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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2017

Sobre la tragedia en la crcel de San Miguel en el 2010
Privados de libertad, no de dignidad

Ignacio Andrs
Rebelin


El 8 de diciembre del 2010 una tragedia enlut la vida de decenas de familias, dejando adems a todo el mundo desconcertado. Tan slo unas horas antes, un incendio en la crcel de San Miguel haba producido la muerte de 81 reos y dejado a otros 13 gravemente heridos. El hecho produjo varios motines e intentos de estos, as como huelgas en diversos recintos penitenciarios del pas.

Preliminares de una catstrofe

Durante aquella fatdica madrugada del 8 de diciembre, un grupo de internos de la crcel, subdivididos en la pieza chica y la pieza grande, espacios particularmente precarios, desprovistos de iluminacin y ventilacin luego de haber ingerido alcohol, comenzaron una ria en donde utilizaron elementos cortopunzantes de distintas dimensiones y un baln de gas acondicionado como lanzallamas.1

El uso de este ltimo fue lo que deton las llamas, que empezaron a propagarse alrededor de las 5:00 horas. Los bomberos fueron recin alertados a las 05:47 horas, va telefnica por un propio interno. Para aquel entonces, el fuego haba consumido por completo el ala sur del penal, dejando atrapados a los internos y comenzando a matar por asfixia a los reos del ala norte. Recin a esa hora se registraron movimientos de Gendarmera.2

Los gendarmes no utilizaron los escasos mecanismos ni protocolos de emergencia existentes, adems la infraestructura disponible (mangueras, red seca y hmeda) no funcion. A esto se suma el hecho de que las psimas condiciones de la Crcel de San Miguel eran ya conocidas por la autoridad. Sin embargo, no se adopt ninguna modificacin presupuestaria para mejorar su condicin general.

Como si esto fuera poco, luego de la tragedia, no se provey ningn recurso judicial efectivo para las vctimas. Dicho en otros trminos, el Estado, luego de haber generado las propias condiciones de una catstrofe sin precedentes en la historia del pas, no se hizo cargo siquiera de ofrecer un reparo a las familias de las vctimas. Fue ante tales circunstancias que familias de los internos fallecidos decidieron fundar la agrupacin 81 Razones por luchar a partir de ahora 81 Razones, con el lema privado de libertad pero no de dignidad.

Muchas ms que ochenta y un razones

Desde su fundacin a fines del 2010 hasta el presente, 81 Razones se ha encargado de buscar mejoras para la situacin de los internos en las distintas regiones del pas, a travs de asesoras jurdicas, pero por sobre todo, atencin y afecto. Asimismo, suele convocar a una velatn conmemorativa los primeros das 8 de cada mes, al tiempo que colabora con otras instancias reivindicativas o solidarias con personas encarceladas.

Segn nos cuenta Csar Pizarro, presidente de 81 Razones, hermano de Jorge Manrquez uno de los internos fallecidos en la Torre 5 de la crcel San Miguel la organizacin colabora con quienes se encuentran atados de manos, se les considera escoria, una piedra en el zapato.

sta considera fundamental organizarse desde la crcel, ser la contraparte a los carceleros, buscando educar y reinsertar a los internos en sus propias Poblaciones, evitando aumentar la clientela en la crcel. Para Csar, esto se logra a travs de la autoeducacin, con la enseanza piel a piel, con quienes no tienen las condiciones para ello. En una nueva sociedad, fraternal, no habra hambre, nuestros viejos no se moriran en la ms profunda soledad, seala.

La agrupacin se vio obligada a conformarse como una organizacin no gubernamental, para atenuar as la persecucin y hostigamiento por parte de Gendarmera. Si bien la institucin todava les segrega, han logrado varios avances judiciales. Sabido es para la propia institucin los despidos debido a las constantes solicitudes de informacin por ley de transparencia, por citar un ejemplo. Asimismo, no han podido aminorar el respeto con el que 81 Razones cuenta tanto en las crceles como fuera de ellas.

Adems de esto, con el gran esfuerzo que realiza la agrupacin a diario, no ignora las problemticas de fondo en el rgimen carcelario. En efecto, conoce a fondo el hecho de que las crceles estn lejos de efectuar su rol de reinsercin social. Por plantear tan slo una interrogante: si la crcel tiene como objetivo aislar a los individuos supuestamente peligrosos, por qu los rene con otros individuos todava ms peligrosos sin mayor diferenciacin? Es decir, acaso no es sta misma la que produce reincidencia delictual? De hecho, lo hace en un espacio en donde se sabe que los individuos no tienen garanta alguna para sus derechos, al tiempo que se ven forzados a crear sus propias reglas en un espacio saturado de violencia, comenzando por la ejercida desde Gendarmera.

