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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2017

El deshielo del rtico expone a un poblado al cambio tecnolgico

Cecilia Kang
New York Times


Point Hope, un pueblo de 700 residentes, es una de las comunidades habitadas ms antiguas de Amrica del Norte. Credit Ruth Fremson/The New York Times

POINT HOPE, Alaska Este es uno de los pueblos ms remotos de Estados Unidos, un pequeo cordn litoral de grava ubicado en la costa noroeste de Alaska. Los mares congelados lo rodean por tres lados y solo hay un camino sin pavimentar hacia el continente.

Para llegar desde Anchorage, ciudad que se encuentra a unos 1120 kilmetros de distancia, se requieren dos vuelos. No hay caminos que conecten los dos lugares. Los productos bsicos como la leche y el pan se entregan por aire y el gas lo provee una embarcacin durante el verano.

No s si la gente siquiera sabe que existimos, coment Daisy Sage, la alcaldesa. No hace falta decir que no es el tipo de lugar que uno esperara que fuera un centro digital de alta tecnologa.

Sin embargo, debido a uno de los sorpresivos y terribles efectos secundarios del cambio climtico y de la economa global una de las conexiones ms rpidas a internet en Estados Unidos est llegando a Point Hope, lo cual le brinda a sus poco ms de 700 residentes la primera prueba de la velocidad de banda ancha.

La nueva conexin es parte de una ambiciosa iniciativa de Quintillion, una empresa con cinco aos de antigedad y sede en Anchorage, para sacar ventaja del hielo marino que se est derritiendo y producir un enlace digital ms veloz entre Londres y Tokio.

Los cables del internet de alta velocidad serpentean debajo de los ocanos del mundo: conectan los continentes y permiten que los correos electrnicos y otros bits de informacin digital que se envan desde Japn lleguen ms rpido al Reino Unido. Hasta hace poco tiempo, estas lneas en esencia rodeaban el rtico, donde el hielo bloqueaba el acceso a los barcos para que tendieran el cable.

No obstante, a medida que el hielo se ha retirado, han surgido nuevos pasajes, los cuales brindan un camino ms directo para los cables sobre el extremo norte de la Tierra y a travs de lugares como el mar de Chukchi y sirven para que esos correos electrnicos se muevan an ms rpido. Quintillion es una de las empresas que estn tendiendo el cable y Point Hope es uno de los lugares que se encuentran a lo largo de su camino.

Con todo, pasarn aos antes de que se realicen las conexiones completas entre los pases. Por el momento, los cables submarinos de Quintillion solo se encuentran en el norte de Alaska y la empresa est sacando ventaja del nuevo auge de negocios emergentes que est sucediendo en el rtico. Las empresas petroleras, martimas y mineras que se pueden beneficiar de un internet ms veloz se estn apresurando a entrar en aguas ms abiertas.

En Point Hope, la nueva conexin abrira la posibilidad de tener mejor atencin mdica, pues los pacientes del pueblo y los mdicos de ciudades lejanas se podrn comunicar por medio de videos sin interrupciones. Tambin podra ayudar a mejorar la educacin. Los maestros estn acostumbrados a esperar horas para poder descargar el material de sus cursos, pero ahora podrn hacerlo en minutos.

Muchos de los residentes ms viejos de Point Hope tienen sus reservas respecto a la incursin de la tecnologa. En gran medida, esta sigue siendo una comunidad tradicional de alaskeos originarios inupiaq.

La gente de la regin no subestima el efecto total del calentamiento global. Ven cmo suben las aguas y les preocupa que desaparezcan los mamferos marinos. Dependen del mar para alimentarse y su ao se organiza alrededor de los festivales para recoger bayas y cazar ballenas.

A los inupiaq nos ensean a ser pacientes, coment Steve Oomittuk, uno de los principales cazadores locales de ballenas, cuya familia ha vivido en Point Hope durante muchas generaciones. Esperamos a que los animales lleguen a nosotros para que sean nuestra comida, nuestra medicina, nuestra ropa. El internet hace que la gente sea impaciente para todo. No es nuestro estilo de vida.

Sin embargo, las entrevistas con decenas de residentes de Point Hope sugieren que la gente percibe el cable de Quintillion como una forma de conectarse con el mundo exterior, al cual ha sido difcil acceder durante mucho tiempo, as como un elemento que podra mejorar sus vidas.

