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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2017

Angola
Tras el cambio de mando, renovacin en la continuidad

Pablo Pozzolo
Brecha


Jos Eduardo dos Santos, quien arm una estructura de poder y riquezas alrededor de su familia, ve con resignacin cmo su partido, el Mpla que gobierna desde hace ms de 40 aos y su sucesor, Joo Loureno, la estn deshilachando. El nuevo presidente y hombre de aparato promete terminar con la corrupcin pero tambin liberalizar la economa del segundo pas petrolero de frica.

Lo que est sucediendo en Angola actualmente tiene no pocos puntos de contacto con lo que pasa en Zimbabue: un dirigente todopoderoso entronizado en el poder hace 38 aos, protagonista de las luchas anticolonialistas y que ejerci el gobierno apoyndose en un clan poltico y familiar, est abandonando la escena poltica en el marco de una transicin dentro de los lmites del sistema. En Harare la transicin se est dando a partir del desplazamiento del antiguo hombre fuerte Robert Mugabe, un movimiento iniciado por un golpe de Estado incruento, seguido de una corta prisin domiciliaria del lder y culminado con su renuncia; en Angola, el presidente Jos Eduardo dos Santos ya haba pasado la posta a un fiel entre los fieles que no result serlo tanto, Joo Loureno, que gan las elecciones de agosto ltimo y comenz a apartar de las estructuras de poder a los integrantes del clan familiar. As como Mugabe hubiera querido colocar en su lugar a su esposa Grace, Dos Santos hubiera deseado ser sucedido por alguno de sus hijos. Grace, apodada Gucci por su gusto enfermizo por el lujo y la ostentacin, haba trepado en el aparato del partido gobernante, y su viejo (93 aos) y enfermo Robert le haba abonado el camino para que llegara a remplazarlo, pero la vieja guardia del Zanu-PF, el partido gobernante, que estaba siendo dejada de lado, reaccion y design a uno de los suyos, el ex vicepresidente Emmerson Mnangagwa, despedido por Mugabe dos semanas antes, para que tomara las riendas del gobierno. Mugabe perdi el liderazgo del Zanu-PF y terminar probablemente sus das confinado en su casa, venerado por lo que represent en el pasado, segn dijo uno de los jefes del ejrcito que protagonizaron esta revolucin de palacio. Gucci Grace fue a su vez expulsada del partido y tal vez sea objeto de juicios por corrupcin.

En Luanda, Dos Santos, 19 aos ms joven que Mugabe pero tambin enfermo, est viendo con resignacin cmo Loureno y su partido, el Movimiento Popular de Liberacin de Angola (Mpla) triunfador en 1975 de la guerra de independencia contra Portugal, 25 aos ms tarde de una guerra civil contra movimientos armados respaldados por Estados Unidos y la Sudfrica del apartheid, y por abrumadora mayora en las elecciones parlamentarias que se han ido sucediendo, est apartando del poder a su clan.

En Zimbabue, un pas surgido de la antigua Rodesia pro apartheid y gobernado desde su origen por un partido como el Zanu-PF, que se defina como socialista, lo que se viene, se dice, son reformas liberalizadoras en lo poltico y en lo econmico, una ofensiva contra la corrupcin enquistada en las estructuras de gobierno y contra la familia Mugabe, y una apertura al capital extranjero vido de hacerse de las grandes riquezas mineras del pas.

En Angola, donde un partido (el Mpla) que se defina como socialista ejerce el gobierno desde hace ms de 40 aos, lo que se viene, se dice, son reformas liberales, una ofensiva contra la corrupcin enquistada en las estructuras de gobierno y contra la familia Dos Santos, y una apertura al capital extranjero, vido tambin de apropiarse de las grandes riquezas mineras del pas. Vaya, vaya.

Si Grace Gucci Mugabe hace gala de su poder, a Isabel dos Santos la apodan Princesa, tanto por su riqueza como por su discrecin. Forbes, la revista de negocios estadounidense que cada tanto establece un ranking de los ms ricos del mundo, afirma que la hija de 44 aos del ex presidente Jos Eduardo dos Santos es la mujer ms adinerada de toda frica. Segn Forbes, tendra una fortuna superior a los 3.000 millones de dlares, repartidos entre sus negocios en las industrias de energa, la minera (sobre todo los diamantes, segunda fuente de ingresos del pas), las telecomunicaciones, los bancos, la distribucin, la construccin, el arte. Es propietaria tambin de varios restaurantes en Luanda y de muchas, muchas casas en la capital angolea, Londres, Lisboa, Suiza

En 2016 Jos Eduardo dos Santos coloc a Isabel al frente del consejo de administracin de la Sonangol, la compaa que gestiona la industria petrolera, y tres aos antes a su otro hijo, Jos Filomeno de Sousa dos Santos, como presidente del Fondo Soberano, el organismo encargado de invertir las regalas provenientes del petrleo. As Jos Filomeno le encarg a uno de sus mejores amigos gestionar casi la totalidad de los activos de dicho fondo (alrededor del 85 por ciento). Un muy buen negocio para el suizo-angoleo Jean-Claude Bastos, quien segn datos de los Paradise Papers que revel la Bbc, cobr 41 millones de dlares en dividendos, a travs de diversas empresas suyas en parasos fiscales.

