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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2017

Un problema que aparentemente no tiene solucin
La falta de vivienda, uno de los muchos inevitables subproductos del capitalismo

Gus Bagakis
Truthout

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Mientras el sistema capitalista de produccin contine existiendo, es insensato esperar una solucin aislada a la cuestin de la vivienda ni ninguna de las otras cuestiones sociales que afectan al destino de los trabajadores. (Friedrich Engels, 1872)

La falta de vivienda existe no porque el sistema no funcione; es la forma en que este funciona. (Peter Marcuse)

 

 

La vivienda es la precondicin necesaria para la seguridad, la identidad, el bienestar emocional, el trabajo, el tiempo libre y la comunidad. La mayor condena que pueda hacerse al capitalismo es su incapacidad de proporcionar vivienda adecuada a quienes producen la riqueza; la clase trabajadora. La alta proporcin de personas de color que no tienen un techo da cuenta de la lnea divisoria entre los blancos de la clase trabajadora y aquellos que no lo son, lnea divisoria que se basa en el legado histrico del racismo y de la construccin de capitalismo como superacin de la esclavitud. La explicacin de la clase gobernante se basa en la culpabilizacin de las vctimas, alegando que quien sufre la falta de vivienda de alguna manera es incompetente. Otras explicaciones ms inteligentes aunque incompletas apuntan a la escasez de vivienda accesible, la privatizacin de los servicios pblicos, la especulacin inmobiliaria, la deficiente planificacin urbana, lo mismo que la pobreza y la desocupacin.

En realidad, el temor inducido por la falta de vivienda ayuda a mantener el poder del capitalismo. En los tiempos del capitalismo industrial, el desempleado era utilizado por la clase gobernante capitalista para sealar a los trabajadores que eran afortunados por tener un trabajo, y que si se rebelaran podan quedarse sin empleo, Hoy en da, despus de la recesin de 2007 y 2008, a medida que avanzamos en el capitalismo post-industrial, los sin techo constituyen una advertencia para aquellos trabajadores que podran rebelarse descontentos por la prdida de su salario, su carencia de estabilidad y de beneficios, y para los estudiantes de la generacin cero cero empleo, cero esperanza, cero posibilidades, endeudados para pagar sus estudios universitarios. El mensaje es: acepta la situacin de deterioro o acabars siendo un sin techo.

Los medios informan cada da de la crisis de la vivienda. El uso de la palabra crisis implica que la inseguridad en materia de vivienda y la falta de ella son una anormalidad, una anomala temporal dentro de un estndar tolerable. Actualmente, el trmino crisis se utiliza para expresar lo que vive la desvastada clase media actual, una consecuencia de la recesin de 2007 y 2008. Pero para la clase trabajadora, la de bajos ingresos y las comunidades de color, la crisis de la vivienda es lo normal. En un estudio reciente, se constat que en ningn sitio de Estados Unidos, alguien que trabaje 40 horas semanales con el salario mnimo federal (7,25 dlares por hora) puede acceder al alquiler medio de mercado de un apartamento de un dormitorio. La vivienda y la falta de ella han sido problemas histricos de los pobres y la clase trabajadora. Incluso en el comienzo del capitalismo en Inglaterra, los campesinos fueron expulsados de su tierra y forzados a desplazarse a las superpobladas ciudades y vender su capacidad de trabajo en las nuevas fbricas para sobrevivir, con el resultado de la creacin de barrios insalubres, las ocupaciones y la falta de vivienda.

Para enfrentar a la actual crisis habitacional, el gobierno de Estados Unidos y las comunidades locales crearon programas de ayuda, a pesar de que debido a los recortes por austeridad los fondos asignados son cada vez ms reducidos. Algunos de esos intentos son tiles, pero la mayora son insuficientes o incluso ilusorios. El punto de vista dominante es que el sistema de alojamiento es temporalmente defectuoso pero puede resolverse mediante un enfoque especfico. Muchos programas de vivienda para los sin techo andan a la caza de medidas exitosas. Pero si son examinados ms detenidamente, la imagen que dan no es tan positiva. Por ejemplo, Utah inform de una reduccin del 91 por ciento en la escasez crnica de viviendo, pero cuando se investig ms, se supo que esa cifra era falsa y responda a cambios en la forma de contar a las personas. Cuando se trata de convencer a quienes viven en la calle de que acudan a un refugio, la ciudad de Nueva York tiene un ndice de fracaso del 99 por ciento. En 20 aos, San Francisco no redujo notablemente el problema de la falta de vivienda. Los intentos de Los ngeles fracasaron ao tras ao.

En realidad, un anlisis del capitalismo demuestra que el gobierno, controlado por los poderosos grupos de presin de las corporaciones, utiliza la poltica habitacional para proteger la estabilidad poltica y el mantenimiento de la acumulacin del beneficio privado. En las ltimas dcadas, las polticas de vivienda han apuntado sobre todo al fomento de la compra de unidades habitacionales por parte de las personas de clase media, otorgndoles la posibilidad de en el marco del sueo americano que alinearan sus intereses con los de los sectores inmobiliario y bancario, los que pudieron aumentar el precio de la propiedad, mientras se deterioraban los planes para paliar la falta de vivienda. La construccin de viviendas accesibles para las personas de bajos ingresos y quienes podan convertirse en sin techo no es tan lucrativa como la de la construccin de casas para la gente adinerada.

El mercado de la vivienda se derrumbara si el techo fuera abundante y accesible para todo el mundo. En el libro Defense of Housing: The Politics of Crisis (Defensa de la vivienda: la poltica de la crisis), sus autores demuestran que los proceso de desregulacin y de financiarizacin, entrelazado uno con otro, transforman los hogares un espacio vital en bienes races, una mercanca manejada por inversores, bancos e incluso algunos gobiernos locales. Esto ocurre porque el derecho a una vivienda adecuada no existe en nuestra Constitucin ni en la legislacin federal. Si la vivienda fuese un derecho y no una mercanca, el techo desaparecera del mercado.