Por ejemplo, Leona Snyder est emocionada por los beneficios que la conexin podra brindarle a su hijo Justice Jones, quien recientemente cumpli 16 aos. Snyder quiere que vaya a la universidad, lo cual implicara irse del pueblo. Tener acceso a internet de banda ancha podra ayudarle a estudiar y a buscar oportunidades en el exterior.

Internet te expone al mundo, seal Snyder. Quiero que Justice tenga eso. Quiero que sea juez. El juez Justice Jones. Suena bien, no lo cree?. La gente de aqu tambin est pensando que las nuevas lneas de banda ancha podran transformar la economa local.

La nica tienda, Native Store, podra pedir nuevos suministros con mayor facilidad. La asociacin de telfonos ha instalado terminales de computadora en el ayuntamiento para ofrecer servicio gratuito de internet al pblico. Para albergar eventos estatales, el director de transporte de Point Hope est construyendo un centro de conferencias sobre un garaje de autobuses, donde habr wifi y se podrn sostener videoconferencias web. Hay artistas que estn planeando vender en lnea joyera y artesanas nativas.

El detonante de todo esto es la banda ancha de bajo costo que traer una economa completamente nueva y esperanza a lugares como Point Hope, coment Jens Laipenieks, presidente de la asociacin telefnica Arctic Slope Telephone Association Cooperative.

Un lugar que va un paso adelante

Nome, un pueblo ubicado a unos cientos de kilmetros al sur, de 4000 habitantes, ofrece una mirada del futuro de Point Hope. El cambio climtico y las conexiones de banda ancha ya han alterado la educacin y el comercio.

Con el calentamiento del mar de Bering, el crucero Crystal Serenity, de 243 metros de largo y con una capacidad para ms de mil pasajeros, ha comenzado a anclar en la costa, por lo que han llegado nuevos turistas. Hasta hace poco el barco no poda navegar por el hielo.

El futuro est aqu y no hay nada que lo pueda cambiar, asegur Richard Beneville, el alcalde de Nome, quien tambin dirige una empresa de turismo.

Nome ha tenido internet de banda ancha durante aos. La llegada de las lneas de Quintillion, las cuales comenzaron a funcionar el 1 de diciembre, har que las conexiones sean mucho ms veloces.

As como los cambios que est experimentando Point Hope despiertan la inquietud de algunos de sus pobladores, los de Nome tambin preocupan a algunos residentes. Austin Ahmasuk, un ambientalista marino que vive en la costa, es uno de los residentes que estn consternados. Le preocupa que el cambio diluya una parte de la cultura local y provoque daos en el medioambiente.

Precisamente lo que hace que gran parte del desarrollo global se aleje del norte est desapareciendo en todos sus formatos: el hielo, afirm Ahmasuk. La historia demuestra que la gente de afuera no tiene el mismo inters en nuestra cultura y nuestro medioambiente.

No obstante, la mayora de los residentes est aceptando tener una conexin ms fuerte con el resto del mundo. Un da entre semana, cuando apenas caa la noche, Bryan y Maggie Muktoyuk organizaron a ms de una decena de personas en la iglesia luterana de la calle Bering para uno de los ensayos semanales de danza y tambores nativos.

Hombres adultos y jvenes estaban sentados en fila y golpeaban tambores redondos hechos de estmagos estirados de morsa. Las mujeres con mitones y botas mukluk balanceaban las caderas al ritmo de los tambores.

Maggie levant su iPhone y, por medio de una conexin wifi, comenz a transmitir en vivo el video del ensayo en Facebook. Bryan abri una pgina grupal en esa red social para otros bailarines nativos que se encuentran en la regin North Slope de Alaska.

Una fila de hombres se apoder del piso de la sala comunitaria, lo golpeaban con los pies y gritaban mientras alzaban los brazos hacia el cielo. Estaban aprendiendo un nuevo baile que Bryan haba coreografiado inspirado en una larga cacera de ballenas en la que haba participado unos meses antes en Wainwright, cerca de Point Hope.

Asegrate de grabar esto, le pidi a Maggie.

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/12/07/desde-el-hielo-derretido-en-el-artico-un-centro-digital-inesperado/



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