Pero hemos citado slo una contradiccin entre las tantas que podemos encontrar en los regmenes carcelarios. El asunto es que sta, como la crcel en s, es del todo funcional con la poltica de Estado. Foucault, en una conferencia pronunciada en 1976 en la Universidad del Brasil, en relacin con los despropsitos de la crcel, seal:

Cuanto ms delincuentes existan, ms crmenes existirn; cuanto ms crmenes hayan, ms miedo tendr la poblacin y cuanto ms miedo en la poblacin, ms aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial. La existencia de ese pequeo peligro interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica por qu en los peridicos, en la radio, en la televisin, en todos los pases del mundo sin ninguna excepcin, se concede tanto espacio a la criminalidad como si se tratase de una novedad cada nuevo da.3

De esta forma se hace evidente que antes de cambiar las condiciones internas de la crcel, es la sociedad en su conjunto la que debe transformarse. Y es Csar quien lo ratifica, desde su propia experiencia en la agrupacin 81 Razones.

Una necesidad que por cierto, alcanza para reflexionar hasta de ciertas organizaciones anticarcelarias, que a travs del sectarismo, muchas veces obstaculizan la solidaridad con los reos. Al menos para 81 Razones no existen colores o caudillos que pesen por sobre el grueso de quienes sufren la condena de la crcel y los prejuicios de la sociedad. En efecto, el enemigo es uno slo, asegura Csar.

l tambin comenta que ha existido vnculos con presos polticos mapuches, a pesar del divisionismo que la propia Gendarmera ha generado en las crceles, por ejemplo, al fomentar la distincin entre presos comunes y presos mapuches, como tambin al utilizar reos nuevos para amedrentar o inclusive intentar liquidar a los segundos.

Sin embargo, a pesar de todo el trabajo realizado, las condiciones carcelarias poco han cambiado luego del incendio en la crcel de San Miguel. Csar lo sabe y advierte que hay muchas crceles que estn peor que San Miguel antes del incendio. En cualquier momento podra producirse una tragedia semejante, o quizs peor, nos cuenta.

En el documental Sangre de Uno - Derechos Humanos y prisin4, se relata que tan slo desde 2011 hasta 2016 se produjeron 886 decesos en 59 centros penitenciarios chilenos. 420 muertes fueron por enfermedades, 297 por rias o agresiones y 124 por suicidios.

Asimismo, durante el 2014 un 35% de los internos denunci haber sufrido maltrato fsico por parte de funcionarios y un 19% por parte de otros internos. El mismo ao, 211 personas privadas de libertad aseguraron ser vctimas de torturas mientras se encontraban castigadas.

La negligencia colma las crceles de Latinoamrica

En el continente es larga la lista de incidentes similares a lo ocurrido en la crcel de San Miguel. Cabe sealar entre algunos, el ocurrido en 1994, en Maracaibo, Venezuela, en donde al menos 108 reos perdieron la vida en un intento desesperado por escapar del humo que los ahogaba.

Diez aos ms tarde fallecieron 107 reclusos y 26 resultaron heridos en un incendio registrado en el presidio de San Pedro Sula, en el norte de Honduras. Un ao ms tarde, 135 personas perdieron la vida en un incendio en la prisin de Higuey, al este de Santo Domingo, capital de Repblica Dominicana.

Durante el 2012 en el recinto penal de Comayagua, Honduras, el mismo horror produjo la muerte de ms de 382 reos, dejando a varios otros heridos y a 50 desaparecidos. La agrupacin 81 Razones no dud en solidarizar con las familias de las vctimas hondureas.

Sin haber concluido el amargo repertorio de incendios en las crceles latinoamericanas, cabe sumar los tristemente clebres casos de la Matanza en los penales del Per (1986), o la Masacre de Carandiru en Brasil (1992), en los que junto a los anteriores, coincide la negligente gestin de las Penitenciaras y el Estado, la represin policaca y militar, y en definitiva, una sistemtica e ininterrumpida violacin de los derechos humanos en Amrica Latina.

Al tiempo que se mantenemos la memoria viva de los 81 presos y de todos quienes han perdido su vida en medio de las pauprrimas condiciones que ofrecen las crceles en Chile y el mundo, consideramos que la crudeza de esta tragedia nos exige hacer algo ms que un ejercicio de memoria. Pues al decir de Theodor Adorno, la barbarie persistir mientras perduren en lo esencial las condiciones que la hicieron posible.

Notas

1. La informacin aqu expuesta proviene en gran medida del artculo El incendio de la Crcel de San Miguel, su veredicto absolutorio y las obligaciones internacionales de proteccin de los derechos humanos involucrados de Karinna Fernndez Neira y Nancy Carmina Garca Fregoso, disponible en http://www.anuariocdh.uchile.cl/index.php/ADH/article/download/37494/39174

2. Cabe sealar que a diferencia de otros Estados en donde la Gendarmera se desempea como un cuerpo de seguridad (pblica o fronteriza) del Estado, la Gendarmera de Chile cumple las funciones de guardia de prisiones, transporte de reos y custodia de edificios del Poder Judicial.

3. Tomado de la conferencia de Michel Foucault Las redes del poder, pronunciada durante 1976 en la Facultad de Filosofa de la Universidad del Brasil. Disponible en http://mundo-perverso.blogspot.cl/2007/11/las-redes-del-poder.html

4. Sangre de Uno - Derechos Humanos y prisin. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=Y6ZTSj4bZzA&feature=share . Existe tambin otro documental relacionado con la agrupacin 81 razones, disponible en web, titulado 81 razones (2012). Se encuentra disponible en https://www.youtube.com/watch?v=nxn8VvXOYTk

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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