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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2017

Los palestinos no necesitan otro acuerdo de paz, necesitan justicia, libertad e igualdad
Cmo salvar Jerusaln y traer la paz a Oriente Prximo

Jamal Juma
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La mayora de los comentaristas esperaban que el anuncio del presidente Trump de reconocimiento de Jerusaln como capital de Israel aumentara la tensin, alimentara la violencia y posiblemente provocara otra guerra regional, lo que habra ayudado al gobierno estadounidense a cambiar el equilibrio de poder en Oriente Prximo en el que est perdiendo terreno gradualmente.

Trump hizo su discurso sobre Jerusaln solo un da antes de que Rusia anunciara que haba concluido con xito su misin para destruir al Estado Islmico (EI) patrocinado por los saudes en Siria, una especie de declaracin de victoria sobre los intereses saudes y estadounidenses que muy probablemente marque el fin de la guerra en Siria.

Desestabilizar la zona

De hecho, los ltimos acontecimientos en Siria han puesto an ms en evidencia la alianza entre Estados Unidos, Israel y Arabia Saud, los cuales han emprendido en los ltimos meses una serie de iniciativas que parecen destinadas a llevar a la zona al borde de otra guerra.

Desde el actual asedio saud a Qatar a la guerra en curso en Yemen todos estos pasos han tratado sin xito de desestabilizar el actual statu quo de la zona. La declaracin de Trump sobre Jerusaln est en esa misma lnea.

Jerusaln es una piedra angular de la identidad y del orgullo mucho ms all de Palestina. Es un smbolo de la resistencia rabe. Los palestinos ya han protestado con una cantidad cada vez mayor de personas heridas debido a la represin israel, en el mundo rabe se ha salido a la calle y a lo largo del fin de semana se han organizado concentraciones frente a los consulados estadounidenses de todo el mundo.

Sin embargo, los asesores de Trump se han equivocado si pensaban que reconocer Jerusaln como capital de Israel iba a provocar a sus oponentes, en particular Irn y sus aliados, lo suficiente como para desencadenar la guerra en la zona.

Adems, el paso dado por Trump respecto a Jerusaln ha debilitado el eje Estados Unidos-Israel-Arabia Saud ya que obliga a los dirigentes saudes a dar marcha atrs, al menos temporalmente, en su cada vez ms abierta normalizacin de relaciones con Israel.

Puede que Trump no haya logrado provocar otra guerra, pero seguramente podra provocar enfoques alternativos para resolver el conflicto.

Mapa: Ciudad Vieja de Jerusaln

Enfoques alternativos

La cuestin fundamental que hay detrs del reconocimiento de Jerusaln como capital de Israel es el reconocimiento arbitrario de la soberana israel sobre la ciudad.

Jerusaln tiene un estatus especial segn el derecho internacional. La comunidad internacional no reconoce la soberana israel sobre ninguna parte de Jerusaln y, por consiguiente, no reconoce esta ciudad como capital de Israel. Adems, desde 1967 Israel ha ocupado, se ha anexionado y ha colonizado ilegalmente Jerusaln Oriental.

La declaracin de Trump ha dado luz verde a Israel para seguir con su ocupacin, apartheid y limpieza tnica basados en la adquisicin ilegal de territorio por la fuerza. Particularmente en Jerusaln los palestinos se preparan para ms demoliciones de casas, ms represin, ms colonias y ms expulsiones.

Pronto avanzarn la expansin del bloque de colonias E1 y el desplazamiento de las comunidades beduinas al este de Jerusaln.

Con este paso Trump tambin ha afirmado el derecho de Estados Unidos a pasar por encima del derecho y del consenso internacionales, y a redefinir a su capricho la soberana territorial en todo el mundo.

El silencio de la comunidad internacional legitimara este desprecio del derecho internacional. Parar este desprecio debera ser una responsabilidad mundial para con la humanidad.

Volver a la solucin de un Estado

El intento del gobierno estadounidense de entregar unilateralmente la capitalidad de Jerusaln a Israel es acorde con la declaracin que hizo Trump a principios de este ao de que pona fin al compromiso estadounidense con una solucin de dos Estados. Sin Jerusaln es impensable un Estado palestino.

Israel haba cerrado mucho antes toda posibilidad de una solucin de dos Estados. El Muro del Apartheid de ocho metros de altura que nos separa de nuestras tierras de labor y asla nuestras comunidades, el aumento diario de colonias y el brutal asedio al que est sometida la Franja de Gaza han hecho imposible esta solucin .

Hoy ms que nunca la comunidad internacional debera aceptar lo que ya ha denunci como una realidad de un Estado la resolucin de 2016 del Consejo de Seguridad de la ONU que condena la poltica de establecimiento de colonias de Israel.

Israel ha extendido un cruel rgimen de apartheid por toda la Palestina histrica y lo que hay que hacer es poner fin a esta realidad ilegal y que violan los derechos humanos.

Si lo que desea la comunidad internacional es una solucin de un Estado, estoy seguro de que nosotros, los palestinos, estamos dispuestos a aceptar esta opcin. Desde un principio nuestra propuesta de justicia ha sido la autodeterminacin en un tierra con derechos iguales para todos los ciudadanos con independencia de la religin.

