Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2017

Vendrn tiempos mejores?

Pablo Jofr Leal
Rebelin


Si algo caracteriza a la oleada de gobiernos de derecha en Latinoamrica, es que dejaron de lado aquella vieja prctica de delegar la administracin del pas. Chile, en esto, no es la excepcin.

Esto, con la seguridad que aunque ciertos gobiernos denominados progresistas no compartieran totalmente sus fundamentos polticos, econmicos, sociales y de valores, las transformaciones estructurales, que pudiesen poner en peligro el dominio de los grandes grupos econmicos de derecha no serian llevadas a cabo. Tal como ha sido la realidad de gran parte de los pases latinoamericanos, que suelen enfrentar la oposicin activa y violenta de las oposiciones de derecha cuando estas no dirigen ni administran totalmente los pases.

Chile, efectivamente, no es una anormalidad, ya que a travs del amplio triunfo de Sebastin Piera, en la segunda vuelta electoral, no slo consolida el dominio econmico del pas por los grandes grupos econmicos que sustentaban su candidatura, sino que suma la administracin del Estado y la posibilidad de llevar adelante los cambios e incluso revertir aquellos que vayan en contra de los intereses del sector representados por el mandatario electo.

Un empresario multimillonario que vuelve a ocupar la presidencia del pas sudamericano tras su primer perodo comprendido entre el 11 de marzo del ao 2010 y el 11 de marzo del ao 2014. Slo un par de horas despus del cierre de las 42.300 mesas electorales el 98,5% de las mesas escrutadas mostr la amplia diferencia entre ambos candidatos en una muestra de un sistema electoral, que no suscita dudas respecto a su transparencia

La alegra en el comando era tan evidente, como sorpresivo el amplio margen que separ el 54,53% obtenido por Sebastin Piera, con 3.782.085 de votos como abanderado de la derecha con su conglomerado Chile Vamos, obteniendo 850 mil votos ms que en la primera vuelta. Muy lejos del 45,37% del candidato oficialista Alejandro Guillier de la Nueva Mayora 3.159.446 - cifra esta ltima que demostr que el ansiado proceso de trasvasijar votos de los ex candidatos presidenciales Beatriz Snchez del Frente Amplio, Carolina Goic de la Democracia Cristiana y Marco Enrquez Ominami del PRO fueron simplemente un deseo no concretado. 630 mil votos separaron al candidato de Chile Vamos del candidato Oficialista. Nuevamente, los pronsticos de las empresas encuestadoras y los propios analistas polticos fracasamos. No fuimos capaces de determinar que la eleccin no sera estrecha e incapaces de visualizar la amplitud de la victoria derechista, no slo en el plano de porcentaje, sino de su capacidad de sumar a sectores de la propia Nueva Mayora.

Eje Derechista en Latinoamrica

El balotaje en Chile, tras las elecciones de Octubre pasado, que definieron que la presidencia sera competida entre Sebastin Piera y Alejandro Guillier, volvi a mostrar un nivel de abstencin preocupante con un 52% de ciudadanos con derecho a voto que no hicieron uso de su prerrogativa, dejando en mano de 7.006.393 de Chilenos el manejo ejecutivo, que tendr efectos para 17 millones de chilenos. Ms an cuando el triunfo de Sebastin Piera avizora una continuidad del modelo poltico, econmico y financiero del pas, que estructuralmente no va a cambiar y que incluso hace temer un freno a varias reformas llevadas a cabo por la presidenta Bachelet en materia educativa, temas valricos y tributarios.

Se augura, igualmente, que en el marco de las relaciones exteriores Piera se sume con entusiasmo al arco derechista latinoamericano, que tiene representantes como Mauricio Macri de Argentina, el cuestionado Michel Temer de Brasil, el tambin cuestionado presidente del Per Pedro Pablo Kuczynski cuyo Congreso inici un proceso para destituirlo por "incapacidad moral". Lenin Moreno de Ecuador que ha dado un viraje a la poltica ecuatoriana, tras el trmino de funciones del ex presidente Rafael Correa y a cuyos nombres se suman los del Presidente colombiano Juan Manuel Santos y de Mxico Enrique Pea Nieto.

