabilidad y legibilidad de las guerras, la violencia y los conflictos polticos. Los sirios son considerados el refugiado perfecto. En la medida en que Europa se permite as darse palmaditas en la espalda y convertirse en la madre de la civilizacin humana, Alhassen seala que las polticas que privilegian a los sirios reflejan cmo Europa se ve a s misma en relacin con los conflictos. Europa adopta a Siria porque as puede decir: Yo no caus lo que est sucediendo all. Esas personas estn slo huyendo del terrorismo, y Europa es un espectador neutral dispuesto a ayudar. Hay tambin justificaciones subyacentes esencialistas y racistas en las razones de priorizar a los sirios; porque se considera que geogrficamente estn ms cerca de Turqua y por lo tanto all deberan ser acogidos. Es un salto lgico grave teniendo en cuenta lo diferente que es Turqua de Siria en todos los sentidos, cultural, lingstica y polticamente. De hecho, muchos sirios expresan que preferiran quedarse en Grecia (donde al menos se habla ms ingls) que volver a la fuerza a Turqua por una variedad de razones (incluyendo el hecho de que han entrado de contrabando en Turqua de forma peligrosa, por tanto, volver no es una buena opcin), aunque eso dificulte el retorno o el movimiento hacia su patria natal.

Alhassen seala que puede haber razones prcticas detrs de lo que parece una discriminacin arbitraria. Normalmente se entrevista primero a los sirios porque se supone que van a ser enviados de vuelta a Turqua, si no resulta peligroso para ellos, como parte del acuerdo UE-Turqua, seala. Sin embargo, esto crea tensiones sobre qu peticiones y solicitudes se procesan primero, especialmente entre afganos y sirios. En funcin del plan de la UE, las divisiones y jerarquas basadas en la nacionalidad son muy frecuentes, porque a los refugiados que llegaron antes del acuerdo UE-Turqua de marzo de 2016, se les da opciones especiales si son de nacionalidad iraqu o siria. Fundamentalmente, tienen una opcin aadida de presentar una solicitud para ser reasentados en otros Estados miembros de la UE, en oposicin a otras nacionalidades que slo pueden: 1) solicitar la devolucin a su pas de origen; 2) pedir asilo en Grecia; o 3) ser reasentados en otros Estado miembro de la UE slo si estn intentando reunirse con su familia. Adems, a la luz del acuerdo UE-Turqua, una vez que los refugiados llegan a Grecia, tienen que conseguir una nota de la polica que para los sirios e iraques tiene una validez de seis meses, y para el resto de nacionalidades de 30 das. Las notas de la polica no son renovables y una vez que expiran, los refugiados estn expuestos a arrestos por parte de los cuerpos de seguridad.

En su trabajo de campo con la Comisin de Mujeres Refugiadas (CMR), Hersh seal la prevalencia del racismo antinegro y antiafricano, que se pone de manifiesto de forma descarada durante las horas de distribucin de alimentos. Por ejemplo, en el sitio para refugiados de Lesbos, las colas para recibir alimento se basan en la nacionalidad. Tambin hay clasificaciones: Los sirios van primero, luego los iraques, luego los congoleos, a quienes a veces les dicen literalmente que vuelvan a ponerse en la cola. Algunos de ellos esperan hasta tres y cuatro horas antes de poder conseguir alimentos.

Impacto del gnero en la securitizacin de la migracin implementada por la UE

Para examinar cmo la securitizacin afecta a las mujeres migrantes, merece la pena considerar una serie de escenarios que moldean las experiencias de las mujeres en trnsito. Voy a examinar aqu los diversos antagonismos estructurales a que se enfrentan las mujeres en trnsito, incluyendo la violencia sexual, corporal y reproductiva, la explotacin econmica y la detencin.

Sexual: Una vez que las fronteras se cierran y los migrantes pierden su movilidad, las prolongadas estancias de las refugiadas en entornos inseguros, as como su incrementado compromiso y dependencia de otros para la ayuda, las expone a ms posibilidades de acoso y agresin por parte de delincuentes oportunistas. La violencia sexual oportunista ha sido documentada en fronteras y estaciones de tren. Las mujeres tienen que soportar de forma habitual sexo transaccional y favores sexuales a cambio de pasajes seguros, peticiones de documentos y otros requisitos para la movilidad.

