Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2017

Urdinarrain, la vida rociada con veneno

Gastn Rodrguez
Tiempo argentino

Tiene una de las mayores concentraciones de glifosato a nivel mundial. Relatos de vecinos que denuncian que, salvo la soja, todo lo dems se muere en este pueblo entrerriano fumigado.


A mediados de este ao, una investigacin publicada por la revista especializada Environmental Pollution y realizada por cientficos del Conicet revel que la concentracin de glifosato en Urdinarrain, a 50 kilmetros de Gualeguaych (provincia de Entre Ros), se encuentra entre las ms altas del mundo. El relato de dos vecinos de la zona confirma que se trata de una vida rodeada de veneno.

Alesio Domnguez tiene 37 aos y es productor ganadero. Hace seis aos se radic en Urdinarrain. Cuando me instal tena una hilera de rboles de duraznos y parasos en mi casa, pero al tiempo una empresa arrend el campo de al lado y empezaron a fumigar con los 'mosquitos' (mquinas usadas en la aplicacin de resticida). Los rboles se me moran, la chancha me 'malpara', encontraba gallinas muertas, siempre pasaba algo, dice.

Alesio habl con los vecinos y les indic que deban dejar de fumigar tan cerca del alambrado divisorio. Ante la indiferencia a su reclamo, debi probar con otro argumento: Senta el olor a veneno en la boca, en el mate. As que cargu el fusil que uso para cazar y cuando el mosquito se acerc, salt el alambre y encaon al dueo. Le dije: 'Ustedes me fumigan como si fueran los amos de todo, porque son gente de mucha plata y estn acostumbrados a pasarle a la gente por arriba, pero si yo los tengo que cagar a balazos para que no envenenen a mis gurises (nios), lo voy a hacer. Tengo balas para todos. Alesio dice que le da bronca quedar como el loco de la pelcula pero sabe que esto se tiene que terminar porque ya murieron muchos gurises.

Nlida regentea un bar en las afueras del pueblo, que es un lugar de encuentro para los vecinos de Urdi. Pero desde hace un tiempo perdi la alegra por culpa de los campos que la rodean: Cuando recin vinimos cuenta tenamos una huerta, y comamos de eso, hasta que lleg un momento en que plantbamos y no sala nada. Cuando fumigan tenemos que encerrarnos dentro de la casa porque no se soporta. Es un olor horrible, a m me agarra dolor de cabeza, tenemos que salir a pedirles que paren porque no se puede respirar.

Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/73070/urdinarrain-la-vida-rociada-con-veneno



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter