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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2017

Fases superiores de la ofensiva alienante
Anatoma Ideolgica de Disney

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin / Universidad de la Filosofa


Hace rato que Disney se consolid como una de nuestras ms grandes derrotas ideolgicas en la poltica, la tica y la esttica. Como con otras muchas mercancas hiperventiladas publicitariamente, un pblico masivo y mundial decidi sepultar toda razn critica frente al discurso Disney y le cedi territorios nodales hacindolo carne de sus ilusiones y de sus afectos. Los hijos como primeras vctimas. Hasta los ms recalcitrantes socialdemcratas visten a sus nias de princesitas. Y hay que or las, no poco irresponsables, justificaciones.

Hoy el imperio Disney ha dado pasos enormes en su aventura monopolizadora del reino meditico global. Anuncia la prensa monoplica, tambin, (como si fuese un logro moral) la compra que Disney hace de un porcentaje de acciones a la empresa Fox: La compra por parte de Disney de la divisin de entretenimiento de Fox por US$52.400 millones vaticina un sacudn en el mundo del consumo digital y audiovisual. Pero no todo es dinero para estos hombres de negocios. Ya lo decan Ariel Dorfman y Armand Mattelart (1972) histricos analistas de Disney.

En el epicentro del problema que esto implica para la humanidad, no slo esta el protagonismo descontrolado del imperio econmico anglosajn-israel sobre los medios de comunicacin y cultura planetarios; no slo est el peligro de la uniformacin de los gustos y de los consumos; no slo est la cancelacin de la diversidad y de la libertad de expresin de los pueblos est el colonialismo de la mentalidad belicista empeado en convencernos de aceptar la industria de las guerras como un hecho natural y darwiniano ante cual slo nos queda resignarnos, consumir y aplaudirles.

Y para que lo aceptemos mansamente, es decir consumidoramente, ellos cuentan con sus noticieros, sus pelculas, sus series televisivas, sus hroes, sus dibujos animados y sus valores mercantiles farandulizados. Y tambin cuentan con las fiestas, los disfraces, la msica, las canciones y la navidad. Han infiltrado la propaganda sus bastiones ideolgicos con personajes emblemticos hasta en las cunas de los bebes. Dominacin amplsima de los territorios simblicos. Esta adquisicin que antes habra sido impensable promete transformar Hollywood y Silicon Valley. Es el contraataque ms grande de una compaa de medios tradicional en contra de los gigantes tecnolgicos que se han metido de forma agresiva en el negocio del entretenimiento", seal en un anlisis el diario The New York TimesAhora Disney tiene suficiente msculo para convertirse en un verdadero competidor de Netflix, Apple, Amazon, Google y Facebook en el mundo de acelerado crecimiento del video en lnea.[1]

El papel de Disney en la historia del belicismo mundial no es nuevo ni es ingenuo. Jug el rol de una agencia de propaganda que fue capaz de seducir a chicos y grandes con los nctares de una cursilera facilona, un razonamiento mercantilista linealizado al mximo y una moral maniquea que se adueo del reino del bien mientras de adueaba de los avances tecnolgicos y comunicacionales de su tiempo. En cuanto a la Disney, su participacin de este proyecto durante la guerra se tradujo en ganancias econmicas y obviamente en una consolidacin empresarial, pero sobre todo en algo del todo impagable: en la asociacin de la marca Disney (y de Mickey Mouse por extensin) al espritu americano de libertad dentro del imaginario colectivo de la poblacin de la poca, pero que de hecho, llega hasta nuestros das.[2]

En su base ideolgica Disney contiene todos los ingredientes nazi-fascistas que se han modernizado en el curso de los aos recientes. Se hacen evidentes no slo en sus discursos explcitos sino en el alma misma de sus modelos organizacionales como empresas monoplicas trasnacionales. La gran emboscada radica en deslizar como inocentes las manas burguesas ms insoportables. Desde el To Rico hasta la ms infernal andanada de procacidades mercantiles y estereotipos conductuales que se despliegan contra nios, adolecentes y adultos bajo el manto sagrado de Disney. Y entonces se le perdona todo, incluso que sea uno de los aparatos de concentracin meditica ms grandes y ms peligrosos del planeta. Cmo puede ser tan maligno un consorcio que fabrica y vende personajes tan angelicales y tiernos? Se preguntarn algunos.

Una de las armas de guerra ideolgica ms poderosas actualmente es la industria meditica. El 96% de los medios de comunicacin del mundo, estn bajo el control de seis compaas. Bajo la direccin de Robert A. Iger, empresario estadounidense de origen judo, director de Disney desde el ao 2000 ha radicado en su habilidad comercial y estratgica en un mundo en el que las guerras son un gran negocios, en leer los contextos para insertar sus productos, valores, ideologas y sensaciones de seguridad y bienestar tan necesarias para que la burguesa invierta tranquilamente sus ahorros en destruir o reprimir a la competencia comercial o a sus enemigos de clase. Para eso sirve el potencial propagandstico inmenso capaz de operar lavados de cerebro masivos utilizando todo tipo de inventos de guerra psicolgica. La lista los dueos de semejante armamento ideolgico es: Sumner Redstone (Murray Rothstein, Viacom, MTV), Robert Iger (Disney), Roger Ailes (Fox), Stanley Gold (Shamrock ABC/Disney), Barry Meyer (Warner Bross.), Michael Eisner (Disney), Edward Adler (Time Warner), Danny Goldberg-David Geffen (Dreamworks, Elektra/Asylum Records), Jeffrey Katzenberg (Dreamworks, Disney), Jean-Bernard Levy (Vivendi, Francia), Joe Roth, Steven Spielberg, Ron Meyer, Mark Zuckerberg (Facebook), Mortimer Zuckerman, Leslie Moonves (CBS).

Pero hacer retratos del poder colonizador es apenas una parte muy bsica. Hace falta delinear el qu hacer. Tomar recaudos y disponerse a crear las fuentes culturales y comunicacionales transformadoras sin imitar los formatos hegemnicos, sin rendir pleitesa a sus modos alienantes, si repetir sus vicios. Hace falta claridad poltica y decisin organizada, hace falta que las luchas todas, pongan en sus agendas la batalla de las ideas y la batalla comunicacional en un escenario de disputa simblica en el que nos va la identidad, nos va la palabra, nos va la vida. Nada menos.

Notas:

[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias-42359905

[2] Raquel Crisstomo Glvez: https://www.academia.edu/1778128/Walt_Disney_en_el_frente_propaganda_b%C3%A9lica_y_animaci%C3%B3n

Fernando Buen Abad Domnguez. Universidad de la Filosofa.

Blog del autor: http://fbuenabad.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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