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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2017

EE.UU. castigar a sus disidentes en la ONU

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


Un viejo cuento humorstico habla de dos peligrosos orates encerrados en una celda que, mirando a los curiosos que les observan a travs de las rejas, se preguntan: -Porqu habr tanta gente recluida en esa prisin? Algo parecido es lo que motiva a las autoridades de la poltica exterior de Estados Unidos a estar buscando la mejor manera para castigar a las naciones que desafan sus posicionamientos en las votaciones de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU).

Se informa que Washington estudia la forma de privar de apoyo a los pases que disientan de Estados Unidos mediante un proyecto de ley que prohba la asistencia de Washington a pases que voten de manera diferente a EEUU en ms de la mitad de los debates que concluyan con votacin en las reuniones de la ONU.

El proyecto, presentado a la Cmara de Representantes por los congresistas republicanos Louie Gohmert y Steve King, sugiere privar de apoyo financiero en el marco de la cooperacin econmica y militar a aquellos Estados que votaran de manera diferente a la de EEUU en las reuniones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de la ONU, en ms de la mitad de los casos.

El documento objeto de estudio explica que pudieran haber excepciones a esta norma porque admite que el Presidente de la nacin tiene derecho a continuar brindando asistencia a los Estados disidentes, si ello responde a los intereses nacionales de EEUU. Adicionalmente, el secretario de Estado puede excluir a un pas de la prohibicin si desde la ltima sesin de la Asamblea General ha habido un cambio fundamental en su liderazgo y sus polticas, y como resultado de dicho cambio el gobierno de la nacin en cuestin dejar de oponerse a la posicin estadounidense en Naciones Unidas cuya transgresin dio origen a la sancin.

El Departamento de Estado Usamericano, desde 1984, ha preparado informes anuales en los que registra la votacin de cada pas miembro de la ONU para rastrear las disidencias, y calcula el porcentaje de coincidencia en las posiciones de cada pas con las de Washington. Sobre la base de estos informes el Departamento de Estado, as como tambin el Congreso, realizan el seguimiento de los puntos de vista de otros pases acerca de las cuestiones que son clave para los intereses de Estados Unidos.

Segn tales estudios estadsticos, en 2016 Washington y Mosc coincidieron en el 40,3% de los casos; votaron de la misma manera en 31 ocasiones y 46 veces sus posiciones no coincidieron. Entre los representantes de naciones que ms discreparon con la votacin de Estados Unidos, segn el informe del Departamento de Estado de 2016, fueron Irn (18,6%), Siria (16,7%) y Corea del Norte (11,1%).

Segn manifest el politlogo ruso Vladmir Bruter, experto del Club Valdai del Instituto Internacional de Estudios Humanitarios y Polticos de Mosc, en una entrevista que le hizo la publicacin Russia Today, Washington jams haba prestado ayuda a pases que no respaldaran su punto de vista antes de pensarse en este proyecto de ley. "La nica diferencia ser que, con la nueva ley, Washington habr consolidado este principio a nivel legislativo".

Sin embargo, advirti Bruter, hay tambin pases que nunca han necesitado del apoyo de EEUU. "Rusia o Siria siempre han tenido claro cmo comunicarse con Washington", pero a pases como "Egipto, Filipinas, Argentina, Brasil y Mxico, pudiera resultarles algo problemtico".

Por tal motivo, el experto ruso considera que el nuevo proyecto de ley estadounidense constituye "una advertencia" para aquellos pases que tratan de construirse un curso poltico independiente, pero que siguen siendo sumamente dependientes de EEUU.

El proyecto de ley que Washington pretende que se apruebe se fundamenta en un principio de reciprocidad que no puede ser el que caracterice las relaciones entre naciones acaudaladas y pobres en el mundo actual.

El desarrollo desigual es producto de relaciones desiguales de larga data y, necesariamente, tiene que ser abordado con vnculos desiguales en beneficio de los menos favorecidos en la carrera por el desarrollo para que ello contribuya reparar el histrico disfavor. Parece algo natural y lgico que la asistencia internacional al desarrollo sea en una sola direccin y que, por motivos histricos tambin sea voluntaria. Pero nada impide aspirar a que algn da sea imperativa, a la manera que ya lo es internamente en algunos pases en los que las regiones ms desarrolladas son obligadas legalmente a asistir a las ms rezagadas, en aras de su progresivo avance a los niveles de las ms adelantadas.

Lo vergonzoso es que se utilice por los poderosos la asistencia al desarrollo como arma para imponer sus polticas a los pases de menor desarrollo, como hace Washington con tanta frecuencia.


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