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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2017

Viva La Pepa! y la Constitucin republicana

Vctor Arrogante
Rebelin


En estos das se debate sobre la necesidad de enmendar, reformar o cambiar la Constitucin, como defendemos algunos. Diferentes posturas, propuestas y alternativas se dan entre los partidos polticos y sus dirigentes; todo un festn de declaraciones. Todo un Viva La Pepa!, como era conocida la Constitucin de 1812 que poco recorrido tuvo. Tiempos convulsos corran y el rey feln se encarg de desbaratarlo todo. De otra parte, un 9 de diciembre de 1931 −se han cumplido 86 aos−, las Cortes Constituyentes aprobaron la Constitucin de la Repblica, que fue la ms avanzada de su tiempo.

Viva la Pepa!, gritaban los liberales espaoles, para mostrar su adhesin a la Constitucin de Cdiz. Hoy vemos que no era tan liberal como pareca. La fecha de promulgacin de la Constitucin, 19 de marzo de 1812), vena a homenajear a Fernando VII, en el cuarto aniversario de su llegada al trono en 1808. El rey estaba cautivo en Francia, y en su nombre, sancion la Constitucin la Regencia del Reino nombrada por las Cortes. Cuando retorna a Espaa establece la monarqua absoluta y declara nula y sin efecto toda la obra de las Cortes de Cdiz. Recupera el poder y lo hace con todas las consecuencias, destruyendo el rgimen constitucional a sangre y fuego.

Las Cortes de Cdiz promulgaron la primera Constitucin de la monarqua espaola. La primera constitucin liberal de la monarqua, hasta entonces absoluta. Se defina a la nacin como la reunin de todos los espaoles de ambos hemisferios y como espaoles a todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Espaas. Se dice que con la aprobacin de la Constitucin gaditana, los espaoles dejaron de ser sbditos para convertirse en ciudadanos, pero es mucho decir. Mantena la monarqua como sistema de gobierno, consagrando la religin catlica como la oficial del Estado.

El artculo 14 declaraba que la Nacin espaola es una Monarqua moderada y hereditaria. La potestad de hacer las leyes resida en las Cortes con el Rey, y a ste se le otorgaba la potestad de hacer ejecutarlas (rey, legislador, jefe de estado y presidente de gobierno). Tambin deca que la persona del Rey es sagrada e inviolable y que no quedaba sujeta a responsabilidad. El reino de las Espaas era indivisible; la sucesin al trono hereditaria, por el orden regular de primogenitura y representacin entre los descendientes legtimos, varones y hembras, lo que dio lugar a tres guerras Carlistas por la sucesin al trono; pero a Fernando VII nada le vali.

Era una Constitucin democrtica, pero no todos tenan los mismos derechos a la hora de votar. Estableca unas Cortes unicameral, con diputados elegidos por Juntas provinciales, elegidas a su vez por sufragio universal masculino (aqu si se exclua a las mujeres). Quedaban fuera del sistema electoral: los servidores domsticos y en los territorios de Amrica, los criados y los negros. Precisamente el artculo 25 estipulaba que el ejercicio de los derechos quedaba en suspenso: Por el estado de sirviente domstico y Por no tener empleo, oficio o modo de vivir conocido. Las mujeres, las clases inferiores y los negros, quedaban fuera del sistema democrtico.

No podemos dejar pasar otro acontecimiento constitucional de primer orden. Tras la proclamacin de la Repblica el 14 de abril, era necesario aprobar una nueva ley de leyes republicana y democrtica, que identificara al nuevo rgimen, surgido de las urnas y por la voluntad popular. Tras acalorados debates y con la dimisin de Alcal Zamora, las Cortes Constituyentes aprobaron el 9 de diciembre de 1931 la Constitucin de la Repblica espaola, que fue la ms avanzada de su tiempo.

La Constitucin de 1931 rompe con la tradicin bicameral y elimina el Senado. El Congreso sale reforzado con la facultad de destituir al Jefe del Estado, que es elegido de forma mixta: por los parlamentarios y a travs de compromisarios elegidos por sufragio universal; de esta forma, el Presidente de la Repblica, era responsable ante el Parlamento y ante los electores. La Repblica se declaraba laica, garantiza la libertad de culto, prohbe a las rdenes religiosas ejercer la enseanza y desvinculaba al Estado de la financiacin de la iglesia. Esto signific una ruptura radical y un foco de tensin, en un pas donde el altar era tan importante como el trono. Ms tarde se lo cobraron bien.

Una de las novedades que le confieren su rasgo ms democrtico, es el reconocimiento del sufragio universal, incluyendo a las mujeres; y el derecho de voto a todos los ciudadanos de ms de 23 aos. Estos preceptos supusieron una autntica revolucin. Se avanzaba hacia el autntico sufragio universal. La Constitucin reconoca la libertad religiosa, de expresin, reunin, asociacin y peticin; el derecho de libre residencia, de circulacin y eleccin de profesin; inviolabilidad del domicilio y correspondencia; igualdad ante la justicia; proteccin a la familia, derecho al divorcio, al trabajo, a la cultura y la enseanza. Se suprima los privilegios de clase social y de riqueza; y se abra la posibilidad de socializacin de la propiedad y principales servicios pblicos.

La Constitucin de 1812 y su rgimen llevaban el germen de su destruccin y renacimiento: se restauraba la monarqua en la persona del rey Borbn, Fernando VII (padre de Isabel II, madre de Alfonso XII, abuela de Alfonso XIII, abuelo del llamado rey emrito y tatarabuelo de Felipe VI). El Deseado, el rey feln, era una persona sin escrpulos, vengativo y traicionero, que nada ms poner el pie en Espaa se vio que hollaba (se lamentaba Modesto Lafuente). Restableci el absolutismo anterior a 1812; derog la Constitucin, y persigui a quienes la apoyaban, con violencia y represin.

No fue hasta el 11 de febrero de 1873, cuando Las Cortes proclamaron la Primera Repblica Espaola que rigi Espaa hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando con el pronunciamiento del general Martnez Campos, comenzaba otra restauracin de la monarqua borbnica. La efmera y agitada Repblica, que tras la abdicacin de Amadeo de Saboya, pretendi cubrir un vaco de poder, no tuvo las necesarias bases polticas, sociales y econmicas que la sustentaran. El carcter reformista y el proyecto de estructura federal del Estado no pudieron consolidar un nuevo rgimen poltico que fue engullido por sus propias tensiones internas entre centralistas y federales, los problemas econmicos, la sublevacin cantonalista y las guerras carlista y cubana.

La Repblica en Espaa tiene su sino, pero persistiremos, La Repblica, esa sublime locura que acaba con los privilegios, que considerando a todos los hombres iguales, les hace abrazarse como hermanos, y que reconociendo su libertad, les da derecho a gobernarse por s mismos (Blasco Ibez). Se refera a la Primera Repblica, pero vale para la Segunda y la Tercera por venir, porque si la de 1978 pudo servir, que levant ilusiones y esperanzas, hoy hace aguas.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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