El contraste con la falta de vivienda en Cuba es llamativo; all no existe un importante problema de carencia de vivienda. Es un contraste entre Estados Unidos, una sociedad rica basada en el beneficio (el capitalismo) y una sociedad ms basada en el bien comn. En Estados Unidos, en realidad somos rehenes del capitalismo, un sistema econmico basado en el trabajo asalariado, en la propiedad y el control de los medios de produccin en manos de particulares y en la produccin de artculos para el beneficio econmico, mientras una minscula elite corporativa utiliza su riqueza y poder poltico para la dominacin. En realidad, las consecuencias de esta dominacin son que los ms pobres no pueden acceder a la vivienda y acaban en la calle debido a la desigualdad ocasionada por el capitalismo.

Dos ejemplos de la perpetuacin del problema de la falta de vivienda en Estados Unidos bajo el capitalismo son Detroit y la zona de la baha de San Francisco, incluyendo Silicon Valley.

La desde el punto de vista de la economa vibrante zona de la baha de San Francisco ha vivido un crecimiento rcord de los precios de la vivienda y un significativo incremento en el nmero de las personas sin techo y los campamentos. Algunos estudios han asociado las causas de esta situacin con las polticas gubernamentales. Hay cinco causas fundamentales: 1) los recortes en los programas para la vivienda accesible, que empezaron durante la administracin Reagan; 2) el aumento de los alquileres en un momento en el que los ingresos no crecan en concordancia; 3) la oferta de viviendas no se mantuvo a la par con el crecimiento de la poblacin; 4) el recorte de la proteccin social, gracias a la ley de Responsabilidad personal y conciliacin de oportunidades de trabajo promulgada por el presidente Bill Clinton, que daba a los estados la potestad de imponer normas ms estrictas de elegibilidad y limitaba a cinco aos las ayudas familiares; y 5) el deterioro del valor de los beneficios otorgados a los estadounidenses de menores ingresos.

En la desde el punto de vista de la economa deprimida Detroit, la subcontratacin y la automatizacin contribuyeron a la destruccin del mercado de trabajo. La mayor parte de la fuerza de trabajo que permaneci en pie, de estar en un entorno de alta productividad y clase media bien remunerada pas a trabajar en el servicio domstico mal remunerado. Muchos trabajadores que haban perdido su empleo perdieron tambin su casa. Para encontrar trabajo, algunos se mudaron a otros sitios. Actualmente, el mercado de la vivienda de Detroit est en continua fluctuacin, algunos grupos hablan de xitos; por ejemplo, con las viviendas diminutas para las personas sin techo, pero a menudo los trabajadores no cuentan con dinero necesario para pagar las nuevas viviendas. El resto de ellos se enfrenta con empleos mal pagados o la prdida del que tienen, la prdida de su casa y ninguna perspectiva de volver a tener una vida digna.

El capitalismo va donde haya beneficio econmico. En los aos sesenta y setenta del pasado siglo, el sitio era Detroit, la capital mundial del automvil; ahora se ha asentado en Silicon Valley. Cuando Detroit estaba floreciendo, los polticos de Estados Unidos llevaban all con orgullo a los visitantes de todo el mundo para presumir con el xito del capitalismo. Hoy es una ciudad destruida; solo en la zona central muestra una engaosa imagen de los das de gloria, dando la ilusin de que Detroit ha regresado a los negocios. En cambio, Silicon Valley est lleno de oportunidades de beneficio econmico; es un centro de creatividad en el que la vida es relajada y abundan los hermosos edificios y los campus universitarios, casi una ciudad para turistas que vuelan en primera clase y destino de visitantes de todo el mundo; un reflejo de la vieja Detroit de los obreros. Dado que el capitalismo est impulsado por el beneficio econmico no se hace responsable de quienes no tienen casa, de los trabajadores despedidos, de las fbricas abandonadas ni de los vertidos txicos. Podemos imaginar qu aspecto tendr Silicon Valley cuando decaiga el imperio estadounidense y el centro del capitalismo se traslade a otro lugar, probablemente a China.

Entonces, qu podemos hacer por las personas sin techo de Estados Unidos? En el corto plazo, debemos continuar tratando de encontrar la forma de conseguirles un refugio y apoyar a las organizaciones comunitarias que estn trabajando en ese sentido. Adems, como deca Engels, tambin debemos obsrvar la falta de vivienda desde el contexto poltico-econmico ms general, y verlo como una consecuencia inevitable del capitalismo. En el largo plazo, debemos utilizar lo que sabemos sobre la forma en que el capitalismo determina la economa, la cultura y nuestra mente, mientras organizamos el cambio de ese sistema hacia un sistema comunitario, democrtico y sustentable que sirva a las necesidades humanas en lugar del beneficio econmico privado..Para lograr este objetivo podemos, por ejemplo, hacer causa comn con otras campaas especficas (Black Lives Matter (La vida del negro importa), los derechos de las mujeres, la pobreza, el cambio climtico, el antiimperialismo, la salud para todos, los derechos de los pueblos originarios, la igualdad LGBTQ, los derechos ciudadanos, el medioambiente, los sindicatos, etc.) al mismo tiempo que trabajamos en la direccin de la larga y difcil tarea de acabar con el capitalismo.

Copyright, Truthout. Esta nota se ha traducido con su permiso

Fuente: http://www.truth-out.org/news/item/42746-homelessness-one-of-capitalism-s-many-inevitable-products


Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.




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