Esa relacin ms estrecha, entre presidentes derechistas, significa malas noticias para los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Cuba, principalmente, que vern incrementadas las presiones respecto a sus formas de gobierno y un alineamiento con Washington. No en balde la campaa de Piera, para esta segunda vuelta, tuvo elementos de clara crtica al supuesto modelo poltico izquierdista representado por el oficialismo, sealando que si triunfaba Alejandro Guillier, Chile se transformara en una nueva Venezuela. Una descabellada teora surgida desde las oficinas de diseo comunicacional de Chile Vamos, utilizando para ello a personajes como la ex Atleta y Diputada Electa por la derecha Erika Olivera, tarotistas que pronosticaban el triunfo del comunismo si llegaba Guillier al poder e incluso usando a inmigrantes venezolanos, que ofrecan sus testimonio como victimas del socialismo en su pas y llamaban a votar por Piera.

Efectivamente, para hacer ms verosmil esta idea, se us incluso inmigrantes venezolanos que llamaban a no votar por un imaginario socialismo representado por Guillier, en una campaa del terror que mereci la ms amplia repulsa, pero que cal hondo en la masa de votantes derechistas, cuyo ADN parece estar dotado de un rechazo crnico a todo lo que huela a izquierda, unidos a los sectores dotados de menor educacin y que suelen ser convocados por los cantos de sirena de la derecha, junto a aquellos indecisos que se volcaron a votar por la derecha. En el discurso del triunfo dado por el Sebastin Piera en la noche del domingo 17 de diciembre, la multitud agolpada en la sede del comando derechista vocifer en mltiples oportunidades Chile se salv dando cuenta que con el triunfo del candidato opositor, el modelo de Venezuela no se implementara en Chile aunque ello fuese slo un volador de luces para incautos.

En sus palabras el presidente electo reiter sus promesas de campaa respecto a: dotar al pas de mayores y mejores empleos, con mejores remuneraciones. Un pas ms justo y solidario, con pensiones justas la pregunta es cmo hacerlo frente a las enormes diferencias en torno a las empresas ligadas a la administracin de los fondos de pensiones y que son de los mismos grupos que apoyan a Piera? - Dar salud de calidad y educacin de calidad donde el tema de fortalecer el sector pblico de salud y ampliar la gratuidad en educacin, tal como se prometi, ser un elemento presente desde el primer da de su segundo perodo como gobernante - Combatir la delincuencia y el narcotrfico que vuelve a plantear la interrogante del cmo lo har si fracas en su primer mandato. Piera consign, que sobre todo, iniciara un nuevo y mejor trato con los adultos mayores, nios, mujeres y la clase media, con el mundo agrcola y el mundo rural, como tambin con el mundo de los pueblos originarios en momentos que la represin contra el pueblo mapuche se acrecienta tanto en Chile como en la zona Argentina.

Piera expres, que una de sus prioridades sera alimentar el alma del pas dando cuenta con ello una de las diferencia ms notorias que se tiene respecto al mundo oficialista en materias valricas vinculadas al matrimonio igualitario, derechos reproductivos entre otros. Se comprometi a ser el presidente de la unidad, de todos y para todos los chilenos. Un mandatario centrado en el trabajo, el cambio, el progreso y sobre todo de la clase media y de las regiones del pas. Termin sus palabras al estilo estadounidense con un Dios bendiga a Chile y a los chilenos. Finalmente, fuimos testigos de meras expresiones de sitios comunes, sentido comn llevado a su mxima expresin, frases desbordantes de deseos, palabras para la galera sin fondo alguno. Expresiones que a la derecha le da lo mismo si se cumple o no, ese es otro cuento, se ver cuando ya ocupen el poder ejecutivo y si no se puede, ya habr a quienes sindicar como responsables de no llevar a cabo las promesas efectuadas.

Cmo concretar estas promesas? Esa es la respuesta que tendr su expresin a partir del 11 de marzo del ao 2018 cuando se comience el perodo presidencial de cuatro aos y donde un Congreso fragmentado donde la derecha no es mayora - ofrecer una dura batalla a las ideas legislativas del mandatario electo. Recordemos que la primera vuelta, que fue una eleccin general mostr, junto a nuevo sistema electoral, el aumento del nmero de diputados y senadores, que sign un parlamento sin mayoras claras y donde la posibilidad de contar con qurum calificados para ciertos cambios requerir, necesariamente, la unin de los distintos conglomerados polticos. En ese marco el novel Frente Amplio tendr un papel de movimiento bisagra con sus 21 diputados.

