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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2017

Un vaso y sus tendencias

PolBenjamin
Rebelin


Una cosa, entre muchas, quedo clara con la votacin del domingo: la expresin de un sentimiento popular mayoritario contrario a la perspectiva del gobierno.

En relacin al objeto del comicio consistente en la eleccin de las mximas autoridades judiciales qued claro que: a) el proceso eleccionario mismo no tuvo ninguna legitimidad, hecho que fue corroborado en que el 51,35% [1] (mayora absoluta) rechaz este proceso.

b) En lo concerniente a los propios magistrados que vayan a ser elegidos, la cosa es mucho ms lamentable, puesto que 66% [2] (entre blancos y nulos) del total de votantes desaprobaron a cualquiera de los postulantes. De manera que las autoridades que vayan a ser posesionadas en los diferentes Tribunales tienen un rango mnimo de votacin. Los ms apoyados, por ejemplo, Gregorio Aro Rasguido (del Tribunal Agroambiental) con 428,191 votos, y Dolka Vanessa Gmez (del Consejo de la Magistratura) con 233, 892 votos, representan, entre los 5,422,140 votos emitidos, un 7,89 % y un 4,31% respectivamente [3] . Eso es una absoluta minora y por consiguiente una nula legitimidad, en tanto no tiene la representacin de alguna fraccin importante de la poblacin. Decir que ellos tienen legitimidad es manifestar los viejos ecos colonial-republicanos del pas cuando se afirmaba y se defenda, paradjicamente siempre por la pequea elite gobernante, que las autoridades, respondiendo solamente a un reducido 8 o 10% de la poblacin, eran autoridades legtimas. Se trataba otrora, claro est, del totalitarismo de la antilegitimidad.

Otra cosa que quedo clara el da de ayer, as como sucedi con la votacin en el Referndum Autonmico del ao 2015, es c) que la gente no va a votar, nicamente, por el objeto en s de la convocatoria. No es un acto monolineal entre el sujeto votante y el objeto del comicio. Una relacin entre pregunta X y respuesta X+ o X-, es decir una respuesta en el marco de la pregunta. El acto del votante fue mucho menos lineal. En este caso, la gente fue a expresar un sentimiento, un estado de nimo, ms que ir por la eleccin de tal o cual postulante. Se podra afirmar, en general, que lo que menos le intereso fue elegir a tal o cual candidato, sino que, en medio de la obligacin, expres un sentimiento acumulado. Fue ms una respuesta al contexto, que una respuesta a una pregunta.

Al rechazo, al malestar, a la indignacin, se sum la susceptibilidad y la no-credibilidad de lo que vayan a ser con su voto, de ah que, como en ningn otro comicio electoral, la gente, mayoritariamente, se preocup por invalidar por si misma su votacin. De manera que ste comportamiento es tambin un mensaje al TSE, de la no-confianza en su accionar.

Si historizamos lo ocurrido ayer, es decir si lo ubicamos en su momento y en su ambiente histrico concreto entonces no se puede no asumirlo sino como una respuesta del sentimiento mayoritario al actual contexto histrico poltico. Si hay lucidez en la esfera aludida (en el gobierno) tienen que tomarlo historizadamente, es decir como lo que es todo fenmeno. La gran cualidad de un lder, entre otras, es poder leer e interpretar el sentimiento popular, y cuando eso es muy difuso o contradictorio, es preguntar y escuchar. Pero cuando desobedece a sus bases, por un lado, y ya no puede interpretar correctamente el sentir popular, estamos ante un bloqueo, un bloqueo de mirada y de sentir. Y detrs de ello podra haber algo ms agudo, una ruptura (o una distancia) en la que la poblacin ya no se reconoce en el Lder, ya no se identifica con l (puesto que ste ltimo ya no expresa su sentir). Querer ver en este contexto el vaso medio lleno, en lugar de un vaso cuyo contenido se ha ido vaciando considerablemente, y no ver las tendencias internas en el contenido, podra desembocar en que finalmente el Sujeto se encuentre con que ya no haya nada que beber y quiebre el vaso. Lo que est claro en la historia, es que sta no est del todo definida, en ninguno de sus atributos ni en ninguna direccin, de manera que habr que poner atencin al desarrollo de sus hechos.

Notas:

[1] Fuente OEP al 99,98% de actas escrutadas

[2] Ibid.

[3] Si en la operacin no incluimos los votos nulos, que es ms del 50%, e incluimos, solamente, los votos vlidos (blancos y por alguna opcin) entonces ambos ejemplos quedan con 22,55 % y 13,12% respectivamente, tal como da cuenta el TSE. No obstante, si consideramos cifras finales de los elegidos a la luz de la participacin global, tenemos que, inevitablemente, incluir en la consideracin los votos nulos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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