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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2017

Los derechos para la paz estable en alto riesgo de extincin

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


Con mucha facilidad el estado colombiano ha ratificado y convertido en derechos constitucionales los derechos humanos de carcter social (DESCA) que configuran el espectro del Derecho Internacional de los derechos humanos (DIDH), pero as mismo los ha desconocido colocndolos en alto riesgo de extincin y al borde de la destruccin que precede al horror. Estos derechos son los que estn en la base de la paz estable y duradera y su negacin sistemtica por efecto de corrupcin o desvi de los recursos que deban satisfacerlos, deja un rastro de silenciosa violacin masiva de derechos humanos, que provoca muertos, lisiados, enfermos, excluidos y marginados. No hay una poltica evidente pero s una manera de actuar del estado que apunta al exterminio de los mas pobres.

El estado tiene la obligacin y compromiso de respetar, proteger, hacer respetar y ofrecer garantas de todo tipo (econmicas, legales, conceptuales), para satisfacer estos derechos, pero contrariamente los viola. Los responsables (especialmente gobernantes y funcionarios de las altas direcciones) que toman y ejecutan decisiones han contado con una impunidad del 100%, dado que no hay casos relevantes de juicios y condenas por las equivocadas (y autoritarias) negaciones contrarias a derechos o por la distribucin inequitativa de recursos, que no favorece el bienestar y la dignidad de las mayoras de poblacin como debiera ocurrir. La inequidad es consecuencia de una intencionalidad poltica para favorecer el inters privado mediante la injusta distribucin del presupuesto publico, gracias a que el componente democrtico de la construccin colectiva (entre estado y sociedad) de las polticas publicas, ha sido eliminado. El gobierno en provecho propio aplica una formula de poder que combina capital y leyes que potencian su capacidad para imponer una real dictadura presupuestal que beneficia los negocios de una minora privilegiada, que moldeo las reglas para aplicar la autoridad (sin pueblo, sin demos) y obtener ventajas comparativas, mientras que con el control de la formulacin, aprobacin y aplicacin de la ley obtiene ventajas competitivas.

Usando estas dos ventajas las elites han convertido el ejercicio poltico en un asunto de oferta, demanda y precio y desplazado los recursos destinados a los derechos sociales de la orbita del estado a la del individuo, que es presionado para asumirlos como cosa privada adentro de un modelo de individualizacin tomado del sistema penal. Los derechos sociales sacados del contexto de naturaleza colectiva son tratados como libertades individuales, asociadas a oportunidades de mercado, de tal manera que la responsabilidad por las carencias recae en el individuo y no en el estado y de colofn a la persona que carezca de bienes bsicos se le tratar con desprecio y se le acusar de incompetente para obtener conquistas personales. Los reality show de donde sali Mr. Trump, son un buen ejemplo de individualizacin y cosificacin del sujeto, donde los astutos que logran lo suyo, sin solidaridad ni respeto por el otro son premiados y los dbiles castigados, ofendidos, excluidos y humillados.

En lo individual el sujeto (subjetivado por el mercado y alejado de la lucha social) creer que lo suyo (trabajo, estudio, sanidad, acceso al agua o al alimento) se debe nicamente a su libertad individual para competir y ganar e inclusive podr percibir que ser explotado es una bendicin entre tanta desigualdad. La poblacin individualizada, extrada del colectivo, enfrenta en su propio cuerpo y espritu amenazas que le generan angustias y temor (despido laboral, reforma pensional, impuestos o multas impagables), para lo cual las mismas elites (responsables del desastre) piden respaldo electoral para sostenerse en el poder a cambio de salvacin. Es la inversin del sentido de los derechos sociales, presentados desnudos, sin historia ni memoria, para facilitarle al estado (las elites) evadir su responsabilidad por el riesgo de extincin y para colocar los recursos pblicos donde les sean rentables como garanta de continuidad de su proyecto hegemnico de dominacin y despojo.

 

Lo poltico convertido a mercanca, herramienta de la extincin

 

El ejercicio poltico fue convertido en una mercanca, en la que las ideas o la legitimidad, que son pilares de la realizacin de los derechos sociales, carecen de valor igual que los planes y programas de largo plazo. Para las elites las rutas de mercado guan las agendas electorales de alianzas y negocios, que definen el precio de lo poltico y orientan hacia el control de las necesidades para traducirlas a votos y adhesiones para tener el control total del poder. La poltica publica, que era la herramienta central de sostenimiento de lo publico y la base para trazar el camino poltico de realizacin de los derechos sociales es reducida a su mnima expresin, convertida en una tcnica en manos de expertos neoliberales, que no atienden las demandas y necesidades por derechos, si las del inters del capital y las formalidades de indicadores. Los resultados previsibles de esta distorsin de lo poltico y de la poltica son de derechos sociales en dficit, frente a intereses del poder en supervit.

