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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2017

Catalunya: El 155 lo determina todo

Miguel Salas
Sin Permiso


Hay editorialistas o parlanchines radiofnicos que an hablan de normalidad al referirse a la situacin en Catalunya tras la aplicacin del artculo 155. Qu entendern ellos por normalidad? Acaso la portada de El Pas titulada Los separatistas pasean su odio a Espaa por las calles de Bruselas? Esa majadera no crea divisin ni busca un enfrentamiento entre los pueblos? La lista de medidas antidemocrticas, agravios y represin es tan enorme que solo quien est de acuerdo con su aplicacin o cierra los ojos puede decir tamaa barbaridad. El relato de la derecha dice que el 155 fue necesario para restablecer la legalidad, y, sin embargo, han hecho todo lo contrario. Lo que crea fractura y siembra odio es la criminalizacin de la opcin democrtica del independentismo. Antes no exista dicha fractura. En Catalunya el llamado orden constitucional consiste en que, por primera vez desde la Transicin, una parte del territorio de Espaa se ha quedado sin las garantas constitucionales coartadas y limitadas por el 155. Por eso, es poltica y jurdicamente correcto hablar de estado de excepcin, porque se han suspendido parte de los derechos reconocidos constitucionalmente y, de paso, se han vulnerado un montn de leyes de la legislacin catalana. Esa es su normalidad.

Destituyeron al govern, anularon el Parlament y procesaron a la Mesa del Parlament, incautaron las cuentas de la Generalitat, detuvieron a medio gobierno y el resto tuvo que irse a Bruselas, y siguen teniendo rehenes a dos miembros del govern y a los dirigentes de la ANC y mnium. Pero el 155 afecta tambin a muchos otros sectores. Por ejemplo, a la actividad econmica. Se habla mucho de las empresas que han cambiado su sede social, y no se menciona la parlisis que el 155 ha impuesto en la actividad econmica de la Generalitat, o en la anulacin o retraso en el pago de proyectos previamente acordados que ha obligado a cancelar numerosos contratos, especialmente de cooperativas y empresas dedicadas a polticas sociales, pero tambin en actividades culturales o en investigacin cientfica. La intervencin del 155 ha supuesto que no entraran en vigor 9 proyectos de ley, que 56 proposiciones de ley y otras 6 relacionadas con Iniciativas Legislativas Populares quedaran en el limbo, que se perdieran o retrasaran hasta 92 planes de inversin. Ese dao econmico no se cuantifica, pero se acabar pagando. No es posible decir cuntos puestos de trabajo se han perdido, pero s que 196 personas fueron directamente cesadas. (Un informe ms completo se puede encontrar en www.servidorscat.cat)

La libertad de expresin est ms que coartada. La Junta Electoral ha prohibido que en los medios de comunicacin pblicos se utilicen expresiones como govern en el exilio o consellers exilados; se prohibi al Ayuntamiento de Barcelona que iluminara de color amarillo las fuentes pblicas (el amarillo se ha convertido en signo de protesta por los presos polticos); se ha obligado a los ayuntamientos a retirar las pancartas en las que se peda la libertad de las presas y los presos polticos y el Colegio de Periodistas se ha visto obligado a publicar un manifiesto en el que exige ejercer y preservar un periodismo libre de injerencias polticas, judiciales o policiales, que atenten contra la libertad de expresin e informacin.

