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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2017

La resistencia no violenta y los derechos humanos

Manuel Hevia Frasquieri
Granma


La doctrina de la resistencia no violenta, conocida tambin como golpe suave o desafo poltico, constituye una forma moderna de subversin imperial, un modelo ms sofisticado de desestabilizacin poltica contra estados soberanos, considerados por el Gobierno de Estados Unidos como adversarios.

Esta novedosa doctrina subversiva genera un complejo entramado de hilos virtuales, que autores y medios informativos conectan con diversos conflictos y procesos de desestabilizacin interna ocurridos en diversas naciones a partir de los aos 90, algunos de los cuales han sido bautizados como revoluciones de colores o la primavera rabe. Esta doctrina intervencionista liderada por Estados Unidos ha dejado tambin su impronta en pases latinoamericanos como Venezuela y Cuba.

La no violencia maquill la sedicin en la Europa del Este en los 80. Los idelogos del neoconservadurismo estadounidense no descuidaron detalles en aquella acometida que dio al traste con el socialismo europeo y la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas. La instigacin contrarrevolucionaria despus de 1981 adoptara abiertamente el financiamiento de instituciones y agencias millonarias dentro de Estados Unidos y Europa Occidental y la manipulacin masiva de organizaciones no gubernamentales (ONG) creadas dentro de los pases socialistas.

Como gran paradoja, la instigacin de estos actos de intimidacin y desobediencia civil se esgrimiran supuestamente para democratizar el mundo en defensa de los Derechos Humanos. En esto radicaba la cnica singularidad del Proyecto Democracia, que mientras promova la subversin y la guerra econmica, aprovechaba los errores poltico-econmicos internos de esos pases, agudizaba la hostilidad, promova la traicin y el ascenso de la contrarrevolucin al poder, contribuyendo al desplome del socialismo.

De aquella doctrina surge en 1983 el Albert Einstein Institution (AEI), en Boston, Estados Unidos, obra del idelogo anticomunista Gene Sharp, con un novedoso esquema de lucha poltica ampliamente utilizado contra el socialismo europeo y la URSS. Se trataba de nuevos mtodos de desestabilizacin abierta, bajo una supuesta bandera de no violencia, pero diferenciados de los tradicionales conceptos de pacifismo y desobediencia civil.

El naciente AEI fue diseado para elaborar y ensear teoras y estrategias para derrocar gobiernos, enfocando su atencin en el entrenamiento de jvenes como elementos de movilizacin y choque sedicioso en las calles, siguiendo la agenda de Washington, y creci con asignaciones de la National Endowmend for Democracy (NED), canalizadas a travs del Instituto Republicano Internacional (IRI), creado junto a su homlogo el Instituto Demcrata Internacional (IDI).

Sharp organiz el Programa sobre las Sanciones No Violentas en la Universidad de Harvard, donde transform el uso de nuevas tcnicas de desobediencia civil con un perfil intervencionista ms agresivo. Segn Sharp: La accin no violenta es un medio de combate, tal y como es la guerra. Incluye el pareo de fuerzas, y el librar batallas requiere de una sabia tctica y estrategia y demanda de sus soldados coraje, disciplina y sacrificio.

Esta tcnica tiene por base una copiosa literatura, de libre acceso en internet. Dos de estos libros fundamentan los 198 mtodos de desestabilizacin interna y otros conceptos, expuestos por Sharp en De la Dictadura a la Democracia [1] y

El rol del poder en la lucha no violenta [2], en el que exalta el empleo de la protesta y persuasin, a las que denomina acciones simblicas, como paradas, asambleas, mtines, marchas y vigilias. Hace un llamado a la no cooperacin con el adversario, como la huelga y el desabastecimiento en sectores privados, y la llamada intervencin no violenta que acrecienta la intensidad de la provocacin, convocando a obstruir calles y avenidas, ocupar pacficamente instituciones oficiales y otros actos de irrespeto a la autoridad, para propiciar una respuesta represiva y el encarcelamiento, enfatizando el apoyo meditico.

Segn otros trabajos consultados, esta capacidad para promover la protesta, la indocilidad o la desobediencia civil se asienta en tres factores: 1) El financiamiento de agencias e instituciones para el sostenimiento de estos movimientos. 2)

La participacin de ONG entindase partidos polticos, organizaciones y sindicatos, medios privados de comunicacin y prensa de derecha los que desempearn un importante rol organizativo y de direccin. 3) Un fuerte nivel movilizativo, tanto en la direccin de sus centros de preparacin como en la conformacin de grupos de choque entre estudiantes, profesionales o mercenarios a sueldo, que tendrn el peso principal en enfrentar la posible represin e implantar el caos y la violencia en las calles bajo la bandera de la democracia.

