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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2017

Tras el puente constitucionalista e inmaculado Sin ironia
Atravesando el ro

Jos Antonio Mrida Donoso
Rebelin


Ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tra-la-r!, por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas

Pues s oiga, que bien nos lo hemos pasado de fiesta. Y no, no voy a ser yo el que tire la primera piedra a ese templo del patriotismo que es la constitucin, ese libro sagrado y revelado, repleto de verdades axiomticas, cuestionables solo por el infiel de esta nueva o no tan nueva- religin. Me refiero a los paganos, o peor an, los ateos que no creen o -valga el galimatas- que creen que las leyes estn hechas para servir a la sociedad y no viceversa. Podremos perdonar a los que cometen delitos y se financian como buenamente pueden pero nunca perdonaremos a los que suean con mundos mejores. Las leyes no se tocan y menos si se amparan en un modelo incuestionable como el nuestro, un reino de justicia cimentado en la transicin a la democracia, esa misma en la que muchos se empean en prologar. Pero no, no me llame escptico, crame soy un creyente, estoy convencido que todos los que abanderan con orgullo la rojigualda en da tan sealado leyeron y estudiaron la constitucin. A los hechos me remito. Basta con ojear ms que hojear- el artculo 14 de la Constitucin para ver que todo se cumple: Los espaoles mucho espaoles- son iguales ante la ley. Evidentemente, todos somos juzgados de igual manera, tal y como se aprecia en el da a da. Y si no, observe el juicio por la caja B. Tanto ruido por una caja? Menos mal que el letrado que llam a declarar a Rajoy ha sido apartado del caso. Maldito anticonstitucionalista! Bien sigamos, pasemos al artculo 35. Ciertamente, puede parecerle que no se cumple eso de que todos los espaoles tienen el derecho al trabajo y una remuneracin suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia. Pero todos sabemos que hay mucho vago y al fin y al cabo las ratio de pobreza tienden a ser incrementadas por un afn de celo tal y como versa el famoso aforismo solo somos iguales cuando nacemos y lloramos. Luego ya luego ya nada.

Continuemos con nuestro libro de cabecera, nuestra sagrada constitucin Qu le parece el famoso artculo 47: Todos los espaoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada ()? Sin duda coincidir conmigo en que es impensable que haya gente que no tenga una vivienda digna en Espaa y si los hay seguro que es porque son ninis o no supieron ahorrar en su momento. Tal y como promulgan los defensores a ultranza del pap Estado, aqu todo el mundo est de fbula. Espaa va bien, ya lo deca el ilustre poltico que presuma de codearse con Geogre Bush en el pasado, Jos Mara Aznar, el que concediera un mayor nmero de indultos a polticos acusados de delitos relacionados con la corrupcin: 141 entre 1996 y 2004. Espaa, esa gran nacin con sus muy espaoles y mucho espaoles, siempre ha ido bien. Y si no lo quiere ver es que es un cnico, empeado en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.

Cmo evitar enfundarse el mejor traje, ponerse de capa la bandera y salir a celebrar la constitucin y la democracia como corresponde: fuera de Espaa. Sol o montaa? En efecto, qu mejor manera que no pensar en la credibilidad del gobierno financiado ilegalmente, a saber, los que defienden el cumplimiento de la ley. Qu el sistema judicial evidencie, cada vez con mayor constancia, injerencias del poder poltico? Pelillos a la mar o lo dicho, a la montaa. O acaso usted no piensa lo mismo? No ser uno de esos que cree que vivimos aletargados en un templo de cristal que evidencia sus grietas? Bueno, s es as en el fondo no deja de ser peccata minuta, ya que ser sealado como disidente y as, acabar por servir la causa como cabeza de turco y aunar en su caza y captura, banderas y corazones. Ya se sabe que la oveja negra acaba reforzando el sentimiento de cohesin y pertenencia ante el enemigo comn. Todo aquel que procese ideas contrarias a esta nueva e insisto, no tan nueva- religin, toda oveja descarriada, ser llamada al orden o acabar en el matadero Qu es eso de alzarse contra el discurso monoltico anclado en el paradigma escatolgico por antonomasia: anticonsticucional caca, eso no se toca? Es cierto que es posible que solo se pretenda cambiarla para que todo siga igual. Pero mejor asegurarse. Aqu no se cambia nada, ni una tilde. La transicin a la democracia fue intachable, incuestionable y su constitucin la mejor de las mejores posibles. Y hay de aquellos que critiquen las fallas del sistema!. Esos ardern en el infierno del Estado, pues todo conflicto poltico ser solventado con el Cdigo Penal, los jueces y las fuerzas y seguridad del Estado!.

Y as vamos, con un simulacro de democracia en el que el todo y la nada se confunden: Todo es incuestionable conforme a los mandamientos de la nueva religin resumidos en dos: amars a la constitucin sobre todos las cosas y a Espaa como a ti mismo. Todo y nada: Espaa, su constitucin y su democracia ejemplar. Ni que hubiramos olvidado que toda bandera, todo gobierno y todo Estado son solo justificables conforme defiendan el bien comn, la justicia social y los intereses de todos y todas! Las Constituciones tienen siempre, as nos lo muestra la historia, una vocacin de permanencia temporal. Es algo que est en su ADN. Adems, por lo general, se adaptan a la realidad fundamentalmente por medio de su interpretacin. Ya puede escribir en un libro que todos somos iguales que si en la praxis no se aplica, es solo eso, tinta sobre blanco. Por tanto centrmonos en debatir posibles reformas constitucionales, hagamos de eso nuestro gran problema de Estado y dividamos a la sociedad entre buenos y malos, reformistas o no, sin plantearnos hasta qu punto se aplican ciertos valores de solidaridad, igualdad y justicia social.

Ahora, pasado el puente muy constitucional y mucho constitucional en esta Espaa de charanga y pandereta, tan solo cabe arroparse con la bandera y si alguien se desvela por alguna pesadilla que no se apure, todos sabemos que la crtica se cura con ms somnferos. Lo importante es no pensar y disfrutar de este pas auspiciado por los dioses. Seguir con la fantasa y el color rosa, las golosinas y las piruletas y decir que s, que el bienestar de todos y todas se evidencia da a da. A seguir viendo las estrellas desde la cloaca, a decir que todo gobierno ser siempre intachable y por ende, magnnimo con la sociedad su sociedad- y la Constitucin, el instrumento para controlar a la sociedad y no para que la sociedad controle al gobierno. Y a seguir contando mentiras tra-la-r!...


Jos Antonio Mrida Donoso, profesor asociado en la Universidad de Zaragoza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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