Las escuelas tambin estn en el punto de mira. En el referndum del 1 de octubre, el papel de las escuelas y de las asociaciones de madres y padres fue fundamental para que se pudiera votar, y los del 155 no se lo perdonan. Desde Cs y el PP se est llevando a cabo una campaa de desprestigio sobre un supuesto adoctrinamiento en la escuela, que en la prctica significa un ataque contra la integracin escolar y el idioma cataln en la enseanza. Los jueces tambin han decidido participar. Ocho profesores de La Seu dUrgell fueron citados ante el juez porque haban hablado con los alumnos sobre los sucesos del 1 de octubre. En la localidad de Poliny, el juez ha pedido identificar al director o profesores que estuvieron en el colegio durante el 1 de octubre. No se trata de casos aislados, sino de una persecucin meditica, policial y judicial que est llevando el miedo y la incertidumbre a la comunidad escolar. Al menos 17 juzgados estn investigando a funcionarios y mossos de esquadra sobre sus actuaciones el da del referndum y, de momento, 5 de ellos ya estn imputados. Por toda Catalunya estn abiertas investigaciones judiciales, adems de los ms de 600 alcaldes, por causas bien diversas: por pegar carteles, por incitacin al odio o por cualquier otra razn que tenga que ver con la movilizacin del 1 y del 3 de octubre.

Y hay tambin un elemento de humillacin en la aplicacin del 155. Por ejemplo, con respecto a la lengua, un asunto tan importante en Catalunya, se est obligando a los funcionarios a redactar y relacionarse con la Administracin en castellano. Ni siquiera podran contratar a algn traductor para que hiciera ese trabajo? O, en el mbito de la cultura, utilizar el 155 para resolver un largo conflicto judicial sobre las obras del Monasterio de Sijena (Huesca), que fueron compradas en 1983 y pagadas a la orden religiosa y que el gobierno de Rajoy obliga a devolver sin ni siquiera esperar a la resolucin judicial.

El 155 anula garantas constitucionales, coarta, persigue y encarcela, pero, de momento, no est consiguiendo que cese la movilizacin. La presencia de 45.000 personas en Bruselas lo demuestra, y cada da en prcticamente toda la geografa catalana se suceden los actos, se convocan concentraciones, los puentes, las plazas, mercados o lugares simblicos aparecen con lazos amarillos, los CDR (Comits de Defensa de la Repblica) siguen extendindose. Para el fin de semana del 16 y 17 de diciembre est convocado un encuentro de organizaciones y personas de toda Espaa y Europa para ampliar la solidaridad.

El frente judicial

El juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, tuvo que anular su euroorden para que Puigdemont declarara en Bruselas y fuera extraditado a Espaa. Tema que la justicia belga rechazara su peticin y el Tribunal Supremo quedara en ridculo. El hecho es que el gobierno no podr contar con el aval judicial europeo, tendr que detenerlo en territorio espaol para poder juzgarlo. Es otro ejemplo de que el camino emprendido por el gobierno Rajoy en la aplicacin del 155 y en las decisiones judiciales que se han ido tomando podra estar lleno de sorpresas.

Esta misma semana el grupo parlamentario de Unidos Podemos, En Com y En Marea present un recurso al Tribunal Constitucional contra el 155 (por qu se tard tanto? Por qu no se quiso hacer con otras fuerzas polticas para darle ms fuerza?) El recurso no puede impedir la aplicacin que ya est en marcha, pero s establecer condiciones y normativa sobre su aplicacin. En dicho recurso se plantea que el artculo 155 solo permite al gobierno dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autnomas, pero no destituir al gobierno, disolver el parlamento y convocar elecciones, medida reservada a las autoridades de la Comunidad Autnoma. Aporta, como elemento de peso, que los debates constitucionales descartaron expresamente las enmiendas que proponan otras y ms intensas facultades en el artculo 155.

En el recurso se denuncia que las razones esgrimidas por el gobierno son una causa general contra el movimiento independentista, pues se utilizan hechos ya suspendidos por el Constitucional, como la ley de transitoriedad, o sucesos ya acontecidos, como el 1 de octubre, y por esa razn la medida de cese del Gobierno de la Comunidad no obedece a una finalidad de restauracin del orden constitucional, sino a la ilegtima restriccin de la autonoma de las instituciones catalanas y que an agudiz ms su carcter antidemocrtico al suspender el Parlament, pues supone la configuracin de un ejecutivo que no se somete en su actividad a control poltico alguno. O sea, un estado de excepcin para que Rajoy y sus ministros puedan gobernar.

