Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2017

Hroe a costa de un doble amputado

Amira Hass
Haaretz

Traducido del ingls para Rebel


El ejrcito israel suspendi a un oficial que rob tres manzanas, pero no investig de inmediato la muerte de un manifestante palestino desarmado en una silla de ruedas

Ibrahim Abu Thuraya, manifestante palestino en sillade ruedas, asesinado el viernes durante enfrentamientos con tropas israeles cerca de la frontera con Gaza, 15 de diciembre de 2017. Mohammed Salem / Reuters

La lgica de los ataques al Jefe de Estado Mayor Gadi Eisenkot en el caso Elor Azaria o las manifestaciones contra los jueces militares y las constantes campaas de incitacin contra Rompiendo el Silencio inspiran el acto de un francotirador: un disparo a la cabeza de un palestino con ambas piernas amputadas al otro lado de la valla fronteriza de Gaza. Un soldado judo que daa a un palestino siempre se comporta correctamente, cualquiera que piense lo contrario es un traidor. Esa es la esencia de la condena y la incitacin y su gran logro. Los disidentes temen disentir y el francotirador sabe que es un hroe a los ojos de su sociedad. A lo ojos de su sociedad y a los suyos propios. Disparar a la cabeza a un palestino discapacitado, especialmente a un habitante de Gaza,es un acto sionista digno, correcto, patritico.

Los grupos israeles que velan por los discapacitados no exigieron una investigacin del ejrcito, los profesores de derecho y los estudiosos del antisemitismo no pidieron a Eisenkot ni al presidente Reuven Rivlin que objeten ni a los preocupados padres que pidan al ejrcito que revise las reglas porque no quieren que sus hijos se enfrenten a un hombre en silla de ruedas y lo consideren un objetivo sobre el cual disparar. Si hubo personas que se horrorizaron (adems de los conocidos periodistas en las web y peridicos habituales) de que Ibrahim Abu Thuraya recibiera un disparo en la cabeza, sus voces no se oyeron en pblico.

Es difcil decir qu es ms perturbador, lo mencionado anteriormente o queotros no expresasen conmocin pblica por temor a ser emboscados por el nuevo lobby patritico y que sus vidas se hayan vuelto miserables porque asumieron que sus comentarios no cambiaran nada o simplemente porque no estaban conmocionados. Pertenecen a la sociedad en la que el francotirador cuenta.

El ejrcito decidi inmediatamente, sin pensarlo dos veces, que est malrobar tres manzanas a un vendedor de fruta palestino en Hebrn. Un comandante fue suspendido y castigado despus de que lo filmasen robando, como se inform en un tono moralista y seguro. No se consideraron las circunstancias atenuantes: tal vez el oficial estaba sediento o hambriento. La sed y el hambre molestan al soldado en su noble misin de proteger a los colonos.

Si no hubiera sido filmado por la entusiasta cmara de un palestino, el destino de las manzanas no habra perturbado a nadie. Es dudoso que los subordinados del oficial lo hubieran denunciado. Por el contrario, el ejrcito no constat de inmediato que matar a tiros a un discapacitado desarmado es inaceptable o como mnimo debe ponerse en cuestin.

Es difcil decir qu es ms detestable, si el hecho que los comandantes del francotirador y los cmplices de Eisenkot saban que seran denunciados como traidores y teman la ira del rapero de derecha de The Shadow (Yoav Eliasi) y los de su calaa y es por eso que no dicen pblicamente que disparar a un hombre sin piernas en una silla de ruedas como mnimo plantea peguntas o que ya no sienten la necesidad de ser hipcritas y apresurarse a decir que esto no forma parte del espritu del ejrcito.

El ejrcito, que conoce el momento en que un cohete palestino golpea una casa palestina en Beit Hanun, necesit fragmentos de videos aparecidos en los medios para descubrir, por sorpresa, que su francotirador mat a un hombre desarmado, un amputado de ambas piernas. Presionado como resultado de los videos, el portavoz del ejrcito se vio obligado a admitir que se estaban examinando "las circunstancias del tiroteo". Tambin declar que los disparos se haban dirigido a los principales incitadores de la multitud.

Una sociedad que acepta amablemente el papel de guardin de la prisin de dos millones de seres humanos en la Franja de Gaza tambin acepta, naturalmente y sin protestas ni reservas, la sentencia de muerte dictada para los incitadores. Entonces, de acuerdo con la lgica del ejrcito israel, que permite matar por el delito de incitacin, por qu a un "incitador" sin piernas se le va a tratar de forma distinta a alguien que no est en una silla de ruedas?

Adems de la sociedad y la incitacin contra las organizaciones de derechos humanos, el francotirador sabe que l y sus amorosos y solidarios padres estn rodeados de otras dos capas protectoras: el ejrcito guarda su anonimato como soldado y lo protege de los comentarios como "atacar al ms dbil", y que el ejrcito se juzga a s mismo y a sus soldados. Y cuando el ejrcito es el juez, es el mejor abogado defensor para s mismo y sus soldados.

Fuente: https://www.haaretz.com/opinion/.premium-1.829828

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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