En la idea sealada y recordando lo sostenido en la primera vuelta sostuve que el poder legislativo no tendr muchas variaciones en el plano del cmo se definen las leyes en el pas. En la Cmara baja, que elega 155 curules, tenemos la novedad de un 15% - 21 diputados - de un conglomerado nuevo como es el Frente Amplio, que marcar presencia, que har ruido, que ser visible pero cuyos resultados sern sacrificados en la poltica de consensos que tanto dao ha hecho al pas. A menos que la Fuerza de la Mayora, decida da un paso tico y audaz muy distinto al que ha tenido hasta el momento y decidan unirse en una postura de cumplimiento de lo prometido y tantas veces traicionado. Toda una incgnita

 

Una Democracia Frgil

El anlisis de los medios de comunicacin en Chile ha llenado sus horarios de noticias y explicaciones sobre el amplio triunfo de Piera, destacando el aumento de votos con relacin a la primera vuelta sin dar cuenta que el gran problema. que enfrenta nuestro pas en estas materias electorales, es la calidad de la democracia representativa que se ha construido y donde slo un 48% de su poblacin acude a las urnas y define quines sern sus administradores por los prximos cuatro aos. 7.100.000 ciudadanos un 52% del total de electores - que se quedaron confortablemente en sus casas mientras que el 48% restante particip de esta ceremonia democrtica. Esto debe preocuparnos y sin embargo se minimiza su relevancia en virtud de la cmoda crtica sino participan no tienen derecho a opinar Es as de simple?

Hablar de xito de una democracia como la chilena, con estos exiguos nmeros de participacin, es simplemente ocultar bajo la alfombra un tipo de poltica que ha fracasado y que necesita, tal como lo sostuve en la primera vuelta no slo oxigenarse, sino que un nuevo nacimiento. No trabajar por ese camino es seguir marcando el paso y pensar que la democracia es el acto de signar un voto cada cuatro aos. Trnsito penoso y estril a la hora de pensar y llevar a cabo cambios profundos. Hay que estrechar esa diferencia entre ciudadanos y el mundo poltico y el manejo del Estado. Aminorar la desconfianza en la res publica, lo que implica generar un nuevo contrato social que permita pensar el pas ms all de las contiendas electorales y sumarnos a un proyecto con objetivos comunes, que nos convoque ampliamente en el plano interno peor tambin que nos sume en la defensa de aquellos que en el resto del mundo sufren la opresin, el abuso y las deshumanizacin.

La Sima existente entre ciudadana y el sistema poltico, expresado concretamente con sus partidos polticos, debe revisarse y establecer un nuevo pacto. Uno que nos permita transitar de una sociedad individualista, a una donde los proyectos colectivos nos convoquen, donde seamos capaces de combatir a quienes nos oprimen en el pas y a otros pueblos en el mundo, que lo mismo sea enfrentar al opresor local que aquel que pretende hacer del mundo su campo de dominio. Slo con ese cambio de pensamiento, de moralidad, de forma de filosofar podemos imaginar un mundo mejor y no slo asumir como una desesperanza aprendida que emitir un voto es la nica alternativa. No existe decisin local que no tenga su correlato global.

Para algunos, como el mandatario electo Vienen tiempos mejores sealado en su campaa y reiterado al trmino de su discurso de la victoria. Es posible o slo ser un eslogan ms destinado a captar a incautos? No depende de l, sino de cada uno de nosotros, de los que votan y de aquellos que se quedan en su casa creyendo que las polticas implementadas no los alcanzar en su vida cotidiana. Depende de nosotros el exigir que se cumpla lo prometido o sino que sea la calle y la movilizacin social el recurso a utilizar para que las promesas slo sigan siendo las baratijas de vidrio entregadas a pueblos incautos. Una sociedad se construye en comn, lo dems es favorecer el dominio crnico sobre nuestros pueblos y esa debe ser la primera enseanza de cualquier proceso electoral destinado a elegir a quienes ocupan los principales poderes de un pas.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter