Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2017

Cuando los concertacionistas dejaron de rer

Alvaro Ramis
Punto Final


Se suele decir que las elecciones no se ganan ni se pierden: simplemente se interpretan. Pero no toda interpretacin es plausible ni razonable, ya que por ms que se estiren las cifras y los datos, no todo anlisis logra credibilidad. En el caso de la primera vuelta electoral presidencial y las elecciones parlamentarias: la interpretacin que ha adquirido cierto peso es que ni Piera, ni Guillier, ni Snchez ganaron esa eleccin.

Piera no gan, aunque sali primero, porque obtuvo muchos menos votos que los que se esperaba que lograra, ya que fue inflado artificialmente por encuestas prefabricadas para insuflar un estmulo artificial a su campaa. Este hecho rompi el efecto locomotora que llevaba a pensar que era una carta segura de triunfo. Quienes votan a ganador ya no lo tienen seguro con un candidato que se vio desinflado en relacin a las expectativas que auguraban que quedara a punto de ganar en primera vuelta.

Guillier no gan, aunque pas a segunda vuelta, porque obtuvo la votacin ms baja que han obtenido los candidatos de la Concertacin y la Nueva Mayora desde 1990. Ms baja que Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la primera vuelta 2009.

Beatriz Snchez no gan, aunque obtuvo muchos ms votos de los que le auguraban las encuestas, ya que no pas a segunda vuelta. Aunque su sector se convirti en un actor clave de la poltica, en los hechos duros qued fuera de competencia. Se trata de un triunfo poltico enorme, pero una derrota electoral que no se puede negar.

 

QUIN GAN EL 19 DE NOVIEMBRE?

Sin duda la ganadora fue Michelle Bachelet. Poltica y electoralmente hablando. Cmo es posible, si ella no era la candidata? Simplemente porque la derecha convirti la eleccin en un plebiscito sobre su gobierno y su programa. Y en ese terreno sali airosa. El 55,43% de los votos apoy opciones presidenciales que con matices y diferencias apoyan o buscan radicalizar los cambios que ha impulsado Bachelet desde 2014. Esta victoria poltica de la presidenta es una derrota de los defensores del statu quo , especialmente de los que situados dentro de la Nueva Mayora boicotearon el desarrollo del programa prometido en 2013.

Este campo de derrotados polticos debe tener nombre y apellido: en primer lugar, es el grupo de democratacristianos nucleado en Progresistas con progreso. Este sector, liderado por Mariana Aylwin, Eduardo Aninat, Hugo y Jaime Lavados, Clemente Prez, fueron elevados por el grupo de El Mercurio a la categora de portavoces de la oposicin ms enconada a Bachelet durante estos cuatro aos. Ni la derecha en su peor faceta se atrevi a arremeter contra el gobierno como lo hizo este sector. Para eso aprovecharon el montaje del caso Caval, a inicio de 2015, para obligar a un cambio de gabinete que puso a Jorge Burgos en el Ministerio del Interior con pretensiones de forzar un golpe blanco contra la presidenta, esperando que desmoralizada y destruida su imagen pblica, terminara cediendo a Burgos un rol de vicepresidente permanente y plenipotenciario, quedando su papel reducido a la figura de una reina que ejerce la jefatura de Estado, pero sin funciones de gobierno.

El montaje Caval hizo un dao devastador en el gobierno. Pero el tiempo termin reivindicando a Bachelet: a la larga el montaje ha derivado en la formalizacin de Isaac Givovich, yerno de Joaqun Lavn, acusado de facilitar facturas ideolgicamente falsas al operador poltico de la UDI Juan Daz, a travs de su empresa Sociedades GES Consultores S.A, por un total de 400 millones de pesos. Fondos que seran traspasados a las cuentas del sndico Herman Chadwick, hijo del patriarca de una de las familias claves de la UDI, y sobrino de Sebastin Piera.

Los otros derrotados fueron los liberales despechados del PPD y el laguismo, partiendo por Ernesto Tironi, Jos Joaqun Brunner, Carlos Pea, Ernesto Ottone padre, Ascanio Cavallo y toda su corte de aduladores. Brunner lleg a publicar un verdadero tratado del antibacheletismo que sintetiz las tesis polticas de este sector, llamado Nueva Mayora: fin de una ilusin . En este texto lo que busc es afirmar que todas las reivindicaciones nacidas del movimiento de 2011, tanto en el campo estudiantil como en el de los movimientos territoriales y ambientales, haban sido sobreestimadas. Eran una ilusin: As, pues, calificamos de ilusin una creencia cuando aparece engendrada por el impulso a la satisfaccin de un deseo, prescindiendo de su relacin con la realidad, del mismo modo que la ilusin prescinde de toda garanta real deca Brunner en la introduccin de su libro. Las reivindicaciones sociales eran impulsos ciegos de la voluntad, deseos sin lmite, que no tenan ningn arraigo en la realidad. En esa introduccin Brunner sostiene como sentencia condenatoria: El tiempo cubierto por el anlisis se caracteriza por una dbil conduccin del gobierno, contradictoria, tcnicamente floja, poco orgnica polticamente, mal coordinada, precariamente ensamblada, ideolgicamente confusa, con rasgos de improvisacin e impericia y, en general insegura. A esto se le suma un bajo desempeo del Estado en reas claves como seguridad ciudadana, proceso legislativo, modernizacin del aparato burocrtico e incluso en sus relaciones internacionales. Los que asistieron a la presentacin del libro sostienen que al terminar de leer en voz alta este prrafo, Brunner dijo: Esto parece un poema, lo que gener la carcajada de los asistentes durante varios segundos. En sntesis, el concertacionismo en su versin DC y laguista perdi. Su tesis, refutada en 2011, fue derrotada nuevamente, ahora de una forma doblemente ridcula y vergonzosa.