La incrementada securitizacin de los campos y centros de acogida no genera proteccin de forma automtica. Los centros de detencin pueden estar rodeados de alambre de espino y tienen una fuerte presencia policial, pero se hace bien poco para asegurar las necesidades bsicas de las mujeres que all se encuentran. En el caso de Macedonia y Grecia, no hay ninguna disposicin o acceso para las diversas necesidades sanitarias y de bienestar de las mujeres, incluidos una atencin adecuada tras una violacin. CMR seala que las letrinas para hombres y mujeres no estn separadas y que los hombres utilizan todas las instalaciones indiscriminadamente. De hecho, es una tendencia comn que han registrado los grupos por los derechos humanos tanto en los campos de refugiados como en los centros de trnsito. Adems, en los refugios para refugiados del centro de detencin de Moria, en Grecia, las tiendas son compartidas por hombres y mujeres de diferentes nacionalidades y lenguas. No hay instalaciones separadas para mujeres. Incluso en Alemania, los centros de acogida en Berln y Colonia ofrecen poca privacidad o seguridad, con duchas que no estn especficamente diseadas para mujeres.

La falta de privacidad permite a los hombres merodear por los alrededores de aseos y duchas, lo que hace que las mujeres se sientan expuestas e inseguras. La mayora de los lugares no tienen requisitos especficos de ingreso y son relativamente porosos respecto a quin puede entrar en ellos. Adems, los agujeros en las vallas donde las mujeres estn alojadas, las dejan tambin expuestas. Dado que las intervenciones ante estos problemas son relativamente sencillas y pueden resolverse mediante un cambio en el diseo de esos lugares (por ejemplo, se pueden marcar y proteger mejor los lugares donde se localizan las letrinas, quin debe ocupar el centro del lugar y no la periferia, etc.), una se pregunta si no es ms una cuestin poltica que un problema de capacidad.

En ese nuevo entorno, adems de los delincuentes oportunistas, las mujeres migrantes tienen que sortear otras violencias en sus relaciones interpersonales. Las acadmicas feministas llevan dcadas sealando las formas en las que la violencia domstica aumenta en situaciones de desplazamiento a medida que el estrs acumulado y las condiciones traumticas exacerban relaciones desiguales de poder. Las mujeres que soportan relaciones de abuso no pueden abandonar al miembro de su familia si estn solicitando juntos el asilo. Adems, la opresin de gnero en esta circunstancia se ve agravada por las escasas respuestas de funcionarios militares y policiales. Por ejemplo, CMR seala cmo los agentes policiales y los militares manejan los casos de violencia domstica. Sealan el caso de una superviviente de violencia de gnero (VG) en Grecia que quera trasladarse a un lugar diferente de su abusador. Un oficial militar intent trasladarla a una tienda en un lugar remoto, sin iluminacin, con agujeros en la valla cerca de los lmites del campo. Para no tener que trasladarse a un lugar nuevo con nuevas situaciones de inseguridad, decidi quedarse con su abusiva pareja. La ley griega estipula que debe informarse a la polica de todos los delitos de VG para que las personas reciban atencin mdica tras una violacin. Poner las cuestiones de VG que afectan a las mujeres refugiadas en manos de los agentes de polica y militares no tiene en cuenta las vacilaciones de muchas mujeres refugiadas al tener que tratar con agentes estatales, especialmente a la luz del su incierto estatuto legal, y especialmente si consideramos las respuestas carcelarias de las agencias de la ley que podran arrestar o descartar los casos de asilo de miembros abusadores de una familia aunque sea en contra de los deseos de la superviviente.