Un solo presidente

Cuando asumi la presidencia, a fines de setiembre, tras ganar las elecciones parlamentarias con algo ms del 61 por ciento de los votos (en Angola el lder del partido ms votado se convierte automticamente en jefe de Estado), (1) Joo Loureno dijo que la lucha contra la corrupcin y la concentracin del poder sera una de sus prioridades. Opaco, sin gran carisma, hombre de aparato (caractersticas que tambin lo acercan al zimbabuense Emmerson Mnangagwa), Loureno no era visto como alguien que tuviera las agallas para enfrentarse al clan Dos Santos, a pesar de que poco antes de la eleccin haba asegurado que Angola no tendr dos presidentes. Sin embargo, apenas un mes despus de llegar al poder destron a Isabel de la Sonangol y coloc en su lugar a Carlos Saturnino, un hombre de su total confianza que haba hecho carrera en la empresa y haba sido despedido por la hija del ex presidente. No slo la sac de la compaa petrolera. Tambin anunci que terminara con los monopolios de varias empresas, la mayora controladas por el clan Dos Santos, como la cementera Nova Cimangola, en cuyo consejo de administracin figura el esposo de Isabel, el congoleo Sindika Dokolo, conocido por frecuentar a magnates orientales y otras gentes con glamour. No se sabe an si mantendr o no a Jos Filomeno dos Santos en la direccin del Fondo Soberano, pero en todo caso decidi remplazar a varios de los ministros del anterior gobierno, considerados muy cercanos al ex presidente, acusados de diversos actos de corrupcin. Los cuadros del partido esperan cambios drsticos en la gestin. Hay un creciente descontento en el pas con la manera de ejercer el poder del clan Dos Santos y su acaparamiento de las riquezas nacionales, dijo al diario francs Le Monde (28-VIII-17) Nuno de Fragoso Vidal, un investigador especializado en el Mpla. Estn hartos, esos cuadros del partido, de que mientras la economa nacional se desploma, producto de la cada de los precios del petrleo, un recurso que aporta la casi totalidad de las divisas que entran a Angola y tres cuartas partes de los ingresos fiscales, las arcas del clan Dos Santos y de sus ms cercanos colaboradores no paren de crecer.

En aquel discurso previo a las elecciones de fines de agosto Loureno tambin haba afirmado que l ser el hombre de la tercera era de la Angola libre, luego de la encarnada por Agostinho Neto, el mdico y poeta que condujo la lucha anticolonialista y fue el primer presidente del pas independiente hasta su muerte, en 1979, y de Jos Eduardo dos Santos, que lo sucedi. Neto conquist la independencia, Dos Santos nos dio la paz y mi misin ser mejorar la economa, proclam Loureno.

Tercera era

Al mismo tiempo que decida el despido de Isabel dos Santos de la Sonangol, Loureno se contactaba personalmente con los representantes de las grandes trasnacionales petroleras ya presentes en Angola (Total, Chevron, Exxon Mobil, Eni) para ofrecerles mejores condiciones para sus inversiones y ms ventajas operativas. Tambin anunciaba mayores facilidades para la inversin extranjera en la agricultura, el turismo, la pesca, la minera, la infraestructura vial. Vamos a trabajar para crear un buen ambiente de negocios, declar semanas atrs. Y agreg: Vamos a estudiar la posible privatizacin de aquellas empresas estatales que son pesos muertos para el pas, que no son rentables, que le estn costando mucho dinero a las arcas del Estado. El Estado no puede ocuparse de todos los ciudadanos. Por eso apostamos al sector privado, que es la solucin al grave problema del desempleo. Todo un programa.

Hace ya mucho tiempo que Angola abandon el camino de la bsqueda de una alternativa al capitalismo. El Mpla, que hasta la implosin de la Urss, su principal aliado, mantena una definicin marxista leninista, luego la abandon y adhiri a la Internacional Socialista.

