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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2017

Otra vez el mal menor?

Paul Walder
Punto Final


Tras las elecciones de noviembre la poltica chilena parece iniciar una nueva etapa. Es tal vez el comienzo de un periodo que transparenta y expresa energas contenidas por largas dcadas, una fuerza que, por el momento, deber buscar su salida mediante las nuevas formas de representacin. No slo es, como ya repiten no pocos observadores, el fin de la transicin, sino el inicio de no evaluadas aventuras polticas. Sabemos que algo ha cambiado, que las transformaciones contienen proyecciones de gran magnitud, pero no conocemos sus alcances, an impredecibles.

Hay elementos estructurales que apoyan esta percepcin y afirmacin. Los cambios no son slo electorales, son el efecto poltico de fuerzas profundas que han presionado durante dcadas por su liberacin. Responden a una alteracin social que empuja, hoy a travs de la representacin poltica, por una transformacin y desinstalacin de una institucionalidad corroda. Las energas liberadas el pasado 19 de noviembre apuntan hacia el fin de la anomala neoliberal. Porque al hablar de neoliberalismo, de sociedad de consumo, de modernizacin capitalista, no nos referimos slo al mall ni al retail . Hablamos de la privatizacin y mercantilizacin de derechos histricos bsicos como el acceso a una salud y a una educacin de calidad y a pensiones dignas. Hablamos de un engendro que ha perfilado uno de los pases ms deformes en su distribucin econmica, social y cultural.

En esta escena, que destapa y destraba los procesos histricos de las ltimas tres dcadas, nos enfrentamos a la segunda vuelta presidencial. Cambios desatados y un electorado transparentado y escorado a la Izquierda tras el fin del sistema binominal. Partidos fragmentados y minimizados, proyectos disipados por un torrente que canaliza las demandas de clausura a las lgicas y los valores de la transicin, por los clamores de cambios y de inclusin y representacin democrtica.

En este torbellino en pleno desarrollo hay dos factores posiblemente subvalorados: uno es el muro de contencin capitalista que refuerza la coalicin de Chile Vamos y la candidatura de Sebastin Piera. El otro es la misma candidatura de Alejandro Guillier, que canaliza en la propuesta de Fuerza de Mayora los despojos y decadencia poltica de la otrora Concertacin y ahora Nueva Mayora.

Lo que se enfrenta en las elecciones del 17 de diciembre son dos fuerzas en decadencia cruzadas por escndalos de corrupcin. La derecha neoliberal, an bajo un blindaje poltico y apoyo electoral que defiende un proyecto agotado, y una diluida socialdemocracia, que sufre el mayor retroceso de las ltimas dcadas. Sin el apoyo de los electores del Frente Amplio, la candidatura de Guillier no tiene futuro.

El inicio de un proceso de transformacin institucional, de un nuevo proyecto de pas, est en manos del Frente Amplio, en tanto la candidatura de Guillier, limitada en su capacidad de crecimiento electoral, slo puede aspirar a un nuevo gobierno como canal de las fuerzas transformadoras. Una condicin que muy probablemente se estrelle con intereses al interior de la coalicin.

Para los electores del Frente Amplio y la Izquierda chilena el dilema de sumarse a la candidatura de Alejandro Guillier no puede inscribirse en las lgicas que ordenaron la transicin. No se trata esta vez slo de un voto acotado al duopolio, en un voto por el mal menor, en una disputa entre la ultraderecha y la socialdemocracia neoliberal, entre la continuidad mercantilista contra su amortiguacin social va reformas. Por primera vez en varias dcadas las cargadas y urgentes demandas sociales, como el fin de las AFP, la gratuidad en la educacin o la eliminacin del CAE, tienen sus referentes ciertos en la representacin poltica.

El Frente Amplio ha dicho que la decisin est en manos de Guillier, en su voluntad para incorporar como parte de su programa las demandas sociales expresadas en la votacin por Beatriz Snchez. Una demanda justa cuyo rechazo pavimenta el regreso a La Moneda de Sebastin Piera. Un trance que pese al riesgo involucrado no alterar los procesos sociales y polticos en plena marcha. El problema es otro: hay millones de chilenos que no pueden continuar esperando por los cambios.

Publicado en Punto Final, edicin N 890, 8 de Diciembre 2017.

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www.puntofinal.cl



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