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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2017

Una reflexin de fin de ao
Sobre la accin poltica desde arriba y desde abajo

Fernando Dorado
Rebelin


"La corrupcin poltico-administrativa solo se derrota con organizacin social y ciudadana".

La construccin de socialismo en un solo pas es un imposible. Pero tambin, la instauracin del "socialismo" en todo el mundo, de forma simultnea, es otro imposible. La gran equivocacin que hemos tenido es creer que la revolucin poltica, el "tomar el poder", la accin "desde arriba", es el "acto determinante" en el paso del modo de produccin capitalista a uno socialista, o mejor, comunista. Los modos de produccin se van transformando paulatinamente, las revoluciones polticas son momentos de crisis en donde las clases sociales se disputan el poder del Estado, y tratan, a veces infructuosamente, de acelerar el paso de un modo de produccin a otro. No niego la necesidad ni la existencia de las revoluciones polticas, lo que creo es que hay que saber que los aspectos econmicos y culturales son determinantes para avanzar hacia la construccin de nuevas relaciones de produccin ("nueva sociedad"), y hay que sintonizarse con el estado actual de las relaciones existentes para poder "remar" en la direccin correcta, sin caer en voluntarismos vanos que muchas veces terminan siendo contraproducentes.

Hoy debemos realizar esfuerzos por hacer lo correcto "desde arriba", especialmente abrirle paso a las economas colaborativas y ambientalistas. No creer que por decreto eso se puede hacer, es la accin cotidiana de la gente la que construye lo "realmente nuevo". Por ello, paralelamente a la accin poltica "desde arriba" hay que trabajar "desde abajo" para transformar nuestras vidas desde los auto-gobiernos, desde los nuevos "soviets" (comits populares) que deben ir mucho ms all de las tareas "estatales estrechas" y abordar la accin asociativa y colaborativa real, aprovechando la "accin desde el Estado heredado" pero sin depender de l. En esta "otra tarea" debemos centrar nuestros principales esfuerzos, en donde lo cultural es fundamental.

En el Cauca (Colombia) ya existen grmenes de esos "auto-gobiernos", construidos silenciosamente por la gente, pero no los vemos por estar buscando otras cosas. Hay asociaciones de productores, acueductos comunitarios, consejos y cabildos, redes organizativas diversas, que hay que potenciar y coordinar para actuar con mayor contundencia. Y en Colombia y el mundo tambin existen y estn en pleno desarrollo.

En la coyuntura colombiana con un gobierno de la Coalicin Colombia, se puede avanzar en derrotar la polarizacin y la corrupcin poltico-administrativa, pero no ilusionarnos con grandes cambios estructurales que son imposibles de hacer "desde arriba" (ya lo ha demostrado la experiencia de los pases vecinos), pero si podemos avanzar en superar la falsa democracia "colonial" que tenemos y que no superaremos "por decreto", sino sacando a los corruptos clientelares de los gobiernos, ir despacio, mientras creamos y reconstruimos el movimiento social, apoyndonos en nuevos sectores sociales que han surgido que son en realidad nuevas formas de proletariado, pero con particularidades especiales como los "profesionales precariados" y los pequeos y medianos productores del campo y de la ciudad, y el surgimiento de lo que algunos llaman, el "pro-sumidor" (productor y consumidor, a la vez), como parte y resultado del enorme desarrollo de las fuerzas productivas.

El problema es que hemos idealizado la "revolucin", y muchos revolucionarios se enamoraron del "momento pico", creyendo que la creatividad y la transformacin solo se puede hacer en esos momentos de crisis, y por tanto, no pueden ser revolucionarios en la lucha cotidiana y "gris", en el trabajo productivo, cultural, social, en la "fiesta de la vida", construyendo tramas y tejidos de largo plazo. Es un aspecto cultural, propio del revolucionarismo pequeo-burgus, que cree que la protesta es la esencia de la revolucin.

Y adems, fruto de esas idealizaciones, no somos tampoco revolucionarios en la lucha electoral, caemos en nuevas formas de clientelismo, en construir empresas electorales, cerradas y burocrticas, y terminamos reproduciendo lo que supuestamente queremos derrotar. El afn de "ganar", el "ansia de poder", nos lleva a hacer "politiquera de nuevo tipo", a creernos los "salvadores supremos del pueblo", y terminamos estimulando falsas expectativas sin comprometer de verdad a la gente en las tareas transformadoras que todos debemos hacer.


Nota navidea: Les deseo a [email protected] unas felices fiestas y vamos a ver cmo -con creatividad y realismo- hacemos el trabajo poltico-electoral que nos hemos propuesto.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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