Es difcil saber el recorrido judicial que pueda tener el recurso, pues parece que hasta el verano del 2018 no habr resolucin -y a saber cmo estar la situacin poltica en esa fecha!-, pero es una iniciativa valiente que sirve para denunciar el significado del 155 y para entender que el problema no solo afecta a Catalunya, que es un ataque a los derechos de todas y todos.

La batalla electoral

Como era previsible, el 155 est bien presente en la campaa electoral. Son las primeras elecciones desde 1978 convocadas arbitrariamente por un poder impuesto, no por el president de la Generalitat. Unos lo defienden abiertamente: a por ellos fue la consigna de inicio de campaa del candidato del PP; otros, como Cs, lo hacen ms sibilinamente amenazando con su continuidad si no ganan ellos las elecciones. Ya lo ha dicho la ministra Cospedal: Estas elecciones se han convocado para que ganen los constitucionalistas, o sea, si no ganan continuar vigente el estado de excepcin. El PSC -habra que decir Iceta, pues el partido no existe en la campaa- intenta pasar de puntillas sobre el tema, pero su vergonzoso apoyo al 155 no tiene fcil defensa. Para ERC y Junts per Catalunya, con candidatos en el exilio o en prisin, as como para la CUP y los Comunes, derogar el 155 es bsico para recuperar el autogobierno y los derechos y elegir el camino para continuar lo que la movilizacin de la gente plante el 1 de octubre (ms de 2 millones de personas votando) y el 3 de octubre (impresionante movilizacin contra la represin policial).

La campaa electoral muestra tambin la dificultad para que las fuerzas polticas expresen en concreto y en positivo su respuesta a las exigencias planteadas el 1 y el 3 de octubre. Quizs por eso se debate poco sobre el da despus del 21 D. Dada la incertidumbre de los resultados, los candidatos y la candidata se postulan como presidentes buscando carambolas de mayora imposibles, con la excepcin del PP, que debe pensar que su presidente en Catalunya ya es Rajoy, pero no se aborda qu se har y cmo se har. Las encuestas, estn ms o menos cocinadas, indican una enorme complejidad para conformar cualquier tipo de gobierno. No parece posible que gobierne Cs; aunque hipotticamente fuera el partido ms votado, no tendra apoyos suficientes para formar gobierno. Una eventual nueva alianza entre los partidos independentistas tendra la espada de Damocles del 155 encima; por lo tanto, continuara la autonoma suspendida. La idea de los Comunes de tener la llave para lograr amplias mayoras que pongan la agenda social en el centro no parece encontrar el suficiente apoyo y ni siquiera resuelve cmo se podra hacer sin derogar el 155. Mientras, la CUP propone una alianza o acuerdo para seguir el camino de construccin de la repblica.

Parece bastante ilusoria la idea de que sera posible volver a una situacin de autogobierno anterior a la aplicacin del 155. El gobierno del Estado est dispuesto a cobrarse su intervencin y a no permitir ms veleidades republicanas. Poner en prctica medidas sociales, apoyo a los municipios, nuevas medidas contra el paro o la precariedad, o iniciar un proceso constituyente con el objetivo de la repblica no es posible mientras el 155 siga vigente. Por eso, se necesita un frente democrtico contra el 155, un frente no slo cataln sino de todas y todos los demcratas del Estado espaol, un frente que vaya ms all de las elecciones.

Derogar el 155 es una necesidad para restablecer derechos en Catalunya y tambin para debilitar a Rajoy y a la derecha. Se sabe cmo se entra en un estado de excepcin, pero no se sabe ni cmo ni cundo se sale. Es necesario sumar fuerzas para salir por la izquierda de esta situacin, por un camino de avance en los derechos sociales y nacionales. Lo contrario es seguir manteniendo o agravando la anormalidad de una situacin antidemocrtica y antisocial con las polticas del PP o de Cs.

Miguel Salas es sindicalista y miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente: http://info.nodo50.org/Catalunya-El-155-lo-determina-todo.html


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