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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2017

Una reflexin sobre el conflicto cataln
Dos bandos, dos marcos y en medio la nada

Mara Lamuedra Gravn
El Salto

Ley y orden frente la bsqueda de ms democracia. Los dos marcos que enfrentan al Gobierno espaol y al independentismo cataln.


Los medios de comunicacin construyen los esquemas desde los que, tanto ellos como nosotros, interpretamos los asuntos que van copando la actualidad informativa. Estos esquemas se conocen como marcos y de ellos se ocupan los estudios de framing o enmarcado. Estos marcos no se construyen sobre la nada, sino sobre maneras de interpretar familiares y reconocibles por la poblacin. Las personas somos avaros cognitivos, segn sealaban los tericos Fiske y Taylor. Nos cuesta construir nuevos esquemas de interpretacin y las lites, que lo saben, tienden a recuperar y alterar mnimamente aquellos marcos que les han cosechado apoyo social y consenso para sus proyectos. Mediante la seleccin de algunos acontecimientos, y el resalte de algunos de sus aspectos (sobre otros), se genera una narrativa familiar que reparte los roles entre cada uno de los agentes sociales que participan por ejemplo, quienes son los hroes, villanos, ayudantes, u oponentes y sugiere cmo resolver el conflicto planteado.

En el caso del conflicto territorial que sufre Catalua respecto de Espaa se pueden distinguir dos marcos, que coincidiendo con el esquema que el socilogo Robert M. Entman propuso en 1993, provienen de las lites gobernantes de Espaa y Catalua respectivamente.

El marco que maneja la prensa espaola bascula sobre los conceptos de ley y orden. Podra relatarse del siguiente modo: la Generalitat se ha salido de la legalidad al convocar el referndum del 1 de octubre y la Ley de Transitoriedad y, por tanto, al Estado de Derecho slo le queda usar los mecanismos del Estado, como la Fiscala o las Fuerzas de Seguridad, para imponer la ley y el orden. Este marco define al otro, es decir al, independentista, como desobediente, irresponsable, rayando en la delincuencia, y/o adoctrinado e iluso, fuera de la realidad.

Por su parte, la Generalitat maneja un marco que sita sus acciones en una lucha por mayores cotas de democracia. Podra resumirse as: los pueblos tienen derecho a decidir y los gobernantes han de escuchar todo movimiento social pacfico y cvico. Este marco define al pueblo cataln como uno maduro, cvico, solidario, pacfico y profundamente democrtico define al otro, el gobierno espaol, como autoritario, corrupto y beligerante, rayando en el fascismo franquista y, a aquellos que le apoyan, como participantes de los mismos principios, o como aborregados, ignorantes, cmplices de la corrupcin y con una cultura democrtica ms limitada.

Cada marco genera un bando que maneja fundamentalmente los conceptos indicados y rebate los del contrario. El bando espaolista cuestiona el pacifismo y civismo del movimiento independentista cataln en imgenes como, por ejemplo, la del vehculo de la Guardia Civil vandalizado el 20 de septiembre de 2017 en Barcelona desde el marco de la ley y el orden. Por su parte, el bando independentista identifica al Gobierno espaol como autoritario y violento, por su negativa a dialogar y, sobre todo, a raz de las cargas policiales del 1 de octubre, da del referndum no pactado.

En un sistema comunicativo organizado tradicionalmente en torno a dos polos ideolgicos e identitarios enfrentados, se pueden observar varias tendencias. Por una parte, cualquier ciudadano que, sin sentirse especialmente involucrado en uno u otro bando, critica alguna accin de alguno de los bandos es situado en el contrario. As una crtica a las cargas policiales afianza las tesis independentistas ms all de la voluntad de quien enuncia la crtica. Y cualquiera que niegue la falta de espritu democrtico de algunas de las decisiones del Govern apoya tcitamente al gobierno. Esto hace que los que han adoptado uno u otro marco de forma predominante en un entorno meditico muy crispado puedan sentir cualquier matriz como un ataque a su bando. Por otro lado, existe un espacio disperso y difcil de habitar, que se ha llamado de forma poco adecuada, el de los equidistantes, es decir, el de los que cuestionan la adecuacin de ambos marcos en la interpretacin de lo que pasa . Muchos de los equidistantes, adems, abogan por el dilogo para solucionar los conflictos, lo cual suele entenderse desde el marco independentista como dilogo instrumental respecto del conflicto territorial. Es decir, a menudo se les identifica como ms prximos al independentismo. Adems, existen algunos argumentos que desaparecen del espacio pblico porque no interesan a ninguna de las dos partes. El ms llamativo es el hecho de que el independentismo cataln no tiene una mayora de apoyo social suficiente para un proceso de independencia, lo cual rebate de raz el marco de la democracia. Por qu entonces el bando del gobierno no lo incorpora? En primer lugar porque los expertos en framing que trabajan como consultores para los gobiernos, en una lgica competitiva frente a otras alternativas polticas, aconsejan dedicar ms esfuerzos a construir el marco propio que a rebatir el contrario. En la medida que un esquema interpretativo sea el ms utilizado en los medios, tender a fijarse mayoritariamente en la mente de los ciudadanos. Por tanto, curiosamente rebatir que el bando contrario se adapte realmente a su marco puede terminar instaurando ese esquema como hegemnico.