Reproductivo: La securitizacin del trnsito tiene un impacto especialmente nefasto en las mujeres embarazadas y en las que necesitan cuidados reproductivos, neonatales y de posparto. Muchas ONG, incluyendo MSF y CMR, han documentado el escaso acceso a la atencin sanitaria primaria y secundaria durante el trnsito y en los lugares donde tienen que permanecer. La deshidratacin e inanicin de las madres lactantes, que entonces no pueden alimentar a sus nios. Los coordinadores de Mdicos Sin Fronteras en las islas griegas han sealado cmo las mujeres embarazadas, que componen el 10% de las refugiadas en Grecia, tienen que permanecer durante das en medio del barro y la lluvia, para despus sufrir enfermedades en msculos y huesos e infecciones del tracto respiratorio. Adems, hay una falta general de claridad e informacin relativa a los lugares donde las embarazadas pueden dar a luz. Las refugiadas que han utilizado los hospitales pblicos para dar a luz han tenido que regresar a las tiendas prematuramente sin recibir cuidados posnatales.

Econmico: Adems, los tipos de desafos econmicos que sobrecargan a las mujeres las convierten en objetivos ms vulnerables a la explotacin. Al negarse a organizar vas seguras y legales para que se trasladen por el continente, todo se hace a travs de contrabandistas, hombres en su mayora. Lejos de crear un sistema ms razonable, las polticas de externalizacin fomentan una industria organizada, ilcita y lucrativa para los contrabandistas y mediadores que ofrecen a las refugiadas vas alternativas. Segn Sarah Martin, una investigadora de VG, puede llegar a costar 50.000 dlares que los refugiados de Oriente Medio y frica consigan llegar a Alemania. Esos actores no estatales prometen a los refugiados que les ayudarn a alcanzar su destino a cambio de un depsito. De esta forma se incentiva a mucha gente para que se implique en esta economa, como taxistas, vendedores de cigarrillos, agentes de viaje y propietarios de pequeos almacenes.

Marcy Hersh ha sealado que en Macedonia y Serbia se cobra a los refugiados cantidades desorbitadas de dinero por cargar sus telfonos mviles o comprar nuevas tarjetas SIM cada vez que se trasladan a otro pas. Los guardias fronterizos, que a menudo estn mal pagados y carecen de capacidades, tambin participan en el contrabando a travs de sobornos, extorsiones sexuales y otros mecanismos corruptos, incluido el repetido arresto y liberacin de los migrantes a cambio de favores y divisas. A menudo se les dice a las familias que no esperen los trenes o autobuses, que ellos se encargan de transportarlas en taxi, abriendo el camino a los secuestros, los robos y los asaltos con violencia.

Detencin: La lnea entre lo que se considera campo de refugiados, centro de recepcin y centro de detencin ha quedado difuminada a la luz del acuerdo UE-Turqua. Sin embargo, la prctica comn en todos esos centros es la amenaza constante de deportacin. Con la introduccin del acuerdo UE-Turquia, Grecia y Turqua eran responsables hasta que la UE descubriera cmo procesar a los migrantes estancados en Grecia, reubicndolos, envindolos de vuelta a Turqua o deportndoles a su pas de origen. Los centros de recepcin (que eran ya insuficientes, al igual que las instalaciones de trnsito) se convirtieron en centros de detencin. Estos centros de detencin se han convertido en espacios liminales, carcelarios de incertidumbre, intimidacin y procedimentalismo burocrtico. Referirse a esos lugares mediante la frase tan utilizada y supuestamente neutral de centro de recepcin oculta las desiguales condiciones materiales y las estructuras discursivas de tal identificacin.

Las personas que tienen que residir en esos centros son tratadas como prisioneros y sus movimientos restringidos. Una vez que se formaliz el acuerdo, Grecia transform fbricas y almacenes abandonados en espacios donde encerrar a los refugiados. Esos espacios industriales no son adecuados para la habitacin humana porque se hicieron para contener productos, no personas. De hecho, el ACNUR y otro grupo de organizaciones internacionales se han retirado de esos centros para refugiados en Turqua y Grecia debido a la prevalencia de detenciones obligatorias en unas instalaciones convertidas en prisin cercanas a lugares industriales y de residuos txicos. Por ejemplo, la ciudad industrial de Oinofyta, en la zona continental griega, que alberga a alrededor de 600 refugiados afganos, es un indicador de cmo quienes menos esperanzas tienen de permanecen en Europa son alojados en los campos ms destartalados. Otros son sitios ms improvisados, construidos cerca de gasolineras o, como en el caso de Illiniko, en el lugar de un desvencijado aeropuerto abandonado en las afueras de Atenas.

