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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2017

Entrevista al expreso poltico Oscar Lpez Rivera
En Estados Unidos el preso es una mercanca

Manuel Guillama Capella
Dilogo UPR

Tras pasar 36 aos encarcelado, Oscar Lpez Rivera habl sobre el sistema penal estadounidense como parte de la conmemoracin de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos.



Oscar Lopez y Eduardo Villanueva
Lpez Rivera durante su charla en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. Lo observa Eduardo Villanueva, coportavoz del Comit Pro Derechos Humanos de Puerto Rico. (Manuel Guillama/Dilogo) 

El pasado domingo, en el marco de la conmemoracin por el 69 aniversario de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, el exprisionero poltico puertorriqueo ofreci una disertacin sobre las injusticias que a diario se cometen en las crceles norteamericanas. Ese sistema penal denunci se encuentra en gran medida en manos de grandes intereses econmicos, y atenta particularmente contra los sectores ms desventajados de la sociedad, al tiempo que fracasa estrepitosamente en servir de ente rehabilitador para aquellos que caen entre sus garras.

El sistema privado de prisiones en Estados Unidos es el que verdaderamente convierte el preso en una mercanca. Esto refleja algo que muchas veces olvidamos y es que la decimotercera enmienda de la Constitucin de Estados Unidos dice que la abolicin de la esclavitud se aplica solo a aquellos esclavos que no estn presos, aquellos que estn presos no fueron liberados. Esas pequeas palabritas son interesantes [porque] el sistema de prisiones de Estados Unidos todava tiene ese sistema de esclavitud. No podemos obviar eso, advirti Lpez Rivera en la actividad organizada por el Comit Pro Derechos Humanos de Puerto Rico.

El trabajo forzado al que son expuestos los confinados en las prisiones privadas sistema que la administracin de Barack Obama anunci en agosto de 2016 que sera eliminado gradualmente ayuda a generar parte de los beneficios de un sector que, al 2014, superaba los $629 millones en ganancias. Un margen de ganancias del que, plante el lder nacionalista, el preso y sus familias no ven un centavo.

Por otro lado, denunci que las crceles tienen un sistema en el que si un familiar le manda [por ejemplo] $100 a un preso, ese dinero no va directamente al preso. Lpez Rivera indic que ese dinero va a un banco comercial, donde nunca gana intereses. El banco s gana mucho con ese capital adicional que tiene para invertir, asegur.

Nosotros hicimos un clculo de que por lo menos 100,000 de esos presos federales reciben como $100 al mes, as que imagnense la cantidad de dinero que tienen los bancos en sus arcas a costa de las familias de los presos, ilustr Lpez Rivera durante el acto celebrado en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.

Lpez Rivera igualmente apunt al discrimen que reciben por parte del sistema penal tanto las poblaciones negras como latinas en Estados Unidos. Ambas componen una cantidad desproporcionada de los cerca de 2.3 millones de encarcelados en el pas norteamericano, la cifra ms alta en el mundo.

A juicio de Lpez Rivera, la transformacin de la estructura penal en Estados Unidos comenz durante la administracin de Richard Nixon en la dcada de 1970, pero se recrudeci bajo Ronald Reagan en los 80. El inicio de la llamada guerra contra las drogas se combin con una creciente inmigracin hispana, que era vista como peligrosa en el pas, para aumentar exponencialmente la poblacin carcelaria.

El modelo de California [donde Reagan fue gobernador entre 1967-1975] era el que ms presos per cpita tena en Estados Unidos. Y fue con esa mentalidad que ese seor lleg a Washington como presidente e hizo posible la privatizacin de prisiones y la inmensa cantidad de prisiones que se construyeron, subray.

Cuando yo entr a la crcel [en 1981] haba 25.000 presos federales. Ahora hay ms de 200.000, agreg el independentista, cuya sentencia fue conmutada en enero por el presidente Obama.

Asimismo, censur lo que calific como la actitud hipcrita de Estados Unidos hacia los latinos desde hace dcadas, al presentarse hacia ellos como la meca del mundo.

Muchos se lo creyeron, incluyendo muchos puertorriqueos. Ofrecan una mentira, pues cuando los latinoamericanos inmigraban se daban cuanta que no era ninguna meca y terminaban en esas prisiones, expuso al aadir que por lo general son los ms vulnerables, y no los verdaderos traficantes, quienes sufren las consecuencias del esquema penal estadounidense.

Lpez Rivera igualmente alert sobre las deplorables condiciones en que las crceles norteamericanas mantienen a los confinados.

Indic que, en gran medida, esto se debe a las mnimas garantas a las que tienen derecho los presos, lo que limita sus posibilidades de acceso a tratamientos mdicos, comunicacin con su familia o recreacin.

Un preso tiene derecho a tres comidas al da y una cama, el resto son privilegios. Cuando a los carceleros se les antoja, esos privilegios se van. La mayora de los presos tiene enfermedades y se pone la salud en peligro. Lo ms triste que puede haber es un preso enfermo, porque jams va a recibir el tratamiento que necesita, dijo Lpez Rivera, quien resalt que la situacin para los indocumentados se agrava al carecer de los recursos para defenderse en el marco jurdico, en parte por el miedo que provoca el riesgo de deportacin propia o de familiares.

Pero por sobre todas las cosas, argument Lpez Rivera, las crceles estadounidenses fracasan en el deber de rehabilitar a los presos, al no ofrecer alternativas que les permitan reintegrarse positivamente al escenario social.

Todo preso puede rehabilitarse. Todo preso puede trascender lo que fue anteriormente, pero necesita ayuda. Aunque las crceles [en Estados Unidos] nunca fueron creadas para eso, hubo momentos en que haba menos presos y se tenan algunos servicios y programas, manifest Lpez Rivera.

Sin embargo, el sistema penal es uno que deshumaniza; que verdaderamente no tiene nada de inters en el preso, lament Lpez Rivera, quien pas 12 aos de su sentencia federal en confinamiento solitario.

Lpez Rivera aprovech la charla para hacer un llamado por las liberaciones de la puertorriquea Ana Beln Montes, sentenciada en 2002 a 25 aos de prisin tras ser convicta por realizar labores de espionaje a favor del gobierno cubano; y de Nina Droz, recluida desde que fue arrestada en hechos relacionados al paro nacional el pasado 1 de mayo y por los que se declar culpable en el foro federal de un cargo de conspiracin.

Fuente: http://dialogoupr.com/oscar-lopez-en-estados-unidos-el-preso-es-una-mercancia/



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