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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2017

Entrevista a Lolita Chvez, lideresa indgena y finalista del Premio Sjarov 2017
Quiero que Florentino Prez conozca las comunidades que su empresa trata de eliminar en Guatemala

Gorka Castillo
CTXT


Aura Lolita Chvez Ixcaquic, en Madrid. MANOLO FINISH

Lolita Chvez (Santa Cruz de Quich, Guatemala, 45 aos) lo siente. Convive con el animal del miedo. Y lo sienten tambin todas las mujeres de su comunidad. Y las abuelas. Muchas han muerto por hurgar en la injusticia, por tratar de abrir una brecha en el castillo de la impunidad. Las ltimas fueron dos compaeras que antepusieron sus cuerpos al avance de las empresas mineras y madereras. En Guatemala se cometen desde hace 17 aos crmenes atroces contra mujeres, en su inmensa mayora indgenas mayas, jvenes, trabajadoras, morenas y con el pelo largo.

Aunque las desapariciones suman varios centenares en todo el pas, son cerca de 900 los crmenes que permanecen impunes desde 2010. Asesinatos que la inmensa mayora de los habitantes vinculan al ejrcito, a los paramilitares y a las mafias de un poder econmico con profundas conexiones con el sistema poltico guatemalteco. Por eso, Chvez no se cose la boca y lo denuncia. Lo hizo tan alto que tuvo que ser rescatada por una organizacin espaola que hoy la mantiene protegida bajo el paraguas de un programa especial de refugio. Su vida y la de sus dos hijos estn en juego.

La segunda semana de diciembre acudi a Estrasburgo como finalista del Premio Sjarov, que el Parlamento Europeo entrega cada ao a quien se haya significado en la defensa de los derechos humanos. El galardn fue a parar a manos de la oposicin venezolana, pero tambin poda haber recado en el grupo de mujeres mayas que, como Lolita Chvez, llevan aos desnudando oscuros intereses econmicos que empresas transnacionales como ACS disfrazan con la retrica de la civilizacin. Las mujeres nos hemos rebelado contra un modelo de vida depredador. No queremos su dinero. No queremos sus migajas, dice esta mujer dulce, pero que encierra una fuerza interior apabullante.

Qu ha supuesto para usted este reconocimiento?

Pues me llam mucho la atencin y pregunt cul era el motivo. Me respondieron que era una iniciativa del grupo europeo de Los Verdes en reconocimiento a mi trayectoria por la defensa territorial y los bienes comunes de mi pueblo. Tambin por ser mujer maya. Esa relacin de fuerzas y vnculos entre la lucha por el territorio como una cosmovisin planteada desde nuestra percepcin ancestral impuls mi nominacin. Cuando me informaron, viva un momento difcil; haba sufrido ataques por parte de grupos violentos.

Durante la entrega del premio en Estrasburgo a la oposicin venezolana, usted rompi el protocolo con un gesto muy simblico, cul fue?

S, me levant de la silla y mostr un cartel contra las transnacionales. Lo pensamos con mi pueblo porque era un reconocimiento a mi comunidad. Lo que sucedi fue que, al conocerse mi nominacin, otros territorios de Honduras, Costa Rica, Mxico, El Salvador, Argentina, Chile y hasta de Brasil contactaron conmigo para pedirme que aprovechara la cita y mostrara a Europa lo que estn padeciendo los pueblos originarios de Latinoamrica por culpa de las empresas transnacionales, muchas de ellas europeas. Fue una cadena de expresiones de protesta muy grande y emocionante. Cuando me explicaron que en el protocolo de la ceremonia yo estaba como invitada especial sin posibilidad de hablar, ped consejo a las mujeres de mi comunidad y se acordaron dos propuestas de forma colectiva. Una era que si no iba a hablar era mejor que no fuera. La otra era que si acuda encontrara una manera de visibilizar los motivos que me haban llevado hasta all. Era desafiar el protocolo mostrando nuestra expresin originaria de Abya Yala, en lugar de Amrica, y nuestra lucha contra las transnacionales.

Suele incidir en que el legado de esas empresas en sus territorios es de miseria y dolor.

El problema es su codicia sin lmites. Cada generacin que ha mantenido vnculos con las riquezas naturales de la Madre Tierra ha sido atacada sistemticamente por las oligarquas financieras de mi pas y empresas extractivas extranjeras, algunas de ellas espaolas, como ACS. Hemos llegado a una situacin tan extrema que hoy nos vemos en la obligacin de hacer un llamado urgente a la comunidad internacional para frenar el neoliberalismo entre todos y todas. Defendemos al agua, las tierras y las montaas con nuestra vida. Como dicen las abuelas de mi comunidad: Nosotras participamos en la redistribucin de los recursos, pero a las empresas multimillonarias que slo acumulan bienes las confrontamos con nuestras vidas.

