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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2017

Patriotismo republicano en una Espaa plurinacional

Francisco del Ro Snchez
Rebelin


La visin uninacional que se impuso tras la guerra civil y que permaneci con la restauracin borbnica sigue contando con el apoyo de las fuerzas polticas que sostienen el rgimen del 78. Los smbolos de aquel modelo de Espaa tambin concitan apoyos importantes entre la poblacin. Pero no por ello deja de mostrar cierto declive y desafeccin en los territorios perifricos y entre sectores de la poblacin que ya no entienden muy bien qu se est haciendo con la comunidad en la que viven y qu Espaa debe proyectarse hacia el futuro.

En efecto, a la crisis territorial evidenciada ahora con el conflicto cataln se ha unido el importante incremento de las desigualdades sociales que sitan a Espaa con el mayor ndice de Europa y la prdida de soberana en favor de instituciones europeas o como consecuencia de la firma de tratados internacionales como el CETA (u otros, como suceder con el TTIP). Adems, las polticas de ajuste y el adelgazamiento de los servicios pblicos, debilitando el ya insuficiente Estado del bienestar, la prdida de calidad del trabajo asalariado unido a la importante fuga de capitales hacia parasos fiscales protagonizado por las lites, nos devuelve la pregunta una vez ms que ya inquietaba a finales del XIX: qu es Espaa?

No es suficiente apelar a los smbolos tradicionales y la religin tampoco otorga ahora el papel conformador en lo ideolgico que ha servido desde el 39. A pesar de la euforia del momento expresado en el rechazo al secesionismo, el problema sigue estando presente y vivido con preocupacin. Las propuestas sobre el modelo de pas que se necesita tendrn que replantearse si se quiere entrar en un horizonte de futuro que la ciudadana asuma como un proyecto propio.

Las corrientes conservadoras y liberales (PP, Cs y, en lo fundamental, tambin el PSOE), no ofrecen ms perspectiva que el mantenimiento del statu quo econmico y poltico que ha interesado a las lites (el rgimen del 78) y la insercin en el proceso de unificacin globalizacin econmica de los mercados y la cesin de soberana en favor de ellos. As, las instituciones polticas del Estado solo le interesan como garantes del funcionamiento del sistema. Para ello, adems, incrementan el control ideolgico y represivo en todos los mbitos de la vida social (incluidas la redes), sustentado tambin desde la prctica totalidad de los medios de comunicacin.

En esta situacin, el republicanismo democrtico puede tener una importancia decisiva en la reconfiguracin del Estado y del sentido de pertenencia de la ciudadana. Los pensadores de esta corriente filosfico-poltica han propuesto la configuracin del Estado sobre la base de tres grandes ideas, que difieren de las defendidas por el liberalismo: la nocin de libertad como autodeterminacin, la importancia de las virtudes cvicas y una defensa de la democracia como participacin y compromiso ciudadano.

El sentido republicano de la libertad no es el sentido negativo que le otorga el liberalismo, que lo reduce solo a la no interferencia del Estado o de otros en el ejercicio de los derechos individuales; sino que, al contrario, para el republicanismo, la libertad necesita de la ley, de la regulacin estatal que favorezca la independencia y la capacidad decisoria en los mbitos econmicos, civiles y polticos de toda la ciudadana. Es la libertad entendida como no dependencia de relaciones serviles, patrocinios o de relaciones de dominio personal o estructural; libertad como autodeterminacin. El Estado, en consecuencia, tiene que establecer los dispositivos institucionales y legales necesarios que garanticen a la ciudadana los derechos elementales a la existencia, a la seguridad y la independencia civil. En la actualidad, la implantacin de una Renta Bsica Universal se adecuara plenamente a estos objetivos. Esta defensa de la libertad que hace el republicanismo democrtico tiene una doble dimensin: libertad real de los individuos amparada en el marco del Estado, y tambin la libertad del Estado frente a otros poderes (econmico-financieros, de las lites, religiosos, grupos de presin, etc.) y a la injerencia de otros Estados u organismos supraestatales.