En los ltimos dos aos, se han hecho esfuerzos considerables para mantener en las sombras a los refugiados en Grecia. Esto se percibe en la forma en que Grecia ha decidido crear ms centros para refugiados en el continente, lejos de las islas, para no perturbar la imagen turstica de esos espacios. Se construyen campos pequeos para que no llamen mucho la atencin y, como Alhassen seala, para que queden fuera de la vista y fuera de la mente. La mayor parte de los campos en el continente estn a unos 45 minutos de las afueras de Atenas, lo que los convierte en inaccesibles, encareciendo las entradas y salidas. Algunos estn en zonas remotas, cerca de las montaas Pindus, o en reas difciles de habitar, donde abundan las ratas y las serpientes.

Un ejemplo peculiar de uno de esos lugares es el centro de detencin en Skaramagas, que alberga a 3.200 refugiados, la mayora de ellos sirios. Alhassen destaca el ethos psicolgicamente manipulador del lugar, donde se mantiene a la gente encerrada entre alambradas junto al mar. Entras y es un campo rodeado de alambre de espino pero tienes el mar al alcance de la mano. El centro est totalmente vallado de alambre de espino y gestionado por la polica griega. Alhassen seala que all no hay intrpretes, una carencia que Mdicos Sin Fronteras y otros grupos internacionales han confirmado tambin en sus informes. En cambio, los guardias gritan una y otra vez en ingls a los migrantes para verificar sus papeles y documentos de identidad.

Burocratizacin y gerencialismo

Una prctica comn que se produce con la securitizacin de la migracin es la aparicin de un discurso gerencialista y un marco procesalista que intenta presentar la detencin como una cuestin de lo que Laleh Khalili ha descrito como ingeniera social, algo que se ocupa de reglas, no de poltica. Los datos y las mtricas, especialmente la biomtrica, se convierte en algo especialmente importante al establecer este ethos burocrtico masculinizado que se considera ms objetivo y preciso que los datos cualitativos. Khalili seala como la impersonalidad de los procedimientos burocrticos autoriza la brutalidad. Ese procesalismo hace que sea ms fcil considerar los cuerpos de los refugiados como entidades que pueden ser transportadas, empujadas, arrastradas y zarandeadas.

As pues, la implementacin y repeticin de prcticas tediosas, los obstculos para obtener informacin sobre los procesos de registro y asilo, los mecanismos interminables para conseguir las declaraciones oficiales de los refugiados, la instrumentalizacin de los procesos de seleccin y el nfasis de muchas ONG y agencias internacionales de ayuda jurdica para hacer tan slo el trabajo sin establecer ningn tipo de relacin con los migrantes, refuerza que la seguridad, como seala Foucault, tenga que ver en ltima instancia con la organizacin. Al actuar as, las autoridades que se ocupan del asilo y aplicacin de la ley construyen sus capacidades de vigilancia para hacer que las poblaciones de refugiados sean ms distinguibles.

