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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2017

Relaciones Cuba-EU, grave retroceso

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han retrocedido apreciablemente. Si el gobierno de Trump no ha logrado demoler, o reducir a casi nada, los avances logrados por los presidentes Ral Castro y Barak Obama, ello es debido a la fuerte oposicin de fuerzas bipartidistas e incluso funcionarios del pas del norte que desean continuar la ruta hacia el mejoramiento de las relaciones conseguidos en poco ms de 24 meses. El 17 de diciembre se cumplieron tres aos del restablecimiento de vnculos diplomticos y el inicio de un proceso de normalizacin entre los dos pases, anunciado entonces por Ral y Obama. Aunque Obama reconoci que el bloqueo y la poltica hostil no haban funcionado tambin afirm que Washington no modificaba de objetivo, o sea, el cambio de rgimen. Pero hubo avances significativos en la construccin de una relacin bilateral civilizada.

En versin libre de las palabras de Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos de la cancillera cubana los siguientes fueron logros alcanzados durante los dos ltimos aos de Obama:

Se consigui la liberacin y el regreso de tres de los cinco cubanos encarcelados; la exclusin de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo; la eliminacin de la poltica de pies secos-pies mojados y del programa que busca la desercin de mdicos cubanos.

Tambin, el restablecimiento de las relaciones diplomticas y la reapertura de las embajadas; 3 encuentros entre los presidentes de los dos pases; 25 visitas de alto nivel en ambas direcciones; y la creacin de la Comisin Bilateral Cuba-EE.UU.: 22 instrumentos bilaterales suscritos, 54 encuentros tcnicos y acciones de cooperacin en temas de inters mutuo; y 25 reuniones en el marco de diversos dilogos sobre asuntos bilaterales y multilaterales.

Crecieron exponencialmente los viajes de los estadounidenses a Cuba (76% en 2015 y 74% en 2016) y se concretaron los primeros acuerdos econmicos en ms de 50 aos.

Quedaron sin solucin cuestiones muy importantes seala la funcionaria-, algunas de las cuales estaban en manos del presidente, como el desmantelamiento de una buena parte del bloqueo mediante un uso amplio de sus prerrogativas y la suspensin de los programas de cambio de rgimen; otras dependen de decisiones del Congreso.

Qued demostrado que Cuba y EE.UU. pueden intentar construir una relacin de nuevo tipo, basada en el respeto y la igualdad, que reconozca las diferencias existentes, pero no haga de ellas el centro de nuestros vnculos, sino que estos descansen en los beneficios que puedan reportar a los dos pases, concluye Vidal.

Como se recordar, el entonces candidato Trump dio seales ambivalentes sobre el futuro de la relacin con Cuba durante un tramo de la campaa electoral pero cercanas las elecciones amenaz con revertir totalmente la poltica de Obama hacia la isla. As que el 3 de febrero de este ao ordenaba una revisin completa de esa poltica y, mientras tanto, una virtual parlisis de los intercambios y los mecanismos de cooperacin bilateral instituidos. El 16 de junio, firm una directiva sobre Cuba que derogaba la de Obama y evidenciaba la vuelta a la conducta hostil de reforzamiento del bloqueo y subversin que ha sido y ser incapaz de doblegar la voluntad soberana del pueblo cubano.

Pero entre septiembre y octubre las relaciones bilaterales sufrieron un importante agravamiento con la retirada por Estados Unidos de la mayor parte de su personal diplomtico en La Habana y una expulsin masiva del personal cubano de Washington, que redujo sensiblemente la capacidad del consulado y dej sin interlocutores cubanos a los sectores de negocios. Por primera vez desde fines de los aos setentas se cerr la posibilidad para los cubanos de obtener visas en La Habana para viajar o emigrar a Estados Unidos. El teln de fondo de ese inmenso deterioro hay que buscarlo en los ancianos partidarios del dictador Batista y otros grupos de la contrarrevolucin escogidos por Trump como sus aliados polticos en Miami. Particularmente, el presidente ha hecho una asociacin con el senador Marco Rubio que le permite a este inslitamente injerirse descaradamente en la operacin de la poltica hacia Cuba.

Por su posicin en el Senado, Rubio podra echar una mano a Trump en el lo del supuesto financiamiento por Rusia de su campaa. Ah parece estar el detalle. Pero es evidente que las decisiones de Obama marchaban en el inters del Establishment y, sin que pase mucho tiempo, marcarn de nuevo la tendencia. Ojal no haya que esperar ocho aos ms.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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