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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2017

Arabia Saudita: la implosin inevitable

Alejandro Nadal
La Jornada


Medio Oriente se encuentra en una transicin geopoltica de gran inestabilidad. Los conflictos que tradicionalmente han marcado esa regin se han incrementado y diversificado. Pero en el futuro cercano el foco de tensin ms amenazador es el proceso irreversible de desintegracin que hoy afecta al reino de Arabia Saudita.

Las fuerzas que impulsan este proceso son de distinta ndole. Primero estn las de naturaleza econmica. Arabia Saudita ocupa el segundo lugar del mundo en reservas probadas de petrleo (despus de Venezuela) con 266 mil millones de barriles de crudo. Por eso se piensa que ese pas tiene un amplio margen de maniobra en el terreno econmico. Pero an a los gigantes se les acaba la vida.

La variable clave no son las reservas, sino la capacidad de exportacin una vez que se toma en cuenta el consumo domstico. Hoy el reino Saudita consume 25% de su produccin total de crudo. El 50% de su electricidad es generada en plantas termoelctricas y el consumo de energa crece a una tasa anual superior a 8%. Por eso un estudio de Brown y Foucher (publicado en el Journal of Petroleum Science and Engineering, septiembre 2015) concluye que si se considera el crecimiento del consumo domstico en Arabia Saudita el pico de sus exportaciones de petrleo se alcanzar en 2028. Es decir, dentro de slo 11 aos esas exportaciones comenzaran a declinar!

El actual prncipe heredero, Mohammed bin Salman, promueve el plan Visin 2030, cuyo objetivo es reducir el consumo domstico de petrleo, incluso con la introduccin de plantas nucleares. Pero el costo de esas plantas sigue siendo prohibitivo y el problema del refrigerante se amplifica por las altas temperaturas imperantes (an en las zonas costeras). Muy pocos creen que las inversiones en energa solar y nuclear podrn aliviar el dilema al que se enfrenta Arabia Saudita. No sorprende que un reciente informe de Citigroup sostenga que para 2030 el reino saudita podra enfrentar una crisis por no tener suficiente petrleo para exportar. En la dcada 2030-2040 Arabia Saudita podra estar exportando solamente 2 millones de barriles diarios. Para un pas que obtiene 80 por ciento de sus ingresos de las exportaciones de petrleo eso entraa una emergencia grave.

Al deprimir los precios internacionales de petrleo en los ltimos siete aos Riad busc castigar a Rusia por su apoyo a Bashar al-Assad en la guerra en Siria y frenar la creciente influencia de Irn en la regin. Pero ese plan trajo aparejados prdidas en el ingreso por exportaciones y un deterioro de las reservas de crudo.

El reino saudita tambin pretenda mantener su rol dominante en el mercado mundial al perturbar la extraccin de petrleo basada en la controvertida tecnologa de fractura hidrulica (fracking) en Estados Unidos. Pero los analistas en Washington hicieron sus clculos y observaron que el dao era soportable para la industria del fracking en el corto plazo. Hoy con el ligero repunte en los precios internacionales la rentabilidad de la industria de fractura hidrulica ha regresado a la escena. Y los ltimos acuerdos de la Organizacin de Pases Exportadores de Petrleo muestran que Arabia Saudita ha perdido su capacidad de determinar el precio internacional de crudo. Al final del juego, los ganadores de este proceso son Rusia, Irn y, desde luego, la industria del fracking en Estados Unidos. El resultado es catastrfico para los saudes.

La economa de Arabia Saudita sigue deteriorndose. La austeridad fiscal ha reducido el dficit en las finanzas pblicas, pero el descontento social crece. Si a esto se agrega el malestar por la poltica represiva que sigue alterando el delicado equilibrio tribal en el reino, as como la reciente maniobra del rey Salman de detener a 11 prncipes y varios ultramillonarios por corrupcin (posibles rivales del recin designado prncipe heredero, Mohammed bin Salman), emerge un escenario en el que una chispa podra desencadenar una guerra civil.

Arabia Saudita ha financiado grupos extremistas en Siria e Irak con el objetivo de derrocar a Assad y frenar la influencia de Irn. Su fanatismo en contra de los chitas le ha llevado a promover la terrible guerra en Yemen (en complicidad con Estados Unidos y el Reino Unido). Tambin ha reprimido brutalmente los enclaves chitas dentro del reino (como Awamiya).

Finalmente, Washington hoy confa en lograr su independencia energtica (a travs del fracking) y su estrategia descansa ms en promover una mayor balcanizacin de la regin basada en divisiones sectarias y tnicas. El tradicional vnculo que Arabia Saudita ha mantenido con Estados Unidos de intercambiar petrleo por seguridad podra estar llegando a su fin.

Represin interna, guerras, errores de clculo y el financiamiento del terrorismo tienen su propia dinmica y podran revertirse contra Riad. El desenlace podra presentarse en un escenario de lenta disolucin o ms violentamente en un marco de guerra civil. De cualquier manera la implosin es inevitable.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/12/06/opinion/023a1eco



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