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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2017

Anlisis del debate presidencial desde el Frente Amplio y su Izquierda Libertaria

Silvia Lamadrid lvarez y Miguel Urrutia Fernndez
Rebelin


Si en un diagnstico han coincidido las ciencias sociales y la opinologa poltica, es en el de la degradacin progresiva de la conciencia popular chilena (en beneficio segn algunos- de una clara nueva identidad mesocrtica). La izquierda libertaria del Frente Amplio ha propuesto una mirada alternativa para leer estas innegables mutaciones sociales, un enfoque que, despus del debate presidencial de anoche, resulta fundamental presentar aqu, aunque de manera muy sucinta.

La presentacin del candidato de la Nueva Mayora en el debate presidencial mostr que su coalicin est definitivamente fracasada. As, solo la conciencia popular podr evitar que el domingo la derecha neoliberal ms extremista del planeta celebre una victoria electoral. El problema no es el candidato Guillier y su -tambin supuesta- falta de experiencia poltica (una actividad para la que todas estamos bsicamente calificadas). De hecho Guillier entendi que, a pesar de los histricos malos resultados de su coalicin en primera vuelta, el comportamiento del pueblo chileno que acudi a votar, mostr una luz para salir del tnel: su clara decisin de cambiar el modelo de desarrollo chileno desde sus races dictatoriales y patriarcales. Como poltico, al mismo tiempo Guillier comprendi que su coalicin no estara dispuesta a acrecentar esa luz. Se trata entonces de un problema que va ms all de las buenas intenciones personales. Por eso Guillier termin su intervencin de anoche apelando a las sensibilidades de justicia, transformacin y alzamiento social en contra de quienes realizan negocios al lmite de la legalidad. Con esas palabras, Guillier traspas la responsabilidad del domingo a la conciencia popular chilena supuestamente degradada. Lo hizo irresponsablemente; no por ser una mala persona; sino por representar a una coalicin que, l sabe, no corresponder a esa conciencia popular.

En la perspectiva poltica libertaria, dicha conciencia popular jams es un objeto clausurado entre otros factores, por sus tensiones de gnero- u orientado hacia un punto de consumacin (teleolgico, como suelen decir los caricaturistas de Marx). Es por eso que las feministas libertarias no nos desesperamos cuando se inici la llamada transicin. Durante los noventa tampoco exageramos las crticas al ciudadano credit card y sus domingos familiares en el mall. Comprendimos que la obra dictatorial acometida por quienes hoy pasen en la UDI, Evpolis y Renovacin Nacional, consisti en un doble golpe genocida contra el pueblo de Chile. Tanto contra el pueblo que progresivamente se haba hecho leal elector de la izquierda, como contra el que en septiembre de 1973 crey que pronto se retomara el camino transformador, solo que al tranco del socialismo comunitario democratacristiano (un proyecto reconzcase- de entonaciones bastante libertarias). La dictadura gestionada por las actuales fuerzas de Chile Vamos, asest un primer golpe genocida de carcter selectivo en contra del pueblo organizado (sobre todo de sindicatos y partidos revolucionarios). En paralelo acometi un segundo golpe de carcter masivo sembrando el shock econmico de la pauperizacin, hasta su clmax de hambre el ao 82.

La perspectiva poltica feminista libertaria, ayuda a no confundirse. Ambos golpes combinados buscaron domesticar al pueblo, pero sobre todo entre las mujeres- encontraron resistencias eficaces. As, la dictadura solo fue brutalmente eficiente en desposeer al pueblo chileno de sus conquistas histricas. Con eso bast para convertir a Chile en un paraso que encandil al capital mundial, excepto por una nube amenazante: la sublevacin popular desatada entre 1983 y 1987, firmemente apoyada por la Izquierda Revolucionaria chilena.

En tales circunstancias, no fue rigurosamente necesario un pacto para la transicin a la democracia. Bast un buen ejercicio de clculo: la seudodemocracia (siempre preferible a la dictadura) permitira que los capitales sin importar su rapacidad- fluyeran y se desplegaran en este edn chileno de privatizaciones, liberalizacin arancelaria, subsidios para el capital con disciplina fiscal aplicada a la sociedad, desproteccin del trabajo asalariado y ms aun del reproductivo, y una activa poltica criminal para la destruccin del tejido social popular reemplazndolo por operadores polticos (gobernabilidad la llaman aun con desparpajo).

La subsecuente expansin de los ingresos netos (va intensificacin y feminizacin del trabajo), de los empleos terciarios (y tercerizados) y del consumo, no extinguieron desde una mirada feminista libertaria- la conciencia popular ni la mecha ya encendida del feminismo (no hay que confundir la enorme relevancia de los cambios en la estructura del empleo y las subjetivaciones polticas derivadas, con los cambios en la estructura patriarcal de las clases sociales chilenas y el sustrato histrico de sus antagonismos).

El feminismo libertario permite apreciar que la habilidad del mundo popular para procurarse algn grado de goce despus de un largo ciclo de dolor, no puede vincularse mecnicamente con el olvido de su carcter de clase explotada, de gnero abusado y de sus tareas colectivas de poder popular pendientes. En estas condiciones, solo a dicha conciencia popular cabe imputarle que, hasta hoy, ningn miembro directo de la dictadura haya llegado a la presidencia de la Repblica.

El domingo ser diferente. Gracias al Frente Amplio, a Beatriz Snchez, y al devenir feminista libertario de una nueva bancada, la cuestin de si Piera ser o no un testaferro del pinochetismo, ha pasado a un segundo plano. El ciclo de dominacin se agot y est siendo minuciosamente recalculado por la oligarqua derechista. Los concertacionistas jardineros del edn, dependen de la conciencia popular para obtener otra moratoria en el gobierno, pero ya no ser a cuenta de eternizarse como mal menor, sino del necesario tiempo de maduracin y de luchas por un nuevo proyecto popular de libertad y socialismo feminista.



[1] Acadmica del Departamento de Sociologa, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Doctora en Historia por la Universidad de Chile . Docente de la ctedra Sociologa de gnero. Militante del Frente Feminista de Izquierda Libertaria.

[2] Acadmico del Departamento de Sociologa, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Doctor en Sociologa Poltica por la Universidad de Lovaina, Blgica . Militante de Izquierda Libertaria.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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