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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2017

Un paso ms al precipicio

Rodolfo Bueno
Rebelin


Alguien sostuvo alguna vez que para el norteamericano medio el mundo termina en los confines de su condado. Eso explica el porqu de la absurda poltica internacional del presidente Donald Trump, como dar a Jerusaln el reconocimiento de capital de Israel y ordenar al Departamento de Estado que inicie el proceso para trasladar la embajada de EEUU de Tel Aviv a esa ciudad, algo que satisface al gobierno del Primer Ministro Netanyahu, afectado por escndalos de corrupcin; a los 50 millones de evangelistas radicales, que piensan que as se acelera la tan esperada parusa; a la poderosa AIPAC, urdimbre de instituciones judas y millonarios que operan en el mundo en favor del sionismo, de Israel y del Nuevo Orden Mundial, la misma que podra salvar a Trump de que sus enemigos, tanto demcratas como republicanos, lo arrojen del poder, y pare de contar.

A Trump no le importan los muertos, los heridos y los contusos que habr como consecuencia de los enfrentamientos que se darn entre los manifestantes palestinos y los rganos represivos de Israel; ni la condena unnime del Consejo de Seguridad de la ONU a su decisin sobre Jerusaln; ni las multitudinarias protestas que habr en el mundo rabe y musulmn; ni que se incremente la violencia en el Medio Oriente; ni que la Liga rabe opine que su decisin es una violacin peligrosa del derecho internacional, equivalente a legalizar la ocupacin israel de Palestina, y llame a la comunidad internacional a reconocer al Estado palestino dentro de las fronteras establecidas el 4 de junio del 1967, y su capital en Jerusaln Este; ni que los pases miembros de la Organizacin para la Cooperacin Islmica reconozcan a Jerusaln como la capital de Palestina; ni que se socave la confianza rabe en EEUU al extremo de que el Presidente del Estado Palestino, Mahmud Abbs se niegue a reunir con el Vicepresidente Mike Pence y su Ministro de Relaciones Exteriores, Riyad al Maliki, declarase que los palestinos no pueden aceptar ms a EEUU como intermediario en el proceso de paz, porque ahora es una parte en la disputa y no un mediador... que EEUU es un agresor del pueblo palestino y del derecho internacional; ni que el papa Francisco haga un llamamiento a respetar las resoluciones de la ONU.

Menos an, le puede importar que Jerusaln, adems de ser el centro espiritual de la religin juda, sea tambin igualmente sagrada para cristianos y musulmanes. Esta ciudad santa tiene razones fundamentadas para ser considerada por las tres religiones monotestas que predominan en el mundo la cuna de sus orgenes. Para los judos, en esta ciudad se encuentra la Roca Fundacional, formacin ptrea que es objeto de veneracin y culto porque all se hallaba el recinto ms protegido del Templo de Salomn, el Sancta Sanctrum. Suponen que esta piedra fue la primera del universo, a partir de la cual Dios hizo todo lo dems. En este sitio, una vez al ao, el sumo sacerdote expresaba en voz alta el impronunciable nombre de Dios. Los musulmanes, para los que La Meca, Medina y Jerusaln son ciudades sagradas, construyeron en ese lugar la mezquita de la Explanada, donde Mahoma or por el alma de todos los profetas, y por eso levantaron all la mezquita de Al Aqsa; su alma ascendi a los cielos desde aquel lugar, por lo que Jerusaln es sagrada para los musulmanes. Dems est decir que para los cristianos Jesucristo fue crucificado en el Glgota y que all resucit al tercer da. Los barrios del centro de Jerusaln son cristianos y durante las cruzadas en este lugar se construy la Iglesia del Santo Sepulcro. Los filigreses catlicos ortodoxos, apostlicos de Armenia y ortodoxos coptos cada Sbado Santo, la vspera de la Pascua de Resurreccin, entran en el Santo Sepulcro en contacto con lo divino. Nadie puede explicarse por qu ese da, milagrosamente, desciende la Luz Sagrada, que desde 1106 enciende todos los templos de estas religiones.

A Trump, nada de eso le importa porque, as como cree que el mundo termina en los confines de sus torres, cree que la posicin rabe y musulmana no pasa de ser una bullaranga que se aplacar apenas les venda armas para defenderlos de la agresin rusa y est persuadido de que EEUU puede imponer su voluntad omnmoda, como la de ubicar sus embajadas donde le d la regalada gana, ya que son nicos y exclusivos, tal como sostuvo Obama, en eso s le da la razn, puesto que son la nacin que construy el canal de Panam, gan dos guerras mundiales, envi a un hombre a la Luna y puso al comunismo de rodillas.

Tampoco le asusta que los pases rabes, para prevenir que EEUU traslade a Jerusaln su embajada en Israel, cumplan la amenaza del Ministro de Relaciones Exteriores de Lbano, Gebran Bassil, de tomar medidas preventivas contra esta decisin... comenzando con medidas diplomticas, luego polticas y despus econmicas y financieras, porque est seguro de que los rabes nunca se pondrn de acuerdo en controlar el caos que EEUU provoca con cada una de sus medidas, pues por algo el Ejrcito de su pas es la mayor fuerza de justicia en la historia del mundo y tienen bases militares por doquier.

No lo sabe o no le han informado que todo cambia, que ya no son la primera potencia econmica del mundo, que debido al incontrolado gasto pblico, especialmente el militar, slo ocupan un honroso segundo lugar, que se encuentran al borde del precipicio y cuando las naciones del BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica hagan sus transacciones en divisas respaldadas por oro fsico, lo que va a comenzar el prximo ao, ser letal para la estabilidad del dlar, que se situar en el lugar que realmente le corresponde, un castigo por haber eliminado el acuerdo de Bretton Woods, la mayor e insostenible estafa cometida en 1971 por Nixon.

Tanto va el cntaro al agua, hasta que al fin se rompe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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