Por otra parte, aunque se supone que el ministro griego de Poltica Migratoria tiene la ltima jurisdiccin sobre los sitios abiertos, es a menudo el ejrcito griego el que controla estos espacios. Esto resulta problemtico por una serie de razones, la primera de ellas es que la mayor parte del personal militar no est equipado ni entrenado para manejar las intricadas necesidades de la ayuda humanitaria a los refugiados. Poner estos sitios abiertos en manos del ejrcito es un ejemplo claro de cmo acta la securitizacin: personas desplazadas en bsqueda de asilo son definidas como entidades extraas con la que slo el ejrcito puede lidiar. Un ejemplo sorprendente del grado de procedimentalismo gerencial en la gestin de los refugiados es un sistema establecido por el Servicio Griego de Asilo (antes del acuerdo UE-Turqua), donde se supona que los refugiados tenan que contactar con los oficiales a travs de Skype para registrarse (para buscar asilo, reunificacin familiar, reubicacin). Este programa era manejado por un puado de personas responsables de fijar las entrevistas con decenas de miles de refugiados. Un sistema que en teora intentaba hacer ms eficiente el proceso impersonalizaba claramente las interacciones con los refugiados, a la vez que creaba nuevos obstculos porque la mayora de los refugiados no tenan acceso a las tecnologas para poder realizar una entrevista por Skype. (Este sistema se ha sustituido por otro que parece ms prometedor, en el cual los refugiados son examinados por personas en vez de a travs de Skype, y tras una evaluacin exitosa se les entrega la tarjeta de solicitante de asilo que es vlida por un ao mientras prosiguen con sus solicitudes de asilo, reubicacin o retorno).

Todo el objetivo perseguido por el acuerdo UE-Turqua era detener el flujo de migrantes. Por lo tanto, las autoridades griegas estn bajo presin para que procesen velozmente las solicitudes y devuelvan a los migrantes a Turqua. El enfoque rpido y superficial de esas determinaciones no permite a los responsables valorar individualmente los casos de asilo. Adems, no se proporcionan asesores legales a los detenidos para que puedan ayudarles a comprender qu es lo que estn firmando cuando presentan sus solicitudes o qu opciones les convienen ms. La ausencia de ayuda jurdica a los refugiados revela la naturaleza contradictoria de la dimensin procedimentalista burocrtica del proceso de asilo. Si bien la abundancia de prcticas banales para rellenar y registrar los documentos se hacen en nombre de una mayor profesionalidad, eficacia o incluso atencin, en modo alguno esas prcticas se traducen en cambios en la eficacia estructural. En cambio, se estn creando y reorientando constantemente nuevos departamentos, ministerios y oficinas para actuar con rapidez en aras a un gobierno tctico que opera sin planificacin alguna a largo plazo.

Ms all de la securitizacin, ms all de las fronteras

El proyecto de securitizacin es un proyecto patriarcal porque se configura como un medio de proteccin cuando en realidad es un mtodo de control que aumenta y consolida disparidades de poder y deja poco espacio a la negociacin. En definitiva, la securitizacin es una forma de mantener estructuras de dominacin y de reproducirlas en todo momento. En el mbito de la poltica migratoria, es un intento de reforzar un modelo construido, desactualizado e imperial, basado ante todo en las fronteras. La cuestin de las fronteras nacionales y externas- aparece una y otra vez en muchos mbitos y no slo referida a los refugiados; se trata de un sistema que hay que criticar y volver a imaginar. Como Alhassen seala: El problema es el Estado-nacin. No la refugiada. La refugiada se convierte en un problema porque interrumpe y atraviesa las fronteras. La refugiada representa un cambio radical. Es un estado del devenir. De hecho, la refugiada, en su existencia liminal, se halla en un estado del devenir y est tambin preparando la llegada de un mundo diferente.


Zeinab Khalil est especializada en estudios de desarrollo crtico, gobernanza global y relaciones Estado-sociedad civil en Oriente Medio y frica del Norte. Licenciada en Estudios Modernos de Oriente Medio y Estudios de Gnero por la Universidad de Michigan. Mster en Relaciones Internacionales y Polticas Pblicas por la Universidad de Yale. Es fundadora del Proyecto QUWA, un colectivo de organizacin poltica y antiviolencia para mujeres desplazadas de lengua rabe. Ha vivido anteriormente en Turqua donde trabaj con refugiadas. Ha trabajado en Nazra for Ferminist Studies, The Century Foundation, el Programa de Desarrollo de la ONU. Actualmente trabaja con Open Society Foundations. Sus investigaciones se centran en las polticas de gnero en las organizaciones internacionales as como en los mecanismos de securitizacin en la sociedad civil.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/Details/34701/Security-for-Whom-Unpacking-the-Gendered-Impact-of-EU-Securitized-Migration

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.




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