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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2017

Qu ven, qu declaran, qu sostienen los lanateucos?

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Sabemos que vivimos en un ardoroso y continuo presente, que condena toda temporalidad. Est casi prohibido recordar, porque eso nos puede ayudar a una confrontacin, un anlisis comparativo y otros zarandajas conceptuales de escaso curso actual.

La protesta popular del lunes 19 ha recogido segn los partes oficiales, 88 policas con heridas y contusiones de (muy) distinta consideracin, 70 manifestantes igualmente contusos (o heridos), 60 detenidos Y una versin, igualmente contusa, herida, o tal vez peor.

De acuerdo con el medio informativo, desaparece alguna de esas tres categoras; la ms ausente, tal vez por la profusin de medios amigables con el cambio, ha sido la desaparicin de los 70 lesionados.

Los lanateucos han recuperado la voz. Y la sed de justicia. Como Catones, han preguntado una y otra vez por la ausencia de voces opositoras condenando los desmanes.

Algunos han recibido las grabaciones de dilogos entre policas pidiendo manos libres y la voz de mando diciendo: −no por ahora, todava no protjanse y esperen.

Por qu hay que esperar? se preguntan los lanateucos, as como los policas ayer se preguntaban, bajo la lluvia de piedras.

El clculo de los mandos policiales ha sido bien sencillo, casi contable: esperar hasta compensar mediticamente hablando− los atropellos y abusos cometidos por la Gendarmera el jueves, para poder, luego, salir y dar y dar y dar, pero ya legitimados.

Bajo el mando exultante de la adiestrada en Israel Patricia Bullrich, la Gendarmera hizo el jueves 14 una demostracin de la pesadilla del poder represivo en la calle. Con un equipamiento costossimo que el estado argentino habr de pagar a precio de oro, la Gendarmera actu como actan los militares; sin dilogo.

La diferencia fundamental entre policas y militares es que los policas, aun con comportamientos abusivos, estn conformados como parte de la sociedad civil. Los militares, en cambio, son entrenados y configurados para actuar ante el enemigo. Por eso, los militares no estn ni capacitados ni interesados en dialogar con poblacin. No hablan, no contestan, ni siquiera preguntan. Y la Gendarmera es un cuerpo militar(izado) para el cuidado de fronteras. Situarlo en la tarea policial de despejar una ruta o de custodiar el Palacio de las Leyes es un sinsentido que solo una ministra militarizada puede concebir (y un gobierno que no distingue claramente los derechos de la sociedad civil puede aceptar; lamentablemente parece que ni la sociedad civil lo advierte).

Por eso pas lo que pas el jueves pasado.

Pero al no estar con restricciones dictatoriales (ms all de cierto direccionamiento informativo y algunas persecuciones), la sociedad pudo ver el comportamiento represivo, se indign y en consecuencia, aunque el gobierno gan la calle, perdi puntos.

Se dieron cuenta. No podan seguir as. Porque la sociedad civil se dispuso a ganar la calle, otra vez, ahora reforzada con la indignacin.

El gobierno, atento, cambi la tctica. La sociedad civil refractaria al gobierno y contrariada por la infamante quita a los jubilados (que viene doblada, con la concesin de menor presin tributaria a los ms acaudalados, lo que se llama un gobierno de clase) se present masivamente en los alrededores del Congreso para repudiar el proyecto.

Y la polica tranqui. Aqu entran en juego dos estrategias y quien esto escribe no acierta cul ha sido la ms empleada. Los grupos ms radicalizados, al ver la pasividad policial, se agrandan, pueden imaginar, delirando, hasta una ofensiva. Y la pueden emprender con ms vehemencia (lase piedras, cubiertas quemadas).

A su vez, as como abundan los trolls2 que calientan las pavas informticas, hay servis al estilo de los mistarvim3 israeles que calientan la calle.

Una vez disparado este segundo round con jvenes impacientes, inquietos, indignados o voluntariosos energmenos, o con la segunda variante, alumnos que seguramente ha capacitado la ministra de Seguridad, el bardo ya es suficiente para que la polica entre en accin, pero legitimada.

Pasado el momento gandhiano, viene el desquite.

Y aqu entran nuestros lanateucos. Indignados por el sufrimiento acumulado por la polica este lunes 19. Cmo dejaron con las manos libres a esos salvajes? Por qu tuvieron que soportar ese castigo?

Los lanateucos tienen la memoria corta, casi instantnea, como en El pas de no me acuerdo. Ya no recuerdan los pasitos del jueves 14.

Y ellos arrancan con su flamgera moral el mismsimo lunes 18. All hacen las cuentas morales.

El gobierno y Jaimito los deben mirar con complacida indulgencia.


Notas

1 Lanateucos, un espcimen periodstico de alta floracin.

2 El nombre proviene de la mitologa nrdica: duendes.

3 Los cuerpos represivos israeles han desarrollado toda un rea de camuflaje para combatir, reprimir y diezmar una sociedad, la palestina, sobre la cual se han asentado, pero que por eso mismo ha seguido conviviendo en un mismo suelo (aunque cada vez menos, menos suelo para palestinos, y ms para israeles). Son judos sionistas perfectamente adiestrados como natives palestinos. Con sus ropas, su lengua.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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