La libertad republicana fue planteada en la Grecia clsica con las reformas constitucionales de Efialtes-Pericles y tambin propuesta durante el periodo plebeyo de la Republica romana. Reapareci, ms tarde, en el Renacimiento y tuvo especial importancia en el constitucionalismo norteamericano (Madison, Jefferson) y en la Ilustracin europea (Rousseau, Kant, Robespierre, Marat hasta en el propio K. Marx), donde ocup un lugar central en los planteamientos de la filosofa poltica y con notables diferencias respecto a la visin liberal (Hobbes, Locke, Constant). Finalmente, el concepto liberal de libertad, ya en el siglo XIX, acabara siendo hegemnico. Pero lo que se mostrado desde entonces, es que el modelo liberal de libertad, centrado en la proteccin de los derechos individuales y contrario a la intervencin del Estado en la sociedad civil, ha generado que, consecuencia de la libre competencia, minoras poderosas se impongan sobre el resto para hacer prevalecer su voluntad y sus intereses; por lo que la autonoma que permite la independencia econmica ha sido y es un privilegio de minoritarios sectores de poblacin. Para las mayoras (mujeres, empleados, migrantes, personas sin empleo o en situacin de pobreza, etc.)se ha tornado en una prctica difcil poder evitar la intromisin y las relaciones de dependencia o subordinacin. Para ellas, la libertad es un ejercicio limitado.

El segundo aspecto que hemos sealado como propio del republicanismo democrtico es la promocin de las virtudes cvicas. No se trata de que el Estado promueva ninguna concepcin del bien ni que oriente en un modelo determinado de vida moral. Se trata de fomentar virtudes relacionadas con la justicia y la fraternidad, las que puede aceptar cualquier ser racional que sea imparcial. El republicanismo defiende la necesidad de ciudadanos comprometidos con su comunidad, que puedan participar activamente en poltica y corresponsabilizarse de las obligaciones que ello comporta. Para hacer factible el ejercicio de las virtudes cvicas, como el republicanismo ha propuesto, es condicin previa la independencia econmica y civil que permite la formacin de opinin y la libre participacin en los procesos de deliberacin y toma de decisiones. Y para una corresponsabilidad equitativa y libremente asumida con las obligaciones de la comunidad, se hace tambin necesario que el Estado funcione con un sistema fiscal justo.

Respecto a qu se entiende por democracia, el autogobierno de la comunidad, a lo que tanta importancia concedieron los pensadores republicanos, no es suficiente con los mecanismos de representacin. La democracia tiene que fortalecerse profundizando en la participacin e introduciendo frmulas de democracia directa. En la actualidad, dada la complejidad y pluralidad de nuestra sociedad, se hace necesario, para el acercamiento y la toma de decisiones por la ciudadana, la descentralizacin del Estado, fortaleciendo entre otras las instituciones municipales y las territoriales de las naciones y pueblos que integran el Estado. Esta descentralizacin tiene que ir acompaada de otras medidas jurdico-legales que fortalezcan la participacin y la democracia. Entre ellas, un sistema proporcional justo y aquellas que aproximen al representante en cualquier instancia con el representado, como la rendicin de cuentas, la revocabilidad de cargos en caso de incumplimientos, la rotacin y desprofesionalizacin poltica, incluyendo topes salariales para cargos pblicos (ms ajustados a la realidad socioeconmica del representado) y la eliminacin de privilegios econmicos y jurdicos, as como la inhabilitacin para cargo pblico ante cualquier tipo de corruptela. Las formas de democracia directa hoy pueden verse favorecidas por el establecimiento de referendums vinculantes y formas de teledemocracia. Tambin tendra que incluirse la obligatoriedad de consultas previas a las instituciones y mecanismo de coordinacin social que componen la sociedad civil y la apertura de procesos deliberativos participativos.

En los planteamientos del republicanismo se produjeron confluencias y tambin diferencias en otros temas, pero fueron estos tres sealados los que se abordaron con mayor intensidad por el republicanismo democrtico (o plebeyo) en particular y que hoy tienen plena actualidad.

Ms all de apelaciones a smbolos que hoy todava remiten en gran medida al pasado y a una visin uninacional, y a la que algunos se aferran para tapar otros intereses, los smbolos (los que sean, todos) tienen que identificar a la patria republicana, que es la gente, la patria donde todas las personas pueden ejercer la ciudadana como personas libres, la del respeto a la diversidad y a la fraternidad entre los pueblos y naciones, la de la justicia de sus normas. Esa Espaa, con una ciudadana comprometida, es la Espaa policntrica que tenemos que construir.

Francisco del Ro Snchez. Profesor de filosofa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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