 

UNA INTERPRETACION (PRELIMINAR)

DEL BACHELETISMO

Los historiadores suelen decir que los acontecimientos necesitan perspectiva para ser analizados. Cuando le preguntaron a Mao qu opinaba de la influencia de la Revolucin Francesa, dijo que todava era temprano para evaluarlo. Eso aplica a Michelle Bachelet. En cierta forma ni siquiera ella misma es totalmente consciente de la influencia que tendrn sus gobiernos en el Chile del futuro. La dificultad para entender eso radica en que Bachelet nunca hizo una ruptura con la poltica de sus predecesores. Siempre busc ser la ms autntica continuidad de la Concertacin. Sin embargo, aunque no rompi con sus patriarcas polticos, en la prctica fue generando cortes sutiles pero permanentes con la poltica anterior, nunca reconocidos, nunca verbalizados, pero cada vez ms tangibles. De all que los dos gobiernos de Bachelet se debern interpretar en el futuro como una evolucin sostenida, pero discreta, que sac a Chile desde el pantano poltico de los aos 90, donde nada se poda cambiar, a un momento en nuestra dcada, donde la hiptesis del cambio ha adquirido legitimidad y posibilidad.

Por otra parte, Bachelet no llev este proceso a su lgico desenlace. Hasta hoy la racionalidad de buena parte de sus ministros, empezando por Eyzaguirre, y atravesando la mayora de sus cuadros tecnocrticos, radica en la misma lgica de la imposibilidad de salir del marco neoliberal. De all una cierta esquizofrenia que vive la Nueva Mayora, sosteniendo el discurso de las reformas estructurales, mientras el propio aparato burocrtico torpedea esta argumentacin. Guillier promete el fin de las AFP mientras Eyzaguirre ataca el sistema de reparto.

Sin embargo, la historia se mueve de forma oblicua, nunca directa. La reforma electoral de 2014, que elimin el sistema binominal, y las reformas al financiamiento poltico de 2015, han supuesto un perjuicio enorme a los partidos de la Nueva Mayora y han permitido que la consolidacin de una fuerza emergente como el Frente Amplio, que en al anterior contexto nunca hubiera tenido posibilidades de tener representacin parlamentaria. Saba Bachetet y su equipo que ese sera el efecto de esa poltica? Probablemente podan intuir algo, se podan hacer algunos clculos, pero evidentemente el futuro estaba abierto y no dependa de la voluntad de la presidenta alterarlo. El Frente Amplio no exista en ese momento y podra no haber llegado a constituirse para capitalizar ese cambio de sistema. En los hechos las reformas de Bachelet, suaves, tibias, contradictorias, van a tener a largo plazo un efecto inesperado e innegable, ya que han supuesto un punto de inflexin tendencial. Cabe principalmente al Frente Amplio asumir ese escenario y hacer efectiva la posibilidad de poner en acto poltico lo que ahora est en potencia.

 

HACIA UN PACTO DE MINIMOS?

Lo que eso significa es que el Frente Amplio, sea cual sea el resultado de la segunda vuelta posee una llave poltica importante, que, usada con responsabilidad, puede abrir varias puertas en los prximos cuatro aos. Pero las llaves, para ser eficaces, deben ponerse en las cerraduras. De nada sirve una llave si no se usa o si se regala al primero que te la pide. Eso significa que el Frente Amplio debe negarse a entregar incondicionalmente su llave a la Nueva Mayora. Pero tambin debe usar su llave para abrir las puertas que le interese abrir en los aos venideros. En ese equilibrio se requiere armonizar fuerza y flexibilidad, autonoma y voluntad de acuerdo.

Hasta el momento, en vista a la segunda vuelta, el Frente Amplio ha demostrado que sabe jugar este juego. Su calculado no apoyo a Guillier, expresado en rechazo a Piera, le ha colocado en el centro de la escena poltica chilena. Ha conquistado todas las miradas y opiniones, y ms all de las crticas, ha logrado generar una tensin no resuelta que le confiere a su campo una dosis de poder poltico inimaginable hace slo un par de semanas atrs. La pregunta es qu har el FA con ese poder? Ser fecundo o estril?

La respuesta obligada parece encaminarse necesariamente a un acuerdo programtico basado en un conjunto acotado de proyectos de ley para impulsar con la Nueva Mayora desde 2018. Y a la vez una total autonoma para actuar de forma libre en el resto de las materias no cubiertas por ese acuerdo de mnimos comunes. Esta poltica podra responder a lo que la sociedad parece esperar del FA: dar profundidad y coherencia a las reformas iniciadas por Bachelet, pero a la vez hacerlas viables y concretas.

Publicado en Punto Final, edicin N 890, 8 de Diciembre 2017.

[email protected]

www.puntofinal.cl



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter