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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2017

Desigualdad de gnero en Latinoamrica
Si eres hombre te pago 15, si eres mujer te pago 10

Luca Converti
CELAG


El Foro Econmico Mundial elabora desde 2006 un informe anual[1], que evala la diferencia de gnero existente en cada pas (fueron evaluados 144 pases en el ltimo informe). Con estos datos elabora un ndice que cruza variables tanto de ingresos como de participacin y oportunidades, educacin, empoderamiento poltico, salud y supervivencia. Para el 2017 el informe muestra una brecha de desigualdad promedio de 68 %, sin embargo, este ndice disminuye a 58 % cuando se considera el subndice relacionado con la participacin econmica y las oportunidades.

En el anlisis de temas econmicos, el indicador de desigualdad del ingreso es uno de los ms importantes para evaluar cmo se distribuyen los recursos en las sociedades que estudiamos y sus posibilidades de desarrollo. La desigualdad de gnero, sin embargo, no se utiliza con tanta frecuencia. Su estudio es mucho ms frecuente en el campo de la sociologa, la ciencia poltica o la antropologa, an cuando el tema se supone parte de la agenda econmica regional desde hace cuatro dcadas.[2]

Esta nota evidencia la importancia que la desigualdad de gnero ejerce sobre la estructuralidad de la pobreza en la regin. Es importante aclarar que se har nfasis en la diferencia entre el gnero femenino y masculino exclusivamente, sin embargo, la desigualdad se extiende y hasta se agrava si se considera otras identidades de gnero. Asimismo, se estudiar la desigualdad de gnero en el mbito laboral, dejando pendiente el anlisis de otras desigualdades existentes.

Las cifras de la desigualdad

Teniendo en cuenta estos nmeros puede entenderse el fenmeno de feminizacin de la pobreza. Mientras que sta cay de un 43,9 % en 2002 a un 28,2 % en 2014, el ndice que mide la proporcin de mujeres que viven en hogares pobres aument 1,1 puntos entre 2002 y 2013[9]. Esto ocurri especialmente en los pases de mayor ingreso per cpita (Argentina, Chile y Uruguay).

Una sociedad hecha a la medida de los varones

As como podemos definir al sistema econmico en el que vivimos como capitalista, debemos definir a nuestras sociedades como patriarcales. Se entiende como sociedad patriarcal aquella en la que los varones dominan a las mujeres.

A este dominio se debe que la mujer est un 40 % menos escolarizada en la etapa preescolar que los varones, siendo discriminada desde su educacin, en la niez, hasta en el trabajo, en su adultez. Esta discriminacin se ve reflejada, como muestran las cifras mencionadas, en el bajo nivel de acceso al trabajo, en la desigualdad de remuneracin por igual trabajo, en el tipo de trabajo y en el nivel de precarizacin. Cada una de estas formas de discriminacin se acenta si son mujeres trabajadoras rurales, indgenas, afrodescencientes o migrantes.

Debido a la divisin sexual del trabajo establecida internamente en nuestras sociedades existe un tipo de actividad donde la mujer se inserta mayoritariamente. Este trabajo es el relacionado con el cuidado del hogar y de la familia. Segn la OIT (2012), el mismo concentra el 15,3 % de la ocupacin femenina en el mercado de trabajo.

En la mayora de los pases la legislacin laboral a la que estn sujetas las empleadas domsticas es ms limitada que las que regulan el resto de las actividades asalariadas, dejando a esta actividad prcticamente por fuera de los derechos laborales. Esto evidencia el desprecio social y econmico que se asigna a esta ocupacin. Sin embargo, en Ecuador, por ejemplo, el valor econmico de las labores domsticas y de cuidados alcanza el 15,2 % del PIB, compitiendo con cualquier actividad econmica del pas.

Asimismo esta ocupacin no slo la ejerce el 15,3 % de las mujeres mal remuneradas por esta labor, sino tambin el resto. La equidad en el trabajo domstico en el hogar, an deja mucho que desear.

Un estudio realizado en 2014, en cinco pases de la regin, demostr que la suma de la cantidad de horas remuneradas y las no remuneradas (dedicadas al cuidado y la reproduccin del hogar) es mayor en las mujeres que en los varones. En algunos pases la cantidad de horas de trabajo no remunerado es equivalente o mayor a una jornada laboral completa, y estas siguen concentradas en manos de las mujeres de la familia.

Siguiendo con esta lnea, el 30 % de las mujeres que no tienen ingresos tambin dedican su tiempo al trabajo no remunerado en el hogar. Esa condicin libera a la mujer de la suma de ambos trabajos pero condiciona su libertad, pues se genera una subordinacin y dependencia del varn que limita su capacidad de decidir cmo o con quin vivir, lo que las hace ms vulnerables al abandono del jefe del hogar e incluso a la violencia.

Estas mujeres representan el porcentaje de poblacin ms vulnerable a caer en la pobreza o incluso en la indigencia de un momento a otro. A la vez, esta condicin de vida tanto en la pobreza del abandono como en la de la violencia- se extiende a los hijos, lo que reproduce el crculo de exclusin y vulnerabilidad social.

Conclusiones

Los nmeros presentados reflejan una fotografa esttica: la brecha de desigualdad est cerrndose continuamente, debido a las constantes luchas de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos en igualdad con los de los varones. De no poder estudiar a ir a la universidad libremente y compartir aula con los varones hay un gran paso, pero las diferencias persisten y si se mantienen en la invisibilidad de lo natural y no se observan sus consecuencias, se limita el avance.

En la ltima dcada la brecha disminuy, pero tambin volvi a agrandarse en cada crisis o cada de la actividad, situacin que refleja lo casual y no del cambio. La condicin de doble opresin que viven las mujeres del mundo y de la regin, es un problema estructural ya que son las prcticas cotidianas las que estigmatizan y discriminan.

Segn el foro mundial global la paridad se alcanzar en cien aos, pero el ao pasado eran ochenta y siete. Es esencial avanzar en la aplicacin de polticas pblicas con perspectiva de gnero para poder combatir efectivamente la pobreza y avanzar hacia una sociedad ms justa e igualitaria en el menor tiempo posible.

Notas:

[1] The Global Gender Gap Report 2017, Foro Econmico Mundial.

[2] Convencin para la eliminacin de todas las formas de discriminacin hacia las mujeres en Naciones Unidas.

[3] Trabajo Decente e igualdad de gnero elaborado conjuntamente por CEPAL, FAO, PNUD, ONU Mujeres y OIT en noviembre de 2013.

[4] La matriz de la desigualdad social en Amrica Latina. CEPAL, 2016.

[5] Autonoma de las mujeres e igualdad en la agenda de desarrollo sostenible, CEPAL, Octubre 2016

[6] Autonoma de las mujeres e igualdad en la agenda de desarrollo sostenible, CEPAL, Octubre 2016

[7] Trabajo Decente e igualdad de gnero elaborado conjuntamente por CEPAL, FAO, PNUD, ONUMujeres y OIT en noviembre de 2013.

[8] Autonoma de las mujeres e igualdad en la agenda de desarrollo sostenible, CEPAL, Octubre 2016

[9] Autonoma de las mujeres e igualdad en la agenda de desarrollo sostenible, CEPAL, Octubre 2016

Luca Converti, @ConverL, investigadora CELAG.

Fuente: http://www.celag.org/hombre-te-pago-15-mujer-te-pago-10-desigualdad-genero-latinoamerica/



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