Los datos de la negacin someten a una sistemtica violencia contra las mayoras como efecto del riesgo de extincin de los derechos sociales anunciados en dficit, mientras las elites festejan su supervit. El derecho a la salud acumula un dficit superior a 12 billones (5.3 a servicios y mas de 7.2 en hospitales y clnicas: dinero.com/12/24/16) y cada 4 minutos un individuo en solitario radica una accin de tutela como sntoma de que el derecho en colectivo esta cerca a su derrota. En Educacin Superior Publica el dficit supera 14.4 billones (1.4 en funcionamiento y 13 en inversin: SUE, caracol.com.co /17/10/2017). En vivienda el dficit es de 2.2 millones de hogares sin vivienda y mas de la mitad de poblacin sin vivienda propia (caracol, portafolio, 06/08/2017). El 57% de la poblacin padece el mal servicio de agua potable y saneamiento y mas de 300 municipios tienen problemas relevantes de sanidad por carencia de agua (minambiente elpais.com/22/03/2017). Los resultados para los inversionistas y principales beneficiarios de los recursos de los derechos, tienen supervit. Solo los bancos en 2016 ganaron mas de 12 billones (15% mas que en 2015) producto de la suma de las individualizadas perdidas de cada ciudadano y de las pequeas empresas. El sector inmobiliario inund de edificios al pas y atrajo capitales extranjeros pero no redujo el dficit de vivienda. Educacin y Salud privadas crecen pero no contribuyen a reducir brechas de desigualdad.

La orientacin de los presupuestos responde a una autentica dictadura presupuestal para manejar intencionalmente los recursos pblicos y satisfacer las demandas del inters privado, contrario al respeto y garantas para la realizacin de los derechos sociales que con retorica son enaltecidos y con polticas marginados. Cada parte del poder aporta lo suyo, los empresarios jalonan la privatizacin y se hacen dueos de lo publico, desde el concepto hasta el ultimo activo de la riqueza nacional. Las elites polticas se encargan de mantener la estabilidad poltica y las bolsas llenas para transferir los recursos a inversionistas (y a ellos mismos) y el poder judicial organiza la ley con principios mercantiles y pone las reglas de juego en favor del capital. Confianza inversionista es estado sin soberana y seguridad jurdica es ley para favorecer inversionistas (re-conquistadores). Ya fueron transferidos los ferrocarriles, la flota mercante, telecom, aguas, gas, energa, bancos y entregados a libre explotacin por concesin autopistas, parques nacionales, ros, recursos minerales, biodiversidad, salud, educacin, fiestas populares, comparendos por infracciones y hasta el cuidado de presos, y lo dems puesto en desventaja con TLC. Todas estas partes del patrimonio eran la base material para la realizacin de los derechos sociales y la paz y es claro que ningn inversionista, ni poltico, ni particular estar dispuesto a suplantar al estado para garantizar los derechos sociales.

Las elites que imponen la dictadura presupuestal tienen en riesgo de extincin a los derechos sociales y dejan cientos de miles de victimas entre la poblacin, producen carencias y matan por hambre o falta de atencin. Su objetivo es debilitar a la nacin como depositaria de la soberana (sin eliminar el concepto de soberana) y excluirla de la toma de decisiones sobre los recursos y la riqueza nacional con la que se afianzan y materializan los derechos sociales, les queda un ultimo empujn y seguramente lo harn justificando que para realizar los derechos sociales es necesario aumentar los recursos procedentes de regalas y llamaran con vehemencia a dejar acelerar el despojo de las ultimas riquezas que todava permiten vivir, con poco oro pero mucha agua. El responsable del alto riesgo y estado moribundo de los derechos sociales, no es un nico individuo encarnado en el gobernante, es una concepcin, una corporacin, un club de elite que controla la economa, el poder poltico y las leyes y hacia all hay que mirar para impedir que la extincin de los derechos sociales que no complet la guerra la completen en la paz. El trpode del poder tiene en la cima al capital y en la base al gobierno y a la ley. El espritu lo pone el capital, el hijo es la ley y el padre el gobierno.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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