Esta solucin respeta nuestro derecho a la autodeterminacin y los derechos humanos para todos, incluido el derecho al retorno de nuestros refugiados. Naturalmente, debera prever una reparacin por las prdidas y daos sufridos.

Lo que los palestinos no aceptarn es lo que la jefa de la poltica exterior de la Unin Europea Federica Mogherini defini correctamente como una realidad de un Estado sin igualdad de derechos y una ocupacin y un conflicto perpetuos.

Mapa: colonias judas en Cisjordania. Leyenda: en azul claro, zonas de Cisjordania controladas por Israel; en azul oscuro, colonias judas ilegales segn el derecho internacional; en amarillo, zonas bajo control total o parcial palestino; en rojo, puestos de avanzada israeles. Raya verde, frontera de 1949, [la llamada] Lnea Verde; raya negra: lmites de la ciudad de Jerusaln; raya roja, Muro de Cisjordania: continua, ya construido y discontinua en construccin.

Un proceso encaminado a la justicia

Otra novedad implcita en la declaracin de Trump sobre Jerusaln es que ahora est fuera de cuestin el liderazgo estadounidense en otro proceso de paz.

Si sus asesores creen que pueden presionar a los palestinos para que acepten otro acuerdo [de paz] que solo parece un poco mejor que la declaracin de Jerusaln, no han entendido que los palestinos no necesitan otro acuerdo, sino que necesitan justicia, libertad e igualdad.

Llevamos cien aos resistiendo y no hay razn para pensar que algo nos vaya a obligar a llegar a un acuerdo durante la presidencia de Trump.

Ni siquiera necesitamos un proceso de paz. En el pasado esas negociaciones sobre todo ayudaron a Israel a seguir con su ilegal poltica de colonias mientras que el mundo utilizaba la excusa de no entorpecer las negociaciones para excusar su incapacidad a la hora presionar a Israel.

Trump incluso ha invalidado la raison d'tre [razn de ser] de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que se cre para administrar a los palestinos ocupados durante el pro ceso de paz con vistas a un Estado palestino. Al parecer, ya ni siquiera sirve a los intereses estadounidenses.

La nica opcin razonable que le queda a la ANP es renunciar a su papel poltico, dejar inmediatamente de servir a los intereses de Israel reprimiendo a su propio pueblo y convertirse en una agencia que proporcione al pueblo palestino los servicios necesarios.

Puede que haya otros actores que intenten llenar el vaco que deja Estados Unidos al renunciar a uno de sus instrumentos clave de su hegemona en la zona. No obstante, antes de preguntarnos quin puede dirigir el nuevo impulso diplomtico es importante saber qu nuevos caminos se deben emprender.

Ante la probable negativa de Israel a aceptar que otro actor dirija las negociaciones, la nica opcin posible es la de un esfuerzo concertado para obligar a Israel a aceptar el derecho internacional y los derechos humanos por medio de instrumentos que adems de obligar a rendir cuentas ante la justicia a quienes violen la ley hagan insostenibles la ocupacin y el apartheid israeles.

Sobre el terreno esto se traduce en un compromiso redoblado para organizar las cada vez mayores protestas populares y la desobediencia entre los palestinos de todas las tierras que estn bajo control israel.

Ideas nuevas

Ahora es el momento de trabajar activamente para superar la fragmentacin que nos ha impuesto Israel por medio de checkpoints, muros, asedio y diferentes estatus legales ante sus autoridades. Es el momento de crear un nuevo liderazgo unido en vez de la obsoleta ANP para aportar ideas nuevas a nuestra lucha.

En el mbito internacional necesitamos contar con todas aquellas personas que desean hacer cumplir el derecho internacional, los derechos humanos y la justicia para Palestina. Hoy es ms urgente que nunca que crezca el movimiento de apoyo al Boicot, Desinversin y Sanciones contra las violaciones de derechos humanos por parte de Israel.

Los Estados tambin deberan sacar ahora las herramientas que en el pasado lograron acabar con la realidad de un Estado sin derechos iguales, es decir, con el apartheid. Es fundamental acabar con la misma situacin de siempre.

Una buena forma de empezar es garantizar que antes de fin de ao se publique debidamente la base de datos elaborada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre las corporaciones que estn implicadas en el ilegal proyecto de colonias de Israel, incluidas las colonias en Jerusaln, y que a continuacin se garantice que las corporaciones que aparecen en esta lista no reciben contratos, subsidios ni otro tipo de ayuda pblica.

Estos son los procesos alternativos para lograr la justicia, la libertad y la igualdad para los palestinos que Trump hizo ayer casi inevitables. Una ideas nuevas que no solo pueden salvar Jerusaln sino traer la paz a la zona.

Jamal Juma' naci en Jerusaln y asisti a la Universidad Birzeit donde inici su actividad poltica. Desde la primera Intifada se ha centrado en el activismo en el movimiento popular. Desde 2002 es coordinador de la Campaa Popular Palestina contra el Muro del Apartheid (Palestinian Grassroots Anti-Apartheid Wall Campaign) y desde 2012 es coordinador de la Coalicin para la Defensa de la Tierra ( Land Defence Coalition), una coalicin de movimiento populares palestinos.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/columns/how-save-jerusalem-and-bring-peace-middle-east-1293439352

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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