Pero eso, por s slo, no justifica la enorme resistencia del Partido Popular hacia el marco de la democracia avanzada, ms all de identificar democracia como imperio de la ley y el orden. Para tratar de responder a esta cuestin hemos de acudir a la teora que George Lakoff desarrolla en No pienses en un elefante sobre cmo en las dos culturas polticas que concebimos la conservadora y la progresista subyacen dos esquemas de interpretacin de la familia.

MODELO DE LA FAMILIA DEL PADRE ESTRICTO

El mundo es peligroso. Siempre habr ganadores y perdedores. Los nios nacen malos, porque el bien cuesta y ellos quieren hacer lo que les place. Hace falta un padre estricto que proteja y sostenga a la familia, y que ensee a los nios la diferencia entre el bien y el mal. Mediante el castigo incluso fsico se ensea al nio a obedecer. Gracias a esto se consigue disciplina y autosuficiencia.

La bsqueda del propio inters garantiza la prosperidad y, por tanto, la moralidad. Como promulgaba Adam Smith, si todos siguen su propio inters, la mano invisible beneficia a todos. Los que ayudan porque s, los redentores, interfieren y hacen que el sistema no funcione correctamente. Por tanto, los programas sociales son inmorales. Los buenos, los que han incorporado este sistema, deben tener el poder para tomar las decisiones. Si eres bueno, no puedes renunciar a tu autoridad moral. Negociar, preguntar a otros, es inmoral.

El relato del padre estricto permite entender que se mantenga el apoyo al gobierno a pesar de las cargas policiales: Porque que ha tenido que tomar decisiones difciles en un entorno complicado. Incluso la corrupcin puede entenderse como necesaria para que el padre estricto y los que saben, los que pueden, que se identifican tambin como los ms morales segn este esquema, sean los que organicen la sociedad. El relato, adems, dice a los ciudadanos que ellos no deben preocuparse de las cuestiones polticas, sino confiar en que el padre estricto lo har. De este modo, los que denuncian la corrupcin o los que hablan de dilogo en el entorno cataln se les considera redentores en trminos peyorativos. Solo son buenistas irresponsables que entorpecen las decisiones de los padres estrictos y deben ser apartados del camino inmisericordemente. Recordemos que, en este esquema, si es necesario, la fuerza ha de implementarse para que los hijos obedezcan e interioricen las reglas.

El marco de la ley y orden es un esquema reciclado muy familiar: es el que el Partido Popular empleaba en la lucha contra ETA. Podra sintetizarse as: la organizacin terrorista deba ser derrotada, como resultado de la fortaleza del Estado en trminos policiales y judiciales, y, por ello, el dilogo y el acuerdo incluso de desarme no caban. Recordemos las crticas que recibi Rodrguez Zapatero por la negociacin que puso fin a la banda.

El mismo marco de ley y orden ha sido el usado en relacin con las reivindicaciones sociales y de las mareas de educacin, sanidad y vivienda. Apuntalar este modelo, ahora en relacin con organizaciones muy cvicas, ha requerido actuaciones, maniobras interpretativas y cambios legales que no han sido bien acogidas en general por la opinin pblica espaola. Por ejemplo varios dirigentes del PP han relacionados estos movimientos con ETA, desde la PAH o padres en huelga hasta el propio independentismo cataln, y han sido muy criticados por ello. Las manifestaciones de los colectivos han contado con la habitual concurrencia de las fuerzas antidisturbios agrediendo a manifestantes, de nuevo muy contestado en los medios y redes sociales. Por ello, la Ley Mordaza, ha permitido que manifestantes que ejercen sus derechos constitucionales a la reunin o la huelga sean sancionados administrativamente, mediante multas, sin ir a juicio o encausar por la publicacin en redes de actuaciones desproporcionadas de fuerzas de seguridad del Estado. Al mismo tiempo, se ha cercenado la libertad de expresin mediante la persecucin de la stira, algunos tipos de msica y en algunos momentos el ejercicio periodstico, de nuevo fortalece la lgica de Ley y Orden gobernada por un padre estricto.

Observar la cantidad de recursos dedicados a sostener y desarrollar este modelo de respuesta a los movimientos sociales cvicos y pacficos permite deducir la importancia estratgica que este esquema de interpretacin tiene para la forma de gobernar del partido que est en el gobierno: abandonarlo supondra dejar de disfrutar las ventajas el marco de padre estricto que tantas ventajas le provee. Slo la identificacin de Mariano Rajoy con esta figura paternal permite restar que su nombre aparezca en la contabilidad B de Brcenas como receptor de fondos obtenidos de modo delictivo.

