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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2017

Afores: clsicas empresas buitre

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Cada da que pasa es mayor la proporcin de ancianos en Mxico. Segn algunos criterios sociodemogrficos, son ancianos las personas mayores de 60 aos. Pero otros criterios, como la edad internacional de jubilacin ubican la ancianidad a partir de los 65 aos.

Esa mayor proporcin de viejos en la estructura poblacional tiene una causa fundamental: el avance cientfico y tecnolgico, sobre todo en las reas mdicas, que ha conducido a una severa cada en la natalidad y a un aumento muy considerable en la esperanza de vida. La combinacin de ambos fenmenos ha generado menos poblacin infantil y juvenil y mayor poblacin de ancianos.

Si hace cincuenta aos el problema demogrfico central era el exceso relativo de nios, ahora ese problema central es el exceso relativo de viejos. A unos y a otros hay que proveerlos, sin contraprestacin alguna, de diversos satisfactores imprescindibles para la vida: alimentos, medicinas, servicios hospitalarios.

Pero, en general, a los infantes los proveen de esos satisfactores sus padres, mientras que, aunque la ley lo establece, es muy difcil y extrao que los hijos provean a sus padres ancianos de esos bienes y servicios.

De modo que, tambin en general, la ancianidad es la edad del desamparo. Para sobrevivir el viejo no tiene ms recursos, cuando los tiene, que una muy pequea pensin. Segn la siniestra Consar (Comisin Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro) esa nfima pensin slo llega a los dos mil pesos mensuales. En el caso de los ancianos de la Ciudad de Mxico, a esos dos mil pesos (cuando los hay) se suman los mil pesos que aporta a cada anciano mayor de 70 aos el gobierno de la urbe.

Ante esta dolorosa realidad que los ahora jvenes van a vivir tarde o temprano es necesario acudir al expediente del ahorro. Porque, como dice el refrn espaol, el que come y deja, dos veces pone la mesa.

Este ahorro puede consistir en dinero o en una o ms propiedades inmobiliarias: una casa, un departamento o un terreno que, en caso de necesidad, pueda venderse y que con el producto de la venta pueda vivir el anciano los ltimos aos de su existencia. En el ahorro, pues, est la clave de una vejez sin carencias y sin angustias.

En Mxico, para el caso de los trabajadores tal ahorro puede ser voluntario o forzoso. La ley establece un mecanismo para esta ltima situacin: el Sistema de Ahorro para el Retiro. Los ahorros del trabajador se depositan en una empresa privada llamada Administradora de Fondos para el Retiro (Afore). Tericamente esta Afore guarda el dinero del ahorrador y puede invertirlo a fin de que esos recursos tengan un rendimiento que incremente el monto de lo ahorrado.

Tambin tericamente, ese dinero se le entregar al trabajador cuando cumpla 65 aos: los ya dichos dos mil pesillos mensuales. Pero un mnimo de sensatez aconsejara no incrementar ese ahorro forzoso con ahorros voluntarios.

Ciertamente, el trabajador debe ahorrar lo ms que pueda. Pero debe tener cuidado de no poner voluntariamente sus recursos en una cuenta afore sobre la que no ejerce ningn control. Nada ni nadie garantiza que al cabo de cuarenta o cincuenta aos, si para entonces todava existen o no han quebrado o no han huido, esas clsicas empresas buitre que son las Afores reintegren el dinero ahorrado a sus legtimos dueos.

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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