Segn Sharp, la represin es una respuesta esperada el grupo de accin tiene que desafiar la represin [] una represin ms dura, puede incrementar, lejos de reducir, la resistencia y hostilidad al rgimen [] la violencia de la represin puede alienar el apoyo al adversario.[3] Contradictoriamente a este juicio, las acciones contrarrevolucionarias en la Repblica Bolivariana de Venezuela causan mucho ms muertes y heridos en las filas de los manifestantes que apoyan al gobierno, convertidos en blanco de criminales armados pagados por la oposicin, lo que revela la naturaleza fascista de esta doctrina golpista a la que es sometida esta revolucin latinoamericana.

LA VOLUNTAD DEL PUEBLO Y SU LDER HISTRICO FIDEL CASTRO RUZ

Muchos consideraron en occidente en 1991 que la Revolucin Cubana no sobrevivira al desplome del socialismo europeo y la URSS. En solidaridad con esta percepcin, la CIA declar poco despus: existe una oportunidad mejor que nunca, para que el gobierno de Fidel Castro caiga en los prximos pocos aos.

El imperio endureci el bloqueo econmico para acelerar esa cada y la Seccin de Intereses Norteamericanos (SINA) en La Habana acrecent sus actos ilegales, mientras el gobierno estadounidense toleraba todas las formas de terrorismo contra Cuba desde sus fronteras, estimulaba la emigracin ilegal y fortaleca los grupsculos internos mediante asignaciones de medios y recursos tcnicos. Crecan las campaas mediticas instigando el desnimo y la desestabilizacin. La economa cubana sufra enormes daos mientras comenzaba una difcil etapa de sacrificio y abnegacin para el pueblo en la que se recrudecan las terribles condiciones del periodo especial.

Mientras esto ocurra, la SINA introduca a travs de su valija gigantescos envos de literatura contraria a la Revolucin y creaba tres flamantes Centros de Recursos Informativos dentro de su sede diplomtica, donde se entrenaban tambin cabecillas y grupos mercenarios internos en programas de enseanza dedicados a la lucha no violenta, liderazgo y periodismo independiente.

Pero la engaosa resistencia nunca tom por sorpresa a los cubanos. El AEI haba iniciado desde 1996 sus contactos sediciosos con diferentes grupos terroristas de la mafia anticubana de Miami, a los que ofreci entrenamiento. Sharp brind talleres y conferencias y concedi una entrevista en vivo a la mal llamada Radio Mart en 1997. En 1998 organiz en Boston un taller cientfico para activistas cubanos y public cuatro trabajos periodsticos sobre la migracin ilegal cubana, presentndola como un nuevo mtodo de accin no violenta contra Cuba.

Paralelamente introduca en Cuba literatura subversiva enmascarada a travs de emisarios extranjeros que abastecan de dinero y materiales a los mercenarios internos. Eran textos de estudio del AEI para impartir clases de desobediencia civil en viviendas de cabecillas, amenizadas con las experiencias de algn renegado llegado de Europa Oriental, pagado por Freedom House. Estos actos violatorios de la ley y el orden pblico, tuvieron presencia en Cuba a principios de los aos 2000, con la anuencia de la SINA. Eran generalmente acciones aisladas de grupos contrarrevolucionarios, sin apoyo popular, autodenominadas vigilias, marchas, conferencias de prensa, clases de desobediencia civil y planes de ayuno, estos ltimos, convertidos en ridculas pantomimas.

Algunas de estas provocaciones se planificaban en la va pblica, aprovechando la masividad de alguna festividad social o religiosa, para tratar de engaar a la poblacin, ajena a estos propsitos. Su intencin era desafiar a la Revolucin y provocar una respuesta desmesurada por parte de las autoridades, atraer la atencin de la prensa extranjera en una suerte de show propagandstico internacional, especialmente dirigido a Miami. En este artilugio subversivo los diplomticos yanquis hacan acto de presencia en apoyo cmplice con estos transgresores.

El pueblo cubano no cedi ante la provocacin. La denuncia pblica y la firme actuacin, basada en una estricta legalidad y racionalidad poltica frustraron entonces aquella patraa. Pero la subversin tiene muchos rostros que trazaron nuevos derroteros de lucha en esta ltima dcada. Queda an un largo trecho en este combate. Sus argumentos sern demolidos, como nos ense el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Notas:

[1] Sharp, Gene: De la Dictadura a la Democracia, EE.UU., 4 edicin, mayo, 2010.

[2] Sharp, Gene: El rol del poder en la lucha no violenta, Foro de Pensamiento rabe, Ammn, Jordania, 15 y 17 de noviembre, 1986.

[3] Obra citada, pgina 3.

Manuel Hevia Frasquieri. Director del Centro de Investigaciones Histricas de la Seguridad del Estado

Fuente: http://www.granma.cu/opinion/2017-12-12/la-resistencia-no-violenta-y-los-derechos-humanos-12-12-2017-21-12-28



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