MODELO DE FAMILIA PROGRESISTA

Padre y madre son igualmente responsables. Los chicos son buenos, pero pueden mejorar. La crianza implica empata, responsabilidad y proteccin (de crimen y drogas, de tabaco y accidentes de trfico, de contaminacin y aditivos txicos). Los padres tienen la responsabilidad de ensear a ser feliz. Otros valores que se asocian a este modelo son: libertad, oportunidades y prosperidad, honestidad, comunicacin bidireccional, comunidad (servicio, cooperacin).

En este marco no hay un solo lder que tome las decisiones, sino que al menos deben ser consensuadas con un segundo actor, representado en la metfora por la madre, que adems se suele identificar con una figura ms emptica y conciliadora. Es el marco poltico que aora un Estado del bienestar en versin mejorada, en el que este despliegue un halo protector hacia sus ciudadanos, en forma de sanidad, educacin y servicios Pblicos como antes y dnde se conquisten mayores cotas de participacin, cooperacin y debate entre representantes y representados. Curiosamente, es fcil interpretar la desobediencia institucional del Govern como la de un hijo adolescente que desea afirmar su identidad frente a un padre autoritario.

Este modelo, que Lakoff reconoce que est menos desarrollado en trminos de metfora poltica resuena en el ideal que el proyecto independentista cataln sugiere en sus seguidores. Lakoff afirma que aquellos hechos que no son enmarcados son ignorados por los ciudadanos, y esto es lo que parece haber sucedido con algunos procesos parlamentarios instados por el Govern, con gran dficit democrtico. Ejemplos de ello son la eleccin de un procedimiento parlamentario que neg la palabra a la oposicin en la tramitacin de la Ley del Referendum, o la propia naturaleza de la Declaracin de Independencia Unilateral. Estos dficits permiten albergar serias dudas del lugar que el dilogo verdadero o la cooperacin ocupan en el movimiento independentista cataln. Y de nuevo, ese marco que descansa en un ideal de democracia ms social y avanzada se construye tambin sobre un marco anterior, generado esta vez por un sujeto distinto: el movimiento 15M. Democracia Real Ya y el 15M denunciaban la lejana de los gobernantes con la voluntad de los ciudadanos, lo cual fue posible comprobar con las subsiguientes mareas sanitarias, educativas, de servicios pblicos, que apenas consiguieron modificar el status quo y que, insistimos, fueron tratadas por el gobierno del PP mediante el marco de ley y orden, al igual que la independentista hoy.

En resumen, la apropiacin discutible por parte del independentismo cataln del marco de la democracia, el dilogo y la empata que se puede afianzar mediante la metfora de la familia y su posterior rechazo desde el esquema de la ley y el orden ha generado que gane espacio el marco de ley y orden, mediante el cual la corrupcin o los recortes quedan en segundo plano o, incluso, se disculpan por ser factores inalienables de ese mundo difcil y peligroso ante el que el padre estricto ha de hacer lo que sea necesario . Tambin ha generado un ambiente de bandos en el que los argumentos que podran ayudar a superar y reconducir el conflicto son silenciados. Desde esta perspectiva, da igual si los independentistas suman un 40% o 60% , lo importante es que estn fuera de la ley. Y en el bando Govern, como la cifra que aparece en los sondeos no suma siquiera un 50% tambin se esconde el argumento. Con esa cifra no puede mantener el marco de la democracia y, al mismo tiempo, el de la DUI. La suma de lo anterior ha permitido al Partido Popular que, por primera vez desde el 15M, el marco de la ley y el orden venza al de la democracia generado por el 15M, pero encarnado por el independentismo de forma controvertida, cuanto menos, y, adems, promover un escenario polarizado que impide su propagacin.

Por ello es fundamental emprender la tarea de desligar el marco de la democracia del escenario confrontacional cataln y reconstruirlo en el marco de la democracia espaola o universal, de dilogo abierto sobre todo, y de un avance consensuado y trasversal en los puntos en los que la mayora de los espaoles est de acuerdo. Y urge invertir esfuerzo, imaginacin y talento artstico en desarrollar la metfora de la familia solidaria y dialogante que soporte esta manera de entender la sociedad, y que promocione este marco en este sentido. De lo contrario, sufriremos el xito y pujanza del marco de la ley y el orden sobre cualquier reivindicacin social, as como sus daos colaterales: la corrupcin sistmica y el autoritarismo, que suelen engendrar males incluso mayores.

Mara Lamuedra Gravn es profesora de Teora del Periodismo en la Universidad de Sevilla.


Fuente: http://www.elsaltodiario.com/independencia-de-catalunya/dos-bandos-dos-marcos-y-en-medio-la-nada-una-reflexion-sobre-el-conflicto-catalan


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