Segn consigna Le Monde, el recorrido del nuevo presidente de Angola podra ser el de un cuadro ejemplar del Mpla: combati al colono portugus, se form en la Unin Sovitica, pele codo a codo con los cubanos contra la guerrilla de la Unita financiada por Estados Unidos y el rgimen racista sudafricano, y al trmino de la guerra, en 2002, se dijo partidario de construir sobre nuevas bases un pas con una economa en ruinas y un territorio plagado de minas que haba que desmontar. Tuvo la suerte de estar al margen de la era de la plata dulce que sigui al boom petrolero: a fines de 2002, cuando dijo que aspiraba a suceder a Jos Eduardo dos Santos, fue desplazado y pas varios aos en un discreto segundo plano, del cual sali recin en 2014, cuando fue designado ministro de Defensa. A ese relativo ostracismo le debe, afirma Le Monde, que no cargue con la mochila de la corruptela que pesa sobre la direccin del Mpla y el crculo ulico del clan Dos Santos.

La doble cara del oro negro

Segundo productor de frica, detrs de Nigeria, el petrleo fue la salvacin del pas al trmino de la guerra contra la Unita, una poca en la que los precios del oro negro estaban por las nubes, a ms de 110 dlares el barril. Angola extrajo y extrajo: unos 1,8 millones de barriles al da. El petrleo inyect divisas y la economa creci a tasas gigantescas (entre 10 y 23 por ciento entre 2004 y 2008). Pero fue tambin la base de una corrupcin generalizada y el motivo de que Angola no desarrollara ningn otro sector de su economa: teniendo un clima privilegiado que favorece los cultivos agrcolas y abundante pesca, el petrleo se lo llev todo. Y la familia presidencial y sus amigos, y algunos cuadros del partido y de las fuerzas armadas, se apropiaron de los petrodlares que inundaron el pas. Fue en ese perodo que el clan Dos Santos consolid su telaraa de poder y que una elite sper poderosa aument su control sobre la economa y profundiz su distanciamiento de los sectores populares. La angolea se convirti en una de las sociedades ms desiguales del continente africano, e incluso del mundo; y su capital, Luanda, en la que brotaron por un lado barrios privados y residencias de lujo, centros comerciales y torres y rascacielos, y por otro lado asentamientos sin agua ni electricidad, poblados por cada vez ms gente, en su vitrina ms espectacular. En 2009 Luanda desplaz a Tokio de la condicin de capital ms cara del mundo. Todas las megaobras, incluidas autopistas de cuatro, seis y ocho vas, de la ciudad, fueron construidas por empresas chinas escasamente preocupadas por saber los orgenes de los fondos seala Le Monde. Cerca del 30 por ciento de los costos de construccin terminaron en los bolsillos de los poderosos. La corrupcin, tan salvaje y extrema como el capitalismo angoleo, se convirti en regla, y el pas devino un El Dorado para los aventureros de todo tipo.

Un estudio de la Universidad Catlica de Angola citado por el vespertino parisino destaca que entre 2002 y 2015 unos 189.000 millones de dlares de capitales angoleos terminaron en parasos fiscales o en circuitos financieros opacos de pases occidentales. Paralelamente, el grueso de la poblacin se fue hundiendo en la miseria. Hoy Angola tiene una de las tasas de mortalidad infantil ms elevadas del mundo, ocupa el lugar 148 segn el ndice de desarrollo humano de las Naciones Unidas (sobre 186 naciones consideradas), 70 por ciento de sus habitantes sobrevive con menos de dos dlares por da, la industria prcticamente no existe, los alimentos en buena parte se importan. La Angola actual es un pas con algunos ricos que no quieren compartir sus riquezas ni trabajar, seala el economista Carlos Rosado de Carvalho, director de la revista Expanso.

La crisis ha llegado a tal grado que decenas de miles de obreros chinos, que llegaron en el marco de un acuerdo de intercambio de petrleo por infraestructuras suscrito entre Pekn y Luanda, lo han abandonado porque el desplome del oro negro impide que la ecuacin funcione. China ya no hace tantos negocios con Angola, y el Fmi est volviendo por sus fueros, sugiriendo sus recetas tradicionales, que van ms all de las propuestas del nuevo presidente, como la privatizacin total de las empresas estatales, el despido de funcionarios, recortes an ms profundos en los ya magros programas sociales para reducir una deuda pblica que supera el 70 por ciento del Pbi y un dficit fiscal de ms del 6 por ciento.

En el Mpla no todos se reparten entre los partidarios de la renovacin en la continuidad preconizada por los afines a Loureno, o la continuidad sin matices que defienden el clan Dos Santos y la elite de burcratas y empresarios que lo acompaa. Un sector preconiza una vuelta a los orgenes socialistas del partido. Pero es pequeo, muy pequeo.

Nota

1) El Mpla perdi 25 escaos respecto de las anteriores elecciones de 2012, aunque gan en votos, una contradiccin que se explica por un aumento de la participacin, que pas del 63 al 76 por ciento. El partido que ms creci fue el derechista Unita, que duplic sus escaos, llegando a los 51, con 26,5 por ciento de los votos.

Fuente: https://brecha.com.uy/


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