Cmo se comportan esas empresas en un territorio con tantas riquezas naturales como Latinoamrica?

Se comportan como depredadores. Lo saquean y, una vez terminado, continan con el de al lado. Su deseo de acumulacin es tan insaciable que estn exterminando a la humanidad. Pero estas expresiones no caben en los juicios que los pueblos hacemos contra estas empresas. Por eso nuestra lucha es permanente. El mandato que tenemos de las abuelas es no ceder nada ante este perverso sistema que tratan de imponernos, ante esta gente que deberan ser la vergenza de la humanidad.

Qu respuesta reciben de los Estados?

Las potencias mundiales son parte de ese dao. Ya lo dije en la Unin Europea: ustedes son responsables. Y tambin EEUU, que le ha hecho el dao ms oscuro y sangriento a mi pueblo durante la poca de la guerra.

Y cmo se vive ese proceso de destruccin que describe siendo, adems, mujer?

Es una doble condena. Desde la llegada de las transnacionales vivimos en un sistema patriarcal, militar y racista. Es una estrategia econmica global apoyada en una legislacin diseada para proteger intereses depredadores. Nosotras luchamos contra un modelo machista y racista que fomentan las estructuras institucionales en su afn por acumular. Este genera que la preocupacin sea ganar dinero para sobrevivir, obviando la violencia que se practica para conseguirlo. Las violaciones sexuales y las expresiones de trata y de racismo cotidianas que sufrimos las mujeres son silenciadas e ignoradas. Yo le he vivido y es indignante. Las rutas hacia la crcel que siguen las mujeres en lucha que son detenidas no son las mismas que la de los hombres. Antes son violadas y torturadas.

Quines practican esas atrocidades?

Hay muchos. Los militares, por ejemplo, que desde hace muchos aos son adiestrados en la Escuela de las Amricas para prcticas de desaparicin y tortura sin que haga mella en sus conciencias. Estos militares estn vinculados con grupos paramilitares y delincuencia organizada, las Maras. Por encima de ellos estn los funcionarios pblicos y familias oligarcas como los Gutirrez Bosch, que ven a los indgenas y a las mujeres como sirvientas, como esclavas. Finalmente, estn las grandes empresas mineras y madereras mafiosas, para quienes solo somos obstculos.

A qu empresas se refiere?

ACS, cuya filial Cobra ha saqueado el agua del ro Cahabn que abastece a 29.000 indgenas, es una de ellas. Por eso suelo citar mucho a Florentino Prez, porque quiero que nos conozcamos, que conozca los rostros de las comunidades que su empresa trata de eliminar en Guatemala y las historias de quienes estamos defendiendo otro modelo de vida. Que nos ponga cara. Tambin estn Enel, empresa italiana de energa, que ha desplazado y dividido a comunidades en Cotzal para construir una central hidroelctrica, y la canadiense Gold Corp, que ya depred un territorio y ahora se ha lanzado a otras zonas para seguir hacindolo. Queremos que pongan rostro, porque nos matan y la humanidad no se entera. Pues yo les digo que no somos seres de rango inferior y que seguiremos anteponiendo nuestras vidas para detener su actividad como ya hicimos con Monsanto. Las mujeres nos hemos rebelado.

Se consideran vctimas de este capitalismo voraz y patriarcal?

No nos consideramos vctimas de nada. Somos defensoras de modelos alternativos de relaciones humanas, nuevas formas de internacionalismo. Una de las cuestiones fundamentales que solemos compartir en Abya Yala es que nosotras no nacimos para ser vctimas, esclavizadas por un pensamiento de rechazo. No hablamos de caridad. Hablamos de reciprocidad entre pueblos. De los saharauis con los mayas, y los mayas con el pueblo lenca, mapuche, etc. Proponemos nuevas alianzas de reciprocidad en las que nadie es inferior a otra. El modo de vida de los pueblos originarios no es la acumulacin del dinero, porque no aporta la plenitud, sino castigo.

Tiene miedos?

S, pero me los reservo. Prefiero no decirlos.

@GORKACASTILLO

Fuente: http://ctxt.es/es/20171220/Politica/16773/Guatemala-Gorka-Castillo-Sarajov-Florentino-P%C3%A9rez.htm



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